1. Fácilmente. Todo lo relacionado con la lectura será fácil, sin fricción, incluso relajante. Lo que se está leyendo no tiene que ser fácil, pero si se trata de evadirse o de informarse sobre algo, la lectura debe ser un acto agradable. Estar en una biblioteca es relajante. hacerlo en una biblioteca en línea mediante un dispositivo lector también debe serlo. No sólo la lectura nos hace sentir mejor, también el hecho de comprar un libro también nos hace sentir mejor, incluso antes de empezar a leer. Todo lo que rodea un libro debe ser fácil y agradable.
2. Sin complejos. Las personas nos debemos sentir bien con lo que leemos. El gran regalo de la lectura digital es la liberación de la gente que es capaz de juzgar el libro por su cubierta, ya sea cuando la ilustración de la misma nos muestra naves espaciales, la explosión de un portaaviones, blusas escotadas o las aplicaciones de la matemática fractal en los cálculos financieros. Nos encanta lo que nos gusta y que debe ser un fin en si mismo, no un medio. Que nos sintamos bien con lo que leemos. Aunque se lea la mitad o solo tres capítulos y que después lo abandonemos. Es fundamental leer con agrado, y hacerlo sin ningún tipo de vergüenza.
3. Libremente. No en términos de costo. Queremos tiempo. Tener nuestro momento de lectura diaria. Habitualmente tenemos menos tiempo de lectura cuando estamos ocupados con el trabajo y con los niños, aunque cuando llegan las vacaciones ampliamos el tiempo que dedicamos a leer considerablemente , y después volvemos a reducirlo debido a las obligaciones cotidianas, y siempre estamos luchando para encontrar nuestro momento de lectura a lo largo del día. Queremos más tiempo para leer más libremente.
4. y 5. Pública y privadamente. A veces queremos hablar de lo que leemos. A veces realmente no lo hacemos. Si pensamos en Facebook, la red hace posible publicar comentarios sobre los libros que vamos a leer con una mezcla de reflexión e inteligencia embriagadora. Queremos que nuestros comentarios sean utilizados para ayudar a otros con sus propuestas de lectura. Queremos ser capaces de compartir y de comentar, y que otros nos comenten las suyas. El acto de leer es un hecho social y compartido.
Satabdi Mishra y Akshay Kumar Rautaray han desarrollado un proyecto para fomentar la alfabetización en la India, la iniciativa la impulsaron este año con el lanzamiento de un proyecto itinerante consistente en un camión lleno de más de cuatro mil libros con el que viajaron durante 90 días recorriendo 10.000 kilometros y 20 estados. Esta iniciativa estrictamente personal fue impulsada por esta pareja con el objetivo altruista de fomentar la lectura entre las personas.
La biblioteca móvil parte hacia otra plaza o otra aldea
En el transcurso del viaje realizaron pequeñas ferias del libro y abrieron la «biblioteca» al público, aparcando la camioneta por las calles y plazas de la ciudad para facilitar la lectura a aquellas personas interesadas. «La gente es libre de subir al camión y leer libros durante el tiempo que quieran. No les cobramos gastos de ningún tipo. Para aquellos que quieran comprar algo se les hace un descuento del 20% «, explica Mishra. El proyecto fue financiado por HarperCollins India, Pan Macmillan India y Parragon Editores.
Satabdi Mishra y Akshay Kumar Rautaray junto a otros lectores
Uno de los principales incentivos de la pequeña biblioteca móvil es que incluye cuentos, novelas de suspense, e incluso los libros más vendidos. «Nosotros como sociedad, como ciudadanos, como padres, maestros y amigos, tenemos la obligación de inspirar y animar a los jóvenes a leer más libros. Es sólo a través de los libros como podemos crear un mundo verdaderamente hermoso y sin límites, donde cada uno de nosotros pueda darse cuenta de su verdadero potencial «, dice Rautaray del proyecto. La operación de base tiene como objetivo despertar el interés por el libro tanto entre las generaciones más jóvenes, como hacerlo llegar a las aldeas más remotas, que de otra forma no tendrían acceso a los materiales de lectura, compartiendo el el viaje con el placer de leer un libro.
En la ciudad francesa de Grenoble se han instalado máquinas expendedoras de historias cortas gratuitas, se trata de un aparato que genera papeletas de recibo en las que aparecen escritas historias originales, lo cual hace que la historia una vez leída sea fácil de almacenar o reciclar. El objetivo de esta iniciativa llevada a cabo por algunos editores independientes y el ayuntamiento de la ciudad es animar a los viajeros a leer y dejar por algún momento de estar constantemente pendientes de los teléfonos inteligentes y las redes sociales.
La idea surgió cuando Christophe Sibieude, cofundador de la empresa Short Édition, se encontraba con sus amigos frente a una máquina expendedora de comida, según ha explicado a la Agence-France Presse.
«La idea llegó a nosotros cuando estábamos frente a una máquina expendedora de barras de chocolate y bebidas. Entonces pensamos que podíamos hacer lo mismo con la literatura popular de buena calidad, algo ideal para ocupar estos pequeños momentos improductivos.»
Las máquinas se han instalado en ocho espacios públicos de la ciudad como el ayuntamiento, librerías, centros sociales u oficinas de turismo. Además, ofrece historias en función del tiempo que tengas disponible, con opción de elegir historias para uno, tres y cinco minutos. La historia es emitida por la máquina en una especie de recibo impreso en papel con la historia lista para leer y llevar a cualquier lado, ya que su tamaño es de 8 x hasta 60 centímetros, y cabe perfectamente doblada en nuestra cartera.
Una ventaja frente a las máquinas que prestan libros que ya existen también en otras ciudades es que aquí no hay que reponer los ejemplares por el desgastes, simplemente se cargan las historias, que cada tiempo pueden reponerse, además puede ser también un buen aliciente para dar a conocer a nuevos autores locales.
Entrevista con Sara Morales, perteneciente al Máster en Promoción de la Lectura en Veracruz (México). Hemos charlado con Sara sobre como desarrollar hábitos de lectura, el gusto por la lectura, como promocionar y dinamizar la lectura, las características especiales de un país como México.
Una Belontina o media belmontina es una manera de irse del toro quedándose con él. Una manera de reducir la embestida en el espacio por magia de prolongarla en el tiempo. Por magia de someter la voluntad del toro al ejercicio de un dominio irreal, tanto del arte como del espíritu ese ímpetu que gira junto con el toro llevado en línea curva. Llevado por una ejecución de mano baja cuyo trazo más que recortar agota, a la vez de apurar la trayectoria de la embestida. (De «El Toreo y su sombra»)
Juan Belmonte García, nació en Sevilla un 14 de abril de 1892, y falleció en su cortijo de Utrera en Sevilla el día 8 de abril de 1962, llamado el «Pasmo de Triana», fue un matador de toros español, probablemente el más popular de la historia y considerado por muchos como el fundador del toreo moderno. Abanderó la edad de oro del toreo junto a José Gómez «Joselito» y Rodolfo Gaona. Hasta 192o.
A parte de por su clásica Belmontina, consistente en dejar los pies quietos y torear con los brazo y el cuerpo. Es en palabras de Amorós «No aceptar que haya terrenos del toro: todos son del torero, si es capaz de meterse en ellos». Frente a Joselito que era delgado y todo un atleta, Belmonte todo lo contrario, hace del defecto una virtud, al igual que el músico Django Reinhardt crea una forma nueva de tocar la guitarra porque sólo tenía tres dedos,y como gracias a su ingenio inventó un sistema de digitación para suplir su problema, sistema que influyó en cierta medida en la originalidad de su estilo; dicen que Juan Belmonte también tenía una pierna más corta, por eso ese torear sin moverse casi alzándose sobre el cuerpo.
Amorós cuenta que hubo temporadas en las que leyó hasta setenta libros, tantos como corridas toreó, y que en una ocasión “el mozo de espadas fue a vestirlo para torear, le dijo que no iba a hacerlo porque necesitaba acabar una novela de Anatole France, y así lo hizo… No era una pose sino la expresión de una profunda inquietud personal.”
Juan Belmonte también cambió la imagen tradicional de los toreros, ya que se relacionó con grandes nombres de la cultura como Valle-Inclán, Pérez de Ayala, Ignacio Zuloaga o Julio Camba, que le agasajaban y le consideraban un verdadero artista, y adoptó sus modos e incluso su estilo de vestir, renunciando a la coleta clásica de torero. Sin estudios apenas pero lector empedernido, cuentan que se llevaba en sus viajes maletas llenas de libros, su inteligencia y extraordinaria personalidad le permitieron relacionarse con los miembros de la cultura y de la alta sociedad. Amorós cuenta que hubo temporadas en las que leyó hasta setenta libros, tantos como corridas hacía, y que en una ocasión «el mozo de espadas fue a vestirlo para torear, le dijo que no iba a hacerlo porque necesitaba acabar una novela de Anatole France, y así lo hizo… No era una pose sino la expresión de una profunda inquietud personal.»
«No aceptar que haya terrenos del toro: todos son del torero, si es capaz de meterse en ellos». Frente a Joselito que era delgado y todo un atleta, Belmonte todo lo contrario, hace del defecto una virtud.
Llegaron a organizarle un homenaje, en el que Valle-Inclán pronunció un encendido discurso en su favor. La Generación del 98, que no era en principio nada taurina (veían en los toros un síntoma del atraso hispano), se hizo belmontista casi al completo: más que la fiesta en sí misma, admiraban sobre todo al héroe que veían en Belmonte. Hasta tal punto compartía Belmonte afanes e inquietudes con ellos, que hay quien afirma que fue un miembro más de la Generación del 98 y que solo se diferenciaba en el modo de expresarse.
«Juan, tan poco atractivo físicamente, se transfiguraba, delante del toro, adquiría la belleza de una estatua clásica.» Ramón Mará Valle-Inclán
Ningún torero ha tenido antes ni después tantos apoyos entre intelectuales del máximo nivel. Un destacado representante de la Generación del 27, Gerardo Diego, le dedicó la «Oda a Belmonte»:
Yo canto al varón pleno,
al triunfador del mundo y de sí mismo
que al borde —un día y otro— del abismo
supo asomarse impávido y sereno
Belmonte fue amigo también del escritor estadounidense Ernest Hemingway y aparece de forma destacada en dos de sus novelas: Muerte en la tarde y Fiesta. Pero el que acabó de forjar el mito belmontino fue la biografía que le escribió el periodista sevillano Manuel Chaves Nogales, titulada Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas. Fue publicada por entregas en la revista Estampa, a partir de junio de 1935. Chaves Nogales redactó la obra en forma de autobiografía a partir de las numerosas conversaciones que mantuvo con el diestro, en las cuales le iba desgranando un sinfín de anécdotas, sus andanzas picarescas durante su infancia y adolescencia en Triana, su heterodoxa formación toreando al aire libre en las dehesas y cerrados, su trayectoria profesional como torero y luego ganadero, etc. La obra de Chaves Nogales está considerada por la crítica como una de las cimas literarias del género biográfico en español y convirtió a Belmonte en definitivo mito literario.
«Belmomnte toma la alternativa, Stravinsky estrena con gran escándalo, en París, «La Consagración de la primavera», Picasso investiga el cubismo sintético y Marcel Proust comienza a redactar «A la búsqueda del tiempo perdido». Es el signo de los tiempos, que algunos artistas perciben de manera intuitiva.» (Amorós)
Según Andrés Amorós «Juan fue el gran revolucionario, que abre el camino del toreo contemporáneo. Cada vez se advierte mejor su sincronía con las grandes aportaciones de los movimientos estéticos de vanguardia: en 1914, a la vez que él toma la alternativa, Stravinsky estrena con gran escándalo, en París, «La Consagración de la primavera», Picasso investiga el cubismo sintético y Marcel Proust comienza a redactar «A la búsqueda del tiempo perdido». Es el signo de los tiempos, que algunos artistas perciben de manera intuitiva.»
Belmontina de Juan Belmonte
A punto de cumplir 70 años, Juan Belmonte se suicidó de un disparo en su cortijo de Gómez Cardeña —entre Sevilla y Jerez— el 8 de abril de 1962, lo que no hizo sino inmortalizar su mito. Dicen que este suicidio tuvo que ver con que la fama adquirida por Joselito que superó la de su oponente en popularidad, le había ganado la partida cuando le mató un toro en plena faena en la plaza toros de Talavera (Amoros). Dicen que siempre le obsesionó la muerte, en una ocasión «El Guerra», dijo de él : «El que quiera verlo, que se dé prisa, antes de que lo mate un toro», llevaba siempre un arma consigo, una Lugger alemana, la misma con que se suicidó, dicen que no se resignaba a la decadencia física y sexual. Está enterrado en el Cementerio de San Fernando de Sevilla.
Siempre estuvo obsesionado con la muerte. El Guerra, dijo de él : «El que quiera verlo, que se dé prisa, antes de que lo mate un toro», llevaba siempre un arma consigo, una Lugger alemana, la misma con que se suicidó, dicen que no se resignaba a la decadencia física y sexual. Joselito le había ganado la partida muriendo en plena faena en la plaza de toros de Talavera.
Gabinete Caligari le dedicó una canción, incluida en el disco «Que Dios reparta suerte», publicado en 1983. El vocalista de este grupo Jaime Urrutia, era aficionado a los toros, afición que todavía conserva en la actualidad y que le venía de familia pues su padre, Julio de Urrutia, ejercía de crítico taurino.
El “pasmo de Triana” domina la muerte,
iluminado su arrogante perfil.
Juan Belmonte en el ruedo,
una estatua de pasión,
sólo él me conmovió.
Viva la muerte
con la ‘luger’ en la mano,
sangre española rodó rabiosa de su sién.
Juan Belmonte en el ruedo,
una estatua de pasión,
sólo él me conmovió.
Para, templa y manda,
el pasmo ya no anda.
Seduce a tus amigos
y diles la verdad,
después de él nadie más
Sangre española ¿A qué toro te arrimas hoy?
Una pistola puso fin a tu valor.
Sangre española ¿En qué plaza toreas hoy?
Para, manda y templa.
Belmonte nunca tiembla.
Seduce a tus amigos
y diles la verdad,
después de él nadie más
Sangre española ¿A qué toro te arrimas hoy?
Una pistola puso fin a tu valor.
Sangre española ¿En qué plaza toreas hoy?
Antonio Gala en «Paisaje con Figuras» tiene un excelente relato sobre Juan Belmonte
El personal de las bibliotecas Shoalhaven en Nueva Gales del Sur, Australia, hizo un vídeo musical para celebrar el final del año escolar.Ellos no sólo cantan, también bailan y hacen un coro con sus carros, tocan la guitarra invisible de aire, y muestran sus libros con la melodía de «Bohemian Rhapsody» de grupo The Queen. Todo un ejemplo de promoción a través de este vídeo viral con más de 200.000 visualizaciones en Youtube.
La biblioteca de un lector es un espejo de su mente.Los libros que se leen y guardan reflejan los intereses cada lector, sus ideas y definen en alguna manera su personalidad. Una biblioteca refleja a su lector como los anillos del tronco de un árbol son un testimonio de su vida, recordamos el momento en que leímos cada libro, y las circunstancias que concurrieron en ese periodo de nuestra vida. También determinados libros nos hacen recordar como nos abrieron los ojos a nuevas realidades.En algunos casos el lector no puede recordar los detalles de las novelas que ha leído, o las conclusiones de ensayos o volúmenes de no ficción, pero con sólo mirar a la cubierta de un libro puede recordar las sensaciones que sintió cuando lo leyó.
Quienes leemos con regularidad,. normalmente tenemos un montón de libros que deseamos leer, y siempre tenemos una lectura en curso. Tenemos libros sobre la mesita de noche, ene l baño, en nuestro Kindle, y es probable que tengamos una pila de ellos pendientes de leer. Cuando terminamos de leer un libro, casi seguro tenemos ya elegido cual va a ser la próxima lectura. Además quienes leemos libros solemos tener otro montón de actividades de ocio relacionadas con la lectura como ver películas, escuchar música, ir a conciertos o al teatro.
Cuando visitamos una casa de alguien que tienen una gran biblioteca, nos sentimos indefectiblemente atraídos por sus estantes, miramos los títulos y buscamos entre aquellos libros si ese lector tiene gustos similares a los nuestros, o simplemente queremos descubrir aquellos libros que tiene que aún no hemos descubierto y que nos pueden interesar, lo que frecuentemente da pie a iniciar una conversación sobre los libros de la otra persona.Incluso si compartimos gustos similares o autores favoritos encontraremos un un lenguaje común. Si eres lector, y ye encuentra con otro lector, es como si encontraras un alma gemela. Por eso nuestras bibliotecas son un reflejo de nuestra personalidad.
«Leer en la calle» exposición de Javi Calvo en la Facultad de Traducción y Documentación de la USAL
Con motivo de la celebración de las fiestas patronales en honor de San Benito, la Facultad de Traducción y Documentación, en colaboración con el Servicio de Actividades culturales ha organizado la exposición de fotografía “Leyendo en la calle”.
Esta exposición recoge obras del fotógrafo afincado en Salamanca Javier Calvo, que ha sido elegido para representar a Salamanca en la exposición “15 Fotógrafos, 15 Ciudades únicas” del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.
La exposición se desarrollará en la primera planta de la Facultad de Traducción y Documentación entre los días 11 y 17 de marzo.»
Hemos tenido el gran placer de conversar con Rafael Muñoz, especialista en lectura y su promoción, en el mundo editorial, gran lector y “recomendador”. Tras un recuerdo y crítica a la pérdida de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en Salamanca, al CILIJ, a la desaparición del trabajo que se realizó allí durante tantos años, nos adentramos en una atractiva conversación sobre libros, sobre qué es la buena literatura. Incidimos en el papel de las bibliotecas en la selección de obras y su promoción, en cómo acercar la lectura a la sociedad: la biblioteca como lugar de encuentro en torno a la palabra, la música, el cine. Rafa actualmente colabora con la publicación de artículos en medios digitales y redes sociales.
Un club de lectura lo forman un grupo de personas que leen al mismo tiempo una obra concreta -de las que la Biblioteca presta un ejemplar a cada miembro del club- y celebran reuniones quincenales o mensuales para comentar lo que han leído.Con esta actividad practican una lectura a solas y reflexiva a la vez que descubren uno de los elementos mágicos de las obras literarias: su transformación en múltiples historias, tantas como lectores tenga, ya que cualquier libro, al pasar por la experiencia e imaginación de un lector se convierte en una historia distinta y única.
Hemos tenido el placer de tener en nuestro espacio radiofónico a Carmen Agustín Lacruz, profesora y directora del Departamento de Información y Documentación de la Universidad de Zaragoza. Carmen ha venido a hablarnos de los Clubes de Lectura, que son, como se organizan, como se gestionan, actividades que llevan a cabo, como se financian, perfil y lecturas que realizan en el club, y como las nuevas tecnologías están influyendo en las formas de lectura social. Carmen nos ha transmitido además su experiencia, y sobre todo su entusiasmo, en un Club de Lectura del Centro Cultural de su barrio y la excelente labor que llevan a cabo. Agradecemos enormemente ser testigos de esta buena práctica de lectura.