Archivo de la categoría: Alfabetización informacional

Cómo las bibliotecas están creando comunidad a través de la comida

Susman Karp, Liz. “How Libraries Are Creating Community Through Food.” Civil Eats, August 27, 2025. https://civileats.com/2025/08/27/how-libraries-are-creating-community-through-food/

Las bibliotecas, que suelen ser espacios de unión, ofrecen cada vez más clases públicas sobre conocimientos nutricionales, seguridad alimentaria y cómo preparar una buena comida.

las bibliotecas públicas en Estados Unidos están transformándose en centros comunitarios que usan la comida como vehículo de inclusión, educación y bienestar. En lugar de limitarse a prestar libros, ahora muchas ofrecen clases de cocina, programas de alfabetización nutricional, distribución de alimentos, préstamo de utensilios de cocina y espacios para el cultivo comunitario.

Un ejemplo destacado es el Free Library of Philadelphia y su Culinary Literacy Center, que en 2014 sentó un precedente: cuenta con cocina profesional, aulas y equipos móviles (“Charlie Carts”) que permiten replicar actividades en distintas sucursales. Ofrece más de 30 programas mensuales para adultos y niños, desde clases de cocina con chefs locales hasta talleres de nutrición o alfabetización en inglés para personas refugiadas

Durante los últimos cinco años, Michelle Coleman ha asistido a clases de cocina y educación culinaria en una luminosa cocina didáctica de su biblioteca local en Boston. La cocina, diseñada para clases prácticas de cocina y demostraciones, cuenta con cuatro fogones de gas y una encimera de más de cinco metros de largo, y se incluyó en el rediseño del edificio en 2020 en respuesta a las opiniones de la comunidad.

Otros ejemplos a lo largo del país muestran cómo estas iniciativas se adaptan a las necesidades de cada comunidad. Bibliotecas en zonas rurales o urbanas coordinan proyectos de rescate de alimentos, jardines comunitarios, despensas libres o neveras comunitarias (community fridges), con el fin de hacer accesible la comida saludable sin costo y sin requisitos de identificación.

Estas acciones buscan responder a fenómenos como la inseguridad alimentaria, el desperdicio, el aislamiento social o la pérdida de visitas presenciales a bibliotecas. De hecho, entre 2019 y 2022, las visitas regulares a bibliotecas en EE. UU. bajaron un 46.5 %, según datos de la Institute of Museum and Library Services (IMLS), lo que ha motivado a muchas bibliotecas a reinventar su rol.

Finalmente, el artículo advierte sobre los riesgos derivados de recortes al presupuesto federal: programas vinculados con ayudas alimentarias, educación nutricional o fondos para bibliotecas podrían verse afectados. Esto pone en peligro la continuidad de muchas de estas iniciativas, especialmente en comunidades vulnerables que dependen de ellas.

Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo

Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo. Euskadi: Departamento de Educación. Departamento de Educación y Elhuyar Licencia, 2025

Texto completo

La Guía para el uso de las inteligencias artificiales en el ámbito educativo, elaborada por el Departamento de Educación y Elhuyar, se presenta como un documento exhaustivo destinado a acompañar al profesorado en la integración ética, crítica y pedagógica de la inteligencia artificial (IA) en los centros educativos. Desde el inicio, la guía subraya la rápida expansión de estas tecnologías en todos los ámbitos de la vida —incluida la enseñanza— y advierte que su accesibilidad, facilidad de uso y normalización entre adolescentes exigen una reflexión profunda sobre sus implicaciones éticas, legales y pedagógicas. Aunque la IA ofrece potenciales beneficios, también plantea riesgos como el coste ambiental, la dependencia tecnológica de grandes corporaciones, la propagación de errores o creencias falsas y el uso indebido por parte del alumnado.

La guía también explica de manera clara cómo funcionan los sistemas de IA generativa: se entrenan con grandes volúmenes de datos —muchos de ellos con sesgos— y generan respuestas probabilísticas, no comprensiones reales. Por ello, pueden equivocarse, “alucinar”, reproducir estereotipos o generar contenidos incorrectos. Se presentan ejemplos prácticos sobre cómo controlar la creatividad del chatbot, cuándo utilizar modelos de razonamiento y en qué contextos las herramientas son más útiles (generación de ideas, resúmenes, reorganización de formatos) o menos adecuadas (datos sensibles, procesos de aprendizaje en los que es crucial la participación activa del alumnado). También se subraya que las IA funcionan peor en lenguas minorizadas como el euskera, aunque existen iniciativas locales para fortalecer su presencia.

Enseñando alfabetización en IA a estudiantes de primaria

Potkalitsky, Nick. 2025. “The Digital Detective Club: Teaching AI Literacy to Young Students.” Educating AI (blog), noviembre. https://nickpotkalitsky.substack.com/p/the-digital-detective-club-teaching

Vivimos un cambio profundo en la forma en que se crean los textos. Por primera vez en la historia, nuestros hijos crecerán en un mundo en el que gran parte de lo que leen —ayudas para deberes, explicaciones, historias e incluso mensajes “personales”— podría estar generado por inteligencia artificial (IA) en lugar de haber sido escrito por humanos. Esta realidad plantea un desafío educativo crucial: ¿cómo enseñar a los estudiantes a interactuar críticamente con la información que consumen desde edades tempranas?

La mayoría de los programas de “alfabetización en IA” se enfocan en estudiantes mayores. Pero para cuando los alumnos llegan al bachillerato, ya han pasado años consumiendo contenidos generados por IA sin poseer herramientas para evaluarlos críticamente. Por ello se propone un plan de estudios dirigido a estudiantes de primaria (desde K hasta 5.º), que enseñe habilidades prácticas de “detección textual” para el mundo real en el que ya están inmersos.

Uno de los pilares del programa es la conciencia de la fuente. Los estudiantes aprenden a preguntarse no solo “¿es verdadero lo que leo?”, sino “¿de dónde viene?”, “¿quién lo escribió?” y “¿cómo puedo comprobarlo?”. De esta manera, desarrollan un hábito de verificación constante que los prepara para interactuar con contenidos digitales y automatizados de forma responsable.

Otro aspecto fundamental es el reconocimiento de la voz del texto. Los niños aprenden a diferenciar entre escritura humana y textos generados por IA, identificando rasgos como estilo, coherencia, singularidad o detalles personales que a menudo faltan en los textos automatizados. Esta habilidad les permite detectar cuándo un texto es genérico, neutro o artificial, y fomentar su pensamiento crítico.

El programa también enfatiza la valoración de la especificidad y lo concreto. Los alumnos comprenden que los textos valiosos, ya sean relatos, informes o explicaciones, incluyen detalles contextuales y matices propios. Por el contrario, los textos superficiales, impersonales o excesivamente generalizados pueden ser una señal de contenido automatizado o poco fiable. De esta forma, los estudiantes aprenden a apreciar la originalidad y a desarrollar criterios para discernir la calidad de la información.

Potkalitsky aclara que la intención no es asustar a los estudiantes ni alejarles de la IA, sino enseñarles a interactuar con ella de manera consciente, informada y responsable. La meta es que comprendan cuándo la IA puede ser útil y cuándo es necesaria la intervención humana para analizar, interpretar o tomar decisiones. Este enfoque contribuye a cultivar lo que el autor llama “conciencia situacional textual”: la capacidad de reconocer no solo qué leen los estudiantes, sino cómo, desde dónde, con qué intención y con qué propósito.

La alfabetización temprana en IA se vuelve especialmente relevante dado que muchos niños ya acceden a dispositivos, contenidos digitales y textos automatizados desde edades muy tempranas. Integrar estas competencias en la educación básica —en materias de lengua, lectura, ciudadanía digital y pensamiento crítico— permite preparar a los estudiantes para un entorno cada vez más mediado por la tecnología. Además, les proporciona herramientas para detectar desinformación, reconocer plagios, valorar la originalidad y mantener su propia voz creativa, habilidades fundamentales para desenvolverse con autonomía y responsabilidad en el mundo digital.

La propuesta busca transformar la manera en que los niños aprenden a leer, escribir y analizar información en la era de la inteligencia artificial. A través de ejercicios prácticos, análisis de textos y actividades lúdicas, los estudiantes desarrollan competencias críticas, creatividad y autonomía intelectual, preparándolos para enfrentar los desafíos educativos y sociales del siglo XXI.

Cuando la lectura falla en las aulas: las bibliotecas públicas son la solución

Bejdo, M. (2024, 2 de julio). Students Are Struggling With Literacy. The Public Library Can Help. Education Week https://www.edweek.org/teaching-learning/opinion-students-are-struggling-with-literacy-the-public-library-can-help/2024/07

Un número importante de estudiantes en Estados Unidos —y en muchas comunidades— enfrentan serias dificultades con la lectoescritura. Por ejemplo, en 2019 apenas un 37 % de los estudiantes de 12.º grado alcanzaban un nivel “proficiente” según los datos del National Assessment of Educational Progress (NAEP).

La autora, una educadora de primera infancia, propone que las bibliotecas públicas representen un aliado clave en la mejora de la alfabetización, especialmente cuando las bibliotecas escolares no son suficientes —o directamente no existen—.

Las bibliotecas públicas ofrecen una enorme variedad de recursos: colecciones extensas en varios idiomas, espacios para leer o hacer tareas, acceso a ordenadores y servicios de impresión, programas de alfabetización, cuentacuentos, actividades para niños, adolescentes y familias, clases, etc.

La colaboración entre escuelas y bibliotecas públicas, puede abrir un “nuevo mundo” para los estudiantes, particularmente para aquellos con dificultades lectoras, estudiantes multilingües o de entornos vulnerables. Ese tipo de alianza permite ofrecer a todos los alumnos —no solo a los de escuelas con buenos recursos— acceso a libros, oportunidades de lectura y un entorno favorable al aprendizaje.

El artículo subraya que las bibliotecas públicas poseen una riqueza de recursos difícilmente igualable por la escuela media:

  • Colecciones amplias, actualizadas y multilingües, incluyendo libros impresos, ebooks, audiolibros y materiales accesibles.
  • Programas de alfabetización temprana, como cuentacuentos, clubes de lectura, talleres familiares o actividades STEM conectadas con la lectura.
  • Apoyo a tareas y estudio, con espacios tranquilos, personal capacitado y acceso a materiales suplementarios.
  • Tecnología accesible, especialmente importante para estudiantes de bajos ingresos: ordenadores, tabletas, Wi-Fi libre, impresión y bases de datos.
  • Programas orientados a adolescentes, no habituales en bibliotecas escolares, que fomentan la lectura desde intereses propios.
  • Acceso gratuito y universal, sin barreras socioeconómicas.

Se proponen acciones prácticas para promover esta colaboración: organizar visitas escolares a bibliotecas públicas, promover que las familias conozcan los recursos disponibles, invitar bibliotecarios para sesiones de cuentacuentos en clase, etc. Todo con el fin de fomentar la lectura, mejorar la alfabetización y ofrecer oportunidades igualitarias de acceso al conocimiento.

  • Visitas regulares de estudiantes a la biblioteca, para obtener su carné, descubrir secciones, conocer servicios digitales y generar vínculo afectivo con el espacio.
  • Bibliotecarios que visitan las aulas, ofreciendo sesiones de lectura, presentaciones temáticas o introducción al uso crítico de la información.
  • Promoción de bibliotecas “familiares”, que ayudan a que madres, padres y cuidadores conozcan los recursos que pueden utilizar en casa.
  • Programas compartidos, como lecturas de verano, retos lectores o clubs interinstitucionales.
  • Acompañamiento en alfabetización digital, que permite a los estudiantes navegar recursos electrónicos de manera autónoma.

La biblioteca y la construcción de una cultura de alfabetización en la inteligencia artificial generativa


Alonso Arévalo, Julio. «La biblioteca y la construcción de una cultura de alfabetización en la inteligencia artificial generativa». Item: revista de biblioteconomia i documentació, 2025, vol. VOL 2025, n.º 79, doi:10.60940/itemn79id9900246. https://gredos.usal.es/handle/10366/168088

Texto en castellano

Texto en catalán


La inteligencia artificial (IA) está transformando profundamente el trabajo bibliotecario, desde la automatización de tareas repetitivas como la catalogación y la asistencia al usuario a través de chatbots, hasta las mejoras en la accesibilidad, las recomendaciones personalizadas y la conservación digital de documentos históricos. Estas herramientas permiten una gestión más eficiente y personalizada de los servicios, pero también plantean retos éticos relacionados con la privacidad, los sesgos, la transparencia y la desinformación. Por lo tanto, más allá de la implementación de la tecnología, las bibliotecas deben asumir un papel activo en la alfabetización en IA, promoviendo el pensamiento crítico, la formación continua y el uso responsable de estas herramientas. Se requieren nuevas habilidades, como la ingeniería rápida, la gestión de datos y la comunicación eficaz para explicar la IA a los usuarios. Marcos como el de la Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACRL) proponen una educación integral que abarque tanto el funcionamiento técnico como las implicaciones éticas de la IA. En este contexto, se refuerza el papel del bibliotecario como mediador del conocimiento y garante de un uso ético y equitativo de la IA.

Las zonas con menor nivel educativo adoptan herramientas de escritura con IA más rápido de lo esperado

Edwards, Benj. 2025. “Researchers surprised to find less-educated areas adopting AI writing tools faster.” Ars Technica, March 3, 2025. https://arstechnica.com/ai/2025/03/researchers-surprised-to-find-less-educated-areas-adopting-ai-writing-tools-faster/

Un estudio reciente liderado por investigadores de la Stanford University ha detectado una tendencia inesperada: las áreas de Estados Unidos con menor nivel educativo están adoptando herramientas de escritura asistidas por inteligencia artificial (IA) con mayor rapidez que las zonas con niveles educativos más altos.

Analizando más de 300 millones de textos — que incluyen quejas de consumidores, comunicados corporativos, ofertas de empleo y documentos de organizaciones internacionales — los autores estiman que hasta un cuarto de las comunicaciones profesionales recientes han sido parcialmente generadas o asistidas por IA.

Aunque las zonas urbanas presentan una tasa general de adopción superior a las rurales, el dato más llamativo es que las regiones con menor proporción de población con estudios universitarios muestran un uso de IA algo mayor que las más educadas. Este patrón contradice las tendencias clásicas de difusión tecnológica, donde normalmente los grupos con mejor acceso a educación y recursos adoptan antes las nuevas tecnologías.

Los investigadores sugieren que, para muchos usuarios en estas comunidades, las herramientas de escritura con IA actúan como un “nivelador”: facilitan la redacción, la comunicación profesional o administrativa, reduciendo barreras ligadas a la forma. Esto implica que la IA puede ofrecer oportunidades de inclusión digital a quienes tienen menos formación formal.

Al mismo tiempo, el estudio advierte sobre los riesgos que conlleva este uso extendido: en sectores sensibles como quejas de consumidores, información pública o comunicación institucional, la integración masiva de IA podría generar textos más homogéneos, menos personales o incluso problemas de credibilidad, si los emisores no revisan adecuadamente los resultados automáticos. La automatización de la escritura plantea así tanto posibilidades como desafíos para la equidad comunicativa y el pluralismo de voces.

Alfabetización en IA en bibliotecas universitarias: perspectivas emergentes desde la comunidad

Clarivate. 2025. “AI Literacy in Academic Libraries: Emerging Perspectives from the Community.” Clarivate blog, November 25, 2025. https://clarivate.com/academia-government/blog/ai-literacy-in-academic-libraries-emerging-perspectives-from-the-community/

El artículo describe cómo la adopción de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito académico está redefiniendo el papel de las bibliotecas como actores clave para asegurar un uso responsable y ético de esas tecnologías. Propone que la alfabetización en IA —es decir, la capacidad de comprender cómo funcionan las herramientas de IA, sus limitaciones y sus implicaciones éticas— debe integrarse en la alfabetización informacional tradicional que ofrecen las bibliotecas. En respuesta a esta necesidad, se ha lanzado un microcurso gratuito, desarrollado por bibliotecarios, orientado a profesionales de bibliotecas, con el fin de dotarles de competencias claras para guiar a usuarios, estudiantes e investigadores.

A través del curso y de los debates surgidos en la comunidad, se han identificado una serie de temas recurrentes: muchas bibliotecas asumen que deben desempeñar un rol de liderazgo en la alfabetización en IA, ofreciendo talleres, recursos y espacios de formación; sin embargo, existe una carencia generalizada de políticas institucionales claras sobre el uso de IA, lo que genera incertidumbre. Además, asoman preocupaciones importantes sobre ética, integridad académica, riesgos de sesgo, privacidad y la necesidad de enseñar estrategias de verificación crítica de resultados generados por IA.

También se pone de relieve la demanda de formación práctica y recursos adaptados: los bibliotecarios expresan la necesidad de talleres, guías listas para usar, y colaboración con otros departamentos universitarios. Al mismo tiempo, advierten desafíos logísticos como la falta de tiempo, recursos y personal capacitado. No obstante, emergen oportunidades valiosas: bibliotecas pueden servir como hubs de aprendizaje, promover buenas prácticas, impulsar políticas institucionales y contribuir a que la comunidad académica utilice la IA de forma informada y reflexiva.

Finalmente, el artículo sugiere que muchas bibliotecas están interesadas en asumir este papel transformador. Ven la alfabetización en IA no como un añadido opcional, sino como una parte esencial de su misión educativa y de mediación informacional, para acompañar a estudiantes, investigadores y docentes en la era digital.

Principios del seguimiento de la ciencia abierta

Open Science Monitoring Initiative. (2025). The Principles of Open Science Monitoring. Recuperado de https://open-science-monitoring.org/principles/

Se presentan los principios del Open Science Monitoring Initiative (OSMI), diseñados para ofrecer un marco global que oriente la creación de sistemas de seguimiento (monitorización) de la ciencia abierta en distintos contextos nacionales, institucionales y disciplinarios.

La iniciativa surge como respuesta a la falta de directrices globales para evaluar el grado y avance de prácticas de ciencia abierta tras la adopción de la 2021 UNESCO Recommendation on Open Science.

Los principios se estructuran alrededor de tres pilares fundamentales:

  • Relevancia y significación: los indicadores deben ser útiles, adaptables a diversos contextos, desarrollados con participación de distintos actores, y capaces de reflejar impactos reales de la ciencia abierta. Esto asegura que los sistemas de monitoreo realmente aporten información significativa para políticas, instituciones o comunidades científicas.
  • Transparencia y reproducibilidad: los sistemas de monitoreo deben apoyarse en infraestructuras abiertas, usar herramientas de código abierto, documentar públicamente los procesos y metodologías, asegurar la trazabilidad de los datos y permitir la reutilización. Los datos deben ser accesibles, los métodos claros, y los resultados comunicados de forma abierta, lo cual promueve confianza, auditabilidad y comparabilidad entre contextos
  • Autoevaluación y uso responsable: la monitorización debe emplearse como herramienta de mejora continua, con revisiones periódicas, sensibilidad al contexto, y nunca como un mecanismo para clasificar o rankear a investigadores individualmente. En su lugar, debe centrarse en apoyar el desarrollo colectivo de prácticas de ciencia abierta, respetando diversidad disciplinaria, equidad, inclusión y adaptabilidad local.

El documento enfatiza que estos principios no son prescriptivos sino aspiracionales: buscan guiar y orientar la creación de sistemas de monitoreo —no imponer un modelo único. Su carácter flexible y modular facilita su adopción por diversos actores institucionales, gubernamentales o comunitarios con distintas capacidades, recursos y realidades.

Un nuevo paradigma para la biblioteconomía: una revisión del trabajo de las asociaciones bibliotecarias y la IA desde 2019 hasta hoy

Garcia-Febo, Loida. “A New Paradigm for Librarianship: A Review of Library Associations’ Work and AI from 2019 Until the Present.” IFLA Management of Library Associations, noviembre 24, 2025. IFLA. https://repository.ifla.org/handle/20.500.14598/6927

Texto completo

a autora sostiene que las asociaciones bibliotecarias —en especial ALA, IFLA, ARL, ACRL y CENL— han sido actores fundamentales para interpretar, orientar y liderar la introducción de la IA en bibliotecas, actuando como conectores entre iniciativas locales y agendas globales. Estas asociaciones han impulsado marcos éticos, programas de capacitación, alianzas internacionales y documentos estratégicos que guían la adopción responsable y humana de estas tecnologías.

El texto comienza situando a la profesión frente a un momento histórico: la transición desde un modelo basado en colecciones físicas hacia instituciones tecnológicas capaces de influir en la sociedad digital. La autora expone su propia implicación internacional en conferencias y comités desde 2019 para explicar la perspectiva desde la que observa el fenómeno: la de un liderazgo activo en el diálogo global entre bibliotecas y tecnología. Insiste en que la IA no solo introduce herramientas nuevas, sino que redefine el papel del bibliotecario, los valores profesionales —como la equidad, la privacidad y la libertad intelectual— y la misión social de las bibliotecas.

A continuación se describe cómo la IA se ha incorporado rápidamente al ecosistema bibliotecario: chatbots para atención en tiempo real, herramientas de accesibilidad y búsqueda multilingüe, analíticas para la comunicación científica y sistemas de evaluación de necesidades comunitarias. Paralelamente, alerta sobre riesgos como el sesgo algorítmico, la opacidad o la distribución desigual de recursos; de ahí que las asociaciones hayan priorizado la creación de guías éticas y políticas responsables. Documentos como la IFLA Statement on Libraries and AI, los principios de ARL sobre IA o las competencias en IA de ACRL ilustran estos esfuerzos por mantener la centralidad del juicio humano y la transparencia.

Un foco clave del artículo es la transformación educativa. La autora detalla cómo las asociaciones influyen en la formación a través de estándares, acreditaciones y colaboraciones con universidades. Programas de instituciones como San José State University, University of North Carolina, University of Washington y University of Illinois muestran la creciente integración de ciencia de datos, análisis sociotécnico y ética de la IA en la educación bibliotecaria. Al mismo tiempo, asociaciones como ACRL han creado grupos de trabajo para desarrollar competencias específicas y llenar las lagunas formativas que todavía existen en el colectivo profesional.

La dimensión global ocupa otra parte sustancial del análisis. Garcia-Febo describe cómo las asociaciones bibliotecarias se han convertido en interlocutores relevantes en debates internacionales sobre movilidad digital, gobernanza algorítmica y derechos humanos. A través de iniciativas como la participación de IFLA en la ONU, el trabajo del AI SIG, los simposios internacionales y la alineación con la Agenda 2030, las bibliotecas se posicionan como agentes que pueden influir en políticas públicas de tecnología ética. Las encuestas y redes europeas impulsadas por CENL, así como los eventos multilaterales organizados entre 2024 y 2025, muestran un movimiento coordinado y creciente hacia la institucionalización de la IA en la profesión.

El documento incluye además una línea temporal detallada de los principales hitos desde 2019: publicaciones pioneras de ALA, la creación del IFLA AI SIG, los informes y encuestas de CENL, libros especializados, programas de reskilling como el GPT-4 Exploration Program, y el lanzamiento del documento Entry Point to Libraries and AI en 2025. Esta cronología permite ver cómo la atención a la IA ha evolucionado desde una fase exploratoria inicial hacia una etapa madura, donde existen políticas, competencias, foros estables y cooperación internacional estructurada.

Se identifica tres direcciones estratégicas clave para el futuro:

  • Políticas ágiles y gobernanza adaptativa: generar documentos vivos, promover pilotos experimentales y ampliar la mirada hacia nuevas tecnologías como el metaverso o la publicación computacional.
  • Alfabetización en IA y competencia ética: crear marcos de formación continua que incluyan comprensión técnica, reflexión ética, diseño centrado en las personas y mecanismos de rendición de cuentas; incluso proponiendo microcredenciales.
  • Colaboración global y multisectorial: ampliar redes con asociaciones, consorcios, universidades, sociedad civil y actores tecnológicos, con especial atención al Sur Global.

Para la autora, el reto no es solo integrar la IA en bibliotecas, sino garantizar que lo haga de forma ética, inclusiva y orientada al bien público. Bibliotecas y bibliotecarios, apoyados por sus asociaciones, no son meros usuarios de tecnología: son guías capaces de moldear el futuro digital con responsabilidad y visión social.

¡Ten cuidado! ¡No te dejes engañar! Proyecto de alfabetización informacional para combatir la desinformación en la educación

Lopes, Carlos, Maria Luz Antunes, y Tatiana Sanches. 2025. Be Careful! Não te deixes enganar! Projeto de literacia no combate à desinformação no ensino superior. Lisboa: Edições ISPA. http://hdl.handle.net/10400.12/13586

El proyecto BE CAREFUL! tiene como finalidad fortalecer la alfabetización informacional en el ámbito de la educación superior para enfrentar el fenómeno creciente de la desinformación. Parte del reconocimiento de que los estudiantes interactúan cada día con sistemas de información y algoritmos complejos, que pueden reforzar la propagación de contenidos engañosos si no se manejan con pensamiento crítico. El documento subraya la responsabilidad colectiva de comprender cómo se produce, circula y utiliza la información, especialmente en entornos académicos.

La propuesta se sustenta en el Marco de la ACRL para la Alfabetización Informacional en la Educación Superior, adaptado al contexto portugués. El proyecto desarrolla seis grandes áreas de competencia: evaluar la autoridad y credibilidad de las fuentes, comprender la creación de información como un proceso, reconocer el valor de la información, investigar desde el cuestionamiento, establecer un diálogo académico ético y sostenible y realizar búsquedas estratégicas en entornos cada vez más complejos. Cada apartado combina definiciones, retos asociados al uso de la Inteligencia Artificial y las habilidades que los estudiantes e investigadores deben adquirir.

Uno de los ejes principales del proyecto es la reflexión sobre la Inteligencia Artificial, que transforma la forma en que se produce y se consume la información. El documento señala riesgos como la difusión de contenidos sesgados, la generación de textos y referencias falsos, la confusión entre autoría humana y artificial y la posibilidad de reproducir prejuicios presentes en los datos de entrenamiento. A la vez, promueve un uso ético, transparente y crítico de estas herramientas, invitando a explicar cuándo han sido utilizadas y a verificar siempre la fiabilidad de los resultados generados por la IA.

El proyecto propone además diversas estrategias educativas: lectura lateral, uso de herramientas de verificación (CRAAP, RADAR, PILS), análisis comparado de fuentes, debates guiados sobre la IA, construcción de preguntas de investigación y prácticas de citación y referencia que respeten la integridad académica. Se destaca el papel esencial de las bibliotecas y de sus profesionales como agentes formadores en estas competencias, promoviendo cursos, talleres y acciones colaborativas.

En conjunto, el proyecto BE CAREFUL! pretende reforzar la integridad académica, el pensamiento crítico y las prácticas de Ciencia Abierta. Su impacto se orienta a crear comunidades universitarias más preparadas para navegar en entornos informativos complejos, evaluar la fiabilidad del conocimiento y tomar decisiones fundamentadas, contribuyendo así a reducir la vulnerabilidad frente a la desinformación.