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Acerca de Julio Alonso Arévalo

Bibliotecario de la Facultad de Traducción y Doc. de la USAL. Ex-Miembro del Grupo de Investigación E-LECTRA. Premio Nacional de Investigación por la UNE Premio mejor Profesional Social Media INFOAWARDS 2019. Creador y editor del repositorio E-LIS. Más de 80 artículos científicos publicados - Ver en E-LIS -en revistas científicas. El profesional de la información, Library Hi-Tech, Electronic Library. Investigación Bibliotecológica, Anales de Documentación... 12 libros publicados: Nueva fuentes de información en el contexto de la web 2.0 (Pirámide), Gutemberg 2.0 (TREA). Social Reading (Elsevier), eBooks en bibliotecas universitarias (TREA), El ecosistema del libro electrónico universitario (UNE), Un viaje a la cultura open (Amazon), GRATIS Zotero (Creative Spaces), Leyendo entre Pantallas (Trea), GRATIS Literaçia da infomrçao (ISPA) GRATIS Espistemologia y acceso abierto (UCE) GRATIS Makerspaces y bibliotecas. Barcelona: El Profesional de la Información EPI-UOC, 2018. Makerspaces. Espacios creativos en bibliotecas: creación, planificación y programación de actividades. Salamanca: Ediciones del Universo, 2019. Los libros, la lectura y los lectores a través de la literatura y las artes. Buenos Aires : Alfagrama Ediciones, 2019 Más de 2000 citas en Google Schoolar Creador y gestor del blog Universo abierto Director del programa de Radio Planeta Biblioteca Más de 250.000 seguidores en los grupos profesionales de Facebook.

Silicon Valley construyó la IA comprando, escaneando y descartando millones de libros

Schaffer, Aaron; Oremus, Will y Tiku, Nitasha. “How Silicon Valley Built AI: Buying, Scanning & Discarding Millions of Books”, MSN (basado en Washington Post), 27 de enero de 2026. https://www.msn.com/en-us/technology/artificial-intelligence/how-silicon-valley-built-ai-buying-scanning-and-discarding-millions-of-books/ar-AA1V4aZv

En los últimos años, las grandes empresas de tecnología y startups de Silicon Valley han librado una competencia frenética por adquirir conjuntos masivos de datos textuales, especialmente libros, como materia prima para entrenar sus modelos de inteligencia artificial (IA).

Según documentos judiciales revelados en demandas por derechos de autor, compañías como Anthropic, Meta, Google y OpenAI emprendieron acciones a gran escala para obtener millones de títulos físicos y digitales con el objetivo de mejorar la capacidad de sus modelos de lenguaje para “entender” y “escribir bien”.

Un caso emblemático es el llamado Project Panama de Anthropic, descrito en documentos internos como un esfuerzo por comprar y escanear “todos los libros del mundo”. La compañía gastó decenas de millones de dólares comprando grandes lotes de libros, a menudo en lotes de decenas de miles, y contrató servicios profesionales para desencuadernar y escanear las páginas a gran velocidad. Después del escaneo, muchas de estas copias físicas fueron recicladas o descartadas, lo que ha generado preocupación entre autores y defensores del patrimonio cultural por la eliminación física de obras impresas.

Los detalles de Project Panama, inéditos hasta ahora, salieron a la luz en más de 4.000 páginas de documentos incluidos en una demanda por derechos de autor interpuesta por escritores contra Anthropic. La empresa, valorada por sus inversores en unos 183.000 millones de dólares, aceptó pagar 1.500 millones de dólares para cerrar el litigio en agosto. Sin embargo, la decisión de un juez federal de hacer públicos numerosos documentos del caso permitió conocer con mayor profundidad la intensidad con la que Anthropic persiguió la obtención de libros.

Estos nuevos archivos, junto con otros presentados en demandas similares contra empresas de inteligencia artificial, revelan hasta qué punto compañías tecnológicas como Anthropic, Meta, Google u OpenAI llegaron a extremos notables para reunir enormes volúmenes de datos con los que “entrenar” sus sistemas. En esa carrera acelerada, los libros fueron considerados un botín esencial. Así lo reflejan los registros judiciales: en enero de 2023, uno de los cofundadores de Anthropic sostenía que entrenar modelos con libros permitiría enseñarles “a escribir bien”, en lugar de limitarse a reproducir un “lenguaje de baja calidad propio de internet”. En un correo interno de Meta fechado en 2024, el acceso a grandes bibliotecas digitales se calificaba directamente como “imprescindible” para competir con otros actores del sector.

Sin embargo, los documentos sugieren que las empresas no consideraron viable solicitar autorización directa a autores y editoriales. En su lugar, según las acusaciones recogidas en los autos, Anthropic, Meta y otras compañías recurrieron a métodos de adquisición masiva sin conocimiento de los creadores, incluida la descarga de copias pirateadas.

Estos esfuerzos reflejan las tensiones legales y éticas detrás del entrenamiento de IA con datos culturales. Muchos autores y editoriales han emprendido demandas alegando que la adquisición y uso masivo de sus obras para entrenar modelos de IA se hizo sin permiso y constituye una violación de derechos de autor. A su vez, las empresas tecnológicas han argumentado que el uso es “transformador” y, en algunos fallos judiciales, se ha considerado legal bajo la doctrina de fair use (“uso justo”). No obstante, los documentos judiciales también han expuesto que algunas empresas, incluyendo Meta, consideraron o incluso utilizaron descargas masivas desde bibliotecas pirata en línea como LibGen para obtener copias digitales de libros sin pagar por ellos, lo que ha intensificado las críticas sobre prácticas poco transparentes.

En el caso de Meta, varios empleados expresaron internamente su inquietud ante la posibilidad de infringir la ley de derechos de autor al descargar millones de libros sin permiso. Aun así, un correo electrónico de diciembre de 2023 indicaba que la práctica había sido aprobada tras una “escalada a MZ”, en aparente referencia al consejero delegado Mark Zuckerberg. Meta declinó hacer comentarios al respecto.

Además de las cuestiones legales, expertos y críticos han señalado preocupaciones más amplias sobre el impacto cultural y social de estas prácticas. La destrucción física de libros tras su digitalización plantea preguntas sobre la preservación del patrimonio literario y el valor intrínseco de las obras impresas como registros culturales. Del mismo modo, la dependencia de datos extraídos de fuentes no autorizadas subraya la necesidad de un marco ético y regulador más robusto en torno al uso de contenidos creativos para construir inteligencias artificiales avanzadas.

Una biblioteca pública y una universitaria comparten su espacio y misión para ampliar el acceso y fortalecer el impacto comunitario

Jasper Love, Sage; Jangjou, Elmira; y Melissa Blankstein. Shared Space, Shared Mission: How the King Library Expands Access and Strengthens Community Impact. Ithaka S+R, 28 de enero de 2026. https://doi.org/10.18665/sr.32464

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El documento aborda cómo dos instituciones bibliotecarias —una académica y otra pública— comparten un mismo edificio y recursos con el objetivo de ampliar el acceso a servicios, fortalecer los vínculos con la comunidad y satisfacer diversas necesidades de distintos públicos —desde estudiantes universitarios hasta habitantes de la ciudad con necesidades básicas o de aprendizaje.

El estudio Shared Space, Shared Mission examina la colaboración a largo plazo entre la San José State University (SJSU) y la San José Public Library (SJPL) mediante el modelo de biblioteca de uso conjunto conocido como Dr. Martin Luther King, Jr. Library.

El informe se basa en entrevistas con personales y líderes de ambas instituciones y presenta un análisis detallado de la evolución, gobernanza y operaciones de esta asociación. Se destaca la importancia de acuerdos de operación claras, estructuras de gobierno eficaces y comunicación constante para coordinar políticas, responsabilidades y servicios compartidos. Las entrevistas revelan que el trabajo colaborativo dentro de un espacio compartido permite crear una identidad conjunta, desarrollar programación cultural y educativa integrada y ofrecer recursos mejorados que ninguna de las dos bibliotecas podría proporcionar de forma independiente.

Además, la King Library se describe como un centro de servicios que va más allá de los libros y las colecciones. Ofrece apoyo para alfabetización digital, acceso a tecnología, programas culturales, cursos para adultos, iniciativas de salud y servicios de referencia para necesidades básicas como vivienda, empleo y asistencia social. Esta amplia gama de servicios ofrece un ejemplo de cómo las bibliotecas pueden funcionar como espacios de inclusión comunitaria y como nodos de redes de apoyo social.

El documento también identifica desafíos asociados con el modelo compartido: tensiones entre las necesidades específicas de estudiantes universitarios y de la comunidad en general, confusiones operativas debidas a diferentes políticas institucionales, y la necesidad de métricas compartidas para evaluar conjuntamente el impacto de la alianza. A pesar de estos retos, la misión compartida de maximizar recursos y ampliar el impacto social sigue guiando el trabajo colaborativo entre ambas instituciones.

La muerte de las revistas científicas

Beale, R. (2025). In Memoriam: The Academic Journal (preprint). arXiv:2512.23915v1. Recuperado de https://arxiv.org/html/2512.23915v1

Se trata de un ensayo reflexivo que traza la historia, evolución y final simbólico de la revista académica tradicional considerando su impacto profundo en la ciencia, la sociedad y la cultura académica moderna.

El texto empieza con una evocación de los orígenes de las publicaciones científicas en el siglo XVII, destacando el papel pionero del Journal des Sçavans y de Philosophical Transactions, que establecieron el formato y la intención de los primeros medios de difusión científica impulsados por académicos para académicos. En estas primeras etapas, las revistas eran herramientas para compartir descubrimientos y avanzar el conocimiento colectivo, libre de intereses comerciales predominantes.

Beale describe cómo las revistas académicas ingresaron a su “edad adulta”, abrazando el sistema de revisión por pares y consolidándose como guardián de la calidad científica. Sin embargo, con la entrada de grandes editoriales comerciales tras la Segunda Guerra Mundial, este modelo se transformó bajo una lógica capitalista: académicos que generaban contenido y revisión sin remuneración, mientras las editoriales recibian beneficios sustanciales al vender acceso a ese conocimiento. Esta etapa marcó una transición crucial desde el propósito original de difusión científica hacia un sistema en el que las publicaciones se convirtieron en métricas de prestigio y progreso profesional, impulsadas por la filosofía de “Publicar o Perecer”.

En el desarrollo de la “madurez” de las revistas científicas, el autor ilustra cómo la proliferación de indicadores cuantitativos (factor de impacto, índice h, etc.) y el énfasis en méritos numéricos distorsionaron el valor de la investigación, priorizando la cantidad sobre la calidad y debilitando prácticas fundamentales como la replicación de resultados. Este enfoque paradigmático condujo a la expansión de unidades mínimas publicables (MPU) y a prácticas que, aunque eficientes para avanzar en carreras académicas, erosionaron la esencia del método científico.

Beale también sitúa a las revistas académicas dentro del contexto de las transformaciones tecnológicas de finales del siglo XX y principios del XXI, señalando cómo servicios como arXiv y las iniciativas de acceso abierto retaron el dominio tradicional de las publicaciones impresas. Aunque estos “descendientes” surgieron con filosofías más abiertas, la presión institucional por métricas de prestigio a menudo relegó su valor dentro de la evaluación profesional.

Finalmente, el ensayo culmina con la “muerte” simbólica de las revistas científicas el 1 de enero de 2026 —una metáfora que representa el agotamiento del modelo tradicional frente a la proliferación de contenidos generados y compartidos a gran escala, en parte facilitados por herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT que erosionan las barreras de entrada del proceso editorial clásico. Esta conclusión lleva al lector a meditar sobre el legado de las revistas: celebradas por su rol en la sistematización del conocimiento, pero también criticadas por cómo se distanciaron de sus ideales fundacionales para convertirse en engranajes de una maquinaria profesional y comercial que, según el autor, ya no puede sostener de manera íntegra la misión original de la comunicación científica

El libro está en mi mesa de noche

<<El libro está en mi mesa de noche y en mi cuarto de trabajo. Lo llevo conmigo cuando voy de un lado a otro de la casa, como el fumador que no se separa de los cigarros y el mechero, se angustia si no los encuentra a mano. Salgo a la calle y el libro va conmigo: en un bolsillo ancho del chaquetón en invierno, en la mochila en verano. Lo llevo para leer en el metro o en la sala de espera del dentista o en un banco de un parque un rato antes de llegar a una cita.>>

Antonio Muñoz Molina «El verano de Cervantes» (2025)

Laboratorios bibliotecarios y bibliotecaspúblicas: estudio de caso de su implantación enel contexto español.

Escuredo Sanz, Violeta. Laboratorios bibliotecarios y bibliotecas públicas: estudio de caso de su implantación en el contexto español. Trabajo de fin de grado, Universidad de Zaragoza, 2025.

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El trabajo analiza cómo las bibliotecas públicas en España están evolucionando de ser meros depósitos de libros a convertirse en infraestructuras críticas para la comunidad, funcionando como espacios públicos de encuentro, convivencia e innovación social.

Ante un entorno de cambios tecnológicos constantes y presiones privatizadoras que amenazan su rol democrático, surge la necesidad de adoptar nuevos modelos de gestión. En este contexto, los laboratorios bibliotecarios aparecen como iniciativas impulsadas por profesionales con vocación social que buscan adaptar la institución a los tiempos actuales mediante la participación ciudadana y la co-creación.

El objetivo principal del trabajo es describir la evolución e implantación de estos laboratorios en el ámbito de las bibliotecas públicas españolas, caracterizando los proyectos generados y definiendo sus perspectivas de futuro. Para ello, la autora emplea una metodología cualitativa que incluye la búsqueda exhaustiva de fuentes científicas y «literatura gris», el diseño de una ficha técnica para parametrizar los datos de cada proyecto (indicando origen, agentes implicados y metodología) y la realización de entrevistas semiestructuradas a responsables de centros clave.

Marco teórico y antecedentes La investigación sitúa el origen de estos espacios en el movimiento de los living labs y la cultura maker surgida en la década de 2000. El concepto de «laboratorio bibliotecario» se define como un entorno de experimentación donde se prueban enfoques innovadores para mejorar servicios o fomentar la participación. Un factor determinante en España fue la crisis económica de 2008 y el movimiento de la «marea amarilla», que impulsó la necesidad de justificar la utilidad social de las bibliotecas con recursos limitados, evolucionando de un modelo transaccional (basado en el préstamo) a uno relacional (basado en la comunidad).

Estudio de casos en España El estudio se centra en cuatro proyectos fundamentales que han marcado la pauta en el territorio español:

  • The Library Living Lab (Barcelona): Pionero en integrar la participación ciudadana en la definición de retos tecnológicos y sociales.
  • BiblioLab (Barcelona): Un programa de la Red de Bibliotecas Municipales que fomenta la creatividad y el conocimiento compartido.
  • Medialab Tabakalera (San Sebastián): Incluye la biblioteca de creación «Ubik», centrada en el aprendizaje colaborativo y la experimentación con medios.
  • Proyecto LABBBS: Iniciativa impulsada por el Ministerio de Cultura para extender la metodología de laboratorios ciudadanos a nivel nacional.

El trabajo concluye que los laboratorios bibliotecarios actúan como aceleradores de la transformación de las bibliotecas, permitiendo que las personas pasen de ser consumidores pasivos a creadores activos. Estos espacios priorizan el proceso y el aprendizaje sobre el resultado final, sosteniendo el error como parte del crecimiento colectivo. A pesar de los desafíos presupuestarios y de personal, la investigación resalta que la colaboración entre instituciones y la documentación de procesos son claves para que estos proyectos sean replicables y sostenibles en el tiempo, fortaleciendo el valor de la biblioteca como «tercer lugar» esencial para la cohesión social.

Adopción de IA por parte de las pequeñas y medianas empresas

AI Adoption by Small and Medium‑Sized Enterprises: OECD Discussion Paper for the G7 — OECD Publishing, París, 9 diciembre 2025.

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La adopción de la inteligencia artificial (IA) por parte de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) tiene un enorme potencial para mejorar la productividad, la innovación y la competitividad empresarial, pero en la práctica su incorporación sigue siendo relativamente baja en comparación con otras tecnologías digitales y con las grandes empresas.

El informe examina la evidencia más reciente sobre la difusión de IA en las economías del G7, mostrando brechas persistentes entre PYMES y grandes empresas en términos de uso y sofisticación tecnológica. Aunque ha habido avances, muchas PYMES aún adoptan la IA de forma limitada o en aplicaciones poco complejas, lo que explica que los beneficios no se distribuyan de manera equitativa ni generalizada

Una de las aportaciones clave es una taxonomía de adopción de IA para PYMES que clasifica a las empresas según su madurez digital, la complejidad de los usos de IA y el alcance de esas aplicaciones. Esta clasificación ayuda a entender que no existe una sola trayectoria de adopción: algunas PYMES empiezan con herramientas simples (como automatización básica o análisis de datos) mientras que otras avanzan hacia aplicaciones más complejas como aprendizaje automático integrado en procesos de negocio.

El documento identifica cuatro factores habilitadores esenciales para que las PYMES puedan integrar con éxito tecnologías de IA:

  • Conectividad digital adecuada y acceso a datos.
  • Disponibilidad de datos, algoritmos y capacidad de cómputo.
  • Habilidades y competencias digitales en la fuerza laboral.
  • Financiación y recursos suficientes para invertir en tecnologías y capacitación.


Estos factores no solo facilitan la adopción técnica, sino que también influyen en la capacidad de las empresas para generar valor real a partir de la IA.

A través de casos de estudio en diferentes países del G7, el informe ilustra diversas rutas de adopción, desde estrategias impulsadas por sectores específicos hasta iniciativas públicas de apoyo. Estas experiencias demuestran que no existe un único modelo exitoso; las políticas que funcionan combinan apoyo financiero, formación, colaboración público‑privada y enfoques adaptados al contexto local de cada empresa

El informe concluye subrayando la necesidad de que los gobiernos aceleren la adopción de IA entre las PYMES mediante estrategias diferenciadas y políticas de apoyo que consideren las capacidades y necesidades específicas de estas empresas. La adopción de IA no solo puede impulsar la digitalización y la competitividad, sino también contribuir a un crecimiento económico más inclusivo si se superan las barreras estructurales que enfrentan las PYMES.

Las bibliotecas de Emory cancelan suscripciones a revistas de Elsevier debido al aumento de los costos

Goyal, Samara. “Emory Libraries Cancel Elsevier Journals Due to Rising Journal Costs.” The Emory Wheel, 21 de enero de 2026. https://www.emorywheel.com/article/2026/01/emory-libraries-cancel-elsevier-journals-due-to-rising-journal-costs

La decisión reciente de las bibliotecas de la Universidad de Emory en Atlanta, Estados Unidos, de reducir su acceso a las revistas académicas publicadas por Elsevier, uno de los mayores editores científicos del mundo.

La razón principal de esta medida fue el aumento continuo de los costos de suscripción, en un contexto de presupuesto universitario ajustado, en el que la institución no recibió financiación adicional para cubrir las alzas anuales. Según explicó la bibliotecaria y administradora universitaria Lisa Macklin, la falta de recursos obligó a cancelar parte de la colección para equilibrar las cuentas de la biblioteca, lo que permitió un ahorro de alrededor de 655 000 dólares para el sistema bibliotecario.

La reducción del acceso a los títulos de Elsevier fue el resultado de un proceso interno de evaluación en el cual bibliotecarios especializados y responsables de áreas temáticas revisaron datos de uso y costos, con la participación de profesores y estudiantes para priorizar las necesidades de la comunidad académica. Esto llevó a una colección más condensada, con 590 títulos seleccionados de Elsevier, que se considera que se ajustan mejor a los programas de investigación y enseñanza de Emory. La decisión forma parte de un patrón más amplio de tensiones entre bibliotecas académicas y grandes editoriales científicas, en un momento en que los costes de las revistas seriadas han crecido de manera sostenida, superando con frecuencia los presupuestos disponibles.

El artículo también contextualiza esta decisión dentro de las estrategias alternativas que la biblioteca está empleando para mitigar el impacto en los usuarios. Por ejemplo, recuerda que en 2024 se canceló un paquete de títulos de Wiley, y desde entonces la biblioteca ha ofrecido un servicio de entrega acelerada de artículos que permite a estudiantes y profesores solicitar artículos individuales pagando una tarifa fija menor al coste de una suscripción completa. Este enfoque, aunque no sustituye el acceso inmediato a todas las publicaciones, busca asegurar que los investigadores puedan obtener los materiales que necesitan de forma más eficiente que mediante préstamos interbibliotecarios tradicionales.

Además, el artículo recoge reflexiones de la comunidad universitaria sobre la evolución del acceso al conocimiento científico en la era digital. Autoridades académicas señalan que las bibliotecas se ven forzadas a equilibrar la disponibilidad de recursos para áreas con gran demanda y aquellas especializadas, mientras que la tecnología y nuevas herramientas, incluida la inteligencia artificial, están cambiando la manera en que se accede y utiliza la información académica. Estas variables plantean desafíos continuos para las políticas de colección y acceso en las bibliotecas universitarias, en medio de debates más amplios sobre modelos de publicación científica, acceso abierto y sostenibilidad económica de la comunicación académica.

El uso de la inteligencia Artificial en el trabajo

O’Brien, Matt y Linley Sanders. “How Americans Are Using AI at Work, According to a New Gallup Poll.” Associated Press, 25 de enero de 2026. https://www.apnews.com/article/ai-workplace-gemini-chatgpt-poll-4934bc61d039508db32bc49f85d63d99

Una encuesta nacional de Gallup realizada en otoño de 2025 entre más de 22 000 trabajadores de Estados Unidos muestra que el uso de inteligencia artificial (IA) en el lugar de trabajo ha crecido rápidamente en los últimos años.

Aproximadamente 12 % de los empleados usa IA diariamente, y casi una cuarta parte la utiliza varias veces a la semana, mientras que casi la mitad dice usar IA al menos unas pocas veces al año. Esta adopción supera significativamente los niveles informados en 2023, cuando solo 21 % de los trabajadores afirmaba usar IA al menos ocasionalmente. El aumento se atribuye al boom de herramientas de IA generativa como ChatGPT y Gemini, capaces de redactar correos, generar código, resumir documentos, crear imágenes o responder preguntas complejas.

El uso de IA varía según el sector laboral. Los trabajadores en tecnología son los más propensos a utilizar IA de forma frecuente o diaria, con alrededor de seis de cada diez informando uso regular y tres de cada diez uso diario. En sectores como finanzas, educación y servicios profesionales, una mayoría de empleados también emplea herramientas de IA al menos ocasionalmente, integrándolas en tareas que van desde la síntesis de grandes volúmenes de datos hasta la mejora de la comunicación con padres o clientes. Por ejemplo, maestros y banqueros utilizan asistentes de IA para redactar correos más claros, condensar información o acelerar tareas administrativas, lo que mejora la eficiencia laboral para muchos.

Sin embargo, la adopción no es uniforme. Sectores como el comercio minorista, la atención sanitaria o la manufactura muestran menor penetración de IA en sus rutinas laborales, reflejando tanto la naturaleza de sus tareas como la menor disponibilidad de soluciones adaptadas a esos ámbitos. Además, aunque el uso de IA está creciendo, solo una minoría de trabajadores cree que la IA reemplazará su empleo en los próximos cinco años; alrededor de la mitad piensa que es poco probable que ocurra, un poco menos que en encuestas anteriores. Las opiniones personales también varían, con algunos empleados valorando la interacción humana en sus roles y otros confiando en la tecnología para mejorar su productividad.

Finalmente, el informe identifica riesgos y desigualdades potenciales. Un segmento de más de seis millones de trabajadores, principalmente mujeres mayores en tareas administrativas y de oficina, enfrenta mayores desafíos para adaptarse a la integración de IA debido a habilidades menos transferibles y menor resiliencia financiera si sus trabajos cambian o desaparecen. Esto pone de manifiesto que la adopción de IA, aunque generalizada, tiene implicaciones diversas para distintos grupos laborales y plantea retos de equidad y capacitación en el futuro del trabajo.

La inteligencia artificial está generando nuevas ocupaciones laborales en lugar de provocar un apocalipsis de empleo.

Job Apocalypse? Not Yet. AI Is Creating Brand New Occupations.” The Economist, December 14, 2025. https://www.economist.com/business/2025/12/14/job-apocalypse-not-yet-ai-is-creating-brand-new-occupations

A pesar de las profecías apocalípticas que auguran la desaparición masiva de empleos debido a la expansión de la inteligencia artificial, la realidad del mercado laboral muestra una tendencia distinta: la IA está creando nuevas ocupaciones que antes no existían y que requieren habilidades humanas únicas, como juicio, empatía y experiencia contextual.

A pesar de que la narrativa dominante sobre la inteligencia artificial ha girado en torno a la idea de una “apocalipsis laboral” —una ola de desempleo masivo y destrucción de trabajos— la evidencia actual y el análisis de tendencias sugieren que esa visión es exagerada y prematura. En lugar de provocar una eliminación neta de empleos, la IA está generando una amplia variedad de ocupaciones nuevas, muchas de las cuales no existían hasta hace apenas unos años y requieren capacidades que las máquinas aún no pueden replicar plenamente: juicio humano, empatía, creatividad y habilidades sociales complejas.

Primero, la tecnología está creando demanda de profesionales para entrenar y supervisar a los agentes de IA. Roles como «data annotators» —expertos encargados de etiquetar y estructurar datos para entrenar modelos— han evolucionado de trabajos básicos de etiquetado a posiciones bien remuneradas que pueden requerir conocimientos en áreas especializadas como derecho, finanzas o medicina. Además, aparecen ocupaciones tales como ingenieros de “despliegue”, cuyo papel es integrar, adaptar y supervisar sistemas de IA dentro de organizaciones reales, garantizando que las soluciones se adapten a contextos concretos y se comporten de manera predecible.

Además, la proliferación de IA ha estimulado la creación de ocupaciones que gestionan aspectos éticos, normativos y sociales de la tecnología. Por ejemplo, especialistas en ética y políticas de IA, diseñadores de interacción humano-IA y profesionales dedicados a la seguridad y gobernanza de modelos están emergiendo como categorías laborales clave. Estos roles pivotan sobre habilidades humanas especializadas —como la comunicación efectiva, el pensamiento crítico y la toma de decisiones complejas— que no pueden ser sustituidas fácilmente por algoritmos.

Esta dinámica laboral no es nueva en la historia de la tecnología: revoluciones previas —como la industrial o la digital— también destruyeron ciertos tipos de trabajo mientras creaban otros que nadie había imaginado previamente. En ese sentido, la introducción de la IA no elimina trabajos de manera uniforme, sino que reconfigura la economía del empleo, fomentando la demanda de perfiles híbridos que combinan conocimientos técnicos con pensamiento estratégico, creatividad y habilidades interpersonales.

Por último, los datos y estudios citados por The Economist indican que, aunque algunos roles pueden verse transformados o reducidos por la automatización, el balance general tiende hacia la creación de puestos nuevos y de alto valor añadido, en lugar de un colapso masivo del empleo. Incluso trabajos tradicionalmente vistos como vulnerables a la automatización pueden evolucionar y encontrar nuevas formulaciones en un mercado que se adapta y redefine continuamente las habilidades y tareas que valora.