La expansión de las paper mills: un análisis bibliométrico de más de 10.000 artículos científicos retractados

Retracted Paper Mill Papers across Year (2016–2024)

Cheng, Michelle W. T., Xinhua Yang y Ryan M. Allen. Tracking the Retracted Paper Mill Articles: A Bibliometric Study. Scientometrics (2026). https://doi.org/10.1007/s11192-026-05751-6

Las denominadas paper mills —empresas que elaboran manuscritos científicos fraudulentos y venden la autoría de esos trabajos a investigadores— se han convertido en una de las amenazas más serias para la integridad de la investigación científica. Este estudio constituye el análisis bibliométrico más amplio realizado hasta la fecha sobre este fenómeno, examinando 10.409 artículos retractados por estar vinculados a paper mills registrados en la base de datos Retraction Watch desde su creación hasta finales de 2024.

El objetivo de los autores es determinar la magnitud del problema, su evolución temporal, su distribución geográfica y disciplinaria, así como las principales características de estos trabajos fraudulentos. Los resultados muestran un crecimiento explosivo de las retractaciones, especialmente a partir de 2020, alcanzando un máximo histórico en 2023, lo que confirma que las paper mills han pasado de ser un problema marginal a representar un desafío estructural para el sistema mundial de publicación científica.

Uno de los hallazgos más llamativos es la enorme concentración geográfica de los artículos retractados. De los 10.409 trabajos analizados, 9.137 (87,8%) corresponden a autores cuya afiliación principal se encuentra en China, muy por delante de otros países como Etiopía, India, Pakistán o Arabia Saudí. No obstante, los autores advierten que estos datos describen únicamente la distribución de los casos registrados en la base de datos utilizada y no deben interpretarse automáticamente como una medida exacta de la prevalencia real del fraude científico en cada país. También destacan que la expansión de estas prácticas está estrechamente relacionada con la presión creciente por publicar en revistas indexadas, la utilización de indicadores bibliométricos para evaluar la carrera académica y la existencia de organizaciones comerciales que ofrecen manuscritos completos y plazas de coautoría a cambio de dinero.

El análisis revela igualmente una transformación en los ámbitos científicos afectados. Tradicionalmente, las paper mills se concentraban en áreas biomédicas, especialmente investigaciones relacionadas con cáncer, biología celular o genética. Sin embargo, el estudio muestra que durante los últimos años se ha producido un desplazamiento significativo hacia disciplinas como informática, ciencia de datos, inteligencia artificial, aprendizaje automático, algoritmos y modelos computacionales. La categoría con mayor número de retractaciones corresponde a Business and Technology (5.217 artículos), seguida por Business and Life Sciences (3.369) y Health Sciences (1.217). En cambio, las ciencias sociales y las humanidades presentan cifras mucho menores, aunque los autores advierten que ello no significa que estén exentas del problema. El análisis de palabras clave confirma esta evolución temática: mientras entre 2011 y 2016 predominaban términos biomédicos como cell, cells o cancer, entre 2021 y 2024 aparecen con mayor frecuencia conceptos como model, data, algorithm, learning y network.

Otro resultado relevante se refiere al tipo de publicaciones afectadas y a los modelos editoriales. La inmensa mayoría de los trabajos retractados son artículos de investigación, aunque en los últimos años también aumentan las retractaciones de comunicaciones a congresos, revisiones, metaanálisis y estudios clínicos, lo que indica que las paper mills están diversificando su actividad. Además, aproximadamente el 80 % de los artículos retractados se publicaron en revistas de acceso abierto, porcentaje muy superior al observado en revistas híbridas o de suscripción. Los autores aclaran, sin embargo, que esto no implica que el acceso abierto sea responsable del problema, sino que probablemente refleja una combinación de factores relacionados con los procesos editoriales, los sistemas de revisión y los mecanismos de detección utilizados por las editoriales. El estudio también calcula que el tiempo medio entre la publicación y la retractación fue de 709 días, aunque este intervalo ha variado considerablemente a lo largo del tiempo, reduciéndose de forma notable tras las grandes campañas de retractación derivadas del caso Hindawi.

En las conclusiones, los autores sostienen que las paper mills representan una amenaza incluso mayor que las revistas depredadoras, ya que consiguen infiltrar artículos fraudulentos en revistas consolidadas y aparentemente fiables, erosionando la confianza en el sistema de revisión por pares y en la literatura científica. Asimismo, advierten de que el desarrollo de la inteligencia artificial generativa podría facilitar la producción masiva de manuscritos falsos cada vez más difíciles de detectar, incrementando la sofisticación de estas organizaciones. Frente a esta situación, proponen reforzar la cooperación entre universidades, editoriales y organismos de integridad científica, desarrollar mejores herramientas de detección, ampliar la investigación empírica sobre las paper mills y fortalecer la formación ética de investigadores y estudiantes. En definitiva, el trabajo constituye una de las radiografías más completas disponibles sobre un fenómeno que amenaza la credibilidad de la comunicación científica internacional y que previsiblemente seguirá creciendo en los próximos años.

Diez reglas sencillas para crear y mantener un blog académico: una guía para comunicar la investigación con mayor impacto

Conceptual framework illustrating steps for scholarly blogging including starting blog, crafting quality content, research integration, engaging readers, and building visibility.
A visual guide outlining key steps for effective academic blogging.

Ochsner, Catharina, Heinz Pampel y colaboradores. Ten Simple Rules for Scholarly Blogging. PLOS Computational Biology, 2026. Reseñado por Gary Price en InfoDOCKET, 28 de julio de 2026. https://upstream.force11.org/ten-simple-rules-for-scholarly-blogging/

El informe presenta un conjunto de diez recomendaciones dirigidas a investigadores que utilizan los blogs como herramienta de comunicación científica. Los autores parten de la idea de que el blog académico ha dejado de ser un canal informal para convertirse en un medio consolidado de difusión del conocimiento, capaz de complementar las publicaciones científicas tradicionales.

A diferencia de los artículos revisados por pares, los blogs permiten comunicar resultados de investigación de manera rápida, contextualizar hallazgos, compartir metodologías, debatir cuestiones emergentes y establecer un diálogo directo tanto con otros investigadores como con profesionales y el público general. En un contexto en el que la ciencia abierta busca ampliar el acceso al conocimiento, el blogging académico se presenta como un instrumento especialmente valioso para aumentar la visibilidad y el impacto social de la investigación.

Según el artículo «Ten Simple Rules for Scholarly Blogging», las diez recomendaciones para desarrollar un blog académico eficaz son las siguientes:

  1. Escribe para una audiencia específica.
    Identifica claramente a quién te diriges (investigadores, estudiantes, profesionales o público general) y adapta el lenguaje y el nivel de detalle a sus necesidades.
  2. Define el propósito de tu blog.
    Ten claro qué quieres conseguir: divulgar resultados, explicar conceptos, reflexionar sobre tu disciplina, compartir experiencias de investigación o generar debate. Un objetivo definido aporta coherencia al conjunto del blog.
  3. Escribe de forma clara, breve y atractiva.
    Evita el estilo excesivamente académico. Utiliza un lenguaje accesible, títulos llamativos, párrafos cortos y ejemplos que faciliten la comprensión sin sacrificar el rigor científico.
  4. Aporta valor, no solo información.
    Un buen blog no reproduce artículos científicos; los interpreta, contextualiza y explica por qué los resultados son relevantes para los lectores.
  5. Enlaza siempre a las fuentes originales.
    Cita los artículos, datos, repositorios y recursos utilizados. El blog debe servir como puerta de entrada a la investigación, favoreciendo la transparencia y la verificabilidad.
  6. Publica con regularidad.
    La constancia es más importante que la frecuencia. Mantener un calendario realista ayuda a consolidar una audiencia y mantener el interés de los lectores.
  7. Fomenta la conversación.
    Responde a comentarios, acepta críticas constructivas e interactúa con otros investigadores y lectores. El blog debe ser un espacio de diálogo, no solo de difusión unidireccional.
  8. Difunde las entradas en otros canales.
    Comparte las publicaciones mediante redes sociales, boletines, páginas institucionales y plataformas académicas para ampliar su alcance e impacto.
  9. Mantén altos estándares éticos y profesionales.
    Verifica la información, respeta la propiedad intelectual, declara posibles conflictos de interés y distingue claramente entre hechos, opiniones e hipótesis.
  10. Preserva y evalúa el impacto del blog.
    Procura que las entradas permanezcan accesibles a largo plazo, utiliza identificadores persistentes cuando sea posible y analiza métricas de uso para conocer qué contenidos generan mayor interés y repercusión.

Estas diez reglas presentan el blog académico como una herramienta estratégica de comunicación científica, complementaria a los artículos revisados por pares. Bien utilizado, permite aumentar la visibilidad de la investigación, facilitar la transferencia del conocimiento, promover la ciencia abierta y establecer una comunicación más directa entre investigadores y sociedad.

Moonshot y Alibaba: China presiona a los gigantes tecnológicos con inteligencia artificial de bajo coste

Moonshot, Alibaba Place AI Affordability in the Spotlight. The Daily Upside, Technology, julio de 2026. Disponible en: https://www.thedailyupside.com/technology/artificial-intelligence/moonshot-alibaba-place-ai-affordability-in-the-spotlight/

la competencia en inteligencia artificial está entrando en una nueva fase en la que el precio y la eficiencia se convierten en factores tan importantes como la capacidad técnica de los modelos. Tras varios años dominados por la carrera por construir sistemas cada vez más grandes y costosos, empresas chinas como Moonshot AI y Alibaba están demostrando que es posible desarrollar modelos con un rendimiento cercano al de los líderes estadounidenses a un coste muy inferior. Esta estrategia está modificando el equilibrio competitivo del sector, ya que reduce las barreras económicas para empresas y desarrolladores que desean incorporar IA avanzada en sus productos y servicios.

Uno de los principales protagonistas es Moonshot AI, cuya familia de modelos Kimi ha atraído una enorme atención internacional gracias a una combinación de altas prestaciones, costes reducidos y disponibilidad abierta. Frente al modelo tradicional basado en sistemas cerrados y licencias comerciales, Moonshot apuesta por distribuir modelos con pesos abiertos (open-weight), permitiendo que organizaciones y desarrolladores puedan adaptarlos y desplegarlos localmente. Esta filosofía también ha sido adoptada por Alibaba con su familia Qwen, consolidando una estrategia china que pretende competir no solo en calidad, sino también en accesibilidad económica y tecnológica.

El artículo destaca que esta evolución supone un desafío directo para empresas estadounidenses como OpenAI o Anthropic, cuyos modelos siguen siendo, en muchos casos, de acceso restringido y con costes superiores. Aunque los sistemas estadounidenses continúan liderando diversos indicadores de rendimiento, la diferencia técnica se está reduciendo rápidamente. Para numerosos usuarios empresariales, una ligera pérdida de precisión puede resultar aceptable si el coste de utilización disminuye de forma significativa, especialmente en aplicaciones de programación, análisis documental, automatización de procesos o asistencia empresarial.

Otro aspecto relevante es el papel de Alibaba como inversor estratégico en Moonshot. La participación de la compañía permite integrar estos modelos dentro de la infraestructura de Alibaba Cloud, reforzando su oferta de servicios de inteligencia artificial y aumentando el atractivo de su plataforma en el mercado internacional. El éxito de Moonshot beneficia indirectamente al ecosistema tecnológico de Alibaba, tanto por el crecimiento del uso de sus servicios en la nube como por la consolidación de un ecosistema propio de IA capaz de competir con los grandes proveedores estadounidenses.

El texto también pone de relieve que la competencia ya no gira únicamente alrededor del número de parámetros o de los resultados en pruebas de evaluación. Cada vez adquieren mayor importancia factores como el coste por millón de tokens procesados, la eficiencia energética, la velocidad de inferencia y la facilidad para integrar los modelos en aplicaciones reales. Esta nueva lógica económica puede acelerar la adopción masiva de la IA, ya que permite que pequeñas empresas, universidades y administraciones públicas accedan a capacidades avanzadas sin realizar inversiones desproporcionadas.

En conjunto, el artículo concluye que la irrupción de Moonshot y el fortalecimiento de Alibaba representan un cambio significativo en el panorama mundial de la inteligencia artificial. Si durante los primeros años la ventaja competitiva parecía depender exclusivamente de enormes inversiones en infraestructura y entrenamiento, la nueva generación de modelos chinos demuestra que la eficiencia, la apertura y el bajo coste pueden convertirse en elementos decisivos. Este cambio podría presionar a todos los grandes desarrolladores de IA para reducir precios, abrir parcialmente sus tecnologías y acelerar el ritmo de innovación, beneficiando finalmente a usuarios y organizaciones de todo el mundo.

Cambridge alcanza un hito al lograr que el 75 por ciento de los artículos de revistas sean de acceso abierto.

Albanese, Andrew Richard. Cambridge University Press Announces Open Access Milestone. Publishing Perspectives, 22 de julio de 2026.

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Cambridge University Press ha anunciado uno de los hitos más importantes de su estrategia de ciencia abierta al comunicar que, durante 2026, el 75 % de los artículos de investigación publicados en sus revistas aparecerán en acceso abierto (Open Access). Además, la mitad de todas sus revistas científicas ya funcionan íntegramente bajo modelos de acceso abierto, lo que supone una transformación profunda de una de las editoriales académicas más prestigiosas y antiguas del mundo. Este avance refleja el cambio estructural que está experimentando la comunicación científica, cada vez más orientada a eliminar las barreras económicas para el acceso al conocimiento.

La transición ha sido posible gracias a una combinación de modelos de publicación. Cambridge ha ampliado significativamente sus acuerdos Read and Publish con universidades, consorcios bibliotecarios e instituciones de investigación de numerosos países. Estos acuerdos permiten que las bibliotecas financien conjuntamente tanto el acceso a las revistas como la publicación en abierto de los trabajos de sus investigadores, reduciendo la dependencia de las tradicionales suscripciones y facilitando que los resultados de la investigación financiada con fondos públicos estén disponibles para cualquier lector sin coste adicional.

El anuncio también pone de relieve que el acceso abierto ha dejado de ser una iniciativa experimental para convertirse en el modelo predominante dentro de una parte creciente de la edición académica. Cambridge subraya que la transformación se ha llevado a cabo preservando los procesos de revisión por pares, los estándares de calidad editorial y la sostenibilidad económica de las publicaciones. El objetivo es construir un ecosistema en el que la investigación sea más visible, reutilizable e influyente, favoreciendo una difusión más rápida del conocimiento científico entre investigadores, profesionales, responsables políticos y ciudadanía.

El avance de Cambridge refleja una tendencia más amplia en el sector editorial académico. Las políticas impulsadas por financiadores de la investigación, gobiernos y universidades, junto con iniciativas internacionales de ciencia abierta, están acelerando la conversión de revistas de suscripción hacia modelos completamente abiertos. Este cambio también responde a la creciente demanda de transparencia, colaboración y acceso equitativo al conocimiento, especialmente en disciplinas donde la investigación tiene un impacto directo sobre la salud, la educación, el medio ambiente o la innovación tecnológica.

Para las bibliotecas universitarias y los servicios de información científica, esta evolución supone una transformación estratégica. Su papel ya no se limita a gestionar suscripciones, sino que se amplía hacia la negociación de acuerdos transformativos, el asesoramiento a investigadores sobre publicación en acceso abierto, la gestión de repositorios institucionales y el apoyo al cumplimiento de los mandatos de los organismos financiadores. En este contexto, el anuncio de Cambridge confirma que el acceso abierto se está consolidando como el modelo dominante para la difusión de la investigación científica y que las bibliotecas continúan siendo actores fundamentales en esta transición.

La carrera mundial por la IA: los estadounidenses respaldan el liderazgo de EE. UU., pero reconocen el avance de China

Pew Research Center. What Americans Think About the Global AI Race. 23 de julio de 2026. https://www.pewresearch.org/short-reads/2026/07/23/what-americans-think-about-the-global-ai-race/

El estudio del Pew Research Center analiza cómo perciben los estadounidenses la creciente competencia internacional por el liderazgo en inteligencia artificial, especialmente entre Estados Unidos y China. Los resultados muestran que una amplia mayoría considera que la IA se ha convertido en un ámbito estratégico con profundas implicaciones económicas, científicas, militares y geopolíticas. Para muchos ciudadanos, mantener la capacidad de innovación en este campo es un objetivo prioritario para preservar la competitividad y la influencia internacional del país.

Uno de los hallazgos más destacados es que el 43 % de los estadounidenses considera que es muy o extremadamente importante que Estados Unidos sea el líder mundial en inteligencia artificial. Sin embargo, esta aspiración convive con una percepción cada vez más extendida de que China está ganando terreno e incluso podría haber tomado la delantera. Según la encuesta, el 36 % de los encuestados cree que China lidera actualmente el desarrollo de la IA, mientras que solo el 12 % piensa que Estados Unidos ocupa esa posición; el resto considera que ambos países están aproximadamente al mismo nivel o no tiene una opinión formada. Estos datos reflejan un cambio significativo en la percepción pública respecto al equilibrio tecnológico entre ambas potencias.

El informe también revela diferencias políticas e ideológicas. Tanto demócratas como republicanos coinciden en la importancia estratégica de la inteligencia artificial, aunque difieren en el énfasis que conceden a cuestiones como la regulación, la cooperación internacional o la competencia económica. En conjunto, existe un amplio consenso en que la IA será un factor determinante para el crecimiento económico, la seguridad nacional y la capacidad de innovación durante las próximas décadas.

Más allá de la rivalidad entre Estados Unidos y China, la investigación pone de manifiesto que la ciudadanía percibe la inteligencia artificial como una tecnología de doble filo. Si bien se reconoce su potencial para impulsar avances científicos, mejorar la productividad y reforzar la competitividad, también persisten preocupaciones relacionadas con el empleo, la privacidad, la desinformación y el uso militar de estas herramientas. Así, el deseo de mantener el liderazgo tecnológico se combina con la demanda de que el desarrollo de la IA se realice de forma responsable y bajo mecanismos adecuados de supervisión.

El estudio refleja que la carrera global por la inteligencia artificial ya no se percibe únicamente como una cuestión tecnológica, sino como un elemento central de la competencia geopolítica del siglo XXI. Para una parte importante de la sociedad estadounidense, el éxito en este ámbito será decisivo para definir el equilibrio de poder internacional, la prosperidad económica y la capacidad de influencia de las grandes potencias en los próximos años.

¿Ha llegado el fin de los nuevos Einstein? La IA desafía el concepto de genio científico

Rosenberg, Louis. Have We Seen the Last Einstein? Big Think, 20 de julio de 2026. https://bigthink.com/science-tech/have-we-seen-the-last-einstein/

Se plantea una cuestión provocadora: si la inteligencia artificial llega a ser capaz de realizar descubrimientos científicos comparables a los de Albert Einstein, ¿qué papel quedará para la creatividad humana?

El artículo parte de la figura de Einstein como paradigma del genio capaz de transformar radicalmente nuestra comprensión del universo mediante intuiciones extraordinarias, como las teorías de la relatividad especial y general. Rosenberg sostiene que el rápido progreso de los modelos de IA obliga a replantearse si esas capacidades creativas seguirán siendo exclusivas de la mente humana.

Uno de los conceptos centrales del texto es el denominado «Einstein Test», una propuesta para evaluar la llegada de una inteligencia artificial general (AGI). La idea consiste en entrenar un modelo únicamente con el conocimiento científico disponible antes de que Einstein formulara sus teorías y comprobar si es capaz de redescubrirlas de manera autónoma. Si una IA lograra alcanzar esas mismas conclusiones sin conocer previamente los resultados históricos, demostraría que puede realizar auténticos saltos creativos y no solo reproducir información aprendida. El autor considera que esta prueba representa un criterio mucho más exigente y significativo que el tradicional Test de Turing para medir la inteligencia artificial.

Rosenberg recoge además la valoración de Demis Hassabis, quien considera que pruebas de este tipo podrían convertirse en un referente para medir el desarrollo de la AGI y estima que existe una probabilidad significativa de alcanzarla antes de finalizar la década. De producirse ese escenario, miles de sistemas de IA podrían trabajar simultáneamente en problemas científicos complejos, acelerando el descubrimiento de nuevos materiales, medicamentos, teorías físicas o soluciones tecnológicas a una velocidad muy superior a la capacidad humana. El autor describe este posible escenario como una auténtica explosión de innovación científica impulsada por «Einsteins digitales».

Sin embargo, el artículo no se limita a destacar los beneficios potenciales de esta revolución tecnológica. Rosenberg advierte sobre sus consecuencias psicológicas, culturales y sociales. Si las máquinas llegaran a superar sistemáticamente a los seres humanos en creatividad científica, artística e intelectual, podrían erosionar la percepción del valor del talento humano y provocar una profunda desmoralización colectiva. A diferencia de otros debates sobre la seguridad de la IA, el autor considera que apenas se presta atención al impacto que tendría perder la supremacía cognitiva que la humanidad ha mantenido durante toda su historia.

Como alternativa, Rosenberg propone desarrollar una «superinteligencia colectiva», un modelo híbrido en el que personas e inteligencias artificiales colaboren estrechamente en lugar de competir. Inspirándose en fenómenos naturales como la inteligencia de enjambre observada en abejas, peces o aves, defiende sistemas que integren el juicio, los valores y la diversidad de perspectivas humanas con la enorme capacidad de procesamiento de la IA. Según el autor, esta vía permitiría mantener a los seres humanos en el centro del proceso de descubrimiento y aprovechar las fortalezas de ambas inteligencias. Incluso cita investigaciones realizadas por su empresa en colaboración con la Universidad de Stanford que muestran que equipos formados por médicos e IA obtienen mejores resultados que cualquiera de los dos trabajando por separado.

Rosenberg sostiene que probablemente no estemos asistiendo al final del genio científico, sino al nacimiento de una nueva forma de inteligencia compartida. En lugar de sustituir a figuras excepcionales como Einstein por máquinas autónomas, propone construir sistemas donde la inteligencia artificial amplifique la creatividad colectiva de millones de personas. Desde esta perspectiva, el próximo «Einstein» podría no ser un individuo extraordinario, sino una comunidad de seres humanos conectados y potenciados por la inteligencia artificial, capaces de abordar juntos los grandes desafíos científicos del futuro.

El declive del préstamo de libros de no ficción en bibliotecas: causas y oportunidades

Wooden library bookshelves filled with a variety of history and biography books
Rows of neatly arranged books line wooden shelves in a quiet library space.

Bransford, Nathan. What Can Libraries Do When Adult Nonfiction Won’t Circulate? Nathan Bransford Blog, 2026.https://superlibrarymarketing.com/2026/06/24/library-marketing-show-341-what-can-libraries-do-when-adult-nonfiction-wont-circulate/

El descenso continuado del préstamo de libros impresos de no ficción para adultos. Mientras géneros como la ficción, la literatura juvenil o los materiales infantiles mantienen una demanda relativamente estable, muchas obras de divulgación, historia, ciencias sociales, negocios o autoayuda permanecen durante largos periodos en las estanterías sin apenas ser consultadas.

El autor plantea que esta tendencia no responde necesariamente a una pérdida de interés por el conocimiento, sino a un cambio profundo en la forma en que las personas acceden a la información. Hoy, gran parte de las necesidades informativas se satisfacen mediante búsquedas en Internet, vídeos, pódcast, boletines especializados o herramientas de inteligencia artificial, lo que reduce el papel tradicional del libro impreso como primera fuente de consulta.

A partir de este diagnóstico, el artículo invita a las bibliotecas a replantear el desarrollo de sus colecciones de no ficción. En lugar de seguir adquiriendo títulos basándose únicamente en criterios históricos o en políticas de colección poco actualizadas, propone analizar con mayor detalle los datos de circulación, identificar qué áreas mantienen un interés real y reconocer aquellas materias cuya demanda ha disminuido de forma estructural. Este enfoque basado en evidencias permitiría optimizar el uso del presupuesto, reducir la acumulación de materiales infrautilizados y dedicar más recursos a formatos y contenidos que respondan mejor a las necesidades actuales de la comunidad.

El texto también sugiere que la renovación de la colección no debe limitarse a retirar libros poco utilizados, sino que debe ir acompañada de nuevas estrategias de mediación. Las bibliotecas pueden revitalizar la no ficción mediante exposiciones temáticas, recomendaciones personalizadas, clubes de lectura especializados, actividades divulgativas, ciclos de conferencias o la integración de estos materiales en programas educativos y de alfabetización informacional. De este modo, el valor de la colección deja de depender exclusivamente del préstamo tradicional y pasa a formar parte de una oferta cultural y formativa más amplia.

Asimismo, el autor plantea que determinadas áreas de la no ficción podrían orientarse hacia formatos alternativos. Los libros electrónicos, los audiolibros, las bases de datos especializadas, los recursos digitales de acceso abierto e incluso contenidos generados con apoyo de la inteligencia artificial pueden complementar o sustituir parcialmente algunas colecciones impresas cuya utilización ha caído significativamente. La clave consiste en ofrecer múltiples vías de acceso al conocimiento, adaptándose a los hábitos de consumo de información de diferentes perfiles de usuarios sin renunciar a la misión educativa de la biblioteca.

El artículo concluye que la disminución del préstamo de libros de no ficción no debe interpretarse como un fracaso de las bibliotecas, sino como un indicador de la transformación del ecosistema informativo. Frente a este escenario, las bibliotecas tienen la oportunidad de evolucionar desde un modelo centrado en la acumulación de colecciones hacia otro basado en la relevancia, la flexibilidad y el impacto comunitario. Para ello será necesario combinar el análisis de datos, la evaluación continua de las colecciones, la innovación en los servicios y una comprensión más profunda de cómo aprenden, investigan e interactúan con la información los ciudadanos en la era digital.

¿De qué se alimentan los grandes modelos de IA? Libros, web, redes sociales y artículos científicos en la carrera por entrenar los LLM

Buchholz, Katharina. Estimated Quarter of Llama AI Sources Came From Books. Statista, 27 de julio de 2026. Disponible en: Statista

Un análisis elaborado por el científico de datos Olivier Khatib, director ejecutivo de T1U.ai, estima la distribución de las principales fuentes de datos empleadas para entrenar cinco de los grandes modelos de lenguaje más importantes —ChatGPT (OpenAI), Claude (Anthropic), Gemini (Google), Llama (Meta) y Grok (xAI)— a partir de la documentación pública de las compañías, sus informes técnicos y otras evidencias disponibles.

El estudio pone de manifiesto que, aunque todos estos modelos recurren a una combinación de fuentes similares, cada uno presenta una estrategia diferenciada de recopilación y ponderación de datos que refleja tanto sus objetivos técnicos como las fortalezas de las organizaciones que los desarrollan.

Uno de los resultados más llamativos es que Llama, el modelo de Meta, habría obtenido aproximadamente una cuarta parte de sus datos de entrenamiento a partir de libros, una proporción superior a la estimada para cualquiera de los demás modelos analizados. Este dato resulta especialmente relevante porque el uso de libros protegidos por derechos de autor constituye actualmente uno de los principales focos de litigio entre las empresas de inteligencia artificial y los titulares de derechos. Mientras autores, editoriales y organizaciones culturales han presentado numerosas demandas por el uso no autorizado de sus obras, la investigación judicial también ha revelado el almacenamiento de millones de libros digitalizados para el entrenamiento de algunos modelos, intensificando el debate sobre los límites legales del aprendizaje automático y el uso legítimo de contenidos protegidos.

El estudio también muestra diferencias significativas entre los distintos sistemas. Claude destaca por incorporar una proporción relativamente elevada de artículos científicos y publicaciones académicas, coherente con la orientación que Anthropic ha dado a su modelo hacia tareas analíticas, investigación y razonamiento complejo. Por su parte, Gemini depende en mayor medida de datos procedentes del rastreo de la web (web crawl), aprovechando el enorme ecosistema de información indexada por Google para construir un modelo con una amplia cobertura temática y lingüística. En el caso de Grok, desarrollado por xAI, sobresale el peso de los datos procedentes de redes sociales, especialmente debido a la integración con el ecosistema de X (antes Twitter), lo que proporciona al modelo un acceso privilegiado a conversaciones y acontecimientos recientes. ChatGPT presenta una combinación más equilibrada de fuentes, repartiendo su entrenamiento entre contenidos web, libros, código, documentos y otras colecciones de datos.

Fuente predominante por modelo

ModeloFuente de datos más destacada
ChatGPT (OpenAI)Mezcla equilibrada de páginas web, libros, código y documentos públicos.
Claude (Anthropic)Mayor presencia de artículos científicos y literatura académica.
Gemini (Google)Predominio del rastreo de la web (web crawl).
Llama (Meta)Elevada proporción de libros (aproximadamente una cuarta parte del conjunto de entrenamiento).
Grok (xAI)Importante uso de redes sociales, especialmente contenidos procedentes de X (Twitter).

Más allá de las diferencias cuantitativas, el informe ilustra la creciente importancia de la diversidad de fuentes de entrenamiento como factor estratégico en el desarrollo de los modelos fundacionales. Los libros aportan profundidad conceptual y riqueza lingüística; los artículos científicos suministran conocimiento especializado y rigor técnico; el contenido de la web ofrece amplitud temática; las redes sociales incorporan actualidad y lenguaje coloquial; mientras que otras fuentes, como repositorios de código o documentos públicos, enriquecen las capacidades de programación y resolución de problemas. Esta combinación explica en buena medida las distintas fortalezas y limitaciones observadas entre los modelos actuales.

Finalmente, el artículo sitúa estos datos en el contexto de la creciente controversia jurídica sobre el entrenamiento de la inteligencia artificial. Las demandas por infracción de derechos de autor continúan multiplicándose, especialmente contra empresas como Meta y Anthropic, mientras los tribunales comienzan a delimitar qué prácticas de recopilación y almacenamiento de datos son legales y cuáles vulneran la propiedad intelectual. En consecuencia, la composición de los conjuntos de entrenamiento ya no constituye únicamente una cuestión técnica, sino también un asunto central para el futuro de la regulación, la transparencia y la sostenibilidad del desarrollo de la inteligencia artificial generativa.

¿Está acabando la inteligencia artificial con los libros de autoayuda?

Bransford, Nathan. Has A.I. Killed Prescriptive Nonfiction? (This Week in Books). Nathan Bransford Blog, 19 de junio de 2026 https://nathanbransford.com/blog/2026/06/has-a-i-killed-prescriptive-nonfiction-this-week-in-books

Analiza cómo la inteligencia artificial está impactando el mercado de libros de «cómo hacer» (how-to) y no ficción prescriptiva. A partir de reflexiones de autores como Tim Ferriss, cuestiona si las búsquedas en IA reemplazarán la venta de guías, cursos y blogs instructivos.

Se destaca un debate que comienza a preocupar seriamente a autores, editores y agentes literarios: el posible declive de la no ficción prescriptiva, es decir, los libros de consejos, desarrollo personal, productividad, emprendimiento, salud, finanzas o cualquier otro género cuyo objetivo principal es enseñar «cómo hacer» algo. El punto de partida es un análisis de Timothy Ferriss, autor de The 4-Hour Workweek, quien observa un descenso muy acusado en las ventas de sus propios libros y plantea que la inteligencia artificial podría estar sustituyendo el papel que tradicionalmente desempeñaban este tipo de obras. Según Ferriss, cuando una persona necesita una respuesta inmediata, resulta mucho más sencillo preguntar a ChatGPT u otro asistente de IA que comprar un libro completo y dedicar horas a leerlo. Bransford considera que esta hipótesis merece atención porque podría representar uno de los primeros efectos visibles de la IA sobre el mercado editorial.

El argumento central es que la inteligencia artificial modifica radicalmente la forma en que los usuarios consumen conocimiento práctico. Durante décadas, los libros de autoayuda, productividad, inversión o gestión empresarial ofrecían respuestas estructuradas que requerían una lectura lineal. Ahora, los modelos conversacionales permiten obtener respuestas personalizadas, adaptadas al contexto de cada usuario y disponibles de manera instantánea. Esto convierte a la IA en un competidor directo de los contenidos basados en instrucciones y recomendaciones. Bransford sugiere que esta transformación no afectará únicamente a los libros, sino también a blogs especializados, cursos en línea, boletines informativos y pódcast centrados en ofrecer soluciones prácticas. Si los usuarios encuentran respuestas satisfactorias mediante asistentes de IA, la demanda de estos formatos podría disminuir considerablemente.

El autor, sin embargo, no sostiene que toda la industria editorial esté amenazada por igual. Implícitamente diferencia entre las obras cuya principal aportación consiste en transmitir información utilitaria y aquellas cuyo valor reside en la experiencia humana, la creatividad, la investigación original o la narración. Los libros que ofrecen una voz personal, una perspectiva única o una construcción narrativa compleja continúan proporcionando un tipo de experiencia difícilmente reemplazable por una respuesta generada por inteligencia artificial. En consecuencia, el posible impacto de la IA será desigual según el género editorial: la no ficción práctica parece especialmente vulnerable, mientras que la ficción, la literatura, la biografía o los ensayos basados en una investigación profunda podrían mantener una posición mucho más sólida.

Este diagnóstico coincide con una preocupación creciente en el sector editorial. Diversos analistas observan que los lectores recurren cada vez con mayor frecuencia a asistentes conversacionales para resolver dudas inmediatas, reduciendo la necesidad de adquirir libros cuyo principal atractivo era ofrecer respuestas concretas a problemas cotidianos. Al mismo tiempo, algunos editores consideran que esta situación podría revalorizar las obras escritas desde la experiencia personal, el pensamiento original y la creatividad, es decir, aquellos contenidos que aportan algo más que información fácilmente sintetizable por una IA. De hecho, el debate se produce en un contexto más amplio en el que la industria editorial intenta redefinir el valor diferencial de los autores humanos frente a herramientas capaces de resumir, explicar y generar contenidos de manera casi instantánea.

Además del debate sobre la inteligencia artificial, la recopilación semanal de Bransford reúne otros temas relevantes para el mundo del libro. Destaca un artículo de The New Yorker que cuestiona la tendencia a culpabilizar la calidad de la literatura infantil por el descenso de la alfabetización, señalando factores como el uso intensivo de teléfonos móviles y las dificultades que afrontan las bibliotecas. También recoge un análisis sobre el incremento del precio de los libros, una explicación detallada del funcionamiento económico de los anticipos editoriales, consejos para afrontar el proceso de edición de un manuscrito y una reflexión sobre cómo recuperar la creatividad en una época marcada por la sobrecarga informativa. En conjunto, la selección muestra una industria editorial inmersa en profundas transformaciones tecnológicas y culturales, donde la irrupción de la inteligencia artificial se perfila como uno de los factores con mayor capacidad para redefinir tanto la producción como el consumo de libros.

Los usuarios de la Biblioteca Pública de Milton ahorraron casi 9 millones de dólares el año pasado

Sadewo, Bambang. Milton Public Library borrowers saved nearly $9M last year: report. Annual report also highlights growth across programs and services. MiltonToday, 26 de julio de 2026.

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El informe anual de la Milton Public Library (Ontario, Canadá) pone de manifiesto el extraordinario valor económico y social que genera una biblioteca pública para su comunidad. Durante el último año, los usuarios de la biblioteca evitaron gastar aproximadamente 9 millones de dólares simplemente utilizando los servicios de préstamo en lugar de adquirir libros, películas, videojuegos, herramientas tecnológicas y otros materiales por cuenta propia.

Esta cifra constituye un indicador muy tangible del retorno de la inversión pública en bibliotecas, ya que cuantifica el ahorro directo que reciben los ciudadanos a través de un servicio gratuito o de muy bajo coste financiado colectivamente. El informe subraya que la biblioteca no solo proporciona acceso a la información y la cultura, sino que también contribuye de manera significativa a aliviar el coste de vida de las familias en un contexto de creciente presión económica.

Más allá del ahorro económico, el informe destaca un crecimiento sostenido en prácticamente todos los indicadores de actividad de la institución. La biblioteca registró un incremento tanto en el uso de sus colecciones físicas como digitales, acompañado por una mayor participación en programas educativos, culturales y de alfabetización dirigidos a públicos de todas las edades. Las actividades infantiles, los clubes de lectura, las iniciativas para jóvenes, los programas de aprendizaje permanente y los eventos comunitarios experimentaron una elevada participación, confirmando que la biblioteca ha evolucionado desde su función tradicional como espacio de préstamo documental hacia un auténtico centro comunitario. Esta evolución refleja una tendencia observada en numerosas bibliotecas públicas contemporáneas, donde el valor del servicio se mide no únicamente por el número de préstamos, sino también por su capacidad para generar cohesión social, aprendizaje continuo y participación ciudadana.

El informe también pone de relieve la creciente importancia de los recursos tecnológicos ofrecidos por la biblioteca. Además de libros impresos y materiales audiovisuales, los ciudadanos accedieron a equipos tecnológicos, recursos digitales y otros servicios que resultarían costosos si tuvieran que adquirirse individualmente. Este aspecto amplía considerablemente el impacto económico de la biblioteca, ya que facilita el acceso equitativo a tecnologías necesarias para el estudio, el trabajo, la formación y el ocio. De este modo, la institución contribuye a reducir la brecha digital y garantiza que personas con distintos niveles de ingresos puedan beneficiarse de recursos tecnológicos de calidad sin asumir un gasto adicional.

Finalmente, el informe presenta estos resultados como una demostración del creciente papel estratégico de las bibliotecas públicas dentro de las comunidades locales. Los responsables de la Milton Public Library sostienen que las cifras alcanzadas evidencian que la biblioteca constituye una inversión pública altamente rentable, capaz de devolver múltiples beneficios económicos y sociales a la ciudadanía. El ahorro cercano a los nueve millones de dólares representa únicamente una parte del valor generado, ya que no incorpora otros beneficios difíciles de cuantificar, como la mejora de la alfabetización, el fortalecimiento de la inclusión social, el apoyo al aprendizaje permanente, el acceso equitativo a la información y la creación de espacios seguros para la convivencia comunitaria. En conjunto, el informe refuerza la idea de que las bibliotecas públicas son infraestructuras esenciales cuyo impacto trasciende ampliamente el préstamo de materiales y se proyecta sobre el bienestar, la educación y el desarrollo económico de toda la comunidad.