El Bibliotecario Bibliófago

El Bibliotecario Bibliófago

Mi profesión, decía el bibliotecario bibliofago, es, en cierto modo, una contradicción. Con una mirada seria y calculada, me explicaba, con lujo de detalles, los pormenores del Real Decreto 64/1994, que modificaba el Real Decreto 111/1986, sobre el desarrollo de la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español. Su voz profunda y meticulosa desglosaba cada apartado: «El acto por el que se incoa el expediente deberá describir para su identificación el bien objeto del mismo. En caso de bienes inmuebles, deberá delimitar la zona afectada…».

Mientras yo trataba de comprender la complejidad de sus palabras legales, él, absorto en su propio ritual, arrancaba una pequeña esquina del libro que tenía sobre la mesa. Lo acariciaba como si fuera un objeto preciado, lo redondeaba con sus dedos, formando una bola diminuta que, con una delicadeza desconcertante, llevaba a sus labios. La masticaba lentamente, como si esa pequeña parte del libro tuviera algún tipo de sustancia vital. Su comportamiento era extraño, incluso para un bibliotecario, pero su pasión por los libros no conocía límites. Cada pedazo que consumía parecía darle más energía, como si se alimentara del conocimiento y la historia que estos contenían.

La escena, tan surrealista como perturbadora, me hizo reflexionar sobre el vínculo que los bibliotecarios, en su amor por los libros, pueden llegar a tener con ellos. Mientras algunos los preservan, otros, como él, parecen desear consumirlos de manera simbólica, como si, al hacerlo, pudieran apropiarse del conocimiento de una forma aún más íntima.

Relato corto de Julio Alonso Arévalo

Publicado en https://bibliotecariobibliofago.blogspot.com/

1 de noviembre de 2007

La extraña muerte de un bibliotecario accidental (y otros) recuerdos de un bibliotecario rural

Sola Bernabé, Manuel. La extraña muerte de un bibliotecario accidental (y otros) recuerdos de un bibliotecario rural. Asociación Cultural Gremio Luna, 2023.

Primeras páginas

El libro La extraña muerte de un bibliotecario accidental (y otros) recuerdos de un bibliotecario rural de Manuel Sola Bernabé es una biografía novelada que rinde homenaje a las bibliotecas públicas y sus bibliotecarios. A través de humor e ironía, narra la vida de Javier Montilla, un bibliotecario accidental en un pueblo andaluz.

Dividido en dos partes, la primera relata cómo un joven diplomado en Biblioteconomía llega a dirigir una humilde biblioteca rural. La segunda parte recoge relatos de lectores habituales, mostrando el papel fundamental de las bibliotecas en la vida de sus usuarios. Aunque comienza con un aparente misterio—las enigmáticas últimas palabras del bibliotecario—el libro no es una novela negra, sino una reflexión sobre la pasión por la lectura y el impacto de los libros en las personas.

FRAGMENTO

«Así que sí es posible» fueron las últimas palabras que Javier Montilla, bibliotecario accidental, pronunció en su dilatada vida de funcionario local tras leer título y autor del libro sobre el que cayó inerte su cabeza.

Dos asustados estudiantes adolescentes, únicos testigos presentes en la biblioteca pública del pueblo en aquella aciaga tarde del mes de febrero del 88, repitieron una y otra vez esas palabras al sargento de la Guardia Civil, jurando que eso fue exactamente lo que el bibliotecario exclamó un momento antes de que el sonido seco de su cabeza estrellándose contra la mesa los animara a huir despavoridos.

Las teorías sobre las causas de la muerte del bibliotecario por castigo no tardaron en recorrer las angostas y empinadas calles del pequeño pueblo andaluz al pie de las montañas: envenenado por un libro maldito, como en aquella famosa novela; asesinado por el alcalde, para quien no fue suficiente castigar, por segunda vez, al pobre funcionario con un trabajo tan aburrido; suicidio al no poder soportar la idea de su próxima jubilación.

Incontables y descabelladas fueron las hipótesis hasta que la infalible autopsia dejó claro el motivo del inesperado deceso: otro corazón que había decidido, sin preaviso, abandonar a su eventual propietario.

Nadie en aquel momento, ni siquiera la infalible, supo explicar el significado de las últimas palabras de Javier Montilla.

«Así que sí es posible… ¿qué?», se preguntaron en el pueblo.

Como manda el refranero popular, la generosa ingesta de vino tras un entierro es obligada «o el tuyo viene de camino». En aquella fría tarde de febrero, varias decenas de supersticiosos vecinos abarrotaron los bares del pueblo para honrar la «fastidiosa» y báquica costumbre, y, entre tiento y tiento, interrogarse unos a otros por el sentido de esas misteriosas últimas palabras del bibliotecario. Tras el tercer vaso del bizarro caldo local hubo quien propuso nombrar una calle con la ya famosa expresión final.

No hubo vecino o autoridad que en aquellos días reparase en el libro que el desdichado Montilla había empezado a leer; lectura que llevó al infortunado bibliotecario accidental a percatarse de algún equívoco, falsedad o error en su vida.

Un año después del infausto suceso, recién titulado en la flamante y desconocida carrera universitaria de Biblioteconomía de Granada, durante mi toma de posesión como nuevo bibliotecario del pueblo descubro un libro de tapa dura y portada roja sobre la mesa. Intuyo que se trata del mismo que sostenía mi antecesor en el instante del óbito. Leo título y autor.

Levanto la mirada. Recuerdo mi primera visita a la Biblioteca y la conversación con Montilla, siete años atrás. El secreto oculto tras aquel enigmático «así que sí es posible» queda resuelto.

Librorum Fragmenta: incunables y manuscritos reutilizados en la Biblioteca Històrica.

Gimeno Blay, F. M., Gonzàlez Martínez, S., & Pintado Antúnez, M. (2023). LIBRORVM FRAGMENTA: Incunables y manuscritos reutilizados en la Biblioteca Històrica. Publicacions De La Universitat De València.

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Muchos de los libros antiguos, especialmente los incunables y manuscritos medievales, se fueron deteriorando a lo largo de su vida. Se malograron por una conservación inadecuada, así como por la consulta frecuente, constante e intensa por parte de los usuarios-lectores. Así mismo, el paso del tiempo los fue envejeciendo y, en ocasiones, también la materia tratada fue considerada obsoleta. Alcanzado este punto, las personas encargadas de su custodia estimaron que ciertos volúmenes, atendiendo tanto a su estado físico como textual, eran inútiles. A partir de ese momento se les proporcionaba otra utilidad, transformándolos en materiales destinados a ser reutilizados. Muchos de aquellos libros maltrechos y desvencijados se vendían en el mercado de segunda mano, adonde acudían diferentes profesionales para aprovisionarse de pergaminos y papeles, viejos y deteriorados, con la intención de reciclarlos en sus respectivos oficios. El catálogo de esta exposición recoge una selección de algunos de los fragmentos que se conservan en la Biblioteca Histórica de la Universitat de València y que forman parte de un conjunto realmente interesante de manuscritos e incunables reutilizados como refuerzos de encuadernaciones de otros libros.

Fuego en la Biblioteca : libros que incendiaron la Europa de las Luces.

Bas Martín, N. Fuego en la Biblioteca : Libros que incendiaron la Europa de las Luces. Publicacions De La Universitat De València, 2023

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El siglo XVIII constituye la génesis de las democracias liberales modernas y en gran medida se llegó a estas gracias a la contribución de determinados libros, algunos de ellos poco conocidos hoy en día, que se convirtieron en las obras más leídas en la Europa del momento. Eran ‘best sellers’ prohibidos que circularon como la pólvora pese a los intentos de las autoridades civiles y eclesiásticas por impedir su edición y lectura. El título del catálogo de esta exposición –celebrada en la Biblioteca Històrica de la Universitat de València–, ‘Fuego en la biblioteca’, alude ya de por sí a su intención, pues eran libros que “quemaban” a aquellos que los poseían, dada su peligrosidad, y, además, cuando eran descubiertos iban directamente a la hoguera. También, la mención a las bibliotecas, lugares donde se guardaban clandestinamente estos ejemplares, en la llamada sección de l’Enfer. El catálogo recoge una selección de libros franceses de contenido político, religioso y literario, algunos de ellos eróticos, que fueron expuestos en la muestra, combinados con fotografías artísticas en blanco y negro del fotógrafo hispano-francés Pedro Hernández, con el objeto de construir un relato con un claro mensaje: la prohibición genera fascinación. Y todo ello en un momento en el que las certezas parecen diluirse en un océano de incertidumbres y es más necesario que nunca revisitar el siglo XVIII para retomar principios como la libertad de expresión, la autonomía personal, el espíritu crítico, el laicismo o el cosmopolitismo opuesto a cualquier nacionalismo o populismo, como señas de identidad de la Europa del siglo XXI

Incunables y postincunables valencianos

Martín Abad, J. (2025). Incunables y postincunables valencianos. Publicacions De La Universitat De València.

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La obra ofrece un repertorio exhaustivo de los incunables y post-incunables valencianos, documentando 220 ediciones producidas en los primeros tiempos de la imprenta en Valencia. Acompañado de un estudio introductorio, el libro analiza la evolución del control bibliográfico previo y caracteriza la producción tipográfica, editorial y textual de estas ediciones, muchas de ellas extremadamente raras y dispersas en bibliotecas de todo el mundo.

El estudio revela la complejidad del análisis bibliográfico de estas obras, con 60 ediciones sin datos tipográficos y 10 cuya imprenta de origen es desconocida. La falta de información precisa y las atribuciones inciertas han dificultado su catalogación a lo largo del tiempo.

Julián Martín Abad, exjefe del Servicio de Manuscritos, Incunables y Raros de la BNE, aporta su experiencia en bibliografía material e historia del libro para ofrecer una obra de referencia dirigida a investigadores, bibliotecarios, bibliófilos y amantes del libro antiguo.

Ex-Libris

Cuando pude comenzar a comprarme libros, los marqué de muchas maneras. Mandé a hacer un sello con mi nombre y apellido. Lo tatuaba en la primera página, la que está en blanco, la del respeto. Sobre todo, para poder prestarlos sin odio. Me pareció un gesto de biblioteca pública: “recibir este libro es una cortesía, pero recuerda que no es tuyo”. Subrayar con pluma, con indeleble, con lápices y lapiceros de colores. En las mismas páginas, la doble marca, también con papelitos. Philip Roth decía: “Uno subraya todo lo que dice yo”. A veces he subrayado una página completa. ¿Y qué?


Katya Adaui «Palabras que quiero usar alguna vez»

¿Cuánto paga Spotify a los artistas por cada reproducción de sus canciones en la plataforma?

Calculadora de Regalías de Spotify

Spotify paga a los artistas por cada reproducción de sus canciones en la plataforma. El monto por reproducción varía entre 0,003 y 0,005 dólares estadounidenses. Esto significa que, para generar aproximadamente 10 dólares, una canción necesitaría alrededor de 3.000 reproducciones. ​

Es importante destacar que Spotify ha implementado ciertas condiciones para que una reproducción genere regalías. A partir de 2024, una canción debe alcanzar al menos 1.000 reproducciones en los últimos 12 meses para que el artista reciba pagos por esas reproducciones.

Además, la cantidad exacta que un artista recibe por reproducción puede variar según varios factores, incluyendo

Tipo de cuenta del oyente: Las reproducciones provenientes de cuentas Premium generan más ingresos que las de cuentas gratuitas financiadas con publicidad.

País de origen del oyente: Los pagos por reproducción pueden diferir según el país donde se escucha la canción, debido a las diferencias en los ingresos por publicidad y suscripciones en cada región

Acuerdos específicos con discográficas o distribuidores: Los contratos individuales pueden influir en la cantidad que finalmente recibe el artista

Para estimar las ganancias potenciales basadas en el número de reproducciones, puedes utilizar herramientas en línea como la Calculadora de Regalías de Spotify

Las bibliotecas como centros sociales y lugares de trabajo

«Las bibliotecas universitarias, atendiendo a las exigencias de los estudiantes, son ahora en la misma medida centros sociales y lugares de trabajo, y el silencio catedralicio que las caracterizaba es algo del pasado. En este sentido, las bibliotecas recuerdan hoy a un modelo previo, pionero en el Renacimiento, en el que eran a menudo espacios sociales animados en los que los libros competían por la atención con pinturas, esculturas, monedas y curiosidades».

Pettegree, Andrew, y Arthur Der Weduwen. Bibliotecas: Una historia frágil

Bibliotecas: Una historia frágil

Pettegree, Andrew, y Arthur Der Weduwen. Bibliotecas: Una historia frágil. Traducido por Enrique Maldonado Roldán, 2024.

A lo largo de la historia, las bibliotecas no han sido valoradas de manera constante por todas las generaciones. En lugar de ser destrucción gratuita, muchas veces se trataba de abandono y devaluación, pues los libros de una era a menudo no eran relevantes para la siguiente. Aunque las bibliotecas se enfrentan a una crisis en la actualidad, especialmente con la reducción de presupuestos, el abandono de edificios antiguos y la disminución de interés por las colecciones históricas, también muestran signos de adaptación, como la renovación de las médiathèques en Francia y las bibliotecas universitarias que ahora sirven como centros sociales.

La historia de las bibliotecas no sigue una línea recta de progreso, sino un ciclo de creación, dispersión, decadencia y reconstrucción. Aunque las colecciones se deterioran con el tiempo debido a factores naturales, la recuperación siempre ha sido posible, como lo demuestra la historia de la Biblioteca Bodleiana de Oxford. Las bibliotecas evolucionan a lo largo del tiempo y su relevancia depende de las decisiones que cada generación tome sobre su conservación y propósito.


Fragmentos

«Lo que Naudé no abordó en sus textos fue la incómoda verdad que el paso de los siglos impone a las bibliotecas: ninguna sociedad se ha mostrado nunca satisfecha con las colecciones heredadas de las generaciones anteriores. Lo que con frecuencia veremos en este libro no es tanto la aparente destrucción gratuita de hermosos artefactos, tan lamentada en anteriores estudios de la historia de las bibliotecas, sino abandono y desprecio, pues los libros y las colecciones que representan los valores y los intereses de una generación a menudo no interpelan a la siguiente. El destino de muchas bibliotecas fue el lento deterioro en desvanes y edificios en ruinas, aunque esta situación solo fuera el preludio de su renovación y renacimiento en los lugares más inesperados.».

«Las mismas batallas se repitieron una y otra vez, marcando la biblioteca como un espacio político. ¿Debían los lectores de las nuevas bibliotecas públicas del siglo XIX tener los libros que deseaban, o libros que les hicieran mejores, personas más cultas? Este encarnizado debate siguió resonando hasta bien entrado el siglo XX:»

«En 1748, el conde de Chesterfield trasladó una recomendación útil a su hijo:

Compra buenos libros y léelos; los más valiosos son los más comunes, y las últimas ediciones son siempre las mejores, siempre y cuando los editores no sean unos zopencos, pues pueden beneficiarse de las previas. Pero procura no profundizar demasiado en ediciones y créditos. Siempre tiene un aroma a pedantería y rara vez a conocimiento. Los libros curiosos que tengo son, de hecho, pocos […]. Cuídate de la bibliomanía.»

«Las bibliotecas universitarias, atendiendo a las exigencias de los estudiantes, son ahora en la misma medida centros sociales y lugares de trabajo, y el silencio catedralicio que las caracterizaba es algo del pasado. En este sentido, las bibliotecas recuerdan hoy a un modelo previo, pionero en el Renacimiento, en el que eran a menudo espacios sociales animados en los que los libros competían por la atención con pinturas, esculturas, monedas y curiosidades».

«La flexibilidad de la compilación, la capacidad de crear textos a medida a partir de segmentos de otras obras, era una de las características clave que distinguían el mundo del libro manuscrito de la era de la imprenta, en la que el orden y la naturaleza de los textos se establecían antes de que llegaran a manos del comprador. Esta pérdida de autonomía en la creación de libros sería una de las principales fuentes de pesar entre los coleccionistas establecidos en la transición del manuscrito a la imprenta en el siglo XV».

» … Pero la biblioteca pública -en el sentido de una colección financiada y disponible gratuitamente para cualquiera que quiera utilizarla- sólo existe desde mediados del siglo XIX, una mera fracción de la historia de la biblioteca en su conjunto. Si hay una lección de la historia secular de la biblioteca, es que las bibliotecas sólo duran mientras la gente las considera útiles».


Revisión de los Principios Internacionales de Catalogación (ICP) de IFLA

International Cataloguing Principles (ICP) Worldwide Review IFLA, 2025

borrador revisada de los ICP

El grupo de trabajo de los Principios Internacionales de Catalogación (ICP) ha presentado la versión revisada de los Principios, aprobada en 2025 por la Sección de Catalogación de la IFLA. Actualmente, se ha lanzado una revisión mundial para recopilar comentarios de todas las comunidades e individuos interesados.

Para comprender completamente el propósito y alcance de la revisión, se invita a los participantes a leer la Declaración de Intención publicada en la página. A continuación, se puede acceder a la versión borrador revisada de los ICP.

Se agradecen especialmente los comentarios sobre los siguientes temas:

  • ¿Considera que el lenguaje del documento es fácil de entender desde el punto de vista de un hablante no nativo de inglés?
  • ¿Cree que la estructura del documento es clara y coherente?
  • ¿Está el propósito del documento claramente expresado?
  • ¿Le fue útil la declaración de intención para evaluar el documento?
  • Una vez aprobado, ¿cómo le gustaría que IFLA se comunicara sobre el documento en el futuro?

Envíe sus respuestas por correo electrónico en un documento PDF o MS Word adjunto a: melanie.roche@bnf.fr y christian.Aliverti@nb.admin.ch