Archivo de la categoría: Bibliotecas

¿Qué es una biblioteca?

The Librarian’s Book of Lists (ALA, 2010), George M. Eberhart ofrece esta definición:

«Una biblioteca es una colección de recursos en una variedad de formatos que (1) está organizada por profesionales de la información u otros expertos que (2) proporcionan un cómodo acceso físico, digital, bibliográfico o intelectual y (3) ofrecen servicios y programas específicos (4) con la misión de educar, informar o entretener a una variedad de audiencias (5) y el objetivo de estimular el aprendizaje individual y hacer avanzar a la sociedad en su conjunto.»

George M. Eberhart

El libro como conflicto

Ortega y Gasset, José. «Misión del bibliotecario» Jesús Sánchez Lambás (prólogo), ed . (2005)

El libro como conflicto

Los más graves atributos negativos que comenzamos hoy a percibir en el libro son éstos:

1° Hay ya demasiados libros. Aun reduciendo sobremanera el número de temas a que cada hombre dedica su atención, la cantidad de libros que necesita ingerir es tan enorme que rebosa los límites de su tiempo y de su capacidad de asimilación. La mera orientación en la bibliografía de un asunto representa hoy para cada autor un esfuerzo considerable que gasta en pura pérdida. Pero una vez hecho este esfuerzo se encuentra con que no puede leer todo lo que debería leer. Esto le lleva a leer de prisa, a leer mal y, además, le deja con una impresión de impotencia y fracaso, a la postre de escepticismo hacia su propia obra.

Si cada nueva generación va a seguir acumulando papel impreso en la proporción de las últimas, el problema que plantee el exceso de libros será pavoroso. La cultura que había libertado al hombre de la selva primigenia, le arroja de nuevo en una selva de libros no menos inextricable y ahogadora.

Y es vano querer resolver el conflicto suponiendo que esa necesidad de leer los libros acumulados por el pretérito no existe, que se trata de uno entre los muchos tópicos inanes de la beatería ante la “cultura”, vigente todavía en las almas hace unos pocos años. La verdad es lo contrario. Bajo la superficie de nuestro tiempo está germinando, sin que los individuos lo perciban, aún, un nuevo y radical imperativo de la inteligencia: el imperativo de la conciencia histórica. Pronto va a brotar con enérgica evidencia la convicción de que si el hombre quiere de verdad poner en claro su ser y su destino, es preciso que logre adquirir la conciencia histórica de sí mismo, esto es, que se ponga en serio a hacer historia como hacia 1600 se puso en serio a hacer física. Y esa historia será, no la utopía de ciencia que hasta ahora ha sido, sino un conocimiento efectivo. Y para que lo sea, hacen falta muchos ingredientes exquisitos; por lo pronto, uno, el más obvio: la precisión. Este atributo de la precisión, en apariencia formal y extrínseco, es el primero que aparece en una ciencia cuando le llega la hora de su auténtica constitución. La historia que se hará mañana no hablará tan galanamente de épocas y de centurias, sino que articulará el pasado en muy breves etapas de carácter orgánico, en generaciones, e intentará definir con todo rigor la estructura de la vida humana en cada una de ellas. Y para hacer esto no se contentará con destacar estas o las otras obras que arbitrariamente se califican de “representativas”, sino que necesitará real y efectivamente leerse todos los libros de un tiempo y filiarlos cuidadosamente, llegando a establecer lo que yo llamaría una “estadística de las ideas”, a fin de precisar con todo rigor el instante cronológico en que una idea brota, el proceso de su expansión, el periodo exacto que dura como vigencia colectiva y luego la hora de su declinación, de su anquilosamiento en mero tópico, en fin, su ocaso tras el horizonte del tiempo histórico.

No podrá darse cima a toda esta enorme tarea si el bibliotecario no procura reducir su dificultad en la medida que a él le corresponde, exonerando de esfuerzos inútiles a los hombres cuya triste misión es y tiene que ser leer muchos libros, los más posibles; al naturalista, al médico, al filólogo, al historiador. Es preciso que deje, por completo, de ser cuestión para un autor reunir la bibliografía sobre su asunto previamente razonada y cribada. Que esto no acontezca ya parece incompatible con la altura de los tiempos. La economía del esfuerzo mental lo exige con urgencia. Hay, pues, que crear una nueva técnica bibliográfica de un automatismo riguroso. En ella conquistará su última potencia lo que vuestro oficio inició siglos hace bajo la figura de catalogación.

2° Mas no sólo hay ya demasiados libros, sino que constantemente se producen en abundancia torrencial. Muchos de ellos son inútiles o estúpidos, constituyendo su presencia y conservación un lastre más para la humanidad, que va de sobra encorvada bajo sus otras cargas. Pero, a la vez, acaece que en toda disciplina se echan de menos con frecuencia ciertos libros cuyo defecto traba la marcha de la investigación. Esto último es mucho más grave de lo que su vaga enunciación hace suponer. Es incalculable cuántas soluciones importantes sobre las cuestiones más diversas no llegan a madurez por tropezar con vacíos en investigaciones previas. La sobra y el defecto de libros proceden de lo mismo: que la producción se efectúa sin régimen, abandonada casi totalmente a su espontáneo azar.

¿Es demasiado utópico imaginar que en un futuro nada lejano será vuestra profesión encargada por la sociedad de regular la producción del libro, a fin de evitar que se publiquen los innecesarios, y que, en cambio, no falten los que el sistema de problemas vivos en cada época reclaman? Todas las faenas humanas comienzan por un ejercicio espontáneo y sin reglamento; pero todas, cuando por su propia plenitud se complican y atropellan, entran en un periodo de sometimiento a la organización. Me parece que ha llegado la hora de organizar colectivamente la producción del libro. Es para el libro mismo, como modo humano, cuestión de vida o muerte.

No se venga con la tontería de que tal organización sería atentatoria a la libertad. La libertad no ha aparecido en el planeta para desnucar al sentido común. Porque se la ha querido emplear en esta empresa, porque se ha pretendido hacer de ella el gran instrumento de la insensatez, la libertad está pasando en el planeta un mal cuarto de hora. La organización colectiva de la producción libresca no tiene nada que ver con el tema de la libertad como no tiene que ver con él la necesidad que se ha impuesto de reglamentar la circulación en las grandes urbes. Sobre que esa organización —dificultar la emisión de libros inútiles o necios y fomentar la de determinadas obras cuya ausencia daña— no había de tener carácter autoritario, como no lo tiene la organización interior de los trabajos en una buena Academia de Ciencias.

3° Por otra parte, tendrá el bibliotecario del porvenir que dirigir al lector no especializado por la selva selvaggia de los libros y ser el médico, el higienista de sus lecturas. También en este punto nos encontramos en una situación con signo inverso a la de 1800. Hoy se lee demasiado: la comodidad de poder recibir con poco o ningún esfuerzo innumerables ideas almacenadas en los libros y periódicos, va acostumbrando al hombre, ha acostumbrado ya al hombre medio, a no pensar por su cuenta y a no repensar lo que lee, única manera de hacerlo verdaderamente suyo. Éste es el carácter más grave, más radicalmente negativo del libro. Por ello merece la pena de que le dediquemos, como voy a hacerlo en seguida, nuestra última consideración. Buena parte de los terribles problemas públicos que hay hoy planteados proceden de que las cabezas medias están atestadas de ideas inercialmente recibidas, entendidas a medias, desvirtualizadas —atestadas, pues, de pseudo-ideas. En esta dimensión de su oficio imagino al futuro bibliotecario como un filtro que se interpone entre el torrente de los libros y el hombre.

En suma, señores, que a mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser, no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, la mise au point de la función vital que es el libro.

Una biblioteca pública de Florida ayuda a una madre soltera a alcanzar sus sueños académicos

Morehart, Phil. «Florida Public Library Helps Single Mom Achieve Her Academic Dreams». I Love Libraries, 23 de febrero de 2023. https://ilovelibraries.org/article/florida-public-library-helps-single-mom-achieve-her-academic-dreams/.

Las bibliotecas cambian vidas, y Mivadia Joseph puede dar fe de ello. Gracias a su biblioteca pública, Joseph -una residente de Boynton Beach, Florida, que emigró a Estados Unidos desde Haití hace 7 años- pudo obtener su diploma de secundaria de forma gratuita.

Mivadia, residente en Boynton Beach, Florida, que emigró a Estados Unidos desde Haití hace 7 años, obtuvo su título mientras cuidaba de sus tres hijos pequeños y tenía varios trabajos. Los rigores del cuidado de los niños y del trabajo durante la pandemia estuvieron a punto de llevar a Mivadia a abandonar un programa de estudios remunerado y con límite de tiempo que estaba utilizando para obtener su título, pero una visita casual a la biblioteca local por insistencia de su hija lo cambió todo.

En la Biblioteca Municipal de Boynton Beach, Mivadia consiguió un carné de la biblioteca y se inscribió en Smart Horizons, un instituto de enseñanza secundaria en línea que atiende a adultos que necesitan un título de secundaria. Cuatro meses después, Mivadia obtuvo su diploma de forma gratuita, y Boynton Beach celebró su logro en una ceremonia especial.

Mivadia trabaja ahora como auxiliar de enfermería titulada. Ella le dijo a WPFB que tenía un mensaje para Boynton Beach.

«Quiero dar las gracias», dijo. «Ha sido un tiempo muy largo. He estado luchando, he estado trabajando muy duro para obtener mi título». Y continuó: «Cualquiera puede hacerlo. Si yo puedo hacerlo, cualquiera puede».

Los rivales de la Super Bowl se unen en la lucha contra la prohibición de libros

TackleCensorship.org

Filadelfia y Kansas City fueron rivales en la Super Bowl LVII en febrero, pero las respectivas bibliotecas de las ciudades se han unido para crear un repositorio en línea de recursos e información para ayudar a proteger la libertad de leer.

Los directores de la Biblioteca Pública de Kansas City y de la Biblioteca Libre de Filadelfia hicieron una apuesta amistosa: Después del partido, el director de la biblioteca de la ciudad perdedora organizará un cuentacuentos especial con la camiseta del equipo ganador. Estamos impacientes por ver las fotos de Kelly Richards, directora de la Biblioteca Libre de Filadelfia, con la camiseta de Kansas City.

A pesar de la rivalidad, las dos bibliotecas se han unido para concienciar sobre un problema creciente en Estados Unidos: la prohibición de libros. Han creado TackleCensorship.org, un repositorio de recursos para ayudar a proteger la libertad de leer. Desde una lista de los 10 libros más prohibidos en el país hasta información sobre la legislación pertinente o estadísticas actuales sobre prohibiciones de libros y desafíos, el sitio tiene un valor incalculable en la lucha por la libertad de leer. Incluso tiene información sobre cómo obtener un carné de biblioteca si vives en Filadelfia, Kansas City o cualquier otro lugar.

Las bibliotecas son como los pulmones

«Las bibliotecas son como los pulmones–garabateó en una hoja, a pesar de que a la pluma le costaba seguir la velocidad de sus ideas–. Los libros son el aire fresco que necesitamos para que nuestro corazón siga latiendo, para que nuestro cerebro siga imaginando, para mantener viva la esperanza.»

JANET SKELIEN CHARLES
La biblioteca de París

Acuerdo de préstamo interbibliotecario y obtención de documentos: directrices y recomendaciones

REBIUN, CRUE-Red de Bibliotecas. «Acuerdo de préstamo interbibliotecario y obtención de documentos», 2021.

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Documentos de carácter orientativo, que pretenden servir de ayuda, pauta o guía a las Bibliotecas Universitarias y científicas españolas en relación a diferentes líneas de actuación.

Si quieres acceder a un libro agotado sólo existe una opción acudir a una biblioteca

«La inmensa mayoría de los libros que se han escrito no son accesibles para nadie, salvo para los investigadores más tenaces de las bibliotecas universitarias de primera línea. Los libros escritos después de 1923 desaparecen rápidamente en un agujero negro literario… Hoy en día, si quiere acceder a un libro agotado, sólo se tiene una opción: correr a una de las pocas bibliotecas importantes del país y esperar encontrarlo en los estantes.»

Sergey Brin. Creador de Google

Sergey Brin. A Library to Last Forever. New York Times. Oct. 8, 2009

Las mejores bibliotecas tienen misterio

Las bibliotecas se encuentran en una encrucijada cultural. Algunos afirman que las bibliotecas, tal y como las conocemos, podrían desaparecer por completo, víctimas irónicas de la era de la información, en la que Google ha subvertido el sistema decimal de Dewey y los investigadores pueden acceder a cualquier cosa en un dispositivo portátil. ¿Quién necesita aventurarse en las estanterías cuando las respuestas están a un clic de distancia? Aunque buscar libros con un ratón y una pantalla no es un acto tan placentero como deambular por las estanterías y perderse en los laberínticos pasillos del conocimiento. Las mejores bibliotecas son lugares de imaginación, educación y comunidad. Las mejores bibliotecas tienen misterio.

Sam Weller «The Library of Alexandria: A Cultural Crossroads of the Ancient World»

Dos veces ganador del premio Bram Stoker. Biógrafo autorizado del legendario escritor Ray Bradbury. Escritor de ficción y no ficción.

Informe final de la iniciativa piloto sobre el marco de impacto de las bibliotecas universitarias y de investigación

Building a Community of Assessment: Final Report of the Research Library Impact Framework Pilot Initiative. Association of Research Libraries (ARL), 2023

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La iniciativa piloto Research Library Impact Framework (RLIF) de la Association of Research Libraries (ARL), establecida en 2019, ha publicado su informe final, Building a Community of Assessment. El informe detalla los proyectos de investigación, los hallazgos y las lecciones aprendidas realizadas en la fase piloto de este marco. También incluye información sobre el propio marco como medio para explorar y aprender sobre los impactos de las bibliotecas de investigación. Por último, el informe identifica los próximos pasos y las consideraciones potenciales para cualquier implementación futura.

El RLIF proporciona una estructura para examinar los servicios bibliotecarios, las operaciones, el impacto y la alineación con la misión y los objetivos institucionales en cuatro áreas críticas: Investigación y ciclo de vida académico; Enseñanza, aprendizaje y éxito de los estudiantes; Colecciones; y Espacio físico. El marco completo incluye 185 preguntas de investigación potenciales en estas áreas críticas. Sin embargo, el marco también pretende ser flexible y modular, permitiendo modificaciones y ajustes basados en cuestiones destacadas a las que se enfrentan las bibliotecas de investigación. De este modo, el marco sirve como herramienta para organizar y priorizar los esfuerzos de investigación.

La iniciativa RLIF estableció cuatro objetivos para guiar su estrategia y aplicación

  • Objetivo 1: Crear y fomentar una cultura de evaluación mediante la participación en proyectos de investigación formales y metodológicamente sólidos.
  • Objetivo 2: Aumentar y mejorar los procesos de identificación de puntos de datos para la recopilación y distribución de información que corrobore el impacto de la biblioteca a los responsables institucionales y dentro del ecosistema de investigación y aprendizaje.
  • Objetivo 3: Ampliar las capacidades para colaborar y comparar datos y métodos con otros colegas sobre temas de gran relevancia para las bibliotecas individuales y poner en común la experiencia y los recursos de investigación en beneficio colectivo.
  • Objetivo 4: Mejorar el impacto de los servicios y programas para los usuarios

Filosofías bibliotecarias personales: descubrir el sentido de lo que hacemos

Fuhr, Justin. Personal Librarian Philosophies: Discovering Meaning in What We Do. portal: Libraries and the Academy, Vol. 23, No. 2 (2023), pp. 249–255

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Este artículo resume y explora las filosofías personales de los bibliotecarios. Al igual que las filosofías docentes, ampliamente conocidas, las filosofías bibliotecarias son declaraciones que reflejan las normas y creencias de un individuo sobre su vocación.

Estas afirmaciones pueden utilizarse para incorporar significado, identidad y dirección a la práctica profesional. Como forma de autorreflexión, las filosofías personales permiten a los bibliotecarios profundizar en sus valores profesionales y dar sentido a su trabajo. Existe poca bibliografía sobre las filosofías personales de los bibliotecarios; este artículo describe el concepto y cómo un bibliotecario puede desarrollar una filosofía de este tipo.