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Desbloquear el potencial de los adolescentes: cómo las bibliotecas públicas involucran productivamente a los jóvenes con oportunidades.

Urban Libraries Council. 2025. Unlocking Teen Potential: How Public Libraries Productively Engage Opportunity Youth. Chicago: Urban Libraries Council.

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El informe analiza de forma exhaustiva el papel que pueden desempeñar las bibliotecas públicas en la reconexión social, educativa y laboral de los denominados Jóvenes en riesgo de exclusión (opportunity youth): jóvenes de entre 16 y 24 años que no están vinculados ni al sistema educativo ni al mercado de trabajo.

El documento parte de una preocupación ampliamente compartida en Estados Unidos y Canadá: la desconexión juvenil no solo afecta a las trayectorias individuales de millones de jóvenes, sino que tiene profundas consecuencias económicas, sociales y comunitarias. Frente a enfoques punitivos o excluyentes, el informe propone una mirada basada en el potencial transformador de las bibliotecas como espacios seguros, inclusivos y de confianza.

El texto subraya que la desconexión juvenil suele estar asociada a múltiples factores de riesgo, como experiencias de trauma, inestabilidad familiar, pobreza, contacto con el sistema de justicia o ausencia de referentes adultos. A ello se suma que la adolescencia y la juventud temprana son etapas críticas del desarrollo cerebral, en las que el estrés crónico y las experiencias adversas pueden afectar de manera duradera a la toma de decisiones, la regulación emocional y el aprendizaje. En este contexto, el documento defiende que las bibliotecas públicas, por su carácter no estigmatizante y su arraigo comunitario, están especialmente bien posicionadas para actuar como puntos de apoyo estables que ayuden a revertir estas trayectorias de exclusión.

El informe se apoya en la experiencia del programa Creating Youth Opportunities (CYO), desarrollado entre 2022 y 2025 con el apoyo de la Walmart Foundation y la participación de once sistemas bibliotecarios públicos. A lo largo de tres años, estas bibliotecas diseñaron e implementaron programas específicos para jóvenes en situación de desconexión, adaptados a las realidades locales de cada comunidad. El documento no solo describe estas iniciativas, sino que extrae de ellas un marco de actuación replicable para otras bibliotecas y organizaciones, basado en la evidencia y en la evaluación sistemática de resultados.

Uno de los ejes centrales del libro blanco es la importancia de diseñar programas ajustados a las necesidades locales, apoyándose en datos sociales y educativos, pero también en la escucha directa de los propios jóvenes. El informe insiste en que las intervenciones eficaces no se diseñan “desde el escritorio”, sino mediante procesos de co-diseño que integran las voces, intereses y experiencias de los jóvenes destinatarios. En este sentido, se señala que los mecanismos tradicionales de participación juvenil en bibliotecas no siempre representan a los opportunity youth, por lo que es necesario ampliar las estrategias de alcance y salir activamente al encuentro de quienes no frecuentan estos espacios.

Otro pilar fundamental es la adopción de enfoques de atención informada por el trauma. El documento destaca que la formación del personal bibliotecario en este ámbito mejora tanto la calidad de la relación con los jóvenes como el bienestar y la confianza profesional del propio personal. Comprender los efectos del trauma, las experiencias adversas en la infancia y los procesos de desarrollo adolescente permite interpretar determinados comportamientos no como problemas disciplinarios, sino como señales de necesidades no cubiertas. Junto a ello, se valoran positivamente las prácticas restaurativas como herramientas para gestionar conflictos y fortalecer el sentido de comunidad.

El informe también resalta el papel de las bibliotecas en la construcción de capital social, un factor clave para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes. A través de programas de mentoría, actividades educativas y eventos de orientación académica y laboral, las bibliotecas facilitan el contacto con referentes adultos, amplían horizontes vitales y crean redes de apoyo que muchos opportunity youth no tienen en su entorno inmediato. Estas acciones no solo mejoran las competencias técnicas y transversales de los participantes, sino que refuerzan su autoestima, su sentido de pertenencia y su confianza en el futuro.

Especial relevancia adquiere la incorporación de itinerarios hacia el empleo, tanto mediante programas de preparación laboral como a través de oportunidades de trabajo dentro de las propias bibliotecas. El documento muestra cómo prácticas como las pasantías, los empleos de apoyo a programas juveniles o los roles de mentores pares ofrecen a los jóvenes una primera experiencia laboral significativa, acompañada de orientación y aprendizaje progresivo. Estas experiencias tienen un impacto positivo tanto en los jóvenes como en las propias instituciones, que se benefician de perspectivas nuevas y de una mayor conexión con la comunidad.

La evaluación del programa CYO constituye uno de los aportes más sólidos del informe. A través de un enfoque participativo y culturalmente sensible, se recopilaron datos cuantitativos y cualitativos que muestran un alto nivel de participación juvenil, un fortalecimiento de las capacidades del personal bibliotecario y un aumento significativo de las alianzas comunitarias. Los resultados indican que los programas co-diseñados, el trabajo en red y la contratación de jóvenes en las bibliotecas generan mayores niveles de compromiso y sostenibilidad. Asimismo, el informe destaca el valor de integrar la evaluación como una herramienta de aprendizaje continuo y mejora, más que como un mero requisito administrativo.

En sus recomendaciones finales, el libro blanco insta al sector bibliotecario a invertir de manera decidida en programas para opportunity youth, a consolidar alianzas con actores del ámbito educativo, laboral y social, y a incorporar la contratación de jóvenes como estrategia estructural. El texto concluye afirmando que, cuando las bibliotecas colocan las relaciones humanas, la confianza y la equidad en el centro de su acción, pueden convertirse en verdaderos motores de transformación social, capaces de convertir la desconexión juvenil en oportunidades reales de desarrollo personal y comunitario.

Análisis estratégico 2025 del ecosistema de la comunicación científica y el rol de los repositorios

Shearer, Kathleen. COAR Strategic Analysis of the
Scholarly Communications Environment
. COAR, 27 de noviembre de 2025.

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El informe presenta una visión panorámica del entorno sociopolítico que rodea actualmente a la comunicación científica y analiza las fuerzas que influirán en el ecosistema de repositorios en los próximos años.

Elaborado por COAR mediante encuestas, revisión bibliográfica y consultas a expertos, el documento busca orientar la estrategia de la organización para 2026–2028. El análisis identifica cinco fuerzas clave: la soberanía digital, los recortes en financiación de la investigación, el creciente descontento con el sistema editorial, el ascenso de la inteligencia artificial y la pérdida de confianza pública en la ciencia.

En primer lugar, el texto subraya que los cambios geopolíticos y las tensiones internacionales están modificando las colaboraciones científicas globales. La noción de “soberanía digital” impulsa a algunos países a reforzar infraestructuras de investigación propias, lo que podría repercutir en los sistemas de evaluación y en la dependencia de revistas internacionales. En paralelo, varios países experimentan fuertes recortes en la financiación científica, generando presiones sobre bibliotecas e infraestructuras de acceso abierto. Esta situación representa tanto un riesgo para la sostenibilidad del open science como una oportunidad para reorientar recursos hacia alternativas comunitarias y menos costosas.

El informe también aborda el creciente malestar ante un sistema editorial dominado por un puñado de grandes empresas, basado en métricas de prestigio y en modelos económicos poco sostenibles. A pesar de años de reformas, el acceso abierto sigue condicionado por acuerdos transformativos y revistas híbridas de elevado coste. La producción científica se ha disparado, tensionando los procesos de revisión y comprometiendo la calidad percibida. Como respuesta, muchas políticas nacionales empiezan a priorizar el depósito en repositorios, mientras surgen nuevos modelos como el Publish, Review, Curate (PRC) y se fortalecen iniciativas de evaluación responsable.

La irrupción de la inteligencia artificial constituye otro eje crítico. Los modelos generativos cambian los modos de búsqueda, resumen y gestión de la literatura científica, creando nuevas expectativas entre los usuarios. Al mismo tiempo, plantean desafíos éticos relacionados con la trazabilidad, la fiabilidad y el sesgo, especialmente cuando actúan como intermediarios opacos entre la literatura y el lector. El documento alerta también sobre el aumento de bots que extraen masivamente contenido de repositorios para entrenar modelos, provocando bloqueos y afectando incluso a servicios legítimos.

Finalmente, el informe señala la erosión de la confianza pública en la ciencia, alimentada por la complejidad de los mensajes científicos, la politización, la difusión de desinformación y los escándalos de fraude o malas prácticas. En este contexto, los repositorios, como infraestructuras abiertas y no comerciales, pueden contribuir a reconstruir credibilidad mediante prácticas de autenticidad, transparencia, preservación y trazabilidad reforzada.

A partir de este diagnóstico, COAR identifica cuatro líneas prioritarias de acción para los repositorios: navegar los cambios tecnológicos y garantizar un equilibrio entre acceso humano y automatizado; construir un entorno de información confiable mediante prácticas de validación y marcadores de confianza; mejorar la coherencia digital global a través de estándares e interoperabilidad; y aumentar la visibilidad del valor estratégico de los repositorios, especialmente en un contexto donde las herramientas de IA pueden ocultar el origen de los contenidos que consumen y reutilizan. El informe concluye afirmando que los repositorios seguirán siendo infraestructuras esenciales para la ciencia abierta, siempre que el sector actúe de manera coordinada para afrontar los riesgos y aprovechar las oportunidades de un ecosistema cada vez más complejo y volátil.

Bibliotecas en la era de la Inteligencia Artificial: salvaguardando el patrimonio cultural y la confianza

Mergel, Ines, Carsten Schmidt, Marieke Willems, Marta Anducas, y Elena Silvestrini. LIBRARIES IN THE AGE OF AI: Safeguarding Cultural Heritage and Trust. Brief de Política 5. Konstanz; Lisboa: University of Konstanz; The Lisbon Council, [2025]

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El informe aborda el papel fundamental de las bibliotecas nacionales, pilares de las sociedades democráticas, en la transformación digital impulsada por la adopción de la Inteligencia Artificial (IA). La evidencia recogida por el proyecto LibrarIN subraya que la implementación de la IA en los servicios bibliotecarios es predominantemente un desafío de gobernanza, ética, y resiliencia institucional

El proyecto LibrarIN identificó siete factores principales que impulsan a las bibliotecas nacionales a integrar herramientas de Inteligencia Artificial en sus operaciones y servicios:

  1. mejora del acceso y la capacidad de descubrimiento
    las bibliotecas digitalizan colecciones históricas y utilizan la ia para automatizar la clasificación, la indización de materias y el enriquecimiento de metadatos. estos procesos amplían el acceso público y mejoran la navegación a través de conjuntos de datos vastos y diversos.
  2. escalabilidad de la eficiencia para grandes volúmenes de datos
    el crecimiento exponencial del contenido digital ha hecho que los métodos de catalogación tradicionales sean poco prácticos. la ia reduce la carga de trabajo manual y acelera el procesamiento, ayudando a abordar los atrasos y a mejorar la asignación de recursos.
  3. fomento de la investigación y la innovación
    herramientas como la búsqueda semántica, la visualización de datos y la minería de textos apoyan nuevas formas de investigación académica y de compromiso público, extendiendo las capacidades de investigación de los usuarios de la biblioteca.
  4. respuesta a presiones legales y políticas
    regulaciones de la unión europea, como las directivas sobre minería de textos y datos (tdm) y los mandatos de accesibilidad, están llevando a las bibliotecas a adoptar la ia para mantener el cumplimiento y alinearse con las políticas nacionales de digitalización.
  5. preservación de la diversidad lingüística y cultural
    las bibliotecas están desarrollando herramientas de ia en lenguas locales para contrarrestar el predominio de las herramientas comerciales en inglés. esto es fundamental para salvaguardar los activos culturales nacionales.
  6. satisfacción de las expectativas cambiantes de los usuarios
    los ciudadanos esperan cada vez más servicios personalizados, soporte multilingüe y búsqueda en tiempo real. la ia permite sistemas adaptativos que mejoran la relevancia, la usabilidad y la accesibilidad de los servicios.
  7. fomento de la competencia digital y social
    la experimentación con la ia fortalece el aprendizaje institucional y contribuye a una alfabetización digital más amplia entre el personal y los usuarios. esto subraya el papel social de las bibliotecas en la promoción del uso responsable de la ia.

Principios del seguimiento de la ciencia abierta

Open Science Monitoring Initiative. (2025). The Principles of Open Science Monitoring. Recuperado de https://open-science-monitoring.org/principles/

Se presentan los principios del Open Science Monitoring Initiative (OSMI), diseñados para ofrecer un marco global que oriente la creación de sistemas de seguimiento (monitorización) de la ciencia abierta en distintos contextos nacionales, institucionales y disciplinarios.

La iniciativa surge como respuesta a la falta de directrices globales para evaluar el grado y avance de prácticas de ciencia abierta tras la adopción de la 2021 UNESCO Recommendation on Open Science.

Los principios se estructuran alrededor de tres pilares fundamentales:

  • Relevancia y significación: los indicadores deben ser útiles, adaptables a diversos contextos, desarrollados con participación de distintos actores, y capaces de reflejar impactos reales de la ciencia abierta. Esto asegura que los sistemas de monitoreo realmente aporten información significativa para políticas, instituciones o comunidades científicas.
  • Transparencia y reproducibilidad: los sistemas de monitoreo deben apoyarse en infraestructuras abiertas, usar herramientas de código abierto, documentar públicamente los procesos y metodologías, asegurar la trazabilidad de los datos y permitir la reutilización. Los datos deben ser accesibles, los métodos claros, y los resultados comunicados de forma abierta, lo cual promueve confianza, auditabilidad y comparabilidad entre contextos
  • Autoevaluación y uso responsable: la monitorización debe emplearse como herramienta de mejora continua, con revisiones periódicas, sensibilidad al contexto, y nunca como un mecanismo para clasificar o rankear a investigadores individualmente. En su lugar, debe centrarse en apoyar el desarrollo colectivo de prácticas de ciencia abierta, respetando diversidad disciplinaria, equidad, inclusión y adaptabilidad local.

El documento enfatiza que estos principios no son prescriptivos sino aspiracionales: buscan guiar y orientar la creación de sistemas de monitoreo —no imponer un modelo único. Su carácter flexible y modular facilita su adopción por diversos actores institucionales, gubernamentales o comunitarios con distintas capacidades, recursos y realidades.

Suben las calificaciones de los trabajos de clase y bajan las notas en los exámenes presenciales

Oatley, Gabe. 2025. “The New Learning Curve: How Student AI Use Is Changing Teaching at UofT.” TorontoToday.ca, November 24, 2025. https://www.torontotoday.ca/local/education/learning-curve-student-artificial-intelligence-use-changing-teaching-uoft-11532998

Estudio

El uso creciente de herramientas de inteligencia artificial por parte del alumnado está transformando profundamente la enseñanza en la University of Toronto. Los profesores han detectado un fenómeno especialmente llamativo: mientras que las calificaciones de los trabajos para casa han subido de forma notable, los resultados en los exámenes presenciales finales han caído de manera significativa. Esta divergencia, según apuntan, se explica por un uso extendido —y en muchos casos no declarado— de modelos de lenguaje avanzados para elaborar tareas que antes exigían un esfuerzo de lectura, análisis y redacción personal.

Datos clave:

  • El 59 % de los estudiantes canadienses encuestados usan IA generativa para sus trabajos escolares — un aumento respecto al 52 % del año anterior.
  • De entre los estudiantes que usan IA, un 67 % dice que no cree estar aprendiendo o reteniendo tanto conocimiento como antes.
  • A pesar de ello, el 75 % considera que las herramientas de IA han mejorado la calidad de sus trabajos escolares.
  • El uso frecuente: el 63 % dice usar IA generativa varias veces por semana.
  • El 82 % admite que presenta como propio contenido generado por IA.
  • Un 70 % prefiere recurrir a la IA antes que pedir ayuda a sus profesores.
  • Entre quienes usan IA, aproximadamente un 65 %–67 % sienten que su uso equivale a hacer trampa.
  • El 63 % teme ser descubierto por su institución por depender de IA en sus trabajos.

Ante esta realidad, los docentes han comenzado a observar patrones de comportamiento nuevos en su alumnado. Muchos estudiantes recurren a herramientas como ChatGPT o Gemini para resolver dudas, generar ideas iniciales o mejorar la coherencia de sus textos, lo que en algunos casos puede tener un efecto positivo, especialmente cuando se usa para reforzar el aprendizaje. Sin embargo, un número creciente de estudiantes emplea la IA como sustituto del propio proceso cognitivo: delegan totalmente la elaboración de trabajos escritos o incluso la resolución de ejercicios técnicos. Esto ha generado una sensación de falsa competencia, pues los trabajos parecen impecables pero el rendimiento en evaluaciones sin asistencia tecnológica revela lagunas importantes de comprensión.

El artículo también subraya que detectar el uso indebido de IA es una tarea compleja. Las herramientas de detección disponibles no son fiables, y los profesores encuentran difícil —y muchas veces imposible— demostrar que un texto ha sido producido o modificado sustancialmente por un sistema automático. Además, la dinámica de aprendizaje ha cambiado: los estudiantes hacen menos preguntas en clase, participan menos en foros y asisten menos a tutorías, ya que encuentran en la IA una fuente inmediata de respuestas, disponible en cualquier momento. Para parte del profesorado, esta sustitución del diálogo pedagógico por consultas a modelos generativos supone la pérdida de una dimensión esencial de la educación universitaria: la interacción humana, que permite matizar conceptos, plantear dudas profundas y construir pensamiento crítico.

Frente a estos desafíos, los profesores de la universidad están rediseñando sus estrategias docentes. Una respuesta habitual ha sido aumentar el peso de las evaluaciones presenciales, incluyendo exámenes escritos en el aula, defensas orales o entrevistas breves vinculadas a trabajos entregados. De este modo, se busca comprobar que los estudiantes realmente dominan los contenidos que presentan en sus tareas. Otra estrategia consiste en diseñar actividades “auténticas”, vinculadas a experiencias reales, análisis de campo, estudios de caso o ejercicios creativos basados en situaciones concretas que resultan más difíciles de delegar a una IA. En algunas asignaturas se ha optado por dividir las tareas en fases: por ejemplo, primero marcar y comentar un texto leído, y solo después elaborar una reflexión personal. Esto permite observar el proceso de pensamiento del estudiante y no solo el producto final.

A lo largo del artículo se destaca que el uso de IA en la educación superior ya no es una tendencia pasajera, sino un cambio estructural que obliga a repensar la evaluación y la enseñanza. Según los profesores entrevistados, la forma tradicional de asignar trabajos y corregirlos ha dejado de ser viable en un contexto donde una herramienta automatizada puede producir textos correctos en segundos. La cuestión ya no es si permitir o prohibir estas tecnologías, sino cómo integrarlas de manera responsable, enseñando a los estudiantes a utilizarlas como apoyo sin renunciar a la comprensión profunda, el razonamiento propio y el desarrollo de habilidades intelectuales fundamentales. En definitiva, la universidad se enfrenta a una nueva curva de aprendizaje institucional, en la que conviven innovación, preocupación y la necesidad urgente de adaptar la pedagogía a un entorno educativo donde la inteligencia artificial es parte del día a día.

Bibliotecas públicas y aprendizaje para adultos: ampliando posibilidades. Libro blanco.

Public Library Association. Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning White Paper. Public Libraries Online, 12 de noviembre de 2025.

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El informe “Expanding Possibilities: Public Libraries and Adult Learning”, elaborado por la Public Library Association (PLA) con el patrocinio de Gale (parte de Cengage Group), analiza cómo las bibliotecas públicas de Estados Unidos están ampliando sus servicios para apoyar el aprendizaje de adultos. A partir de una encuesta nacional a más de 350 bibliotecas, revisión bibliográfica y estudios de caso, el documento identifica tendencias, barreras y estrategias innovadoras que las bibliotecas usan para ayudar a los mayores a adquirir nuevas habilidades, acceder a recursos y alcanzar sus objetivos educativos.

Entre los hallazgos más relevantes, el estudio destaca que las bibliotecas se están convirtiendo en proveedores esenciales de educación para adultos, ofreciendo formación en alfabetización digital, programas de desarrollo profesional, talleres de salud y finanzas, y espacios comunitarios de aprendizaje

El informe también señala que existen obstáculos significativos para la participación: falta de financiación estable, dificultades para evaluar el impacto de los programas y desafíos para mantener asociaciones eficaces. A pesar de ello, muchas bibliotecas están superando estas barreras mediante colaboraciones con otras organizaciones, el diseño de programas adaptados a las necesidades locales y la evaluación constante de sus resultados.

Por otro lado, se subraya la importancia de alinear las acciones de las bibliotecas con las prioridades de aprendizaje de la comunidad, garantizando que los programas respondan a las necesidades reales de los usuarios adultos. Esto implica diseñar ofertas formativas flexibles, accesibles y relevantes, que respondan tanto a demandas profesionales como personales.

Finalmente, la PLA recomienda reforzar la visibilidad de las bibliotecas como instituciones clave para el aprendizaje continuo, abogando por más apoyo institucional, inversiones sostenibles y una evaluación sistemática. De este modo, las bibliotecas pueden consolidarse como piezas fundamentales del ecosistema educativo, ofreciendo oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

La inteligencia artificial en las bibliotecas. Lo que los bibliotecarios deben saber ahora.

Chatbots and Beyond: Artificial Intelligence in Libraries. What Librarians Need to Know Now. PressReader. 2024.

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Este documento ofrece una visión integral sobre cómo la inteligencia artificial (IA), especialmente la generativa, está transformando el mundo bibliotecario. Aborda aplicaciones prácticas, implicaciones éticas, riesgos de privacidad y el papel activo que pueden asumir los bibliotecarios en esta revolución tecnológica.

La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en nuestras vidas con una rapidez sorprendente, y las bibliotecas no son la excepción. Este informe destaca cómo la IA, especialmente la generativa, está transformando el trabajo bibliotecario en múltiples dimensiones. Aunque no es necesario dominar los aspectos técnicos para utilizar estas herramientas, comprender sus fundamentos —como el aprendizaje automático y el reconocimiento de patrones— permite a los profesionales de la información interactuar con ellas de forma crítica y creativa.

El lanzamiento de ChatGPT en 2022 marcó un punto de inflexión en la adopción pública de la IA generativa. Su capacidad para generar texto a partir de instrucciones ha revolucionado sectores como la educación, la investigación y la gestión de contenidos. Los bibliotecarios, aunque a menudo no se consideren expertos en IA, ya han estado usando algoritmos de búsqueda y sistemas automatizados que incorporan inteligencia artificial, lo que los posiciona como mediadores clave en esta nueva era.

En bibliotecas universitarias, la IA se utiliza para asistir en investigaciones, recomendar recursos personalizados, gestionar cuentas de usuarios y ofrecer soporte técnico. Herramientas como Elicit, Scite y Consensus ayudan a navegar literatura científica y generar resúmenes. Además, los sistemas de indexación automatizada permiten mejorar la organización y descubrimiento de contenidos, refinando metadatos y ampliando el acceso interdisciplinario.

Las bibliotecas públicas también se benefician de la IA mediante la automatización de procesos como la gestión de inventarios, préstamos interbibliotecarios y recomendaciones de lectura. El análisis de datos de uso permite tomar decisiones más informadas sobre adquisiciones y servicios, optimizando recursos y mejorando la experiencia del usuario.

No obstante, el informe subraya los riesgos éticos asociados al uso de IA, como el sesgo en los datos de entrenamiento, la desinformación y la infracción de derechos de autor. Los modelos generativos pueden producir textos convincentes pero incorrectos, lo que hace urgente fomentar la alfabetización crítica en IA. Las bibliotecas pueden liderar este proceso mediante talleres, acceso a fuentes confiables y formación en pensamiento crítico.

La privacidad y la ciberseguridad también son preocupaciones centrales. Las bibliotecas manejan grandes volúmenes de datos sensibles, lo que las convierte en posibles objetivos de ataques informáticos. Se recomienda realizar auditorías de seguridad, capacitar al personal y adoptar estrategias de protección como el modelo de “confianza cero”.

Finalmente, el informe aclara que la IA no reemplazará a los bibliotecarios, sino que transformará sus funciones. Los profesionales de la información están llamados a liderar el diseño de herramientas basadas en IA, enseñar su uso ético y fomentar una cultura de alfabetización digital. En este contexto, las bibliotecas se convierten en espacios clave para aprender a leer, escribir y pensar con inteligencia artificial.

La investigación en jaque: menos de la mitad de los científicos tiene tiempo para investigar, pero la IA promete revolucionar la ciencia

Elsevier. Researcher of the Future: A Confidence in Research Report. August–September 2025. Elsevier Insights. https://assets.ctfassets.net/o78em1y1w4i4/137SmnpRSP2mSuhDxtFdls/72a1777e8a72f3c60748956037f76433/Researcher-Of-The-Future.pdf

Un estudio global de Elsevier, realizado con más de 3.200 investigadores de 113 países, analiza cómo los académicos perciben su rol en la investigación en un contexto marcado por cambios en el ecosistema científico, incluyendo la inteligencia artificial, la movilidad, la financiación, la integridad investigadora y la colaboración internacional.

La investigación científica enfrenta fuertes presiones de tiempo y financiación, mientras que la IA ofrece un potencial transformador si se proporcionan herramientas adecuadas, formación y supervisión ética. Al mismo tiempo, la colaboración global e interdisciplinaria emerge como un factor clave en la evolución de la ciencia.

Uno de los hallazgos más relevantes es que menos de la mitad de los investigadores afirma no disponer de tiempo suficiente para dedicarse a la investigación. Esta falta de tiempo se debe a la creciente presión derivada del volumen de información, las obligaciones administrativas y docentes, la incertidumbre en la financiación y la necesidad de publicar resultados.

En términos de financiación, solo un tercio de los investigadores espera que los fondos en su campo aumenten en los próximos años, con un pronóstico más pesimista en América del Norte y Europa, mientras que China muestra un optimismo mucho mayor. Esta percepción de escasez de recursos impulsa la movilidad de los investigadores, ya que aproximadamente el 29 % está considerando cambiar de país en busca de mejores condiciones de trabajo o financiación.

Respecto a la adopción de la inteligencia artificial, el uso de herramientas de IA ha aumentado significativamente en el último año. Sin embargo, solo un tercio de los investigadores considera que su institución tiene una política de IA adecuada y que ha recibido la formación apropiada para utilizar estas herramientas. Las diferencias regionales son notables: en China, la mayoría de los investigadores ve la IA como una oportunidad que les da más opciones y empoderamiento, mientras que en Estados Unidos y el Reino Unido los porcentajes son mucho menores. Algunos datos:

  • El 58 % utiliza ahora herramientas de IA en su trabajo, en comparación con el 37 % en 2024.
  • Sin embargo, solo el 32 % de los investigadores a nivel mundial cree que existe una buena gobernanza de la IA en su institución.
  • De manera similar, solo el 27 % considera que cuenta con la formación adecuada para usar la IA.

Los investigadores utilizan la IA principalmente para encontrar y resumir literatura, realizar revisiones, analizar datos, redactar propuestas de financiación y escribir artículos o informes. No obstante, son más reticentes a usar IA para tareas creativas de mayor nivel, como generar hipótesis o diseñar estudios, a menos que las herramientas sean personalizadas y fiables.

También surgen preocupaciones éticas: solo una minoría cree que las herramientas de IA están desarrolladas de forma ética y que son totalmente fiables. Para aumentar la confianza en estas herramientas, los investigadores demandan transparencia, actualización de los datos de entrenamiento, seguridad, precisión y validación por expertos humanos.

Finalmente, el informe evidencia un aumento en la colaboración interdisciplinaria y global: la mayoría de los investigadores trabaja cada vez más con colegas de otros campos y de otros países, especialmente en Asia‑Pacífico.

OASPA redefine el acceso abierto: de medir porcentajes a fomentar la participación inclusiva

Legge, Malavika. “Embracing the Complexity of ‘100% OA’: From Percentage to Participation.” Open Access Scholarly Publishers Association (OASPA), November 4, 2025. https://www.oaspa.org/news/embracing-the-complexity-of-100-oa-from-percentage-to-participation/

Inicialmente, OASPA se propuso la meta de alcanzar el «siguiente 50 %» – es decir, más del 50 % de los artículos académicos publicados en acceso abierto. Sin embargo, la experiencia de 2025 mostró que contar únicamente el porcentaje subestima otras dimensiones críticas del ecosistema de la publicación académica, por lo que la organización ha transitado hacia una perspectiva que prioriza la participación en el intercambio académico abierto.

La autora señala que OASPA ha identificado cinco grandes problemas que están impidiendo que el acceso abierto evolucione de manera equitativa y eficaz:

  1. modelos de negocio inequitativos,
  2. falta de financiación,
  3. un enfoque excesivo en artículos de investigación (excluyendo otros tipos de output),
  4. la mercantilización de los resultados, y
  5. la falta de coordinación entre actores.

Además, se distinguen tres barreras entrelazadas que limitan la participación: la exclusión geográfica y económica, la hegemonía lingüística y la fragmentación disciplinaria. Estas barreras muestran que el sistema de publicación científica está optimizado para escala, eficiencia y estandarización, pero no necesariamente para diversidad, inclusión o relevancia contextual.

Al adoptar la noción de participación, OASPA propone que la métrica de “100 % de publicaciones en OA” debe entenderse como un objetivo más amplio que implique que todos los investigadores, disciplinas, regiones, lenguas y tipos de resultado —no solo artículos de revistas de prestigio— tengan la posibilidad de publicar, compartir y reutilizar su trabajo en un entorno verdaderamente abierto.

Finalmente, el artículo subraya que alcanzar ese enfoque más rico y plural no será cuestión de aplicar estrategias simples y prescriptivas. En cambio, se requiere reconocer la incertidumbre, practicar la transparencia sobre lo que aún no se sabe, y coordinar responsabilidades entre todos los agentes del ecosistema académico. OASPA se compromete con metas a corto, medio y largo plazo que apoyen esa transición hacia una participación más integrada en el acceso abierto.

Para alguien con tu perfil —interesada en bibliotecas, ciencia de la información, acceso abierto y políticas editoriales— este artículo ofrece una mirada crítica y estratégica sobre cómo redefinir métricas, políticas y prácticas para hacer que la OA no solo sea mayor en volumen, sino más diversa, inclusiva y transformadora.

El uso de la IA en escuelas se vincula con efectos negativos en los estudiantes

Center for Democracy & Technology. “CDT Survey Research Finds Use of AI in K-12 Schools Connected to Negative Effects on Students.” October 8 2025.

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Una encuesta realizada por el Center for Democracy & Technology (CDT) revela que el empleo de herramientas de inteligencia artificial (IA) en escuelas de enseñanza primaria y secundaria (K-12) se ha normalizado, pero al mismo tiempo está asociado con una serie de efectos negativos en los estudiantes.

La investigación abarcó la experiencia de maestros, estudiantes y padres durante el curso 2024-2025 y muestra que el 85 % de los docentes y el 86 % de los estudiantes informaron haber usado herramientas de IA.

Entre los hallazgos más relevantes destaca que aproximadamente la mitad de los estudiantes dijeron sentirse menos conectados con sus maestros como consecuencia del uso de IA en el aula. Asimismo, un porcentaje significativo de estudiantes admitió haber usado chatbots o herramientas de IA para apoyo emocional, salud mental o incluso como forma de escape de la realidad; de hecho, uno de cada cinco manifestó que él o alguien que conoce había mantenido una relación romántica con una IA.

El estudio también pone de relieve que, mientras el despliegue de la IA en entornos escolares crece, la formación de los maestros, las políticas escolares y las salvaguardas de bienestar estudiantil no lo hacen al mismo ritmo. Solo el 11 % de los docentes declararon haber recibido formación específica sobre cómo responder ante un uso problemático de la IA por parte del alumnado. El informe advierte que el desequilibrio entre adopción tecnológica y preparación institucional puede potenciar riesgos como brechas en la conexión socioemocional entre alumno y profesor, debilitamiento de habilidades clave como el pensamiento crítico o la escritura, y una mayor vulnerabilidad ante el mal uso de herramientas de IA.

El documento de la CDT subraya que, si bien la adopción de IA en las aulas ofrece oportunidades —por ejemplo, para personalizar el aprendizaje o apoyar la enseñanza—, también conlleva desafíos considerables. Estos incluyen la posibilidad de que los estudiantes desarrollen vínculos más fuertes con máquinas que con sus educadores, que su sentido de pertenencia o interacción humana se debilite y que la institución educativa pierda parte de su función formativa y relacional. El informe concluye que, para que la IA contribuya realmente al aprendizaje sin comprometer el bienestar emocional y social de los estudiantes, es imprescindible que las escuelas acompañen su implementación con políticas claras, formación docente, supervisión ética y un enfoque centrado en el alumnado.

Resultados clave del estudio del Center for Democracy & Technology (CDT):

  1. Alta adopción de la IA en las aulas:
    El 85 % de los docentes y el 86 % de los estudiantes afirmaron haber utilizado herramientas de inteligencia artificial durante el curso 2024-2025. Esto demuestra una integración rápida y generalizada de la IA en el entorno educativo K-12.
  2. Impacto negativo en las relaciones humanas:
    Aproximadamente la mitad de los estudiantes manifestó sentirse menos conectado con sus maestros debido al uso de la IA en clase. La tecnología, aunque útil para ciertas tareas, parece estar debilitando los lazos interpersonales y la comunicación directa entre educadores y alumnos.
  3. Uso emocional y social de la IA:
    Un número considerable de estudiantes reconoció emplear chatbots y asistentes de IA como apoyo emocional o para gestionar su salud mental. De manera preocupante, uno de cada cinco estudiantes declaró que él o alguien que conoce había mantenido una relación romántica con una IA, lo que refleja una sustitución parcial de vínculos humanos por relaciones digitales.
  4. Déficit de formación docente:
    Solo el 11 % de los profesores indicó haber recibido formación específica sobre cómo manejar los problemas derivados del uso de IA en el aula. Esta falta de preparación dificulta que las escuelas puedan responder de manera efectiva a los retos éticos, psicológicos y pedagógicos asociados a la IA.
  5. Desequilibrio entre innovación y bienestar:
    El estudio advierte que la adopción tecnológica supera ampliamente la capacidad institucional para proteger el bienestar estudiantil. Esto puede conducir a una pérdida de habilidades esenciales —como el pensamiento crítico, la escritura o la interacción social— y aumentar la dependencia emocional hacia sistemas automatizados.
  6. Necesidad de políticas claras y enfoque humano:
    El CDT concluye que la IA solo podrá ser beneficiosa si se implementa dentro de un marco ético y pedagógico sólido. Es imprescindible acompañar su uso con programas de alfabetización digital, guías de protección emocional y políticas que prioricen el desarrollo humano por encima de la eficiencia tecnológica.