Archivo de la categoría: Lectura

Cartilla de lectura

«Cartilla de lectura«, Colombia:Bogotá: Acción Cultural Popular, 1957

Texto completo

Al presentar con particular complacencia esta cartilla de Alfabetización para las Escuelas Radiofónicas, que Acción Cultural Popular pone en manos de los campesinos colombianos, la Iglesia mantiene y afianza entre nosotros la tradicional y brillante trayectoria de educadora que inició desde el momento mismo en que las naves de Colón avistaron las playas del Nuevo Mundo. No vacilamos en decir que en estas páginas se encuentra, para una inmensa porción del campesinado colombiano, la llave de oro con la cual se abrirán para sus mentes las puertas de la Cultura que tiene como base elemental la alfabetización. Nota: Esta cartilla fue preparada por los Reverendos Hermanos Idinael y Fulgencio, F. S. C. de la Misión de Asistencia Técnica de la UNESCO

Yo tenía un cuaderno, tenía libros, una habitación propia

Mi vida secreta
(Las chicas)

yo tenía un cuaderno,
tenía libros,
una habitación propia
arriba en el desván.
Solo para escribir
lo que dentro me hería.
Solo para leer, abrir las puertas,
clavarme las aristas,
escarbar en la luz
de aquellas páginas,
desvelar sus misterios.

Tímidamente luego
fui bajando las escaleras.
Las chicas nos sabíamos
en el filo de la navaja,
solas ante el peligro.
Blanco muro de blanco
silencio, hilo envolvente
haciéndose madeja:
vivos colores,
vestidos estampados,
dulces melenas.

Y sin embargo nada pudo nunca
traicionar mi camino,
atravesar mi noche.
Los senderos son muchos,
pero el destino es uno
y corre entre peñascos y arboledas,
sin parar, como un río
donde saltan los peces
y las ondas murmuran.

Nada puede impedir al pensamiento,
esa agua subterránea,
anegar el silencio, bucear en lo oscuro
desgarrando los velos del engaño:
la consciencia no tiene marcha atrás
y el dolor va desnudo.

Así rodó mi historia
y sus cuchillas afiladas,
llevando siempre a cuestas
el peso y los afanes de mi sexo,
abriendo grietas en el muro
de los días. A golpes.
Hurtándole minutos a las horas.
A veces pienso en el porqué
de esta usura del tiempo,
cuando tanto le gusta al tiempo
fluir y derramarse sin descanso.

Así rodó mi vida
secreta,
como ruedan los libros,
los sueños, los cuadernos
manchados de palabras
robadas, letras que nos dicen
lo que somos,
lo que nos dejan ser.

Ángeles Mora «Soñar con bicicletas»

El lector «distraído»: leer y comprender en la era de las pantallas digitales

Nardi, Andrea. Il lettore «distratto». Firenze University Press, 2022,

Texto completo

En el panorama mediático actual, los dispositivos digitales parecen socavar las prácticas tradicionales de aprendizaje y lectura. Abrumados por la sobrecarga cognitiva y la avalancha de estímulos informativos, ocupados constantemente en desplazarse por las pantallas táctiles, los lectores de hoy en día muestran a menudo un enfoque «distraído», apresurado e «impaciente»; leen por encima el texto sin comprenderlo en profundidad, con lo que corren el riesgo de perderse la plena comprensión de los significados.

Tras la creciente difusión de la lectura digital, tanto dentro como fuera de la escuela, los investigadores están llamados a evaluar sus puntos fuertes y débiles, sus prerrogativas y sus riesgos. ¿Las nuevas modalidades de lectura reestructuran nuestros hábitos cognitivos y nuestro pensamiento? ¿Es mejor leer en papel o a través de textos digitales? ¿La lectura en línea requiere nuevas competencias y habilidades? ¿Cómo podemos enseñar a los alumnos a leer «críticamente» en la pantalla? Éstas son sólo algunas de las preguntas a las que este volumen intentará dar respuesta, beneficiándose de la contribución de diversas ramas del conocimiento que van desde la pedagogía a los estudios sobre los medios de comunicación, desde la psicología cognitiva a la neurociencia; situándose entre las dos visiones opuestas del «mito de la superficialidad» y el «mito de la profundidad», y evitando tanto el optimismo acrítico con respecto al presente como la idealización nostálgica de un pasado siempre perdido.

Los beneficios de fomentar la lectura desde una edad temprana

Independientemente del medio por el que se presente la historia, ya sea de ficción o de no ficción, muchos estudios han demostrado los beneficios de la lectura, especialmente desde una edad temprana. «La lectura abre puertas al universo, y más allá; cuanto más joven es un lector, más puertas puede abrir. A través de la lectura podemos aprender mucho y conocer muchos mundos, acciones y motivaciones diferentes. Desarrollar las habilidades de lectura desde una edad temprana tiene muchos beneficios». (Kumon.com)

Según Children’s Bureau, leer con los niños puede beneficiar significativamente la vida del niño de varias maneras fundamentales;

  • Desarrollo de un vínculo especial con su hijo
  • Mejora de la imaginación y la creatividad
  • Aumento de la concentración y la disciplina
  • Apoyo al desarrollo cognitivo
  • Mejora de las habilidades lingüísticas
  • Preparación para el éxito académico
  • Cultivar el amor a la lectura para toda la vida

Según Elizabeth Barnes, directora ejecutiva de la Children’s Reading Foundation of the Mid-Columbia, leer un mínimo de 20 minutos al día permite desarrollar el vocabulario del niño, lo que puede «exponerle a 1,8 millones de palabras de vocabulario al año». (yaktrinews.com).

Leer también ayuda a desarrolla las habilidades sociales, aunque la lectura suele ser una actividad solitaria, es una habilidad que puede ayudar al niño a fortalecer sus habilidades sociales. El término «bien leído» suele ser sinónimo de ser inteligente y culto. La capacidad para leer puede reforzar su capacidad para absorber material, lo que les prepara para un debate ocasional o una conversación profunda. amigos.

La lectura mejora la capacidad de comunicación. En el mundo tecnológico de hoy en día, se nos pide continuamente que nos comuniquemos a través de los mensajes de texto, el correo electrónico y las redes sociales. Siendo un buen lector, los niños se convertirán en mejores escritores y comunicadores en todos los formatos.

Otra de las características de la lectura es que amplia la visión del mundo. La lectura puede abrir a los niños a mundos completamente nuevos, y no sólo en el ámbito de la ficción. A través de las páginas de un libro, pueden abarcar todo el mundo y aprender sobre diferentes países, sus gentes, sus culturas y sus historias.

Basado en:

5 Reasons Reading Unlocks the World of Opportunity for Your Child – Smart Bubblegum. 14 de septiembre de 2021, https://smartbubblegum.com/5-reasons-reading-unlocks-the-world-of-opportunity-for-your-child/.

How to Help Kids Hate Reading – Intellectual Takeout. 11 de diciembre de 2020, https://intellectualtakeout.org/2020/12/how-to-help-kids-hate-reading/.

Waterfield, Angela. «The Importance of Developing a Joy of Reading at a Young Age». Good E-Reader, 9 de septiembre de 2022, https://goodereader.com/blog/commentary/the-importance-of-developing-a-joy-of-reading-at-a-young-age.

Toni Morrison, premio Nobel, sobre la prohibición de libros

Vengo de una raza de personas para quienes en un momento en este país era ilegal que se les enseñara a leer… los blancos que enseñaban a leer a los negros corrían el riesgo de ser castigados… Creo que las mismas sensibilidades que informaron a esas personas hacer que sea un acto criminal que los negros lean son los ancestros de las mismas personas que están haciendo que sea un acto criminal que sus propios hijos lean y no veo mucha diferencia entre eso. Hay algo de histeria asociada con la idea de leer que está fuera de proporción con lo que… de hecho sucede cuando uno lee.

 Toni Morrison, premio Nobel, sobre la prohibición de libros, de “Evening of Forbidden Books” de PEN America, 1982

Querido lector. No lea

Querido lector. No lea. Ulises Carrión. Madrid,
MNCARS, 2018.

Texto completo

Otro texto

«Tome una novela, la más tradicional que se pueda encontrar, separe las páginas y exhíbalas en un muro de galería. ¿Por qué no? Esto es perfectamente posible. No hay nada en su forma o contenido que se le oponga. Pero el ritmo de nuestra experiencia de lectura sería inapropiado. Esto prueba que el lugar de una novela es entre sus pastas, en forma de libro. Ahora, haga lo mismo con el llamado libro de artista. La mayoría de ellos son una serie de unidades visuales: las páginas. Tome una por una, colóquelas en hilera en un muro de galería y, si el ritmo sufre, significa que existen como unidad y forman una auténtica obra-libro”.

El arte nuevo de hacer libros” de Ulises Carrión

Estas palabras pertenecen a “El arte nuevo de hacer libros” de Ulises Carrión, una suerte de manifiesto de la obra teórica y plástica del artista en la que sitúa al libro como centro de sus inquietudes. Iniciado como novelista, el libro cobra rápidamente para Carrión una entidad que transciende la del texto y la literatura: en él se despliegan profundos cuestionamientos en torno a la producción, la circulación y la recepción del conocimiento. Actúa pues como catalizador para experimentar con las estructuras que rigen las relaciones entre textos, objetos e imágenes, y para proponer nuevas vías y formas de autoría y participación entre creadores y lectores.

Figura clave del arte conceptual mexicano, Ulises Carrión (1941, San Andrés Tuxtla, México – 1989, Amsterdam) fue un artista, editor, comisario y teórico de la vanguardia artística internacional posterior a los años 60.

Los textos de Guy Schraenen, Felipe Ehrenberg y João Fernandes, entre otros, ilustran todos los aspectos de su obra artística e intelectual. Desde su temprana carrera como joven escritor de éxito en México hasta sus numerosas actividades en Ámsterdam, donde cofundó el espacio independiente para artistas In-Out Center y fundó la legendaria librería-galería Other Books and So (1975-79), la primera de su clase dedicada a las publicaciones de artistas.

Por qué los libros prolongan nuestras vidas por Umberto Eco

Por qué los libros prolongan nuestras vidas por Umberto Eco, La Nación en 1997

No hace mucho me entretenía imaginándome a aquellos progenitores nuestros que hablaban de sus esclavos adiestrados en trazar caracteres cuneiformes como si fueran modernos computers. Me entretenía pero no bromeaba. Cuando hoy leemos artículos preocupados por el porvenir de la inteligencia humana frente a nuevas máquinas que se aprestan a sustituir nuestra memoria, advertimos un aire de familia. […]

La misma reacción de terror debe de haber sentido quien vio por primera vez una rueda. Habrá pensado que nos olvidaríamos de caminar. Acaso los hombres de aquel tiempo estaban más dotados que nosotros para realizar maratones en los desiertos y en las estepas, pero morían antes y hoy serían dados de baja en el primer distrito militar. Con esto no quiero decir que, por esa razón, no nos debamos preocupar de nada y que tendremos una bella y sana humanidad habituada a merendar sobre la hierba de Chernobyl; si acaso, la escritura nos ha hecho más hábiles para comprender cuándo debemos detenernos, y quien no sabe detenerse es analfabeto, aunque vaya en cuatro ruedas. […]

¿Qué hemos ganado? ¿Qué ha ganado el hombre con la invención de la escritura, la imprenta, las memorias electrónicas?

En una ocasión, Valentino Bompiani hizo circular una frase: “Un hombre que lee vale por dos”. Dicha por un editor, podría ser entendida solamente como un eslogan feliz, pero pienso que significa que la escritura (en general, el lenguaje) prolonga la vida. Desde los tiempos en que la especie comenzaba a emitir sus primeros sonidos significativos, las familias y las tribus necesitaron de los viejos.

Quizá primero no servían y eran desechados cuando ya no eran eficaces para la caza. Pero con el lenguaje, los viejos se han convertido en la memoria de la especie: se sentaban en la caverna, alrededor del fuego y contaban lo que había sucedido (o se decía que había sucedido, ésta es la función de los mitos) antes de que los jóvenes hubieran nacido. Antes de que se comenzara a cultivar esta memoria social, el hombre nacía sin experiencia, no tenia tiempo para forjársela y moría. Después un joven de veinte años era como si hubiese vivido cinco mil. Los hechos ocurridos antes de que él naciera, y lo que habían aprendido los ancianos, pasaban a formar parte de su memoria.

Hoy los libros son nuestros viejos. No os damos cuenta, pero nuestra riqueza respecto del analfabeto (o del que, alfabeto, no lee) consiste en que él está viviendo y vivirá sólo su vida y nosotros hemos vivido muchísimas. […]

Esto podría dar a alguien la impresión de que, no bien nacemos, ya somos insoportablemente ancianos. Pero es más decrépito el analfabeto (de origen o de retorno) que padece de arteriosclerosis desde niño, y no recuerda (porque no sabe) qué ocurrió en los idus de marzo (*) Naturalmente, también podríamos recordar mentiras, pero leer ayuda también a discriminar. No conociendo las culpas de los demás, el analfabeto ni siquiera conoce los propios derechos.

El libro es un seguro de vida, una pequeña anticipación de inmortalidad. Hacia atrás (¡ay!) más que hacia adelante. Pero no se puede tener todo y al instante.

Humberto Eco. La Nación, 1997 (fragmento)

Leer no es sólo leer un texto

«Leer no es sólo leer un texto, descifrar signos, recorrer líneas, explorar páginas, atravesar un sentido; no es sólo la comunión abstracta entre autor y lector, la boda mística de la Idea y el Oído. Es, al mismo tiempo, el ruido del metro, o el bamboleo de un vagón de ferrocarril, o el calor del sol en una playa y los niños que juegan un poco más lejos, o la sensación del agua caliente en la bañera, o la espera del sueño.»

Georges Perec