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Meta cierra un agujero de privacidad de sus gafas inteligentes y lanza una campaña para explicar cuándo están grabando

Mia Sato, The Verge. “Meta addresses ‘pervert glasses’ reputation with a privacy fix and a new marketing campaign”. 27 de agosto de 2026. Artículo original en The Verge

Meta ha actualizado sus gafas inteligentes con IA para solucionar un problema de privacidad que permitía continuar grabando después de cubrir el pequeño LED frontal que indica a las personas cercanas que la cámara estaba activa. Con la nueva actualización, la cámara deja de funcionar automáticamente si se tapa el indicador luminoso durante una grabación. La compañía afirma que seguirá introduciendo medidas para garantizar que el LED pueda cumplir de forma fiable su función de advertir a terceros.

El problema había generado preocupación porque algunos usuarios habían descubierto cómo burlar el sistema de aviso luminoso, lo que permitía grabar a otras personas sin que estas fueran conscientes de ello. Las gafas ya incorporaban mecanismos para desactivar la cámara cuando se manipulaba físicamente el LED, pero el nuevo parche pretende cerrar específicamente la posibilidad de iniciar la grabación y posteriormente ocultar la luz.

La cuestión tiene especial importancia porque las gafas de Meta combinan cámara, micrófonos e inteligencia artificial en un dispositivo que puede utilizarse de forma aparentemente discreta. Las críticas han aumentado a raíz de casos de personas grabadas sin consentimiento, bromas realizadas en espacios públicos y otras situaciones de posible acoso. También han surgido inquietudes relacionadas con la incorporación de funciones de reconocimiento facial.

Paralelamente, Meta ha puesto en marcha una campaña de comunicación pública para explicar cómo funciona el indicador de grabación. La compañía está colocando carteles y difundiendo vídeos en lugares donde sus gafas tienen una presencia importante. El mensaje central es sencillo: si la luz está encendida, las gafas están capturando imágenes; si no hay luz, no están capturando.

El caso pone de manifiesto uno de los grandes retos de las tecnologías vestibles con IA: no basta con incorporar mecanismos técnicos de privacidad, sino que estos deben ser comprensibles y visibles para las personas que rodean al usuario. La decisión de Meta combina así una solución técnica con una estrategia de educación pública, en un intento de recuperar la confianza ante el temor de que unas gafas capaces de grabar y procesar información de forma prácticamente invisible puedan convertirse en una herramienta de vigilancia cotidiana.

Ideas clave de la Declaración de la IFLA sobre derechos de autor e IA

Declaración completa de la IFLA en Universo Abierto

La IFLA defiende que la regulación de la IA y el copyright debe encontrar un equilibrio entre los derechos de los creadores y el interés público, garantizando que las bibliotecas puedan acceder, preservar, analizar y reutilizar legalmente los contenidos para investigación, educación, cultura e innovación.

La declaración de la IFLA, aprobada en abril de 2025, plantea una posición especialmente relevante para las bibliotecas: el derecho de autor debe favorecer el acceso al conocimiento, la investigación y la innovación con IA, y no convertirse en una barrera desproporcionada.

  1. La IA es una oportunidad para las bibliotecas. Puede utilizarse para catalogación, descubrimiento de colecciones, referencia, préstamo interbibliotecario, formación y otros servicios.
  2. El copyright no debe utilizarse como una “herramienta contundente” para resolver todos los problemas de la IA. Las cuestiones de privacidad, ética, seguridad, medioambiente o autonomía humana requieren también otros marcos regulatorios.
  3. Defensa de la minería de textos y datos (TDM). La IFLA reclama excepciones al derecho de autor que permitan realizar TDM, incluido el entrenamiento de IA, sobre contenidos adquiridos o accesibles legalmente.
  4. Más datos significa mejores IA. Las restricciones excesivas al acceso a contenidos pueden aumentar los sesgos y errores de los sistemas de IA. Por eso se defiende el acceso a conjuntos de datos lo más amplios y diversos posible.
  5. Las bibliotecas deben preparar sus colecciones para la IA. Esto implica utilizar licencias adecuadas y aplicar los principios FAIR (encontrables, accesibles, interoperables y reutilizables) y CARE (beneficio colectivo, autoridad para controlar, responsabilidad y ética).
  6. Alfabetización en IA como nueva función bibliotecaria. Las bibliotecas deben formar a profesionales, investigadores y usuarios en IA, prestando especial atención a la transparencia, integridad y evaluación crítica de las herramientas.
  7. La IA debe desarrollarse desde los valores bibliotecarios. Las herramientas utilizadas o recomendadas por las bibliotecas deberían respetar la libertad de expresión, la privacidad, la diversidad y la autonomía humana.
  8. Los contratos no deberían anular las excepciones legales. Proveedores y titulares de derechos no deberían introducir cláusulas que restrinjan injustificadamente el uso de IA por parte de los usuarios de bibliotecas ni impedir las excepciones contempladas por la legislación.
  9. Los gobiernos tienen una responsabilidad. Deben desarrollar políticas de IA compatibles con los derechos humanos y apoyar a bibliotecas y otras instituciones en la creación de prácticas éticas y capacidades de supervisión.

De la portada como interpretación del libro a la portada como identidad del lector en las redes sociales

Johnson, Madelyn. “How the Role of Book Cover Design Has Changed in the Age of Social Media”. Literary Hub, 24 de julio de 2026. Artículo original en Literary Hub

Las redes sociales están transformando radicalmente la función de las cubiertas de los libros. Tradicionalmente, la portada servía principalmente para interpretar visualmente una obra, transmitir su género y tono y despertar el interés del lector. Actualmente, sin embargo, debe funcionar también en Instagram, TikTok, Substack y otros espacios digitales, donde el libro aparece como una imagen que debe resultar atractiva incluso antes de que el lector conozca su contenido.

Este cambio introduce una nueva pregunta en el trabajo de los diseñadores: ya no basta con preguntarse «¿qué es este libro?», sino también «¿cómo quiere ser percibida la persona que lo lee?». La portada comienza así a construir una identidad social para el lector. El libro deja de ser exclusivamente un texto y se convierte también en un objeto estético y de representación personal, comparable a la ropa, los muebles, los productos de belleza o las listas musicales que aparecen en las redes sociales.

La autora pone como ejemplo la diferencia entre las cubiertas de novelas comerciales contemporáneas y las de literatura considerada de prestigio. Un libro de Emily Henry puede recurrir a colores vivos, ilustraciones y tipografías desenfadadas para transmitir calidez, humor y accesibilidad, mientras que las nuevas ediciones de Elena Ferrante utilizan diseños más sobrios, colores apagados y composiciones minimalistas para proyectar una imagen de sofisticación y seriedad. En ambos casos, la cubierta no solo comunica características de la obra: imagina también un determinado tipo de lector.

El fenómeno se relaciona con la creciente autopresentación en las redes sociales. Mostrar determinados libros puede transmitir inteligencia, sensibilidad, cultura, sofisticación o pertenencia a una determinada comunidad estética. De este modo, el libro adquiere una dimensión performativa: puede utilizarse para mostrar públicamente quiénes somos o, más exactamente, quiénes queremos parecer. La cubierta se convierte en la superficie visible de esa identidad literaria.

La autora advierte, no obstante, de un riesgo: que la lectura termine subordinándose a la marca personal y a las tendencias visuales. Si determinados autores, géneros o diseños se asocian con identidades concretas, los lectores pueden sentirse menos inclinados a escoger libros que no encajen con la imagen que proyectan en sus estanterías o perfiles digitales. La curiosidad intelectual podría quedar desplazada por la necesidad de mantener una determinada estética.

El artículo plantea una evolución significativa en el diseño editorial: la portada ya no solo vende o representa un libro; también vende una determinada idea de quién es su lector. En la cultura digital, donde los libros circulan constantemente como fotografías y objetos de estilo, la cubierta se convierte simultáneamente en elemento editorial, herramienta de marketing y mecanismo de construcción de identidad. El gran interrogante es si esta transformación conseguirá atraer a más personas hacia los libros o si, por el contrario, terminará haciendo que importe más parecer lector que leer.

Recursos tecnológicos en los espacios de creación (makerspaces) de las bibliotecas universitarias de Estados Unidos.

Students working with 3D printer, laser cutter, and electronics in a library makerspace
Students collaborate on 3D printing, laser cutting, and electronics projects in a library makerspace.

Kotuła, S. D. (2026). An exploratory study of technological resources in makerspaces at academic libraries in the United States. The Journal of Academic Librarianship, 52, 103325. https://doi.org/10.1016/j.acalib.2026.103325

Este estudio exploratorio analiza la presencia, la infraestructura tecnológica, los modelos de personal y los servicios de apoyo al usuario en los makerspaces ubicados dentro de bibliotecas universitarias en los Estados Unidos.

La investigación tomó como base una muestra representativa de 436 instituciones educativas pertenecientes al Best National University Rankings de 2025, de las cuales se identificaron 138 bibliotecas universitarias con espacios de fabricación digital y creación activa, lo que representa aproximadamente el 32% de adopción. Este porcentaje se mantiene muy estable en comparación con mediciones previas realizadas en 2023, lo que sugiere una etapa de consolidación e institucionalización de estos entornos dentro de la infraestructura bibliotecaria universitaria en lugar de una expansión acelerada.

En cuanto al inventario y categorización de recursos tecnológicos, el estudio agrupa el equipamiento en cinco áreas funcionales clave: medios y producción de contenidos, herramientas vocacionales/artesanales, fabricación digital, tecnologías emergentes/especializadas, y electrónica/sistemas embebidos. Aunque la categoría de producción de medios abarca la mayor variedad tipológica de herramientas (41 tipos distintos), la fabricación digital destaca como la más extendida y presente entre las instituciones analizadas. Las impresoras 3D, máquinas de corte y herramientas textiles (como máquinas de coser y remalladoras) constituyen los recursos nucleares más comunes, estando presentes en un rango de entre 53% y 72% de los makerspaces estudiados. Esta convergencia muestra un modelo que equilibra las tecnologías de prototipado rápido digital con actividades artesanales y de manufactura tradicional.

El análisis cuantitativo revela un patrón de distribución de infraestructura de «cola larga» (long tail), donde un conjunto estándar y muy homogéneo de herramientas compone el núcleo básico de casi todos los espacios. Por el contrario, los recursos de tecnología avanzada o altamente especializados —tales como paredes de video para visualización masiva de datos, laboratorios de inteligencia artificial, simuladores de vuelo, mesas de disección virtual o estaciones de mapeo GIS— están concentrados de manera marginal en menos del 3% de las instalaciones. Esto demuestra que la singularidad, la capacidad de innovación interdisciplinaria y la identidad propia de cada biblioteca dependen de un nicho periférico de equipamiento adaptado a sus prioridades institucionales concretas, mientras que su infraestructura base sigue un patrón común.

Respecto a la gestión operativa, la investigación constata la ausencia de un modelo organizativo o de personal estandarizado. Las estructuras de trabajo abarcan desde la gestión unipersonal a cargo de un bibliotecario o especialista técnico, hasta modelos basados en docentes universitarios o equipos dinámicos apoyados por estudiantes de grado y posgrado. Asimismo, se identifican modelos orientados a la comunidad o al compromiso profesional que integran mentores externos, exalumnos y voluntarios. En el ámbito del servicio, las bibliotecas suelen aplicar una modalidad combinada que abarca el acceso autónomo previa capacitación en seguridad, talleres grupales para el desarrollo de competencias prácticas y, en menor grado, la integración activa de proyectos de makerspace dentro del plan de estudios formal de las universidades.

La IA ya forma parte de la vida universitaria

Brand, Louie; Berka, Alex; Spies, Maria. Generative AI in Higher Education: Academic and Student Perspectives. QS, 15 de junio de 2026. Informe completo de QS

El informe de QS (Quacquarelli Symonds) analiza cómo estudiantes y académicos están utilizando y valorando la inteligencia artificial generativa en la educación superior. Sus resultados muestran que la IA ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en una herramienta integrada en la actividad universitaria cotidiana.

El 67 % de los académicos y el 62 % de los estudiantes afirma utilizar herramientas de IA generativa al menos semanalmente para actividades relacionadas con la enseñanza, la investigación, el estudio o tareas administrativas. Paralelamente, ha aumentado notablemente el grado de familiaridad con estas tecnologías: el 48 % de los académicos y el 53 % de los estudiantes se consideran muy o extremadamente familiarizados con la IA generativa.

La percepción general de la tecnología es también mayoritariamente positiva. El 74 % de los académicos y el 68 % de los estudiantes considera que la IA desempeña un papel algo o muy positivo en la sociedad. Entre los docentes, la IA se utiliza especialmente para redacción y edición de textos, preparación de clases, diseño de evaluaciones, generación de retroalimentación y síntesis de literatura científica. En el caso de los estudiantes, la utilización está vinculada fundamentalmente al aprendizaje, la elaboración de trabajos y la búsqueda o comprensión de información.

Uno de los resultados más significativos es que los estudiantes no parecen reclamar una prohibición de la IA, sino su integración formal en la enseñanza. El 94 % considera al menos algo importante que las universidades incorporen la IA generativa al currículo y a la experiencia de aprendizaje. Los estudiantes demandan formación práctica para aprender a utilizar estas herramientas de manera profesional y ética, así como normas institucionales claras que determinen qué usos son aceptables y cuáles no. El informe identifica, por tanto, una oportunidad para que las universidades pasen de una política basada principalmente en restricciones a otra centrada en la alfabetización en IA y el uso responsable.

La evaluación y la integridad académica constituyen uno de los principales desafíos. El 24 % de los estudiantes declara utilizar IA para ayudarles en la redacción de ensayos, mientras que el 30 % considera que las universidades deberían diseñar evaluaciones que sean más difíciles de realizar exclusivamente mediante herramientas de IA. El problema ya no consiste simplemente en detectar si un texto ha sido generado artificialmente, sino en replantear las formas de evaluación para comprobar realmente el aprendizaje, el razonamiento y las competencias del estudiante.

Desde la perspectiva institucional, los principales obstáculos señalados por los académicos son las cuestiones éticas, la seguridad de los datos y la ausencia de estrategias y mecanismos de gobernanza suficientemente desarrollados. El informe destaca que estudiantes y profesores coinciden en la necesidad de disponer de políticas transparentes, formación específica y orientaciones sobre el uso profesional y ético de la IA. Los estudiantes, en particular, parecen favorecer una flexibilidad responsable: quieren poder utilizar estas herramientas siempre que su utilización sea transparente y se declare adecuadamente.

En definitiva, el informe de QS plantea que el debate universitario ha entrado en una segunda etapa. La cuestión ya no es si la IA generativa debe estar presente en la universidad —porque ya lo está—, sino cómo incorporarla de manera pedagógica, ética y estratégica. La alfabetización en inteligencia artificial aparece así como una nueva competencia transversal de los graduados, junto con la capacidad para evaluar críticamente las respuestas de los sistemas, reconocer sus limitaciones, proteger los datos y utilizar la IA como herramienta de apoyo sin delegar en ella las capacidades intelectuales que la universidad pretende desarrollar.

El informe evidencia una brecha entre la rápida adopción de la IA por estudiantes y profesores y la capacidad de las universidades para proporcionar políticas, formación y sistemas de evaluación adaptados. El reto para las instituciones de educación superior ya no es decidir si permitir o prohibir la IA, sino formar a estudiantes y docentes para utilizarla de manera crítica, ética, transparente y académicamente responsable.

Dua Lipa abre en Oporto una biblioteca permanente dedicada a libros prohibidos y censurados

Ramm, Millie. “Dua Lipa Just Opened a Library of Banned Books Inside the World’s Most Beautiful Bookshop.” 1000 Libraries Magazine, 16 de agosto de 2026. Artículo original

El Manifesto Library representa un ejemplo llamativo de cómo una figura de la cultura popular puede utilizar su enorme capacidad de convocatoria para promover la lectura, la libertad intelectual y el debate sobre la censura. Más allá de la celebridad de Dua Lipa, el proyecto resulta interesante desde la perspectiva bibliotecaria porque recupera una función tradicional de las bibliotecas: garantizar el acceso a una pluralidad de voces y preservar aquellas obras que determinados poderes o instituciones han intentado silenciar.

La cantante Dua Lipa ha creado la Manifesto Library, una biblioteca permanente dedicada a libros prohibidos, censurados o cuestionados, instalada en la histórica Livraria Lello de Oporto (Portugal). El espacio abrió el 27 de junio de 2026 y constituye la primera sede física permanente del proyecto literario asociado a su club de lectura Service95. La colección reúne alrededor de 100 títulos que, en diferentes países y momentos, han sido objeto de prohibiciones, restricciones o controversias.

La iniciativa supone la evolución natural de la relación de Dua Lipa con los libros. En 2022 puso en marcha Service95 como plataforma cultural y posteriormente desarrolló un club de lectura que ha contado con conversaciones con escritoras y escritores como Margaret Atwood, Olga Tokarczuk, Chimamanda Ngozi Adichie y Claire Keegan. Con la Manifesto Library, ese proyecto digital se transforma en un espacio físico destinado a la lectura, la conversación y el debate sobre la libertad de expresión y la censura.

La elección de Livraria Lello resulta especialmente significativa. La célebre librería portuguesa, inaugurada en 1906 y caracterizada por su espectacular arquitectura neogótica y modernista, ha sido reconocida por 1000 Libraries como la librería más bella del mundo. El proyecto de la biblioteca se integra además en una ampliación cultural diseñada por el arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, ganador del Premio Pritzker.

Los aproximadamente cien libros están organizados alrededor de cuatro grandes conceptos: poder, control, voz y memoria. Entre ellos aparecen obras que han sido objeto de prohibiciones o impugnaciones por abordar cuestiones relacionadas con la raza, la sexualidad, el género, la identidad, la política o las injusticias sociales. La colección incluye títulos como El cuento de la criada, de Margaret Atwood, 1984, de George Orwell, Los versos satánicos, de Salman Rushdie, Pachinko, de Min Jin Lee, La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, y obras de Olga Tokarczuk.

El proyecto pretende ir más allá de una simple exposición de libros censurados. La Manifesto Library se plantea como un espacio vivo de lectura y reflexión, no como un museo de la censura. La idea es que los visitantes puedan acercarse a las obras, debatir sobre ellas y reflexionar sobre las razones por las que determinados textos han sido considerados peligrosos, incómodos o inaceptables en determinados contextos. La propia iniciativa reivindica la lectura como una forma de aproximarse a otras experiencias y perspectivas.

Uno de los aspectos más interesantes es precisamente la concepción de la biblioteca como instrumento de libertad cultural. Livraria Lello resume esta filosofía con la idea de que «el libro es una tecnología de libertad». De este modo, la biblioteca no se limita a conservar obras que fueron objeto de censura, sino que utiliza esos libros para plantear una cuestión contemporánea: qué ocurre cuando instituciones políticas, educativas o sociales intentan determinar qué puede leer una comunidad.

La iniciativa adquiere especial relevancia en un contexto internacional de creciente preocupación por la censura de libros, especialmente en el ámbito educativo. La colección de Oporto reúne precisamente obras que han sufrido restricciones en distintos lugares y por motivos muy diferentes, convirtiendo la biblioteca en una especie de mapa internacional de los conflictos existentes alrededor de la libertad de lectura.

MANIFESTO LIBRARY

En esta biblioteca se encuentran cien libros que hacen preguntas o que, en algún momento, fueron cuestionados.

Organizados en cuatro capítulos: Poder, Control, Voz y Memoria, estos libros exploran lo que sucede cuando las ideas son desafiadas, las voces son silenciadas y las historias son olvidadas.

La Manifesto Library nace de una colaboración entre la Livraria Lello y el Service95 Book Club, la comunidad global de lectura fundada por Dua Lipa, cuyas conversaciones con escritores como Margaret Atwood y Olga Tokarczuk han contribuido a devolver los libros al centro de la cultura contemporánea.

Porque retirar un libro de una estantería nunca es solo retirar un libro. Es también decidir qué preguntas se pueden hacer, qué historias permanecen visibles y qué voces continúan escuchándose.

Cómo las bibliotecas universitarias impulsan el éxito académico del alumnado

Ekpolomo, Onyebuchi. The Invisible Influence of Academic Libraries: How They Shape Student Success. LinkedIn Pulse, 2026. https://www.linkedin.com/pulse/invisible-influence-academic-libraries-how-shape-success-ekpolomo-ggmje/

Se analiza el papel fundamental, aunque con frecuencia poco visible, que desempeñan las bibliotecas universitarias en el éxito académico de los estudiantes. El autor sostiene que, más allá de ser espacios destinados al préstamo de libros o al estudio, las bibliotecas se han convertido en infraestructuras estratégicas para el aprendizaje, la investigación y el desarrollo de competencias esenciales para la educación superior. Su contribución suele pasar desapercibida porque gran parte de su impacto se produce de forma indirecta: proporcionando acceso equitativo a recursos de información, ofreciendo orientación especializada y creando entornos que favorecen el aprendizaje autónomo y colaborativo.

Uno de los principales argumentos del texto es que el éxito estudiantil no depende únicamente del esfuerzo individual o de la calidad de la docencia, sino también del ecosistema de apoyo que rodea al estudiante. En este contexto, la biblioteca constituye un elemento central al facilitar el acceso a literatura científica, bases de datos especializadas, recursos digitales y servicios de asesoramiento bibliográfico. Los bibliotecarios desempeñan un papel educativo cada vez más relevante al enseñar estrategias de búsqueda, evaluación crítica de la información, gestión de referencias bibliográficas y uso ético de la información. Estas competencias fortalecen la alfabetización informacional y permiten a los estudiantes desenvolverse con mayor solvencia en entornos académicos caracterizados por la sobreabundancia de información y la creciente complejidad de la investigación.

El autor también destaca la transformación experimentada por las bibliotecas en los últimos años como consecuencia de la digitalización y de los cambios en la educación superior. Lejos de limitarse a custodiar colecciones, las bibliotecas ofrecen hoy espacios de aprendizaje flexible, servicios virtuales, apoyo a la investigación, programas de alfabetización digital y recursos accesibles para estudiantes con diferentes necesidades. Esta evolución ha permitido que las bibliotecas participen activamente en la mejora de la experiencia universitaria, favoreciendo tanto el rendimiento académico como la permanencia y el bienestar de los estudiantes. Diversas investigaciones citadas en el ámbito bibliotecario muestran que existe una relación positiva entre el uso de los servicios bibliotecarios y mejores resultados académicos, mayores tasas de retención y una experiencia universitaria más satisfactoria.

El artículo defiende que las universidades deberían reconocer de manera más explícita el valor estratégico de sus bibliotecas dentro de las políticas institucionales de éxito estudiantil. Para ello, resulta necesario fortalecer la colaboración entre bibliotecarios, docentes, investigadores y responsables académicos, integrando los servicios bibliotecarios en los planes de estudio y en las iniciativas de apoyo al aprendizaje. El autor concluye que las bibliotecas universitarias ejercen una «influencia invisible» porque sus contribuciones rara vez aparecen reflejadas en indicadores tradicionales, aunque constituyen uno de los pilares que hacen posible el desarrollo académico, la investigación de calidad y la formación de graduados capaces de desenvolverse críticamente en la sociedad del conocimiento.

La evaluación en la era de la inteligencia artificial: el próximo gran cambio que necesita la educación

Richards-Hill, Jaye. Assessment in the Age of AI: The Next Great Education Reform. LinkedIn, 2026.

La irrupción de la inteligencia artificial generativa está obligando a replantear uno de los pilares fundamentales del sistema educativo: la evaluación. En su reflexión, Jaye Richards-Hill sostiene que el verdadero desafío no consiste en impedir que el alumnado utilice herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini, sino en reconocer que los métodos tradicionales de evaluación han dejado de ser suficientes para medir el aprendizaje auténtico.

La facilidad con la que la IA puede producir ensayos, resolver problemas o generar proyectos cuestiona la validez de pruebas diseñadas para evaluar únicamente el producto final, impulsando una transformación profunda del modo en que se certifican los conocimientos y las competencias.

El artículo plantea que la educación debe abandonar un modelo centrado en la reproducción de contenidos y avanzar hacia evaluaciones que valoren procesos cognitivos complejos. En este nuevo escenario adquieren especial relevancia competencias difícilmente automatizables, como el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de argumentación, el juicio ético, la resolución de problemas abiertos, la comunicación y la reflexión metacognitiva. Más que comprobar si un estudiante puede producir un texto, el objetivo pasa a ser comprender cómo llega a sus conclusiones, cómo utiliza la IA de manera responsable y qué valor intelectual aporta al resultado final.

Richards-Hill también subraya que esta transformación exige un cambio cultural dentro de las instituciones educativas. Los docentes deberán diseñar experiencias de aprendizaje más auténticas, incorporar evaluaciones continuas, presentaciones orales, proyectos colaborativos, portafolios digitales y actividades que hagan visible el proceso de aprendizaje. En lugar de perseguir un imposible «examen a prueba de IA», la propuesta consiste en integrar estas tecnologías de forma transparente, estableciendo normas claras sobre su uso y evaluando la capacidad del alumnado para trabajar conjuntamente con ellas de manera crítica y ética.

Finalmente, el autor defiende que la inteligencia artificial representa una oportunidad histórica para impulsar la mayor reforma educativa de las últimas décadas. Igual que en otros momentos la llegada de Internet o de las tecnologías digitales obligó a redefinir la enseñanza, la IA invita ahora a revisar los fundamentos de la evaluación. El éxito de esta transición dependerá de que universidades y centros educativos dejen de considerar la IA únicamente como un riesgo para la integridad académica y comiencen a utilizarla como catalizador para construir modelos de evaluación más relevantes, flexibles y alineados con las competencias que demandará la sociedad del conocimiento en el futuro.

Una editorial investiga a revisor por pares por presunto plan de soborno.

Gallegos, Alicia. Publisher investigating peer reviewer for alleged bribery scheme. Retraction Watch, 20 de julio de 2026 https://retractionwatch.com/2026/07/20/publisher-investigating-peer-reviewer-for-alleged-bribery-scheme/#more-135422

El investigador Tushar Sen denunció un presunto intento de soborno tras recibir correos de un supuesto revisor que le ofrecía aceptar su artículo a cambio de un pago. Wiley abrió una investigación y confirmó que la dirección de correo utilizada no coincidía con la de ningún revisor oficialmente asignado. Como medida cautelar, la editorial revisó nuevamente la decisión sobre el manuscrito sin considerar esa evaluación. El caso ha reavivado el debate sobre la integridad, la seguridad y la transparencia del proceso de revisión por pares.

El investigador independiente Tushar Sen, especializado en ciberseguridad y residente en Nueva Delhi, denunció un presunto intento de extorsión durante el proceso de revisión por pares tras enviar un manuscrito sobre modelado de malware polimórfico a la revista Security and Privacy, publicada por Wiley. Días después del envío recibió varios correos electrónicos de una persona que afirmaba ser uno de los revisores del artículo. En ellos le indicaba que el trabajo aún no estaba preparado para su publicación, pero le proponía un «proceso de revisión de pago», asegurándole que, si aceptaba, revisaría el manuscrito en una semana y recomendaría su aceptación. Sen interpretó el mensaje como un intento de obtener dinero a cambio de una evaluación favorable y decidió no responder.

Tras ignorar la propuesta, el supuesto revisor continuó enviándole mensajes en los que advertía que, si no recibía respuesta, recomendaría el rechazo del manuscrito. Finalmente, el mismo día en que el individuo afirmó haber recomendado la denegación del artículo, Sen recibió la comunicación oficial de la revista notificándole el rechazo de su trabajo. Las observaciones incluidas en los informes de evaluación coincidían en parte con las críticas expresadas previamente en los correos del supuesto revisor, lo que reforzó las sospechas del investigador sobre una posible manipulación del proceso editorial. Convencido de que había sido víctima de un intento de soborno, Sen denunció inmediatamente el caso ante la revista.

El episodio tuvo un importante impacto personal sobre el investigador, quien afirmó haber sufrido una intensa ansiedad y una profunda pérdida de confianza en el sistema de revisión por pares. Según explicó, cada nuevo mensaje recibido le provocaba una gran angustia, hasta el punto de impedirle continuar con su trabajo diario. Posteriormente amplió sus denuncias enviando numerosos correos a Wiley, a la revista, al Committee on Publication Ethics (COPE), a profesores, periodistas y organismos estadounidenses como el FBI y la Securities and Exchange Commission (SEC), solicitando una auditoría independiente de los registros editoriales, una revisión ética completa de la revista y una nueva evaluación de su política editorial.

Por su parte, Wiley confirmó que su equipo de integridad de la investigación abrió una investigación formal tras recibir la denuncia y las copias de las conversaciones aportadas por Sen. La editorial recordó que los revisores tienen prohibido contactar directamente con los autores y que cualquier solicitud de compensación económica constituye una grave violación de las normas éticas. Sin embargo, también señaló que la dirección de correo electrónico utilizada por la persona que contactó con Sen no coincidía con la de ninguno de los revisores oficialmente invitados, por lo que no podía confirmar que realmente se tratara de un evaluador asignado al manuscrito ni garantizar la autenticidad de todos los mensajes. Aun así, como medida cautelar, Wiley decidió revisar nuevamente la decisión editorial sin tener en cuenta la evaluación atribuida al supuesto revisor implicado.

La investigación periodística realizada por Retraction Watch tampoco logró confirmar la identidad del individuo que envió los correos. La dirección electrónica dejó de estar operativa y las dos universidades argelinas con las que supuestamente estaba vinculado negaron que esa persona hubiera pertenecido a sus instituciones. Incluso un antiguo colaborador declaró que había interrumpido su relación científica precisamente porque nunca pudo verificar la identidad ni la afiliación académica del supuesto investigador, quien se presentaba como un investigador palestino independiente interesado en matemáticas y astronomía.

El caso se complicó además por el intercambio de mensajes entre Sen y el editor jefe de la revista, Mohammad S. Obaidat. En su denuncia, Sen acusó a la revista de estar «infectada por revisores corruptos» y sugirió que el editor podía estar implicado en el escándalo. Obaidat respondió agradeciendo la comunicación, pero reprochó al autor el uso de un lenguaje poco profesional y las acusaciones dirigidas contra la revista y sus responsables, advirtiéndole de las posibles consecuencias de formular imputaciones sin pruebas concluyentes.

En conjunto, el episodio pone de manifiesto las vulnerabilidades que pueden afectar al sistema de revisión por pares, desde posibles intentos de extorsión o suplantación de identidad hasta la dificultad de verificar la autenticidad de determinadas comunicaciones. Aunque Wiley considera que se trata de un caso aislado, la investigación ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de seguridad, confidencialidad y supervisión de los procesos editoriales para preservar la confianza en uno de los pilares fundamentales de la comunicación científica.

 IFLA 2025 Annual Report: Las bibliotecas ganan protagonismo internacional

IFLA Annual Report 2025. Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA), julio de 2026.

Texto completo

El Informe Anual 2025 de la IFLA ofrece una visión completa de las actividades, logros e iniciativas desarrolladas por la Federación durante el primer año completo de aplicación de su Estrategia 2024-2029, organizada en torno a tres grandes áreas de impacto: fortalecer la voz de las bibliotecas, inspirar y potenciar a la profesión, y conectar el campo bibliotecario mundial, además de una línea transversal destinada a garantizar el futuro de la propia organización. El documento refleja una organización en expansión, con una presencia internacional cada vez mayor y una estrategia claramente orientada a incrementar la capacidad de las bibliotecas para responder a los desafíos sociales, culturales, educativos y tecnológicos del siglo XXI. Según el informe, 2025 fue un año de crecimiento estratégico, consolidación institucional y ampliación del alcance global de la Federación.

Entre los principales logros destaca el fortalecimiento de la comunidad internacional de la IFLA. La celebración del Congreso Mundial de Bibliotecas e Información (WLIC) por primera vez en Asia Central constituyó un hito para ampliar la representación geográfica de la Federación y favorecer la participación de nuevos profesionales y organizaciones. Paralelamente, la IFLA registró un incremento significativo de su membresía internacional y desarrolló un proceso electoral especialmente participativo, con más del 50 % de participación y el mayor número de elecciones competitivas de los últimos años. Estos datos reflejan una organización más abierta, democrática y representativa, comprometida con reforzar la implicación de sus miembros y voluntarios en la toma de decisiones.

El informe también pone de relieve una intensa actividad en materia de desarrollo profesional y producción de conocimiento. Durante 2025 se aprobaron cinco normas profesionales nuevas o completamente revisadas, una cifra superior a la registrada en los seis años anteriores combinados. Asimismo, la IFLA Journal publicó cerca de setenta y cinco artículos científicos y el repositorio institucional incorporó más de ochocientos nuevos documentos, incluyendo publicaciones técnicas, informes, directrices y materiales históricos que contribuyen a preservar la memoria institucional de la Federación. A ello se suma la publicación de un nuevo Código de Conducta para Voluntarios, destinado a fortalecer la transparencia, la inclusión y las buenas prácticas dentro de la organización.

Otro eje fundamental del informe es la actividad de incidencia política internacional. Durante 2025 la IFLA reforzó su presencia en foros multilaterales de alto nivel, participando en espacios como la Asamblea General de las Naciones Unidas y la COP30, donde defendió el papel de las bibliotecas como infraestructuras esenciales para el acceso al conocimiento, la cultura, la alfabetización, la resiliencia social y el desarrollo sostenible. Igualmente relevante fue el respaldo de la UNESCO a la actualización del Manifiesto IFLA-UNESCO para Bibliotecas Escolares, que proporciona tanto una guía profesional como una poderosa herramienta de defensa para promover el papel de las bibliotecas escolares en los sistemas educativos de todo el mundo. Estas actuaciones consolidan a la IFLA como una de las principales voces internacionales en favor de las políticas públicas relacionadas con las bibliotecas.

Finalmente, el informe subraya que el fortalecimiento de capacidades constituye otro de los pilares de la estrategia institucional. La Federación incrementó las iniciativas destinadas a apoyar a las bibliotecas en la obtención de financiación, el establecimiento de alianzas internacionales y el desarrollo de competencias profesionales mediante redes regionales de colaboración. El objetivo es dotar a las bibliotecas de mayores recursos para afrontar retos como la transformación digital, la sostenibilidad, la preservación del patrimonio documental, la inclusión social y la alfabetización informacional. En conjunto, el Informe Anual 2025 transmite un mensaje optimista: las bibliotecas desempeñan un papel cada vez más relevante en sociedades democráticas, inclusivas y resilientes, y la IFLA considera que su estrategia está permitiendo ampliar tanto el impacto de la profesión como la capacidad de la Federación para afrontar su segundo siglo de existencia con unas bases más sólidas.