Biblioteca Pública de Boston y Harvard impulsan el acceso a archivos históricos mediante inteligencia artificial

NPR. “Boston Public Library Aims to Increase Access to a Vast Historic Archive Using AI. NPR, 11 de agosto de 2025. Consultado el 11 de agosto de 2025.

La Biblioteca Pública de Boston (BPL) ha lanzado este verano una innovadora colaboración con la Biblioteca de Derecho de Harvard y OpenAI. Su objetivo es digitalizar extensos archivos históricos y hacerlos plenamente accesibles y buscables mediante inteligencia artificial. De este modo, el patrimonio documental se vuelve más utilizable tanto para investigadores como para el público general

Esta iniciativa no solo impulsa la preservación, sino que también busca modernizar los metadatos y procesos digitales existentes con apoyo del Harvard Law School’s Library Innovation Lab (a través de su Institutional Data Initiative, o IDI). El propósito es equilibrar el poder de la IA con la experiencia curatoría, beneficiando tanto a académicos como a usuarios habituales, incluidos quienes buscan explorar historia local y patrimonio cultural.

Por su parte, Harvard ha liberado casi un millón de libros de dominio público (del proyecto Google Books), en múltiples idiomas y épocas, como parte del “Institutional Books 1.0”. Este conjunto, que abarca textos desde el siglo XV y contiene millones de páginas, está siendo puesto a disposición de desarrolladores de IA y plataformas como Hugging Face.

El uso de datos de dominio público minimiza las polémicas legales relacionadas con derechos de autor, mientras que estas colecciones históricas —religiosas, literarias, jurídicas y científicas— enriquecerán los modelos de IA con información fundamentada y diversa. Sin embargo, también existe el riesgo de reproducir contenido desfasado o dañino, como narrativas racistas o teorías científicas obsoletas. Por ello, se está fomentando un uso informado y responsable del material.

Este enfoque representa un cambio en la forma en que las bibliotecas públicas y universitarias participan en el desarrollo de la IA. Al democratizar el acceso a estas fuentes y al involucrar a las bibliotecas como custodios éticos de datos, se busca devolver parte del control a estas instituciones, con beneficios tanto para la comunidad como para el ecosistema tecnológico.

Red de rutas de autoaprendizaje en Inteligencia Artificial.

Higuera C., Juan Camilo; Angie Antivar G.; Manu Barros; y Luis E. Higuera C. Red de rutas de autoaprendizaje en Inteligencia Artificial. Bogotá: Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte; Dirección de Lectura y Bibliotecas; Sistema de Bibliotecas de Bogotá (SiBiBo), 2023

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La «Ruta de autoaprendizaje sobre Inteligencia Artificial», desarrollado por la línea de «Aprendizaje a lo largo de la vida» del Sistema de Bibliotecas de Bogotá (SiBiBo), es una guía iniciática para comprender y navegar el campo de la Inteligencia Artificial (IA). El contenido está organizado en secciones, explorando subcampos específicos, filosofías y aplicaciones prácticas que cubren conceptos fundamentales como la definición de IA, su historia, desafíos éticos y legales, y aspectos prácticos de la implementación de IA sin programación. Además, el documento proporciona un camino de aprendizaje estructurado, que incluye preguntas guiadas, recursos y hitos para que los lectores lo sigan, atendiendo tanto a principiantes como a aquellos que buscan conocimientos avanzados en los diversos ámbitos de la IA.

El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC)

Instituto Cervantes y FESABID. El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC). Madrid: Instituto Cervantes, 2024. ISBN 978-84-18210-60-0.

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El informe El valor económico y social de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes (RBIC) —realizado en colaboración entre el Instituto Cervantes y FESABID— presenta un análisis exhaustivo sobre el impacto económico y social de la red bibliotecaria cervantina en 2024

En la dimensión económica, el estudio examina el valor de la RBIC desde diferentes perspectivas: el valor según precios de mercado, que asigna un precio hipotético a los servicios bibliotecarios basándose en tarifas comerciales; el valor percibido por los usuarios, expresado como lo que estarían dispuestos a pagar; el análisis del gasto vs. retorno de la inversión (ROI); el impacto económico indirecto, incluyendo factores como el ahorro de tiempo y recursos para los usuarios; y otros indicadores cuantitativos y cualitativos que ayudan a captar el alcance económico real de la red

Desde la perspectiva del valor social, el informe recoge diagnósticos sobre cómo la RBIC contribuye más allá de lo económico. Destaca su función como espacio de cohesión cultural y educativa, su papel en la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas, y su capacidad de actuación como centro comunitario global. Estos aspectos reflejan el valor intangible que las bibliotecas ofrecen a sus comunidades, fortaleciendo la identidad, el acceso inclusivo al conocimiento y el desarrollo cultural

En conjunto, esta evaluación multimodal provee una visión integrada de la importancia de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes, subrayando que su existencia es más que un gasto institucional: es una inversión rentable y socialmente significativa que genera beneficios tangibles e intangibles a nivel individual y colectivo.

La inteligencia artificial en la publicación académica: un estudio sobre las directrices y políticas de las revistas de Biblioteconomía y Documentación


Gao, W., Liu, G., Huang, M. B., & Yao, H. (2025). AI in Scholarly Publishing: A Study on LIS Journals’ Guidelines and PoliciesInternational Journal of Librarianship10(2), 85–100. https://doi.org/10.23974/ijol.2025.vol10.2.419

Se investiga el panorama actual de las directrices y políticas relacionadas con el uso de inteligencia artificial generativa en revistas del ámbito de la Bibliotecología y Ciencias de la Información (LIS).

En un contexto en el que herramientas como ChatGPT se han popularizado para realizar tareas como corrección gramatical, análisis estadístico o redacción de manuscritos, los autores destacan preocupaciones éticas sobre autoría, derecho de autor, reproducibilidad y transparencia en la investigación

Mediante un enfoque metodológico descriptivo, se revisaron las normas editoriales de un conjunto de revistas LIS seleccionadas a partir de la lista de Nixon y se aplicaron estadísticas básicas para comparar revistas con y sin políticas explícitas sobre IA generativa.

Los resultados revelan que, de las 45 revistas estudiadas, 31 (69 %) incluyen algún tipo de declaración sobre el uso de IA en sus directrices. La mayoría exige a los autores declarar el uso de estas herramientas, y algunas (16) extienden regulaciones también a editores y revisores, incluyendo prohibiciones como el uso de manuscritos en sistemas de IA externos.

Además, se observa una carencia notable de tales políticas en revistas de acceso abierto, lo que plantea riesgos en cuanto a la calidad editorial y la proliferación de prácticas predatorias. Los autores concluyen subrayando la necesidad de estandarizar las declaraciones sobre el uso de IA generativa para fortalecer la integridad del proceso de publicación académica.

Diseño de IA ética para estudiantes: manual de IA generativa para la educación primaria y secundaria

AI Advisory Boards. “Designing Ethical AI for Learners- Generative AI Playbook for K-12 Education (Quill).” AI Advisory Boards (blog), 28 de abril de 2025.

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Quill.org ha elaborado un «playbook» práctico y fundamentado en la investigación para diseñar inteligencia artificial (IA) ética en entornos educativos K-12. Basado en más de seis años de experiencia y utilizado por más de diez millones de estudiantes, especialmente en escuelas con menos recursos, su enfoque demuestra que la IA puede reflejar el juicio de educadores expertos si se implementa de manera adecuada

El playbook se estructura en cuatro pasos fundamentales: primero, realizar investigación antes de escribir código, definiendo con claridad lo que significa un aprendizaje exitoso en cada contexto; segundo, crear datasets propios con entre 50 y 100 respuestas reales de estudiantes acompañadas de retroalimentación docente de alta calidad; tercero, evaluar la IA de forma temprana y continua, revisando manualmente más de 100,000 respuestas al año y aplicando pruebas A/B; y cuarto, crear un consejo asesor docente –el Teacher Advisory Council– compuesto por más de 300 profesores que revisan y prueban cada actividad en múltiples ciclos antes de su lanzamiento.

Además, el enfoque se basa en tres principios clave para que la retroalimentación de la IA sea efectiva: diseñar prompts textuales que fomenten respuestas fundamentadas; definir respuestas ejemplares mediante criterios claros y revisión de numerosos ejemplos; y ofrecer retroalimentación constructiva y accionable que promueva la revisión y el crecimiento del estudiante, sin sustituir al docente.

Este playbook invita a educadores y desarrolladores de tecnología educativa a adoptar un proceso ético, colaborativo, riguroso y centrado en la pedagogía, asegurando que la IA actúe como un verdadero aliado en el aprendizaje.

La biblioteca salvaje de Eduardo Halfon

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

Prefiero los libros de viejo. Me gustan precisamente por el aire de imperfección y misterio que los envuelve: las páginas manchadas o dobladas por los dedos de otro; las frases subrayadas o párrafos marcados en amarillo que le dijeron algo a alguien más; las curiosas anotaciones y reflexiones en los márgenes; la eventual dedicatoria en la primera página —a veces enigmática, a veces absurda, a veces del mismo autor—. Decía Virginia Woolf que los libros de viejo son libros salvajes, libros sin casa, y tienen un encanto del que carecen los volúmenes domesticados de una biblioteca.

César Sánchez, amigo, editor y también coleccionista de libros usados, se vanagloria de un ejemplar que compró en una librería de viejo a finales de los años noventa: Cielos e inviernos, del poeta español Ramón Irigoyen. Un libro publicado por Hiperión, cuando —se jacta mi amigo— Hiperión aún publicaba en offset mate sin plastificar. En la primera página, Irigoyen escribió: «A Manuel Vicent, por tantas horas de lectura dichosa». La dedicatoria al famoso escritor Manuel Vicent le había pasado inadvertida al vendedor de Madrid —me explica César, con expresión de cazador en el rostro y su hermosa presa en las manos— porque el libro estaba intonso.

A otro amigo, Raúl Eguizábal, le gusta buscar libros de viejo los domingos por la mañana en el Rastro de Madrid. Allí, un domingo, descubrió una edición antigua de la novela Un adolescente, de Dostoievski. Me contó que no se decidía a comprarla porque el vendedor solo tenía el primero de dos tomos, pero que la decisión se le hizo muy fácil al descubrir que, en la portada interior, estaba la firma del gran poeta español Vicente Aleixandre y, debajo, en su misma letra, el año 1928.

—No sé si tendrá algo que ver —me dijo en su casa de Madrid—, pero ese libro de Dostoievski me recordó a un poema de Aleixandre titulado “Adolescencia”, el único que se sabía de memoria de todos los que escribió.

Luego, aún de pie mientras liaba hebras de tabaco, me contó que aquel domingo, unas horas más tarde, en la Cuesta de Moyano, encontró y compró el segundo tomo de la novela.

(En la biblioteca de Eguizábal, en medio y enfrente de tantos libros, abundan antiguos afiches y carteles publicitarios, la mayoría también encontrados los domingos por la mañana en el Rastro. De toda su colección, mi favorito es un calendario del jabón facial marca John H. Woodbury —«pronúnciese udbery», recomienda abajo, en mayúsculas—, pero es mi favorito no por el calendario en sí, sino por el texto escrito a mano, en letra perfectamente legible, en la parte trasera. Dice así: «Ángel apostó 50 pesetas a que tarda la guerra en terminar por lo menos seis meses; o sea, hasta fin de abril no se termina. Yo aposté 5 pesetas a que se termina antes de los seis meses. Hoy 1 de noviembre de 1937». Eguizábal, al mostrármelo, acotó: «Los dos perdieron; todos perdimos»).

Cuando visité la casa de un reconocido editor en Valencia, me enseñó un antiguo libro de poemas de Rainer Maria Rilke titulado Duineser Elegien —en alemán—, Elegías de Duino en español. Una primera edición, creo recordar. Cuando el editor lo compró, por un precio bastante módico, en una librería de viejo de Berlín, el libro no tenía dedicatoria alguna. Pero, con el paso del tiempo, en la primera página de aquel ejemplar fue surgiendo —«aflorando», me dijo— el autógrafo, oscuro pero legible, del mismo Rilke. Como por arte de magia. O como firmado un siglo tarde por el fantasma de Rilke. O como si lo hubiese rubricado con una tinta invisible, activada por el paso del tiempo, por el roce de los dedos de un editor o, acaso, por la húmeda y cítrica brisa valenciana.

Mantengo cerca —a veces sobre mi mesa de trabajo, a veces sobre mi mesa de noche— un gastado libro color púrpura que me obsequió un librero de viejo que, a ratos, también es rabino: Encuentro en Praga, de Juan Gómez Saavedra, II Premio Alfambra.

No tengo idea de quién es Juan Gómez Saavedra, y jamás he leído su cuento “Encuentro en Praga”. Pero en la parte inferior de la cubierta, justo debajo de una fotografía redonda y borrosa del rostro de Kafka, se lee en pequeñas letras negras: «Con cuentos de Antonio Di Benedetto, Ricardo Orozco, Roberto Bolaño, Carlos Pérez Merinero y Margarita Martínez Blanco».

Al final del libro, en la última página, ya amarillenta por el paso de los años, el índice explica que, en aquel certamen literario de 1983, Antonio Di Benedetto ganó el primer accésit con su cuento “Intensa mirada filial”, y Roberto Bolaño, el tercer accésit con “El contorno del ojo”. Ese certamen provinciano fue el detonante o punto de partida para el cuento magistral “Sensini” de Bolaño, en el cual un joven escritor exiliado en las afueras de Girona, llamado Arturo Belano (Bolaño), establece contacto epistolar con el gran escritor argentino Luis Antonio Sensini (Di Benedetto) tras recibir por correo postal aquel libro color púrpura —este libro color púrpura— y descubrir que, entre los demás finalistas, también estaba el cuento de uno de los más grandes escritores latinoamericanos.

Años después, desde su casa en Blanes, Bolaño dijo del cuento:

«Como muchos otros latinoamericanos, participábamos para ganar dinero y supongo que aceptábamos estoicamente las reglas. Para mí fue una época casi feliz. Lo monstruoso era que Di Benedetto ya era, digamos, un clásico de nuestras letras (Zama es una de las novelas más notables que he leído), y ahí estaba, batiéndose el cobre como los más jóvenes. Que participara en aquellos concursos de provincia era como una bomba de relojería. Se puede argüir que todo, en la realidad, es como una bomba de relojería. Pero esas bombas no suelen explotar. Y las vidas de los escritores, en cambio, sí que explotan».

A veces, cuando mis palabras se estancan, cuando pierdo la fe en la ficción —lo cual ocurre a menudo—, alcanzo el viejo y gastado libro color púrpura y lo sostengo entre las manos durante un rato… y todo vuelve a tener sentido.

La biblioteca de Mogador

«Dicen que la sana promiscuidad cultural, y por lo tanto el mestizaje entre los libros, está a flor de piel en la biblioteca de Mogador. Esa fértil variedad incesante es su fortaleza. Que incluso en un extremo del edificio hasta los libros santos de judíos, cristianos y musulmanes conviven ejerciendo el arte de las distancias: forman una geometría perfecta. Y que nunca “los fundamentalismos de un solo libro” impondrán sus prohibiciones en bibliotecas mogadorianas.»

Alberto Ruy Sánchez «Quinteto de Mogador»

La biblioteca árida de Eduardo Halfon

Una madrugada, hace algunos años, me llamó mi madre para decirme que, durante la noche, había muerto una tía abuela; que el entierro sería esa misma tarde; que había dejado una biblioteca personal enorme y no sabían qué hacer con tanto libro.

Le ofrecí a mi madre ir a verlos de inmediato y luego darle mi opinión. Me vestí con el entusiasmo que solo conoce un bibliófilo.

Cuando llegué, me sorprendió descubrir que la casa de mi tía abuela estaba ya, a pocas horas de su muerte, completamente vacía. Solo quedaban unas cuantas plantas en macetas de barro; algunas manchas en las paredes donde, durante décadas, colgaron sus cuadros; las alfombras persas traídas desde Damasco, ya fétidas y con el desgaste de toda una vida; y, por supuesto, sus libros.

Mi tía abuela, que murió a los 99 años, había dejado una biblioteca sionista. Casi todos los libros eran sobre el Estado de Israel: su creación, sus logros y conflictos, sus guerras, sus gobiernos y líderes. Había obras de Theodor Herzl, Chaim Weizmann, Golda Meir y David Ben-Gurión. Estaba la poesía de Yehuda Halevi. Estaban las novelas de Leon Uris.

No sé por qué, sentado en una alfombra persa mientras ojeaba libro tras libro, me sentí triste. Pensé en toda una vida —casi un siglo— dedicada a la lectura de un solo tema, a la lectura de un ideal, a la lectura de un pueblo y su deseado pedacito de tierra árida en el Mediterráneo. Pensé en mi muerte. Pensé en alguien llegando a mi casa después de mi fallecimiento, husmeando entre las estanterías de caoba de mi biblioteca personal.

¿Cuál sería entonces, según ese alguien, mi tema o mi ideal, mi deseado y árido pedacito de tierra? ¿Será que hay allí, entre mis tantos libros, entre mis tantas lecturas y seducciones literarias —y acaso sin que yo siquiera lo sepa— el deseo secreto y profundo de algún pedacito de tierra?

“La biblioteca de un hombre”, decía Ralph Waldo Emerson, “es una especie de harén”.

En la biblioteca de mi tía abuela había un libro que no trataba del todo sobre sionismo… o tal vez sí. Un escueto volumen (116 páginas) del autor Ierajmiel Barylka, impreso rústicamente en 1987 por la editorial Maguen David A.C., en la Colonia Polanco de la Ciudad de México, dilatadamente titulado: Matrimonio mixto. Un enfoque básico acerca de un problema que atañe a la juventud, a los padres de familia y a la comunidad.

Y ya marchándome de la casa de mi tía abuela, con solo ese libro en las manos, recordé a mi padre tumbado boca arriba en su cama, viendo no sé qué programa en la televisión, y amenazando con desheredarme. Nunca subió la mirada. No elevó el tono de voz. Nada más me dijo, sin dejar de mirar la pantalla, que si yo llegaba a casarme fuera del judaísmo, si desafiaba ese mandato, él me desheredaría.

Yo me quedé callado. Estaba de pie junto a la cama. Tenía ya dieciséis años y no era la primera vez que escuchaba sus ideas sobre el matrimonio mixto y el judaísmo. Pero sí era la primera vez que él me amenazaba de forma tan directa, tan explícita. Y su amenaza, claro, era económica. Estaba comprando mi obediencia.

Y yo, ahí parado, aún mudo, supe inmediatamente que no obedecería. Y no obedecí.

Mi padre, hoy, cuando le menciono aquella escena, niega haberme amenazado. Para él, supongo, es más fácil borrar cualquier rastro de esa memoria que aceptar el hecho de que su hijo primogénito le desobedeció; que su poder, o su dinero, fue insuficiente.

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0

Uso de la Inteligencia Artificial en la preparación de artículos científicos más accesibles para personas con discapacidad

Los modelos de lenguaje grandes (LLMs), como ChatGPT 4o, pueden facilitar la conversión de documentos científicos, especialmente archivos en LaTeX, hacia formatos accesibles que cumplan con los estándares de accesibilidad para personas con discapacidad visual.

La necesidad de esta transformación radica en superar las limitaciones del formato visual (como negritas o centrados) que dificulta el uso de tecnologías asistivas como lectores de pantalla. A diferencia del formato visual, el formato lógico —como usar comandos específicos de LaTeX (\title{}, \section{}, \author{})— permite una estructura semántica reconocible tanto para humanos con discapacidad como para máquinas

Durante un hackatón de tres días organizado por la Chan Zuckerberg Initiative en septiembre de 2024, los autores probaron un método zero-shot: sin entrenamiento específico, ChatGPT intentaba convertir archivos con formato visual en otros más estructurados y accesibles. Los resultados fueron mixtos: aunque en algunos casos logró reemplazar adecuadamente elementos como título, autores o secciones mediante comandos LaTeX semánticos, muchas veces alternó estilos visuales por comandos incorrectos, alterando el contenido, generando errores de compilación o incluso sustituyendo autores entre documentos no relacionados.

Ante estos desafíos, los investigadores identificaron que los LLMs requerían supervisión humana constante y prompts más precisos. En particular, la generación de un diálogo iterativo permitió mejorar los resultados; sin embargo, la fiabilidad seguía siendo insuficiente para implementaciones a gran escala sin revisión adicional

Como alternativa más prometedora, se propone entrenar un modelo personalizado: partir de un corpus de documentos accesibles correctamente etiquetados, generar versiones con formato visual, y entrenar al modelo para revertir ese proceso de forma precisa. Este enfoque podría superar las limitaciones observadas en el enfoque zero-shot actual

La biblioteca ciega de Eduardo Halfon

“Sus contemporáneos le decían Beta, la segunda letra del abecedario griego, porque en todo lo que hacía era el segundo mejor. Su nombre era Eratóstenes. Fue matemático, poeta, astrónomo, geógrafo, atleta y bibliotecario. Fue el tercer bibliotecario de la Biblioteca de Alejandría. Al quedarse ciego, Eratóstenes dejó de comer, hasta suicidarse”.

Halfon, Eduardo. Biblioteca bizarra. Editado por Andrea Naranjo. Ecuador: USFO especificada], 2021. ISBN 978-9978-68-193-0