Roald Dahl (1916-1990) es uno de los grandes escritores contemporáneos y aunque es más conocido por sus libros infantiles (Matilda, Charlie y la Fábrica de Chocolate, Las Brujas…) también escribió magníficos libros para adultos (La Cata, Relatos de lo inesperado…), así como guiones cinematográficos (Chity-Chity Bang Bang, James Bond...).
Con motivo de la celebración de los 100 años de su nacimiento se están realizando en todo el mundo diversos homenajes, a los que la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca ha decidido sumarse, porque las obras de este autor han sido traducidas a múltiples idiomas y porque en ellas siempre queda reflejado el amor a los libros, las bibliotecas y los bibliotecarios.
Este homenaje se está realizando a través de un proyecto de innovación docente que aglutina a diferentes asignaturas de varias de las titulaciones que se imparten en la Facultad de Traducción y Documentación: el Grado en Información y Documentación, el Grado en Traducción e Interpretación y el Máster en Sistemas de Información Digital.
Los responsables de este proyecto son Araceli García Rodríguez, coordinadora, Raquel Gómez Díaz, José Antonio Cordón García, Carlos Fortea y Almudena Mangas Vega.
La idea principal es trabajar un mismo tema desde diferentes perspectivas en distintas asignaturas, basándose en la metodología del aprendizaje por proyectos. Otros de sus objetivos son: aplicar los contenidos teóricos de las asignaturas a una actividad práctica; elaborar materiales útiles para la comunidad universitaria y para los profesionales de las bibliotecas y los docentes así como dar visibilidad al trabajo colaborativo de los alumnos.
Entre las actividades realizadas se pueden destacar:
Buscar y gestionar información sobre el autor y su obra
Creación de infografías sobre Roald Dahl, sus libros o sus personajes
Empleo de técnicas traductológicas
Booktuber
Diseño de Blog, páginas web, presentaciones, tableros en Pinterest…
Algunos ejemplos son esta infografía realizada por Bruno Camacho
Una autobiografía es un libro que una persona escribe sobre su propia vida y que suele estar lleno de todo tipo de detalles aburridos. Esto no es una autobiografía, es la historia de la infancia del propio de Roald Dahl, incluyendo cuentos de tiendas y chocolate dulces, señoras de edad media y una parcela Gran Mouse.
Bunis.org es un buscador web bonito, divertido y seguro, cuya principal característica es su filtro de contenido no apto para menores.
El proceso de filtro de resultados de búsqueda de bunis.org se realiza en cuatro pasos.
Bunis.org mantiene una base de datos con miles de palabras que no son apropiadas para menores. De esta manera, cuando se detecta alguna de ellas en la búsqueda, ésta no se realiza. Recuerda, que si detectas alguna palabra inapropiada, tenemos a tu disposición una herramienta para que nos la hagas llegar.
Bunis.org utiliza el motor de Google Custom SearchTM con tecnologíaGoogle SafeSearchTM, el cual se ha diseñado para excluir sitios que incluyan contenido sexual explícito y para eliminarlos de los resultados de búsqueda. Aunque ningún filtro es eficaz al 100%, Google SafeSearchTM evita que aparezca contenido inadecuado o que preferirías que tus hijos no encontraran.
Bunis.org mantiene una base de datos con webs de contenido inapropiado, por lo cual, se añade un tercer nivel de seguridad, en el caso de que los dos filtros anteriores no hayan sido suficientes para que la búsqueda sea apropiada para tus hijos. Si detectas alguna web inapropiada en los resultados de búsqueda, puedes hacérnosla llegar mediante el siguiente formulario.
Para finalizar, Bunis comprueba que en el contenido de los resulados obtenidos no aparezca ningún término de la base de datos de palabras inapropiadas. En tal caso muestra el resultado.
El equipo de bunis.org trabaja al máximo para que tus hijos naveguen seguros por la red, pero internet es muy grande, y nunca se está a salvo 100%. Por eso te agradecemos que nos ayudes a mejorar bunis.org haciéndonos llegar webs inapropiadas que hayas detectado en tus búsquedas.
Además, te aconsejamos que leas nuestra guía de seguridad para niños en internet. De esta manera tu hijo conocerá la forma correcta de usar internet sin sustos ni preocupaciones.
Parece que los principales editores han visto la mayor disminución en las ventas de libros electrónicos en 2015. Esto se puede atribuir a una serie de factores como el aumento de los costes unitarios y la falta de un verdadero éxito de ventas como «50 sombras de Grey»
Major Publishers are Experiencing Lower e-Book Sales
GoodeReader May 13, 2016 By Michael Kozlowski
The Association of American Publishers informó que en el transcurso de 2015 las ventas de libros electrónicos han disminuido en un 12,7%.Nielsen BookScan la herramienta que utilizan la mayoría de los grandes editores para contabilizar las ventas ratificado que estas cifras con correctos en la conferencia Book Expo America en Chicago.
Las ventas de unidades de libros electrónicos publicados por las editoriales tradicionales cayeron un 13% en 2015 en comparación con 2014. En cuanto al valor económico de las ventas de libros vendidos cayeron de 234 millones en 2014 a 204 millones de dólares en 2015 . El punto más alto de las ventas de libros electrónicos fue 2013 totalizando 242 millones de dólares.
Mientras que las ventas de libros electrónicos cayeron, las ventas de libros impresos subieron un 2,8%, con un valor de 653 millones de dólares.Como resultado de ello, la cuota de mercado de los libros electrónicos bajó desde un 27% en 2014 a un 24% en 2015. Parece ser que parte de las ganancias de las ventas de libros impresos tienen que ver con la extraordinaria popularidad de los libros de colorear para adultos.
Parte de las ventas de libros electrónicos de los 5 grandes editores cayeron desde un 38% 3 en 2014 a un 34%.. En 2012, los 5 grandes habían alcanzado el 46% de las ventas de unidades de libros electrónicos.La pérdida de mercado de los Cinco Grandes (Big Five) tiene que ver con el incremento de las ventas de libros autopublicados y editoriales pequeñas, Los libros autopublicados aumentaron sus ventas un 12% el año pasado, cuando las ventas en 2014 habían sido de un 8%, mientras que las pequeñas editoriales subieron su cuota de mercado desde un 26% en 2014 a un 30% en 2015.
Parece que los principales editores han visto la mayor disminución en las ventas de libros electrónicos en 2015. Esto se puede atribuir a una serie de factores como el aumento de los costes unitarios y la falta de un verdadero éxito de ventas como «50 sombras de Grey»
Alonso-Arévalo, Julio¿Hacia dónde se dirige la biblioteca de investigación del futuro?, 2016 . In XII Jornadas APDIS Investigação, Inovação, Intervenção – Partilha de conhecimento em saúde, Coimbra, 20-22 de abril de 2016 . [Conference paper]
Si hay una palabra que define nuestro tiempo es cambio. La tecnología, las necesidades y preferencias de los usuarios están ayudando a impulsar el cambio en las bibliotecas de todo tipo. El nuevo concepto de biblioteca de investigación del futuro conlleva un cambio que implica una toma de postura a veces desafiante y controvertida. Las bibliotecas están transformándose, reimaginando sus espacios, definiendo sus misión y ampliando sus servicios para continuar siendo relevantes en el futuro. La biblioteca universitaria y de investigación se está convirtiendo rápidamente en un centro multifacético diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de investigación y de aprendizaje tanto para estudiantes como para investigadores. Este documento analiza las principales tendencias de futuro de la biblioteca científica tales como la gestión y vinculación de grandes conjuntos de datos, servicios a través de dispositivos digitales, evolución de la apertura de la educación superior, aprendizaje basado en competencias, métricas alternativas, y humanidades digitales; lo que afectará a la transformación del espacio, las colecciones y a las tareas desarrolladas por los profesionales más orientadas al apoyo al aprendizaje que a las tareas tradicionales.
La música y la escritura siempre han ido de la mano, hay grandes autores que se sienten influenciados por la música y que en sus libros a menudo introducen música como un referente cultural de su propia identidad.Esta semana dedicaremos nuestro programa de música «con la música a otra parte» de Radio USAL a este tema. Decir que nos ha costado encontrar las canciones, si es más común encontrar canciones que hablan de libros, a las que también dedicaremos un programa, pero en esta ocasión se trata de hablar de canciones que aparecen dentro de un relato literario.
Antonio Muñoz Molina «El Jinete Polaco». «Riders on Storn» The Doors
Casi todos los libros de Antonio Muñoz Molina, gran aficionado al Jazz, empezando por el título del primero que escribió «El Otoño en Lisboa», hablan o recogen secuencias donde se habla de músicos del Jazz o del pop.
«La profesora de gimnasia y de hogar, a la que llaman la Medusa, y de la que dicen que le gustan las mujeres, veo sus pechos saltando bajo la camiseta, me van a sacar a la tarima para que lea un trabajo de literatura que no he hecho y yo estoy teniendo una suave y sigilosa erección, pensando en ella, viéndola correr por el patio de cemento, imaginando que estoy en el Martos y viene hacia mí y se adhiere a mi vientre mientras suena en la máquina de discos una canción bronca y golfa de los Rolling Stones, It’s only rock’n’roll but I like it, pero de cualquier modo me gustan mucho más los Doors, no hay nadie como Jim Morrison, nadie que murmure o grite o escupa esas palabras, Riders on the storm, los jinetes cabalgando en una noche de tormenta, yo mismo, solo, fugitivo de Mágina, cabalgando en la yegua de mi padre, no hacia la huerta, sino hacia otro país, viajando en un coche por una carretera que no termina nunca, esa canción de Lou Reed, fly, fly away, márchate, vuela lejos, o la otra, la de Jim Morrison, viaja hacia el fin de la noche, toma la autopista hacia el fin de la noche…. pero si cerraba los ojos y me dejaba adormecer por el tabaco y graduaba el volumen del tocadiscos podía escuchar truenos lejanos y un rumor de tormenta y cascos de caballos mientras surgía de la nada la voz de Jim Morrison cantando como una promesa y una letanía Riders on the storm.»
Antonio Muñoz Molina «El Jinete Polaco»
Murakami «De que hablo cuando hablo de correr» y Reptile de Eric Clapton
«Otro de los autores que utiliza recurrentemente música en sus libros es Haruki Murakami. Todos los libros de Murakami tienen música, y no es extraño durante años como el cuenta en su libro «De que hablo cuando hablo de correr» tuvo un pub donde se ponía música. Y en este mismo libro dice:
“Cuando corro, por lo general, escucho música rock. A veces también jazz. Pero, desde el punto de vista de la adecuación al ritmo de carrera, el rock se me antoja lo más recomendable como acompañamiento. Por ejemplo, los Red Hot Chili Peppers, los Gorillaz, o los Beck, o grupos más antiguos, como los Creedence Clearwater Revival o los Beach Boys. Lo mejor es un ritmo lo más simple posible.
Cuando empiezo a correr. Los vientos alisios me azotan el rostro y veo en lo alto una garza blanca que cruza el cielo con sus dos patas debidamente alineadas, al tiempo que aguzo el oído para escuchar mi añorada música de los Lovin’ Spoonful.”
Ayer corrí mientras escuchaba Beggars Banquet de los Rolling Stones. El coro funky que acompaña con su hoh-hoo la canción Sympathy for the Devilresulta perfecto para correr. La víspera corrí escuchando Reptile, de Eric Clapton. A ninguno de los dos se les puede poner ni una sola pega. Te llegan al alma. Nunca me canso de escucharlos. Especialmente Reptile, que me he puesto un montón de veces para correr. Si me permiten que les dé mi opinión, les diré que Reptile es un álbum ideal para escucharlo mientras uno corre suavemente por la mañana. No es forzado ni artificioso, en absoluto. Su ritmo es siempre definido y su melodía muy natural. Mi consciencia va siendo suavemente atraída por la música y, a su son, mis dos piernas se ven impulsadas rítmica y regularmente hacia delante y hacia atrás, y así sucesivamente»
Murakami «De que hablo cuando hablo de correr» y Reptile de Eric Clapton
Nick Hornby «Alta fidelidad» y «Only Love Can Break Your Heart», de Neil Young
Pero sin lugar a dudas el libro más recurrente sobre música y literatura es «Alta fidelidad» de Nick Hornby donde la fidelidad musical y la fidelidad al amor se entrecruzan en una huida hacia una renacida adolescencia de un treintañero que regenta una tienda de vinilos en Londres.
«Fue con ella cuando me ocurrió lo más importante, las cosas que aún me definen. Algunas de mis canciones preferidas: «Only Love Can Break Your Heart», de Neil Young; «Last Night I Dreamed That Somebody Loved Me», de los Smiths; «Call Me», de Aretha Franklin; «I Don’t Wan’t to Talk About It», de quien sea. Y luego, «Love Hurts», «When Love Breaks Down» y «How Can You Mend a Broken Heart», y también «The Speed of Sound of Loneliness» y «She’s Gone», y «I Just Don’t Know What to Do with Myself», y qué sé yo. Hay canciones de éstas que he escuchado por término medio al menos una vez por semana (trescientas veces el primer mes, y después de vez en cuando) desde que tenía dieciséis, diecinueve o veintiún años. ¿Cómo no va a dejarte eso magullado por algún sitio? ¿Cómo no te va a convertir eso en una persona fácilmente rompible en mil trocitos, cuando tu primer amor se va al garete? ¿Qué fue primero: la música o la tristeza? ¿Me dio por escuchar música porque estaba triste? ¿O es que estaba triste porque escuchaba música? ¿No te convierten todos esos discos en una persona de tendencia melancólica? “
«Alta fidelidad» de Nick Hornby
Javier Cercas y Soldados de Salamina y «Suspiros de España»
Una escena inolvidable en su transposición de esta novela al cine es la imagen del soldado republicano cantando y bailando «Suspiros de España» asiendo el fusil tal como si fuera una mujer.
«El hombre tocaba y la mujer cantaba. Tocaban, sobre todo, pasodobles: lo recuerdo muy bien porque a Conchi le gustaban tanto los pasodobles que había intentado sin éxito que me inscribiera en un cursillo para aprender a bailarlos, y sobre todo porque fue la primera vez en mi vida que oí la letra de Suspiros de España, un pasodoble famosísimo del que yo ni siquiera sabía que tenía una letra:
Quiso Dios, con su poder,
fundir cuatro rayitos de sol
y hacer con ellos una mujer,
y al cumplir su voluntad
en un jardín de España nací
como la flor en el rosal.
Tierra gloriosa de mi querer,
tierra bendita de perfume y pasión,
España, en toda flor a tus pies
suspira un corazón.
Ay de mi pena mortal,
porque me alejo, España, de ti,
porque me arrancan de mi rosal.
Pero me fijé en él, como todos mis compañeros, porque mientras nosotros paseábamos por el jardín él siempre estaba sentado en un banco y tarareando algo, canciones de moda y cosas así, y una tarde se levantó del banco y se puso a cantar Suspiros de España. ¿Lo has oído alguna vez? Claro, dijo Pere. Es el pasodoble favorito de Liliana, dijo Sánchez Mazas. A mí me parece muy triste, pero a ella se le van los pies en cuanto oye cuatro notas. Lo hemos bailado tantas veces…
«Que en vez de quedarse sentado en el banco, tarareando por lo bajo como siempre, aquella tarde se puso a cantar Suspiros de España en voz alta, y sonriendo y como dejándose arrastrar por una fuerza invisible se levantó y empezó a bailar por el jardín con los ojos cerrados, abrazando el fusil como si fuera una mujer, de la misma forma y con la misma delicadeza, y yo y mis compañeros y los demás soldados que nos vigilaban y hasta los carabineros nos quedamos mirándolo, tristes o atónitos o burlones pero todos en silencio mientras él arrastraba sus fuertes botas militares por la gravilla sembrada de colillas y de restos de comida igual que si fueran zapatos de bailarín por una pista impoluta, y entonces, antes de que acabara de bailar la canción, alguien dijo su nombre y lo insultó afectuosamente y entonces fue como si se rompiera el hechizo, muchos se echaron a reír o sonrieron, nos echamos a reír, prisioneros y vigilantes, todos, creo que era la primera vez que me reía en mucho tiempo.»
Lorenzo Silva «Música para feos» y Embrujada de Tino Casal
El último libro de Lorenzo Silva es una experiencia transmedia con música que podemos leer mediante un código QR en cada capítulo del libro. En el capítulo I aparece esta escena en la que se conocen dos perdedores treintañeros mientras suena Embrujada de Tino Casal
«En la pista estaba, moviéndome con mi poca gracia habitual, cuando en los altavoces empezó a sonar una melodía que reconocí en seguida. Pese a no haber nacido yo aún cuando alcanzó el éxito, había perdurado luego los años suficientes para que llegara a formar parte de mi memoria. Además coincidía que me gustaba la canción, como me gustaba el cantante, uno de esos que desbordan las estrecheces de su tiempo y su lugar y que quizá por ese mismo motivo tienen propensión a malograrse prematuramente. Este no había sido una excepción: se había matado en un accidente de tráfico cuando yo tenía apenas seis años y él poco más de cuarenta. Al intérprete lo reconocí en seguida, pero tardé unos segundos en recordar el título de la canción: Embrujada. Me gustaba de veras, incluso cuando no estaba bebida, pero noté que con dos gin-tonics me arrastraba de forma irresistible y me dejé llevar. Me olvidé de Alba, de la sordidez del antro, del fracaso de mi vida y de la fealdad de los días; el que había dejado atrás y el que me esperaba a la vuelta de unas pocas horas, en cuanto el sol volviera a asomar por el horizonte que nunca se veía en Madrid. Me abandoné al ritmo frenético, a aquella voz que en la grabación restallaba vibrante como un látigo y que desde hacía un par de décadas ya no sonaba sobre la tierra, a la música que la acompañaba y la envolvía.»
Lorenzo Silva «Música para feos»
Almudena Grandes «El Lenguaje de los Balcones» y Los Módulos Todo Tiene su fin
Aunque tu no lo sepas es un poema de Luis García Montero, que adapto y puso música Quique González y que canto Enrique Urquijo con los problemas. Y también una película. El poema pertenece al libro Habitaciones separadas (1994) de Luis García Montero. Inspirado por este poema, Quique González compuso una canción con el mismo título para Enrique Urquijo, que éste publicó con su grupo Los Problemas en el disco Desde que no nos vemos (1998). Quique González suele interpretarla en sus conciertos e incluyó una versión en su disco Pájaros mojados (2002). El poema también sirvió de inspiración para el relato «El vocabulario de los balcones» que Almudena Grandes, mujer de García Montero, incluyó en su libro Modelos de mujer (1996). Basándose en este relato, Juan Vicente Córdoba dirigió en 2000 la película “Aunque tú no lo sepas” que canta Clara Lago
En este libro también aparece la canción de Los Módulos «Todo Tiene su fin«
«Es que es lo que le faltaba ya, al tío, que le gusten Los Módulos. Yo asentía en silencio y, a veces, sin darme cuenta del todo, tarareaba aquella infamia sin mover los labios, siento que ya llegó la hora, que dentro de un momento, te alejarás de mí, porque yo no había nacido en un pueblo de Jaén, como Angelita, sino en la Clínica de la Milagrosa, puro Chamberí, y por eso podía permitirme ciertas debilidades arabescas que jamás me atrevería a confesar en voz alta.»
Almudena Grandes «El Lenguaje de los Balcones»
Enrique Vila Mata «Aire de Dylan» y Bob Dylan – Knockin’ on Heaven’s Doors
En «Aire de Dylan aparece el tema de Bob Dylan «Knockin’ on Heaven’s Door (s) 1973 Pat Garrett y Billy The Kid es un western de 1973 procedente de EE. UU., dirigido por Sam Peckinpah y protagonizado por los conocidos actores James Coburn y Kris Kristofferson. La película también cuenta con Bob Dylan para la música (aparte de actuar), lo cual dio lugar a la banda sonora del mismo nombre.
«Al igual que Dylan, mi padre fue un raro. Y al igual que éste, consiguió que la gente lo adorara, sobre todo porque no sabían muy bien quién era y podían imaginarlo a su gusto. Mi padre a veces se parecía a Bob Dylan en su papel de Alias, en la película sobre Pat Garret.»
Vila Mata «Aire de Dylan»
David Foenkinos «Lenon» y The Beatles «Lucy in the Sky with Diamonds»
Foenkinos escribe una biografía única, con un Lennon que cuenta en primera persona su infancia, la compleja relación con sus padres, su primer matrimonio, la tormentosa historia de los Beatles, su amor con Yoko Ono y su filosofía de vida. Las palabras e ideas de quien decidió que el mejor modo de conseguir una reacción política era recibir a la prensa sin moverse de su cama, cobran, en esta época de crisis, una inusitada actualidad. «Imagina otro mundo posible» «Es la mayor historia de amor del siglo XX… Puede leerse como un antídoto a la falta de compromiso del ser humano». David Foenkinos
«Todo el mundo creyó que «Lucy in the Sky with Diamonds» quería decir LSD. Yo no podía creerlo. ¿Sería mi inconsciente? Después de esta historia, revisé las iniciales de todas mis canciones para buscar mensajes cifrados, pero no encontré nada, no había nada que encontrar. Nadie me creía cuando les decía que me había inspirado en un dibujo de mi hijo. De todos modos, siempre que quise desmentir algo, nadie me creyó. A Paul seguro que le habrían creído, con su cara de chico serio. Yo era demasiado intelectual, demasiado perverso para que creyeran en la castidad de mi imaginación. Qué importa. Lo gracioso es que un investigador francés acababa de descubrir el esqueleto más antiguo del mundo. Y en el momento del descubrimiento ponían mi canción en la radio. Entonces lo llamó Lucy. Fuerte, ¿no? Eso es más fuerte que saber si la canción era o no era una oda a la droga.»
David Foenkinos «Lenon»
Blue Jean «Canciones para Paula» y labios compartidos» de Maná
Blue Jean es el pseudonimo del escritor español Francisco de Paula Fernández González, superventas entre los adolescentes, autor del género juvenil romántico. Su carrera de escritor comenzó en su blog, donde publicó por capítulos su primera novela Canciones para Paula, y que llegó a a superventas gracias al «boca a boca» que le permitió firmar contrato con la editorial Everest para publicarla en 2009; el mismo año salió ¿Sabes que te quiero? y en 2011 Cállame con un beso, el último libro de esta trilogía dirigida a lectores adolescente.
«Mira su reloj. ¿Qué estará haciendo ella ahora? ¿Y si la llama? No, no quiere ser pesado. No quiere molestarla. ¿Qué le podría decir, además? Si ya la ve cada día en clase… No, no puede ser un pesado. ¿Un SMS? No, tampoco. Eso sería peor aún. ¿Y si luego no le contesta como ha pasado otras veces? Se pone nervioso, tenso. Cree que a ella él le importa lo más mínimo. Es duro amar en silencio.
El ordenador. Internet. Seguro que a esta hora anda en el Messenger. Últimamente entra mucho, más de lo habitual. Aunque a veces tarde en contestarle. Silencios largos. Silencios eternos.
Mario entra en su MSN, y teclea la clave, «Paulatq». No está. Sale del MSN y vuelve a escribir la contraseña. Diez veces en media hora. No aparece.
Finalmente, derrotado, se tumba en la cama con la almohada sobre la cabeza. En su PC suena Labios compartidos.»
Blue Jean «Canciones para Paula»
Manuel Rivas «Que me quieres amor – el saxo en la niebla» y Antonio Aguilar, «Te Traigo en Mi Cartera»
Uno de los cuentos del libro del escritor gallego Manolo Rivas es El saxo en la Niebla» donde habla de las bandas de música de los años 40 y 50 que amenizan las fiestas patronales de las aldeas y parroquias. Se trata de la preciosa historia de un chaval que toca con la orquesta y que se enamora de una chica «la chinita» Y esto sucede mientras tocan «Te Traigo en mi cartera» de Antonio Aguilar
«¡Qué tipos los de la Orquesta Azul! Tenía la íntima sospecha de que nos lloverían piedras en el primer palco al que había subido con ellos. ¡Eran tan generosos en sus defectos! Pero pronto me llevé una sorpresa con aquellos hombres que cobraban catorce duros por ir a tocar al fin del mundo. «¡Arriba, arriba!», animaba Matías. Y el vaivén revivía, y se enredaban todos en un ritmo que no parecía surgir de los instrumentos sino de la fuerza animosa de unos braceros.
Yo te he de ver y te he de ver y te he de ver aunque te escondas y te apartes de mi vista.
Intentaba ir al mismo ritmo que ellos, por lo menos en el vaivén. Por momentos, parecía que un alma aleteaba virtuosa sobre mí, y me sorprendía a mí mismo con un buen sonido, pero enseguida el alma de la orquesta huía como un petirrojo asustado por un rebuzno.
—¡Vas fenomenal, chaval! ¡Tocas como un negro, tocas como Dios!
Me di cuenta de que estaba tocando sin preocuparme de si sabía o no. Todo lo que había que hacer era dejarse ir. Los dedos se movían solos y el aire salía del pecho sin ahogo, empujado por un fuelle singular. El saxo no me pesaba, era ligero como flauta de caña. Yo sabía que había gente, mucha gente, bailando y enamorándose entre la niebla. Tocaba para ellos. No los veía. Sólo la veía a ella, cada vez más cerca.
Ella, la Chinita, que huía conmigo mientras Boal aullaba en la noche, cuando la niebla se despejaba, de rodillas en el campo de la feria y con el chal de lana entre las pezuñas.
Aurora de rosa en amanecer nota melosa que gimió el violín novelesco insomnio do vivió el amor. boleto «Convergencia«
Rainbow Rowell . Eleanor and Park y The Smiths «How Soon Is Now»
Eleanor es la nueva chica en la ciudad, y nunca se ha sentido más sola. Con toda su ropa que no combina, loco cabello rojo y caótica vida familiar, no podría destacar más incluso si lo intentara. Entonces se sienta en el autobús al lado de Park. Silencioso, cuidadoso, y, a los ojos de Eleanor, imposiblemente genial, Park ha descubierto que pasar bajo el radar es la mejor forma de salir adelante. Lentamente, de manera constante, a través de conversaciones nocturnas y una pila de cassettes mezclados cada vez más grande, Eleanor y Park se enamoran. Se enamoran de la forma en que lo haces la primera vez, cuando tienes 16, y tienes nada y todo que perder… Establecida en el transcurso de un año escolar en 1986, Eleanor y Park es divertida, triste, impactante y verdadera; un exquisito viaje a la nostalgia para cualquiera que jamas haya olvidado a su primer amor.
«—Y qué —empezó a decir él sin saber cómo iba a continuar—. ¿Te gustan los Smiths?
Tuvo cuidado de no soplarle el aliento.
Ella alzó la vista, sorprendida. Confusa, quizás. Park señaló el libro, donde la nueva había escrito «How Soon Is Now?» en grandes letras verdes.
Aquella noche, mientras hacía los deberes, Park grabó una cinta con todas sus canciones favoritas de los Smiths, además de unos cuantos temas de Echo and the Bunnymen y de Joy Division.»
Rainbow Rowell . Eleanor and Park
Brett Easton Ellis «American Psycho» y The Tokens «The Lions Sleeps Tonight»
Mucho se ha hablado de American Psycho. Y lo cierto es que había razón para tanta polémica, pues esta novela de Bret Easton Ellis constituye una de las críticas más feroces que un escritor norteamericano ha hecho a su propio país: una sociedad autocomplaciente y orgullosa de sí misma. Para su denuncia, el autor ha escogido un camino arriesgado: Patrick Bateman, el protagonista de American Psycho, no es un rebelde ni un paria; Patrick es un joven de éxito que, sin embargo, también es capaz de violar, torturar y asesinar.
«Vuelvo a mi casa y le deseo buenas noches a un portero que no conozco (podría ser cualquiera) y luego entro en mi cuarto de estar desde el que se domina la ciudad. El sonido de los Tokens cantando «The Lion Sleep Tonight» llega desde las luces de la máquina de discos Wurlitzer 1015″
El genial retrato de un chico de barrio, con todo el poder de la ironía y la crítica social de Elvira Lindo tiene su propia banda sonora «La Campanera» canción muy popular de los años 50 interpretada por el niño prodigio y posteriormente malogrado Joselito, no podría ser de otra manera
Igual que yo me merezco que mi abuelo me llame: Manolito, El Nuevo Joselito: Porque mi abuelo me enseñó su canción preferida, que se llama Campanera, y que es una canción muy antigua, de cuando no había water en la casa de mi abuelo y la televisión era muda. Algunas noches jugamos a Joselito, que era el niño antiguo que la cantaba en el pasado, y yo le canto la canción y luego hago que vuelo y esas cosas, porque si no jugar a Joselito, una vez que acabas de cantarCampanera, se convierte en un rollo repollo. Además, a mi abuelo se le saltan las lágrimas por lo antigua que esCampanera y porque el niño antiguo acabó en la cárcel; y a mí me da vergüenza que mi abuelo llore con lo viejo que es por un niño tan antiguo.
Elvira Lindo «Manolito gafotas»
Paul Auster «Musica del Azar» y Fats Waller – The Jitterbug Waltz 1942
La novela urbana de Paul Auster también introduce en muchas de sus obras recorridos muscales, como es el caso de esta «Musica del Azar»
Siempre tenía un efecto calmante sobre él, como si la música le ayudara a ver el mundo más claramente, a comprender cuál era su lugar en el orden invisible de las cosas. Ahora que la casa estaba vacía y él estaba listo para irse, se quedó un día más para dar un largo recital de despedida a las paredes desnudas. Una por una, tocó un montón de sus piezas preferidas, comenzando por Las misteriosas barricadas de Couperin y terminando por el Vals de Jitterbug de Fats Waller, aporreando el teclado hasta que se le entumecieron los dedos y tuvo que dejarlo.
Paul Auster «Musica del Azar»
Haruki Murakami “1q84” y Sinfonietta de Janáček.
“La radio del taxi retransmitía un programa de música clásica por FM. Sonaba la Sinfonietta de Janáček. En medio de un atasco, no podía decirse que fuera lo más apropiado para escuchar. El taxista no parecía prestar demasiada atención a la música. Aquel hombre de mediana edad simplemente observaba con la boca cerrada la interminable fila de coches que se extendía ante él, como un pescador veterano que, erguido en la proa, lee la aciaga línea de convergencia de las corrientes marinas. Aomame, bien recostada en el asiento trasero, escuchaba la música con los ojos entornados.
¿Cuántas personas habrá en el mundo que, al escuchar el inicio de la Sinfonietta de Janáček, puedan adivinar que se trata de la Sinfonietta de Janáček? La respuesta probablemente esté entre «muy pocas» y «casi ninguna». Pero Aomame, de algún modo, podía.”
Kikí d’Akí es María José Serrano, una leonesa que compaginaba su profesión como bibliotecaria con su afición por la música, siendo componente de grupos y proyectos artísticos que fueron lo mejor del pop de los ochenta. María Jose fue retratada por Juan Carlos de Laiglesia en su libro “Ángeles de Neón” (Espasa, 2003) como “la dulce bibliotecaria que, se peinaba como Amélie y vestía colores pop cuando cantaba con Las Chinas” o “ligera y tierna, Kikí atesoraba celosamente las impresiones de su adolescencia hasta convertirlas en lema resistente de irreductible perdedora”. Como referente decir que uno de sus disco preferidos es «Blame it on the night” de Kevin Coyne. Actualmente según nos comentó un compañera es bibliotecaria de la Comunidad de Madrid en el barrio de Usera.
Maria José empieza formando parte del colectivo «Corazones Automáicos» formado entre otros por los hermanos Auseron de Radio Futura, Cati Francois y Montse Cuní, (bajista de las chinas) este colectivo publica artículos en tono satírico en alguna de las revistas musicales de la época como Disco Express. El colectivo empieza a formar un grupo «Futurama» donde Maria José canta Junto a Luis y Santiago Auseron.
En cuanto a la música, primero forma parte como cantante del grupo “Las Chinas”, un grupo de la primerísima movida que casi todos recordamos por aquel tema del “Hombre Salvaje” del LP igualmente llamado “El Hombre Salvaje” (RCA, 1980) cuyo estribillo muchos aún seguro tenéis en mente “Se han mojado mis zapatos, se ha arruinado mi peinado,eres un hombre salvaje y no tienes compasión. Y yo te odié, y yo te odié!” (ver vídeo)
Tras la separación de Las Chinas inició su carrera en solitario con el alias artístico de Kikí d’akí, inspirado en Kikí de Montparnasse la modelo de la Belle epoque. Los más aficionados al pop de aquella época recordamos a Kikí de akí (Maria José) por un magnífico mini- Lp de 1984 grabado en Nuevos Medios, que muchos de nosotros guardamos como oro en paño, este disco incluía un ramillete de exquisitas canciones compuestas por Fernando Márquez «El Zurdo», ex Kaka de Luxe, La Mode, Paraiso, una verdadera joya en microsurco.
Single «Accidente» con fotografía de Alberto García Alix
Aquel disco contenía temas como «Accidente» (ver vídeo) una historia de celos, «El futuro«, «La ciudad y tu», «Bajo tus luces» o la increiblemente bella «Unidad de destino». Donde abordaba temas como la desesperanza, la soledad, los amores frustrados y los deliciosos aromas pop franceses. Sin duda algunas de las canciones más bonitas y evocadoras que se han compuesto en el pop español. Así que es hora de buscar este disco por las renovadamente vendedora tiendas de vinilo y rescatar estas perciosas joyas para deleite de nuestros oídos.
UNIDAD DE DESTINO
Es dificil que nos vean como una canción de ABBA
Es dificil que se crean que entre ambos hay amor
No parecemos la pareja ideal para decorar portadas
Nuestra imagen es tan poco habitual que a muy poca gente agrada
Aunque
Somos la unidad, unidad de destino en lo personal
Somos la unidad en nuestro encanto extraño late el ying y el yang
Una unidad de destino, no puede haber mayor desatino entre tu y yo
Por encima de la ausencia, de la altura o del regreso
Más allá de la impotencia ante un eventual desdén
Puedo pasar casi dos siglos sin ti y volver a las andadas
Nuestros lazos no se entienden aqui porque aqui no entienden nada
Y es que
Somos la unidad….
Algunas de estas canciones previamente habían sido registradas por Fernando Márquez en una maqueta duplicando su voz, y que crean una maravillosa simbiosis con la voz y la imagen de Kikí de akí. En el disco le acompañan algunos músicos de La Mode como Mario Gil, Antoni Zancajo y Luis Carlos Esteban, que había estado de teclista en Los Trastos y posteriormente hará esta labor en Olé-Olé. Sin lugar a duda uno de esos discos que mereció mucho mejor destino, aunque de por fácil y dulzón, mantiene un encanto sublime, aún cuando lo oyes después de más de 30 años. Un disco tan breve como encantador y sugerente.
Posteriormente hace una reaparición fugaz junto a Paco Clavel, haciendo dueto en el disco «Glam Celestial» de este músico.
Disco «Glam Celestial» a dúo con Paco Clavel
María José ha seguido grabando algún disco posteriormente con poca regularidad como “Mi Colección” del año 2003, y “Villa Flir” de 2006, o “No Mires Atrás” en 2008, dedicándose fundamentalmente a su profesión de bibliotecaria.
Juan Carlos de Laiglesia en su libro “Ángeles de Neón”
María Jose fue retratada por Juan Carlos de Laiglesia en su libro “Ángeles de Neón” (Espasa, 2003) como “la dulce bibliotecaria que, se peinaba como Amélie y vestía colores pop cuando cantaba con Las Chinas” o “ligera y tierna, Kikí atesoraba celosamente las impresiones de su adolescencia hasta convertirlas en lema resistente de irreductible perdedora”. Como referente decir que uno de sus disco preferidos es “Blame it on the night” de Kevin Coyne. Actualmente según nos comentó un compañera es bibliotecaria de la Comunidad de Madrid en el barrio de Usera.
“Lo bueno de robar libros -y no cajas fuertes- es que uno puede examinar con detenimiento su contenido antes de perpetrar el delito.”
Roberto Bolaño
La sección PreTextos de Universo Abierto recoge textos, películas y otras manifestaciones en torno a la imagen social del libros, las bibliotecas y los bibliotecarios
“Dewey: Lee Mas Libros” (Título original, Dewey: The Small-Town Library Cat Who Touched the World) es un relato tierno y conmovedor, la historia basada en hechos reales de un diminuto gato que, una mañana fría de enero, fue encontrado dentro del buzón de devolución de libros por la directora de la biblioteca de Spencer. Cuando Vicky Myron se retiró, tras más de 25 años en la Biblioteca Pública de Spencer, para escribir su primera novela, poco debía imaginar el éxito que iba a tener.
En la noche más fría del año, Vicki Myron, la bibliotecaria del pequeño pueblecito de Spencer, en Iowa, EE UU, rescató a un diminuto gatito anaranjado abandonado en el buzón de devolución de libros de la biblioteca, al que bautizaron como Dewey Lee Más Libros y que se convirtió en el gato bibliotecario más famoso del mundo.
Poco a poco Dewey pasó de ser un simple animal de compañía a un empleado más de la biblioteca pública de Spencer, con sus propias funciones laborales, que iban desde sentarse en la puerta de entrada a primera hora de la mañana para dar los buenos días, hasta probar el nivel de seguridad y confort de las cajas de libros. Un gato que era más humano que animal y que transformó a los habitantes de todo un pueblo, dándose a conocer en todo el mundo.
Ésta es la historia de Dewey Lee Más Libros, desde su rescate hasta su muerte. El gato que más ha fomentado la lectura, que más fans tiene en el mundo, que más documentales y reportajes televisivos ha protagonizado, y que cuando murió a sus 19 años (90 años humanos) más de 250 periódicos y 70.000 páginas de Internet hablaron sobre él. Un cuento verdadero y entrañable sobre un gato con un especial sexto sentido para las personas y un gran amor hacia los libros y todo lo que los rodea.
Cordón, José-Antonio; Alonso-Arévalo, Julio. “Mediación y legitimación cultural: la impronta de las redes sociales”. Anuario ThinkEPI, 2012, v. 6, pp. 264-268.
Las redes sociales se están erigiendo en un elemento nuclear en los sistemas de acreditación literaria y profesional configurando no sólo una nueva forma de gestación de opiniones, sino también una estructura informativa que organiza las reglas del medio. Su organización, sintaxis y normas internas condicionan la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural.
Cada vez que nace un nuevo medio surge una discusión encendida acerca de su viabilidad, consecuencias sociales, económicas, culturales y cognitivas. Este axioma general en el ámbito de la comunicación se agudiza cuando afecta a iconos fundamentales de la cultura, como son los libros. Un ejemplo claro son las revistas científicas, cuyo paso de papel a digital no levantó otra polé- mica que la idoneidad del medio como sistema de acreditación. Polémica que fue zanjada definitivamente cuando la revista digital adoptó las convenciones de control propias del medio impreso, a la vez que demostró una mayor eficacia en la proyección y visibilidad de las contribuciones, beneficiándose de la retroalimentación que posteriormente introdujeron las redes sociales y los sistemas de gestión y acreditación social, como Mendeley, Citeulike, etc. (Alonso-Arévalo; Cordón-García, 2010).
El caso del libro entraña un componente adicional ajeno a las revistas científicas: su consumo afecta a un sector amplio de la sociedad y su dimensión icónica lo representa como un elemento estable e inmutable. El sistema productor de libros pertenece al núcleo duro y poco maleable de la fabricación de objetos de larga duración, con vocación de permanencia y con adherencias psicológicas y sentimentales fuertemente asentadas. La posibilidad de sustitución de un sistema por otro es percibida en muchos casos como una agresión a la estructura tradicional por parte de numerosos intelectuales y profesionales del sector, como editores y críticos literarios, que han jugado un papel de reguladores del tráfico cultural. La función editorial en el campo del libro no tiene transposición posible en el sector de las revistas, en el que la descentralización de las decisiones, vía revisión por pares, se ha asentado definitivamente como mecanismo de valoración consolidado. Las revistas han confiado sus decisiones a la evaluación externa por parte de especialistas del área. En el libro, el editor –o el director de la colección– ha tenido por tradición y experiencia la última palabra en la toma de decisiones de publicación, constituyendo la intuición y el olfato cualidades inherentes a su condición, tan importantes como el conocimiento del medio, y su especialización (Muchnick, Einaudi, Pradera, Borrás, Schiffrin, etc.).
El prestigio de una editorial recaía sobre el capital simbólico acumulado en un catálogo, que en cierto modo arbitraba el canon del medio en el que estaba inserta, ya fuera literaria o académica, hasta el punto de que en algunos casos se podía hablar de bibliotecas de editor, en el sentido de la impronta que este podía dejar en la conformación de las mismas.
La aparición de las redes sociales ha provocado un cambio significativo del sistema de referencia y de asignaciones culturales. Uno de los aspectos más interesantes y relevantes de la nueva situación, que explica a su vez las reacciones de desconfianza, es la pérdida de peso específico del intermediario intelectual en los procesos de transmisión de la cultura. En la cadena de producción de mensajes, el intelectual, el crítico, revestía una importancia singular frente a los extremos de la misma, el autor y el lector. Mientras que la producción de la cultura se ha caracterizado por la dispersión, la multiplicidad y la diversidad, la figura del mediador se había hecho imprescindible en la construcción de un discurso lógico que sirviera de hilo conductor para la misma, un discurso que afectaba tanto a la producción como al consumo, que servía de articulación para una asimilación equilibrada y homogénea del saber cifrado en cientos de miles de productos. Era una tarea que asumía su condición autónoma, individualizada y ajena a cualquier comportamiento gremial o colectivo. El intelectual, el crítico, dictaba su norma que era sometida a una audiencia previamente convencida de la veracidad de los hechos y las argumentaciones. La dispersión de los consumidores, la multiplicidad de los discursos, en cierto modo justificaba esa función aglutinante, necesaria en un contexto eminentemente físico. El cambio operado en este contexto se percibe generalizadamente, incluso en los lugares más exóticos o insólitos:
“El problema no está en la cantidad de información, sino en su calidad. La opinión, que no el conocimiento, se ha «democratizado». Cualquiera puede manifestarse, cualquiera puede copiar a cualquiera y manifestarse a su vez. Internet, una verdadera revolución social llena de logros y altruismos, es también una biblioteca infinita sin bibliotecario en la que las verdades y las mentiras se difunden sin más canon que el número de visitas, sin más éxito que el número de veces que algo se repite, haciendo que el valor de la información resida en su volumen y no en su contenido” (Valérie Tasso, 2008).
La aparición de sistemas de participación colectiva como Facebook, Twitter, etc., han modificado radicalmente los sistemas de referencia y valoración desplazando a un lugar marginal la participación del mediador, recluido en medios cada vez más restrictivos y especializados. El social bookmarking, los gestores sociales, el etiquetado social, han introducido una inercia descentralizada en los circuitos valorativos y críticos. La potencia adquirida por los nuevos medios hace que el acceso al público está regulado por las reglas del propio medio. Es el caso de Twitter y Facebook, cuya organización, sintaxis y reglas internas acaban condicionando la forma de participación, adquiriendo tal importancia que lo que no encaja en las mismas no existe como producto cultural. Esto ha dado lugar a la aparición de nuevas figuras y funciones. Por ejemplo, la del community manager, una suerte de gestor de los procesos de comunicación en cualquier empresa o institución que pretenda tener presencia en las redes sociales. O también la de auténticos expertos en un medio y sus convenciones, que actúan como árbitros y reguladores de un tráfico cada vez más intenso, acaparando –por la vía del consenso– las funciones valorativas y de acreditación que antaño estaban reservadas a elementos aislados o con grandes dosis de autonomía dentro del sistema.
El medio establece su propio mensaje y se alimenta de sí mismo. Como sostenía MacLuhan, las sociedades siempre han sido moldeadas más por la índole de los medios con que se comunican los hombres que por el contenido mismo de la comunicación. Ha surgido el orientador mediático como pensador del momento, del instante, el pensamiento por necesidad débil, poco consistente, nada totalizador, en ocasiones contradictorio, que alimenta un circuito de comunicación cifrado en cientos de miles de seguidores y decenas de millones de mensajes por día, cada vez más potente.
Las normas de los sistemas de valoración cambian al hilo de todos estos fenómenos. Los escritores pueden prescindir de la sanción crítica o de la investidura canónica, del filtro editorial convencional para llegar a los lectores. Para muestra, John Locke, un empresario norteamericano de 60 años. Empezó a escribir hace tres años . Hace meses nadie lo conocía pero de enero a abril de 2011 ha tenido 875.000 descargas digitales en Kindle de sus 6 obras. Se ha convertido en el primer autor autoeditado que consigue llegar al número uno en la tienda de libros digitales de Amazon y está a punto de convertirse en el cuarto autor que llega al millón de copias en Kindle, tras Stieg Larsson, James Patterson y Nora Roberts. El éxito de Locke se basa en la promoción a través de las redes sociales y una muy agresiva política de precios (vende sus libros a 99 centavos de dólar), que se puede permitir porque todos los ingresos.
Las recomendaciones en las redes sociales han desempeñado un papel fundamental en este caso y en muchos otros en los que los medios de comunicación tradicionales, el crítico convencional o los canales literarios apenas han tenido incidencia alguna. Surge la figura del influencer, esto es, la persona capaz de trasladar opiniones a miles de seguidores con gran capacidad de persuasión, gracias al crédito, a la reputación digital obtenida con sus intervenciones en Twitter, Facebook, Linkedin o cualquier otra red. Es el caso de José-Afonso Furtado, ensayista, escritor e investigador de las nuevas tecnologías de la comunicación y de la edición, autor de numerosas obras y artículos sobre el cambio de paradigma de lo impreso a lo digital, elegido por la revista Time como uno de los twitteros más influyentes del mundo (el Borges del Twitter), situándolo en el número 33 de su selecto ranking, además de ser el único bibliotecario incluido en el mismo.
En estos momentos nos encontramos ante dos modelos distintos y, en cierto modo, antagónicos. El tradicional, en el que la producción intelectual es valorada por los pares y son ellos los que otorgan el capital simbólico a las obras, sistema vigente en el ámbito científico, donde se valora la aportación al conocimiento, la originalidad y creatividad. Y un sistema de valoración social en el que son las redes las que aportan la reputación y capacidad de penetración de un autor o una obra en su seno. El problema no radica en la coexistencia de estos dos modelos, que operan en esferas distintas (aunque cada vez más compenetradas, como puede apreciarse por la creciente presencia de aplicaciones sociales en los medios eminentemente científicos), sino en la carencia de los mismos en determinados medios intelectuales renuentes a otra validación que la estrictamente canónica, hurtando la discusión a los foros, al debate, la crítica y las discusiones.
La información personal que se mueve en Internet no deja de crecer. Cada día, millones de personas utilizan servicios como redes sociales, foros, páginas de compra…, lo que deja un rastro de su actividad, gustos y preferencias, en definitiva de su comportamiento y forma de ser. Toda esta información amplía el concepto tradicional de identidad y lo lleva a una nueva dimensión. Ya no se trata de una identidad definida por rasgos físicos, ni por documentos que acreditan al portador unas capacidades y le habilitan para realizar ciertas actividades, sino de un concepto más amplio en el que la vida digital enriquece la vida real dando lugar a la Identidad Digital. (Identidad Digital: El nuevo usuario en el mundo digital. Madrid. Fundación Telefónica, 2013)
«Nadie conoce el futuro. El futuro sólo se puede crear».
Jack Ma
La identidad digital se compone de la suma total de las huellas digitales relacionadas con un individuo o una comunidad: las huellas es el “perfil” que corresponde a lo que digo sobre mi (que soy); cuando “Navegamos” trazamos que sitios hemos visito, comentamos o compramos (cómo me comporto); y, finalmente, dejamos por escrito huellas enunciativas – lo que publico en mi blog, por ejemplo – que reflejan directamente mis ideas y opiniones (lo que pienso).
Una de las cuestiones planteadas por la identidad digital en la Web es saber qué estrategias de identidad escoger. Para las individuos, empresas, e instituciones lo que más importa es el fortalecimiento de su identidad con fines de visibilidad, económicos, o sociales. Ello supone disponer de un gran activo de la red donde se hacen más visibles nuestras opiniones, escritos, investigaciones, productos, relaciones sociales e intereses, para ello existe toda una gama de herramientas para medir el perímetro de la identidad digital de una persona o entidad, poner en práctica estrategias de reputación o simplemente comprobar la disponibilidad de un nombre o marca en un determinado servicio, sitio web o red social. La forma más sencilla de ver nuestra identidad en línea es escribir nuestro nombre en Google u otro motor de búsqueda de uso general. Esto nos permitirá identificar los sitios en los que aparece nuestro nombre dentro de nuestro control, además de obtener también algunas huellas de identidad que escapaban a nuestro control, es decir lo que otros dicen de nosotros, de nuestra institución, marca o negocio.
Potenciación de la Identidad digital en el contexto académico
Por otro lado, la cuestión de la identidad varía de una red a otra. La cuestión del anonimato, por ejemplo, está ausente en las redes sociales profesionales donde los usuarios muestran su CV precisamente para que sea conocido y dar visibilidad y reputación a nuestros contenidos. Es el caso de las redes sociales científicas como Research Gate, Academia.edu, etc. Este proceso está teniendo su incidencia en la necesidad de que los investigadores conozcan, utilicen y gestionen los mecanismos de valoración, acreditación y potenciación de la visibilidad científica de sus publicaciones, lo que a su vez incide en el desarrollo de la carrera personal del investigador, pero también de manera colectiva en la calidad de las propias universidades, cuya medición se basa fundamentalmente en los ranking elaborados a partir de los propios datos de investigación de sus académicos. Todo ello está poniendo de relieve la importancia más que nunca la necesidad por parte de quienes investigan de conocer los mecanismos de edición, comunicación, medición y promoción.
Como potenciar nuestra reputación en linea
Sin lugar a dudas la mayor parte de los investigadores han trasladado sus actividades de investigación a la web y con el éxito de los medios sociales esta situación se ha hecho más evidente, ya que estas herramientas tienen más potencialidad para desarrollar un rango mayor de influencia académica que los entornos tradicionales de publicación. Han surgido cientos de plataformas que permiten compartir libremente todo tipo de información y conectarnos a través de redes. Estas nuevas herramientas generan estadísticas de actividad e interacciones entre sus usuarios tales como menciones, retweets, conversaciones, comentarios en Blogs o en Facebook; gestores de referencias que muestran índices de popularidad de las referencias más compartidas por otros investigadores o repositorios que generan estadísticas de visitas, o descargas de artículos.
Herramientas como Altmetric.com bajo suscripción, muestran el impacto de la investigación a sus autores y lectores de modo muy gráfico y nuevo. Monitorear, buscar y medir todas las conversaciones acerca de los artículos de una revista, así como los publicados por sus competidores. Recoge las menciones de artículos académicos de todas partes de la Web mediante la recopilación de menciones en los periódicos, blogs, redes sociales y otros sitios web. En cuestión de minutos, permite al autor disponer de los datos altmetrics para mostrarlos en su plataforma o aplicación.
La reputación científica es esencial para los investigadores, contribuye a su progreso, reconocimiento, obtención de subvenciones y de becas de investigación académica. Esta se basa fundamentalmente en los indicadores cuantitativos, como el Índice H, el número de citas, el número de artículos y otros indicadores. La Web nos permite, casi de forma gratuita, trabajar juntos, difundir nuestra investigación y llegar a los colegas de todo el mundo. Nada es más fácil que buscar en la Web. Es de reconocimiento casi común que la Web es actualmente el entorno propio de la investigación, y que el buen contenido combinado con los esfuerzos de difusión adecuados hará que una investigación sea potencialmente visible lo cual provocará una retroalimentación (feedback) que generará una capacidad por parte del investigador de tomar el control de la reputación y la difusión de su trabajo.La reputación digital puede ser potenciada y gestionada, por ello es importante que el investigador conozca los diferentes canales y destrezas para gestionar su visualización y posicionamiento. El investigador puede encontrar un aliado en el propio bibliotecario.
La firma es un elemento identitario único para el investigador. Sin embargo frecuentemente el nombre de un investigador aparece bajo innumerables formas que producen un importante efecto sobre el impacto de las publicaciones. Por ello es necesario establecer una forma única de identidad. En los últimos años han surgido sistemas que intentan paliar esta situación creando un sistema global de identificación de autores. Es el caso de Open Researcher and ContributorID (ORCID) un proyecto abierto, sin ánimo de lucro, comunitario, que ofrece un sistema para la identificación inequívoca de investigadores y un método claro para vincular las actividades de investigación y los productos de estos identificadores. ORCID tiene una habilidad única para llegar a todas las disciplinas y sectores de investigación, cruzar fronteras nacionales y cooperar con otros sistemas de identificación. ORCID proporciona un identificador digital persistente que distingue a un investigador de todos los otros investigadores garantizando que el trabajo de un investigador sea reconocido como suyo, con la posibilidad de ser vinculado a otros identificadores como Scopus, ResearcherID, Author Resolver, Inspire, IraLIS, RePEc, o LinkedIn. Orcid también se vincula a la producción de los investigadores facilitando conocer sus publicaciones, identificando colaboradores y revisores y en definitiva, favoreciendo el proceso de descubrimiento científico. Además el investigador puede incluir su identificador ORCID en su sitio web, al presentar publicaciones, solicitar subvenciones, y en cualquier flujo de trabajo de investigación para asegurarse de obtener reconocimiento por su trabajo.
En resumen, la Investigación 2.0 es la aplicación de las tecnologías de la web social al proceso científico permitiendo que las personas se relacionen de manera fluida y que los datos se compartan de forma abierta. Las posibilidades que ofrecen las tecnologías participativas facilitan que los autores puedan compartir información, favorecer el descubrimiento científico y la visibilidad de la investigación a través de bases de datos, plataformas y servicios de apoyo a los procesos de una investigación.
Conclusión
En conclusión. los datos de nuestra identidad, y los medios por los que se accede a ellos, son naturalmente porosos. Los diferentes sitios en los que publicamos partes de nuestra identidad digital son cada vez más, y cada vez más sistemática e interconectada. por ejemplo, si estoy conectado a YouTube a través de Gmail, Google añadirá todos los vídeos que tengo en mi perfil a mis intereses.
Cada vez que entramos en una búsqueda en línea, actualizamos nuestro estado o escribimos en nuestro “muro”, proporcionamos a los motores de búsqueda y redes sociales – más a menudo involuntariamente que voluntaria – una verdadera mina de información sobre lo que somos y cómo nos comportamos en línea. En última instancia, cada clic, de acción o comportamiento actúa como si fueran metadatos en una especie de panóptico global.