Archivo de la categoría: Libros electrónicos

Estudio “Circulación de libros electrónicos y contenidos digitales en las redes de bibliotecas públicas de Iberoamérica”

 

Como parte de su Plan Operativo Anual, el Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas, Iberbibliotecas, está realizando el estudio “Circulación de libros electrónicos y contenidos digitales en las redes de bibliotecas públicas de Iberoamérica”. El proyecto, que será publicado en 2018, busca diagnosticar los procesos de circulación de contenidos digitales de las redes de bibliotecas públicas de los países y ciudades pertenecientes a Iberbibliotecas (Brasil, Buenos Aires, Chile, Colombia, Costa Rica, España, Medellín, México, Paraguay y Perú).

Nos interesa conocer su opinión y la de sus usuarios, por eso les solicitamos llenar y divulgar las siguientes encuestas para tener un panorama completo:

 

 

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Encuesta a personal de bibliotecas

 

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Encuesta a responsables de bibliotecas

 

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Encuesta a usuarios de bibliotecas

 

Para más información escríbanos al correo iberbibliotecas@cerlalc.org

¡Gracias por su ayuda!

Secretaría Técnica del Programa IBERBIBLIOTECAS  |  CERLALC: Calle 70 9-52 Bogotá, Colombia  |  Tel: (571) 540 20 71 Ext. 129  |  Fax: (571) 541 6398  |  Línea gratuita: 018000912071  |  Correo: iberbibliotecas@cerlalc.org

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¿Cómo podemos las bibliotecas ayudar a mejorar la experiencia de uso de los libros electrónicos?

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En los últimos años, las ventas de libros electrónicos en el espacio del consumidor han ido disminuyendo progresivamente en los últimos 5 años, pero por el contrario el uso de libros electrónicos en las bibliotecas no deja de crecer, aunque como es lógico ya no muestra el tipo de crecimiento exponencial de los primeros tiempos. Según Overdrive, la plataforma de mayor implantación de préstamo de libros electrónicos en bibliotecas de Estados Unidos, los préstamos de libros electrónicos aumentaron durante 2017 un 14% y los audiolibros un 24%, cuantificando un total de 155 millones libros electrónicos prestados por parte de las bibliotecas, mientras que la circulación de libros impresos sigue estancada o incluso disminuye. Después de 10 años se ha logrado el acceso básico, ¿qué debería ser lo siguiente? ¿Cómo podemos las bibliotecas ayudar a mejorar la experiencia de uso de los libros electrónicos? 

 

La circulación de libros electrónicos en bibliotecas tiene un largo largo recorrido de casi 10 años. Ahora que se ha logrado el acceso básico, ¿qué debería ser lo siguiente? Aunque el acceso a los libros electrónicos ha mejorado durante esta década debido a que  muchos proveedores han adoptando APIs para mejorar la experiencia, siendo más fáciles de utilizar. Aún así hay un amplio margen para mejorar, especialmente en lo que se refiere a la forma en que las bibliotecas compran y administran sus colecciones digitales. Por ello ReadersFirst, una asociación de bibliotecas sin fines de lucro, llevó a cabo una encuesta a los bibliotecarios para conocer como podría mejorarse la experiencia de los usuarios.

En la encuesta se obtuvieron 205 respuestas procedentes de bibliotecas de Australia, Canadá y los Estados Unidos. El 88% de las respuestas procedían de bibliotecas públicas; ya que principalmente estaba más orientada a bibliotecas públicas. Las bibliotecas universitarias y escolares requerirán otra encuesta.

En cuanto a los modelos de negocio, ya sea por medio de un modelo de suscripción por paquetes o un modelo de acceso perpetuo, en el que las bibliotecas pagan un precio más alto por los préstamos ilimitados de un usuario/una copia, el mercado de libros electrónicos sigue siendo ineficiente para las bibliotecas, ya que al final la biblioteca termina comprando “préstamos” o “copias digitales” que no necesita después de un periodo una demanda puntual como ocurre con los “best seller“. Lo ideal sería que los editores establecieran modelos de negocio flexibles y que los vendedores de libros electrónicos a las bibliotecas ajustaran sus aplicaciones o interfaces web para que las bibliotecas pudieran aprovechar al máximo esa flexibilidad. Poder elegir los títulos que más nos convienen para cada una de las obras, con posibilidad de acceso medido y simultáneo para un cierto número de circulaciones, y tal vez hasta un pago por uso a gran escala.

Los resultados y comentarios sugieren abrumadoramente cuatrocuestiones:

  • Ningún modelo de negocio disponible en la actualidad es adecuado para todas las necesidades de la biblioteca.
  • Los bibliotecarios desearían poder elegir entre varias opciones de modelos de negocio en el punto de venta, sugieren la posibilidad de elegir entre métodos tradicionales, paquetes y otros modelos que permitan la elección título a título.
  • Los bibliotecarios creen que los modelos disponibles en la actualidad impiden que las personas se den cuenta de las ventajas de los contenidos electrónicos y, por lo tanto, limitan el acceso de los usuarios.
  • Si se ofreciera una variedad de modelos, los bibliotecarios probablemente gastarían tanto o más en contenido digital, ofreciendo una mayor variedad de títulos y más obras de autores menos conocidos o nuevos.

Los comentarios también sugieren que muchos bibliotecarios creen que los precios, especialmente para el modelo tradicional (periodo de alquiler ilimitado, un usuario a la vez por título), son lo suficientemente caros como para hacer que algunos títulos no sean atractivos para adquirir y que esto limite su circulación. Una mayor variedad de modelos también podrían servir para abordar este problema, al tiempo que ofrecen un valor razonable a los editores. Los encuestados también sugieren que sería de gran interés disponer de un precio escalonado (un precio por copia, un precio más bajo por copia para 5 usuarios, y un costo más bajo por unidad para un modelo de acceso para 10 copias.

El 94% de los que respondieron dijeron que sería muy beneficioso disponer de múltiples tipos de licencia. Al 82% le gustaría que el modelo tradicional fuera una opción. Sólo el 39% considera adecuado el modelo actual limitado por el número de circulación y / o período de arrendamiento. Si se les pregunta, si preferirían un contrato limitado por el número de circulaciones (digamos, 26 como establece Harper Colins) en lugar de estar limitado por un período de tiempo como 1 año. Esta opción es vista mucho más adecuada por el 65% de los bibliotecarios, si algunos títulos se pudieran cambiar a acceso perpetuo después de un período de tiempo.

Al 83% no le parece adecuado el modelo de acceso de un sólo usuarios para los libros más vendidos, ya que impide la conservación a largo plazo de los títulos. Al 68% le gustaría ver algún tipo de modelo de suscripción, en el que se pudiera adquirir un cierto número de usos para una serie de títulos, especialmente si los bibliotecarios pudieran optar por “agrupar” a ciertos autores. Citando un comentario: “Queremos un modelo en el que un título esté disponible en varios modelos (a varios niveles de precio) de tal manera que podamos… comprar una versión perpetua de un libro bajo el modelo 1 libro por usuario, de modo que la colección pueda mantenerse, pero que también podamos comprar una versión a perpetuidad., de modo que cuando la demanda decrezca, se pueda seguir proporcionando el título”.

El pago por uso, aunque ofrece la ventaja de un acceso simultáneo a los títulos, no fue tan valorado como algunos podrían sospechar. Sólo el 42% se pronunció a favor, mientras que el 44% se pronunció en contra. Sin embargo, esta respuesta debe considerarse a la luz de los presupuestos disponibles: como dejan claro los comentarios, los bibliotecarios desconfían de este modelo porque cuanto es más exitoso, es demasiado prohibitivo para el presupuesto medio de cualquier biblioteca, y al final obliga a limitar el número de usos. Cuando se les pidió que clasificaran siete modelos, la respuesta fue poner el pago por uso en la parte inferior. Los modelos se clasificaron preferentemente de la siguiente manera siendo las mejores puntuaciones las más bajas:

1. Uso simultáneo — es decir, comprar 26 usos, y que pueda ser usado por varios usuarios a la vez: 390 puntos.

2. Licencia variable (cambiar un modelo de licencia después de 6, 12 o 18 meses. Por ejemplo, si se elijo un título en el modelo de 26 circulaciones por licencia y funciona bien; tener la opción de renovar algunas o todas las copias como One-copy/One-user)- 453 puntos

3. Tradicional (a perpetuidad, un usuario a la vez, 455 puntos

4. Uso medido y secuencial (al comprar 26 usos de un título, estarían disponibles para un usuario a la vez)-puntuación 496

5. Suscripción (una suma global ya sea por año o por mes, comprando un número definido de circulaciones) – Puntaje 658

6. Pago por uso se paga una cantidad determinada por cada uso, pudiendo ser prestado por varios usuarios a la vez, 710

7. Pago por uso con precio variable (el pago por cada copia se realiza a un precio acordado diferente, dependiendo de la demanda del título): puntuación de 800

La capacidad de  uso simultáneo obtiene un fuerte apoyo, como sugiere el modelo que ocupa el primer lugar en la lista anterior. Muchos comentarios lo mencionaron como un modelo deseable. Tal vez no exista un modelo perfecto, pero si se requiere uno que ofreciera flexibilidad en los términos del arrendamiento, pero que proporciones un mayor control sobre el presupuesto que el de pago por uso, parece acercarse más que otro al modelo ideal.

Un 80% de los que contestaron está de acuerdo en que “la implementación de nuevos modelos de negocio permitirá que la biblioteca facilite el máximo número de títulos a nuevos públicos” y “un 74% está de acuerdo en que “la implementación de nuevos modelos permitirá que la biblioteca adquiera más autores nuevos a la vez que mantiene la compra de autores más conocidos”.

Si las bibliotecas pudieran hacer un mejor uso de sus presupuestos dedicados a la compra de materiales podrían ofrecer más a sus lectores, beneficiándose editores y bibliotecas por igual, ya que se descubrirían más autores, se leerían más libros y (probablemente) al final se venderían más libros en todos los formatos. Fundamentalmente se trataría de establecer un equilibrio entre un modelo que fuera justo para los editores y autores, pero que también mejorara la experiencia de uso de los libros en las bibliotecas por parte de las personas. Para ello habrá que experimentar con una variedad de opciones, que aseguren que los editores y los autores reciban una remuneración justa, al tiempo que se ofrezca a las bibliotecas la mejor oportunidad de invertir sus limitados para obtener el mejor rendimiento en favor de  los usuarios.

 

¿Qué percepción tienes del libro electrónico como profesional de las bibliotecas?

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ESTUDIO. Circulación de libros electrónicos y contenidos digitales en las redes de bibliotecas públicas de Iberoamérica

IBERBIBLIOTECAS. Encuesta de percepción entre el personal bibliotecario.

Os agradeceríamos mucho que cumplimentaras esta encuesta

Rellenar formulario de la encuesta

 

La finalidad de este cuestionario es elaborar un informe sobre la situación en relación con los contenidos digitales en cada uno de los países y un estado de la cuestión a nivel global, que servirá de punto de partida para el posterior desarrollo del estudio

Perspectivas de los líderes de la industria sobre la transformación digital en la industria editorial

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Frankfurter Buchmesse, Industry Leaders’ Perspectives on the Digital Transformation Journey in Publishing Middleton, [e-Book]  MA, Imbue Partners, 2018

Texto completo

 

El libro blanco de Frankfurter Buchmesse, Industry Leaders’ Perspectives on the Digital Transformation Journey in Publishing (Perspectivas de los líderes de la industria sobre el viaje de la transformación digital en la industria editorial), se basa en entrevistas con líderes de los sectores de las ciencias, la tecnología y la ingeniería, la educación y el comercio. El objetivo era obtener información sobre cinco elementos fundamentales de la  transformación digital: Almacenamiento de contenidos, metadatos, agilidad de contenidos, capacidad de descubrimiento y colaboración. Las entrevistas se llevaron a cabo a principios de 2017 e incluyen a líderes de alto nivel que ocupan puestos de vicepresidente y/o director. Aquí recogemos algunos de los hallazgos más relevantes

Sobre cómo están progresando los editores con la transformación digital

  • La mitad de los entrevistados cree que sus actuales esfuerzos de transformación fueron a la par que los del resto de la industria editorial.
  • Las organizaciones de STM citaron inversiones significativas en 3 de las 5 áreas de transformación en los últimos años, reforzando su pretensión de “liderar” el resto de la industria.
  • Por el contrario, más del 30 por ciento de los encuestados de Trade y el 50 por ciento de los de EDU consideran que sus empresas están quedando rezagadas con respecto a la industria en el camino de la transformación.
  • El 50 por ciento de los editores entrevistados están buscando maneras de reemplazar los ingresos decrecientes de los formatos impresos y la publicidad, y el 41 por ciento está buscando nuevas opciones de productos.

 

Sobre los metadatos

  • En el momento de esta investigación, los metadatos se consideraban de la mayor importancia en la transformación digital -un 4,6 sobre 5- y tenían la segunda calificación más baja por su capacidad organizativa actual -un 2,0 sobre 5-.
  • Los editores perciben los metadatos como algo difícil de hacer y aún más difícil de hacer bien.
  • Se espera que desafíos como la falta de coherencia de las normas, la actualización de los archivos, la dirección del cambio cultural, la necesidad de nuevas competencias y la evolución de las tecnologías planteen problemas en los próximos cinco años.

 

Agilidad de contenidos y capacidad de reutilización

  • La agilidad del contenido se clasificó como el tercer atributo más importante en el viaje de transformación en general, pero variaba en prioridad entre STM, Trade y EDU.
  • El sector de la educación destacó la reutilización de contenidos como un factor clave para el aprendizaje personalizado, el contenido específico y el análisis predictivo sobre las necesidades de los alumnos. Estos son esenciales para el eLearning.
  • La agilidad del contenido fue calificada como menos importante para los editores de libros de audiencia general y tuvo la segunda mayor variación entre importancia y capacidad actual, justo después de los metadatos.

 

Sobre el descubrimiento

  • La capacidad de descubrimiento obtuvo una puntuación de 4,5 sobre 5 en “importancia para la empresa” – el segundo elemento más alto de los cinco elementos de transformación digital. Los editores también evaluaron sus capacidades actuales en 2,5 de 5, la calificación más alta de todas las áreas de transformación encuestadas.
  • Aquellos editores que recientemente han mejorado su almacenamiento de contenido y metadatos se sienten más fuertes con respecto a la capacidad de descubrimiento.
  • El 30 por ciento de los editores entrevistados hablaron de los recientes esfuerzos en plataformas, widgets y servicios de socios que están mejorando la capacidad de descubrimiento.
  • Un 30 por ciento adicional señaló que están revisando activamente herramientas adicionales para ayudar a los usuarios finales a descubrir el contenido.

 

Sobre la colaboración

  • Los editores utilizaron los términos “fragmentado”, “inconsistente” y “limitado” para describir las actuales capacidades de colaboración automatizada. A pesar de esta experiencia inferior, el correo electrónico y Excel se consideran herramientas suficientes para compartir contenido.
  • De los cinco elementos discutidos en las entrevistas, la colaboración ocupó el último lugar en `importancia para la empresa’ para STM y el penúltimo lugar para Trade y EDU.
  • Sólo un editor dijo que su plataforma de colaboración dedicada les proporcionaba capacidades superiores a la media y acceso a nuevas oportunidades de ingresos cuando trabajaban con autores.

 

Algunos consejos aportados por los encuestados

  • Entender al cliente
  • Tener en cuenta la cultura de su empresa
  • No subestimar el esfuerzo que se necesitará para hacer un cambio
  • Cuestionarse todo
  • Usar lo que está disponible

 

 

Estudio sobre el acceso abierto y las monografías: políticas, financiación y publicaciones en ocho países europeos.

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Ferwerda, E., F. Pinter, et al. (2017). [e-Book] A Landscape Study on Open Access and Monographs: Policies, Funding and Publishing in Eight European Countries. Couperin, Knowledge Exchang, 2017.

Texto completo

El intercambio de Conocimientos está continuamente activo en la promoción del Acceso Abierto, reuniendo a expertos en Acceso Abierto de los seis países socios de de la Uniión Europea

El estudio fue iniciado y financiado por Knowledge Exchange CRIStin y Couperin, escrito port  Eelco Ferwerda, Frances Pinter y Niels Stern, sonre estudio de paisaje sobre las condiciones y potencialidades de los libros de acceso abierto. El informe se basa, entre otras cosas, en 73 conversaciones en profundidad, llevadas a cabo en ocho países diferentes (Dinamarca, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Noruega y Austria) para comprender la evolución actual entre tres grupos de partes interesadas: editores, financiadores y bibliotecas.

La importancia de las actitudes de los autores, las recompensas académicas y los sistemas de incentivos también es planteada a lo largo del estudio por numerosos entrevistados. El estudio muestra que, aunque las principales políticas de la agricultura biológica no incluyen monografías, las conversaciones sobre la agricultura biológica y las monografías están surgiendo y se espera que se aceleren en los próximos años. La explicación general de que las monografías no se incluyan en las políticas es el enfoque global en la publicación de revistas y la percepción de que es más complejo tratar con las monografías que con las revistas. Algunos también señalan la falta de demanda de los autores. En general, los editores de libros de OA cumplirán con las políticas de OA de oro de los financiadores e instituciones. Este no es el caso de la OA verde. Al parecer, las actuales políticas de autoarchivo de los editores de libros se limitan en gran medida a los capítulos de libros. El informe también señala el hecho de que los regímenes de financiación de los libros van a la zaga de los regímenes de los artículos y que su disponibilidad para financiar el proceso de publicación es un tanto ad hoc en todos los países que hemos estudiado. Sin embargo, los autores son “cautelosamente optimistas” sobre las perspectivas de la agricultura biológica y las monografías. El informe crea una visión general de las políticas de las monografías de la agricultura biológica, las corrientes de financiación y los modelos de publicación para los ocho países por primera vez.

El largo y sinuoso camino hacia los libros electrónicos sin DRM en las bibliotecas universitarias

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Roncevic, Mirela. The long and winding road to DRM-free ebooks in academic libraries. Non Self Required, 26 de abril de 2018

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La cuestión de la gestión de los derechos digitales (DRM) ha existido desde que se publicaron los libros electrónicos, y no sólo los libros electrónicos, sino también el contenido digital en general, incluidas las revistas electrónicas, las películas, los programas de televisión, los juegos y los programas informáticos. DRM se discute generalmente en el contexto de los derechos de autor y la  Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital de 1998, que hace que la elusión de las medidas que controlan el acceso a las obras protegidas por derechos de autor sea un delito civil (en algunos casos, incluso un delito federal). Pero DRM no es copyright. Se refiere a la tecnología real -un código o un conjunto de códigos- que se aplica para restringir el uso digital de materiales protegidos por derechos de autor. En el mundo editorial, es una forma de `proteger’ los libros digitales contra la violación de los derechos de autor y la piratería, que han sido una preocupación importante para los editores desde el advenimiento de Internet. Mediante el uso de la protección (normalmente a través de tres tipos de DRM, Amazon para Kindle, FairPlay de Apple para iBookstore y Digital Editions Protection Technology de Adobe), los editores (o titulares de derechos de autor) pueden controlar lo que los usuarios pueden y no pueden hacer con el contenido digital.

Esto significa que las personas que compran libros electrónicos, ya sea para uso personal o institucional, están pagando por su uso, no por su posesión (como ha sido el caso durante siglos con los libros impresos). Cuando se encriptan con DRM, los ebooks no se pueden copiar o imprimir fácilmente (si es que se pueden imprimir), ver en múltiples dispositivos, o cambiar de un dispositivo a otro. Además, sólo pueden descargarse un cierto número de veces (incluso cuando se compran legalmente en línea) y, si es necesario, puede bloquearse su uso para determinados territorios de todo el mundo (o hacerse invisibles para los usuarios de determinados países). Estas restricciones han dado a los editores y autores cierta tranquilidad durante las dos últimas décadas, pero han dado lugar a muchos inconvenientes para los usuarios legítimos, incluidos los lectores legos que compran contenido digital en sitios como Amazon y los investigadores que acceden al contenido digital a través de bibliotecas.

Para muchos, estas restricciones son consideradas la razón fundamental por la cual la popularidad de los libros electrónicos en el mercado de consumo se está estancando. Aparte del hecho de que los usuarios tienden a preferir el formato impreso al digital cuando leen por placer (en comparación con la investigación), varias limitaciones relacionadas con la gestión de derechos digitales impuestas a los libros electrónicos -incluidas las restricciones territoriales y la imposibilidad de copiar, imprimir y compartir- sólo han contribuido a la disminución general de las ventas de libros electrónicos de consumo en los últimos años. Según una encuesta realizada por el Pew Research Center en enero de 2018, sólo el siete por ciento de los estadounidenses lee exclusivamente libros digitales, mientras que el 39 por ciento lee libros impresos y el 29 por ciento lee tanto impresos como digitales.

A pesar de la disminución de las ventas de libros electrónicos en el mercado de consumo y una experiencia de usuario inferior en todas partes, muchos editores todavía sostienen que el uso del DRM es vital para proteger los derechos Dicho esto, algunos editores comerciales han estado adoptando el concepto de libros electrónicos libres de DRM, incluyendo editores de tecnología como O’Reilly y Microsoft y editores de ficción de género como Carina Press, y Tor.com. Desde el punto de vista académico, muchas editoriales han estado proporcionando títulos sin DRM en sus propias plataformas durante varios años -incluyendo Oxford University Press, Cambridge University Press, SAGE, Springer/Palgrave, Elsevier, Wiley, De Gruyter, Brill y Emerald, entre otros- pero, hasta hace poco, no han ofrecido a los grandes agregadores como EBSCO la opción de distribuir sus títulos sin DRM.

En el mundo de la investigación y de las bibliotecas universitarias, el problema principal no ha sido la preferencia de un formato u otro, aunque sólo sea por el hecho de que el volumen de títulos académicos que se publican cada año es abrumador. Basándose en el número de títulos perfilados por GOBI Library Solutions, uno de los principales proveedores de servicios bibliotecarios, anualmente se publican al menos 70.000 títulos académicos sólo en inglés. Desde la llegada de las primeras plataformas de libros electrónicos para bibliotecas y bases de datos de suscripciones hace unos 20 años, los bibliotecarios universitarios han tenido la oportunidad de mantenerse al día con la avalancha de recursos digitales, a la vez que experimentaban con modelos de negocio de libros electrónicos en constante evolución y comprendían sus repercusiones a corto y largo plazo. De hecho, el tema clave del libro electrónico en las bibliotecas universitarias ha girado hasta el día de hoy en torno a los efectos de diversos modelos de negocio sobre los presupuestos y la capacidad de las bibliotecas para crear colecciones digitales sostenibles para sus instituciones.

Hasta hace poco, las editoriales no habían empezado a prestar mayor atención a la información proporcionada a los bibliotecarios por los usuarios finales, incluidos los estudiantes y el profesorado. Una encuesta publicada esta primavera por Library Journal -cuya meta era investigar la experiencia de los estudiantes universitarios con los libros electrónicos en universidades, programas de postgrado, así como en colegios comunitarios o de dos años- encontró que el 74 por ciento de los estudiantes que acceden a los libros electrónicos a través de las bibliotecas creen que no debería haber restricciones en los libros electrónicos; el 66 por ciento prefiere usarlos sin restricciones; y el 37 por ciento ha tomado una postura de principio y sólo usa libros electrónicos que no tienen restricciones al realizar investigaciones. Dado el número relativamente bajo de libros electrónicos libres de DRM disponibles para los usuarios a través de las bibliotecas en los últimos años, estas estadísticas llevan a algunas conclusiones preocupantes: La gran mayoría de los libros electrónicos académicos en las bibliotecas universitarias de EE.UU. nunca son utilizados por un gran número de usuarios -según esta encuesta de Library Journal, más de un tercio- debido a que la gran mayoría de los libros electrónicos académicos continúan siendo distribuidos a bibliotecas con encriptación DRM.

Los temas relacionados con DRM han sido el tema de innumerables artículos, estudios de casos, discusiones en línea y paneles de conferencias en la última década. Los bibliotecarios universitarios no dudan en expresar sus preocupaciones sobre los efectos adversos de la DRM, cuestionando si combate con éxito la piratería en primer lugar y señalando el difícil papel de “intermediario” que las bibliotecas deben desempeñar en sus esfuerzos por satisfacer las demandas de sus usuarios, por un lado, y seguir respetando los legítimos “derechos” de los editores, por otro.

Como explica el Grupo de Contenido Digital y Bibliotecas de la Asociación Americana de Bibliotecas en su Hoja de consejos en línea, DRM es el mecanismo que hace cumplir el acuerdo de licencia que las bibliotecas establecen con los editores o agregadores de libros electrónicos, particularmente cuando se trata de modelos de negocio de pago por uso como la Adquisición basada en la demanda (PDA). Tal como lo ven las bibliotecas, el uso justo y otras excepciones a la ley de derechos de autor en las que las bibliotecas han confiado durante décadas para poder prestar títulos a los lectores pueden ser bloqueados por la DRM, lo que ha llevado a muchos a tomar una posición firme en contra de la DRM y presionar a los editores para que presenten mejores soluciones.

Además, las bibliotecas se oponen a los usos de DRM que bloquean a los lectores a de determinados formatos específicos de libros electrónicos, argumentando que cualquier institución que adquiera contenido legalmente debería ser capaz de permitir a sus usuarios leer ese contenido en cualquier dispositivo y en cualquier plataforma tecnológica. Las bibliotecas también se oponen a los DRM utilizados para rastrear los patrones de lectura, que facilita a empresas privadas datos de lo que la gente lee, cuándo, cómo y dónde, lo que pone en peligro la privacidad de los usuarios. Y, como se afirma en el sitio web de la American Library Association, “la preservación, el archivo y la provisión de acceso a obras cultural e históricamente significativas está severamente limitada por los sistemas de distribución DRM que eliminan el contenido al final de un período de licencia o impiden la copia del contenido en nuevos formatos. Las bibliotecas proporcionan acceso al patrimonio cultural para múltiples generaciones, pero los modelos de negocio impuestos por la tecnología ponen en peligro el acceso a largo plazo a los productos del conocimiento de nuestra sociedad”.

Ari Sigal, bibliotecario de referencia e instrucción del Catawba Valley Community College (Hickory, NC), cree que “las prácticas actuales de DRM cuando se aplican a los libros electrónicos son excesivas en el sentido de que limitan el acceso de los lectores y crean un sistema oneroso para las bibliotecas con pocas disponibilidades económicas”. Esto es suficientemente malo para la lectura por placer, pero cuando se aplica a la literatura académica, restringe la capacidad de investigar. “Tal como está el sistema ahora”, dice Sigal, “es una consecuencia del miedo irrazonable por parte de la comunidad editorial. Mi esperanza es que a medida que el movimiento de Acceso Abierto continúe ganando impulso, más editores académicos seguirán sus pasos y crearán más contenido libre de DRM disponible a través de varios canales, no sólo el suyo propio”.

Las editoriales universitarias tradicionales han sido lentas a la hora de permitir que los agregadores entreguen sus libros sin DRM, pero se han dado grandes pasos en los últimos años, y el movimiento de Acceso Abierto, junto con las presiones a las que se ve sometida la publicación, se ha convertido en un factor clave para el éxito de la publicación. Lo que una vez comenzó como una iniciativa de organizaciones sin fines de lucro como Knowledge Unlatched y Unglue, se ha extendido a través de la publicación académica y ha llevado a los principales actores (por ejemplo, DeGruyter, Springer, SAGE, Elsevier) a adoptar el concepto de acceso abierto y libros electrónicos libres de DRM (primero con revistas, luego con libros electrónicos). Un libro blanco publicado por Springer Nature en noviembre de 2017 (The OA effect: How does open access affect the usage of scholarly books?), reveló, entre otros hallazgos, que los libros de acceso abierto son descargados siete veces veces más que los libros en acceso restringido, y obtienen hasta un 50 por ciento más citas y diez veces más menciones en línea que los títulos de pago.

Otra influencia notable en la voluntad de los editores de reconsiderar sus prácticas de DRM ha sido, irónicamente, la propagación de la piratería y la omnipresencia de sitios como Sci-Hub. El autoproclamado “primer sitio web pirata del mundo”, Sci-Hub proporciona acceso masivo y público a decenas de millones de artículos de investigación. En 2015, Elsevier presentó una demanda legal contra Sci-Hub y su fundadora, alegando infracción de derechos de autor. Desde entonces, Sci-Hub ha pasado por varias situaciones, bloqueándose incluso sus dominios, pero sigue siendo el lugar de referencia para la investigación en todo el mundo, incluso para aquellos países que poseen las más completas colecciones bajo licencia de pago a través de bibliotecas. Algunas estadísticas alucinantes que nos llevan a repensar el poder de DRM en la lucha contra la piratería: el mayor uso de Sci-Hub aparentemente tiene lugar en los campus de Estados Unidos y Europa; Estados Unidos es el quinto país del mundo que más artículos descarga en esta web; cada vez más y más académicos donan documentos a Sci-Hub voluntariamente; cientos de miles de solicitudes de descarga se realizan todos los días a partir de millones de direcciones IP únicas.

Según el científico Daniel Himmelstein (Universidad de Pensilvania) y sus colegas, que recientemente investigaron el impacto de Sci-Hub, el sitio pirata actualmente proporciona acceso a más de dos tercios de todos los artículos científicos del mundo. Cuando se le preguntó qué podían hacer las editoriales para evitar que se añadieran nuevos artículos a Sci-Hub, Himmelstein dijo: “Hay cosas que se podrían hacer, pero pueden salir muy mal. La cuestión es que cuanto más protectores sean los editores, más difícil será su acceso legítimo, y eso podría llevar a la gente a usar aún más Sci-Hub”.

Si el Acceso Abierto continúa ejerciendo influencia sobre la publicación académica mientras que la mayoría de los libros electrónicos permanecen “bloqueados” con encriptación DRM, si los sitios piratas siguen siendo difíciles o imposibles de combatir, si los estudiantes continúan mostrando insatisfacción cuando no pueden imprimir una o varias páginas desde los libros electrónicos, y si las bibliotecas continúan atascadas entre la espada y la pared, teniendo que complacer tanto a los patrocinadores como a los editores, surge la pregunta: ¿cómo va a progresar la industria del libro de manera que pueda cumplir con sus objetivos comerciales al mismo tiempo que ofrece a los usuarios la experiencia de investigación que desean y permite a las bibliotecas crear colecciones sostenibles?

Aunque la adaptación ha sido lenta, algunas editoriales universitarias han hecho progresos significativos en la apertura a la idea de’libre de DRM’ más allá de sus propias plataformas, lo que automáticamente pone más contenido a disposición de más bibliotecas y, en consecuencia, de más usuarios. EBSCO Information Services anunció este mes que ha hecho más de 70,000 ebooks libres de DRM a través de su plataforma de eBooks de EBSCO-incluyendo nuevos lanzamientos y más de 1000 títulos altamente recomendados por bibliotecarios así como ebooks de muchas editoriales cuyo contenido es libre de DRM por primera vez (por ejemplo, I.B. Tauris, Lynne Reiner Publishing, y Cambridge Scholar’s Publishing). Esto significa que los títulos de una variedad de editores están disponibles para un número ilimitado de usuarios simultáneos, y no hay limitaciones para imprimir, guardar o descargar. Además, no es necesario iniciar sesión ni el ID de Adobe, y no se necesita ningún software especial para acceder. Los bibliotecarios pueden elegir entre la versión de usuario ilimitado libre de DRM de un título o un modelo de usuario limitado con protección DRM estándar, que puede incluir un solo usuario, tres usuarios o acceso simultáneo.

Según Kroes Li, los editores que venden directamente a las bibliotecas y tienen sus propias plataformas se dieron cuenta de todo esto ya en 2010, porque tienen control total sobre su contenido y tecnología. La razón por la que los grandes agregadores han tardado un tiempo en ponerse al día es que, hasta la fecha, las plataformas de agregadores han soportado un único tipo de entrega, ya sea protegida por DRM o libre de DRM. EBSCO ha estado trabajando con juntas asesoras, grupos focales de bibliotecas y editoriales y usuarios finales durante más de dos años para determinar cómo desarrollar un enfoque sostenible de los libros electrónicos libres de DRM a través de su plataforma multieditorial. “Pedir a los editores que eliminaran DRM en todo el contenido, en todos los modelos, no tuvo éxito, porque no veían que se cubrieran todos los matices de sus preocupaciones”, añade Kroes Li. “Cuando nos comprometimos y propusimos nuestra solución, tuvimos mucha cooperación.”

Si consideramos, por ejemplo, que un importante editor como Elsevier ha determinado que no teme la idea de ofrecer títulos libres de DRM, sino que los utiliza como una forma de impulsar las compras en su propia plataforma, la mayoría de los editores que no tienen sus propias plataformas (y que todavía no ofrecen libros libre de DRM) se encuentran automáticamente en desventaja a la hora de vender sus libros electrónicos. Las bibliotecas quieren libros libres de DRM, y favorecen los libros electrónicos con acceso libre de DRM cuando seleccionan títulos para comprar. Incluso si una biblioteca compra un paquete de un editor grande, es posible que prefiera ese mismo editor a la hora de seleccionar títulos individuales, simplemente porque tienen opciones libres de DRM. Cuando un gran agregador (como EBSCO) incorpora títulos sin DRM de una amplia gama de editores, grandes y pequeños, en su plataforma, los editores ahora tienen una vía para competir. Los editores también tienen la flexibilidad de elegir qué libros poner libres de DRM cuando hay circunstancias que lo requieran. Debido a que las bibliotecas normalmente prefieren tener una muestra representativa de libros de varias editoriales, con una mayor participación de las editoriales, las bibliotecas tendrán opciones libres de DRM y difundirán sus esfuerzos de desarrollo de colecciones de manera apropiada, tomando decisiones de selección imparciales. Son los editores que no han aceptado las opciones sin DRM los que pueden tener dificultades para mantenerse al día.

También está la cuestión de experimentar cómo funcionar con modelos de negocio de libros electrónicos sin DRM, como los préstamos a corto plazo (STL), una versión electrónica de los préstamos interbibliotecarios tradicionales (ILL). Dado que la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital hace ilegal que las bibliotecas compartan porciones considerables de sus colecciones digitales, y el ILL ha representado históricamente el compromiso de las bibliotecas de ampliar el conjunto de recursos disponibles para sus audiencias, las restricciones de la DRM, como señala Marlene Manoff en “Human and Machine Entanglement in the Digital Archive”, tienen el potencial de infligir un daño considerable a la erudición futura.

En el caso de EBSCO, como explica Kroes Li, “libre de DRM es una versión del modelo de usuario ilimitado en el que un editor puede elegir participar. Un cliente puede elegir comprar la versión ilimitada libre de DRM, o un cliente puede elegir comprar una versión protegida por DRM que puede ser de un solo usuario, de tres usuarios o de acceso concurrente. El Préstamo a Corto Plazo es un modelo de acceso que (cuando está disponible) se aplica a los libros electrónicos protegidos por DRM de un solo usuario. La razón por la que tantos editores se han suscrito a EBSCO sin DRM es porque se aplica a la versión de usuario ilimitado del libro”.

Otra razón importante por la que (todavía) los modelos sin DRM no funcionan en todos los libros es el tipo de contenido. Oxford University Press (OUP), por ejemplo, restringe alrededor de un tercio de sus libros académicos de su plataforma University Press Scholarship Online porque son libros de referencia, títulos que son manuales de cursos, libros de texto o libros con temas de derechos que la OUP no controla. Una gran parte de ellos están disponibles, irónicamente, en plataformas de agregadores precisamente porque tienen DRM. Asimismo, SAGE retiene más de la mitad de sus títulos de su propia plataforma y agregadores porque gran parte de su contenido incluye libros de referencia y libros de texto. Estos son nichos que presentan desafíos especiales.

De cara al futuro, el ecosistema del libro electrónico está plagado de amenazas para la sostenibilidad de los editores. También está plagada de amenazas a la sostenibilidad de las bibliotecas. El movimiento hacia la ausencia de DRM ciertamente continuará, pero será un camino largo y sinuoso. El viaje probablemente tomará tiempo y más ajustes están por delante para todos los que participan en el juego. Si las lecciones aprendidas hasta ahora son una indicación, ‘dos pasos adelante’ será seguido de ‘un paso atrás’.

 

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References

ALA DCWG Tip Sheet: Digital Rights Management. American Library Association, July 2012. http://www.districtdispatch.org/wp-content/uploads/2012/07/drm_tip_sheet.pdf.

Berrio. Matamoros, Alex & Fred Dingledy. “What Is Digital Rights Management?” (2016). CUNY Academic Works. https://academicworks.cuny.edu/cl_pubs/334/.

“Digital Rights Management.” American Library Association, January 13, 2018. http://www.ala.org/advocacy/copyright/digitalrights.

“How Enormous Is Sci-Hub and Does Its Formidable Size Signal the End of Paywalled Research.” No Shelf Required, July 28, 2017. http://www.noshelfrequired.com/how-enormous-is-sci-hub-and-does-its-formidable-size-signal-the-beginning-of-the-end-for-paywalled-research/.

Manoff, Marlene. “Human and Machine Entanglement in the Digital Archive: Academic Libraries and Socio-Technical Change.” Libraries and the Academy, Vol. 15, No. 3. Johns Hopkins Univ. Pr., 2015.

“New (But Not Surprising” AAP Findings This Week: Paperback, Hardcover, and Audio Sales Grow; Ebook Sales Decline.” No Shelf Required, February 24, 2017. http://www.noshelfrequired.com/new-but-not-surprising-aap-findings-this-week-paperback-hardcover-and-audio-sales-grow-ebook-sales-decline/.

Perrin, Andrew. “Nearly One-in-Five Americans Now Listen to Audiobooks.” Pew Research Center, March 8, 2018. http://www.pewresearch.org/fact-tank/2018/03/08/nearly-one-in-five-americans-now-listen-to-audiobooks/.

 

 

 

 

 

Las ventas de libros electrónicos cayeron un 10% en 2017

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En los últimos cinco años las ventas de libros electrónicos siguen bajando. En 2016 experimentaron un descenso del 14%, y en 2017 cayeron un 10%. Según PubTrack Digital, parte del grupo de libros NPD, el formato ebook vendió 162 millones de unidades el año pasado, una cifra menor que los 180 millones vendidos durante 2016.

 

Según datos del servicio PubTrack , un servicio que realiza un seguimiento de las ventas de unos 450 editores, incluyendo las Cinco Grandes. Las ventas unitarias de libros electrónicos publicados tradicionalmente cayeron un 10% en 2017.

NPD informó que combinando las ventas de libros impresos de su servicio BookScan con las ventas digitales de PubTrack, los libros electrónicos representaron este año el 19% del total de unidades (tanto impresas como digitales), en comparación con el 21% en 2016.

Por género los libros de ficción para adultos siguieron siendo la categoría de libros electrónicos más vendidos, ya que el 44% de las ventas de esta categoría se realizaron en formato digital, pero las ventas de libros electrónicos en este segmento cayeron un 14% desde 2016 con un total de 108 millones de unidades vendidas. Por el contrario, según datos de NPD las ventas aumentaron en el mercado del libro para adulto de no ficción, un 3% respecto al año anterior, con un total del 12% de las ventas de este segmento editorial, con más de 38 millones de unidades comercializadas.

El mayor descenso en las ventas de libros electrónicos el año pasado se produjo en la categoría infantil, donde las ventas cayeron un 22%. En el caso de los libros para niños, el formato digital representó sólo el 5% de todas las ventas del año pasado. Las ventas de libros electrónicos también bajaron un 8% en la categoría libros para jóvenes, Siendo el  18% de todas las ventas con un total de 4 millones de unidades vendidas.

El servicio, sin embargo, no hace un seguimiento de las ventas de libros electrónicos de los autores independientes que publican en Amazon. En su carta a los accionistas a principios de este mes, Jeff Bezos, director de Amazon, dijo que más de 1.000 autores que usaban la plataforma KDP de Amazon obtenían beneficios de más de 100.000 dólares. Un portavoz de la empresa dijo que las ventas de libros electrónicos en la empresa han seguido creciendo a nivel mundial a través de los puntos de venta tradicionales y los servicios de suscripción, específicamente Kindle Unlimited.

 

Los libros electrónicos más vendidos durante 2017

Rank Title Author Publisher
1 The Handmaid’s Tale Margaret Atwood Houghton Mifflin Harcourt
2 Origin Dan Brown Random House
3 Camino Island John Grisham Random House
4 Hillbilly Elegy J.D. Vance HarperCollins
5 The Fix David Baldacci Hachette
6 Before We Were Yours Lisa Wingate Random House
7 A Gentleman in Moscow Amor Towles Penguin Group
8 The Rooster Bar John Grisham Random House
9 Big Little Lies Liane Moriarty Penguin Group
10 Two Kinds of Truth Michael Connelly Hachette
11 1984 George Orwell Houghton Mifflin Harcourt
12 The Shack William P. Young Hachette
13 The Late Show Michael Connelly Hachette
14 A Man Called Ove Fredrik Backman Simon & Schuster
15 End Game David Baldacci Hachette
16 16th Seduction James Patterson Hachette
17 A Column of Fire Ken Follett Penguin
18 Come Sundown Nora Roberts Macmillan
19 Small Great Things Jodi Picoult Random House
20 The Subtle Art of Not Giving a F*ck Mark Manson HarperCollins
Una versión de este artículo apareció en la edición del 30/04/2018 de Publishers Weekly bajo el título: Las ventas de libros electrónicos cayeron un 10% en 2017