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Máquinas expendedoras de libros gratis para niños

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Asegurarse de que los niños cuando son muy pequeños desarrollan amor por la lectura para toda la vida  es realmente importante para cualquier comunidad. Ello supone tener ciudadanos mejor formados lo que  redundará en mayores beneficios para la comunidad. Diversos estudios han demostrado que tener libros en el hogar tiene un efecto positivo en los resultados que obtienen los niños en la escuela, ya que contribuye a que los niños sean más dados a leer por placer.

Una máquina expendedora por lo general proporciona un servicio automatizado para vender bebidas, regalos, tabaco o alimentos. Pero en la ciudad de Washington se están instalando algunas máquinas expendedoras que proporcionan un nuevo servicio: libros infantiles gratuitas. Estas máquinas que empiezan a funcionar por primera vez en Estados Unidos forman parte de un programa de biblioteca llamado “Soar with Reading”, un programa de alfabetización se inició hace cinco años por JetBlue Airlines. Decenas de libros gran atractivos  para los niños están a su alcance, con sólo pulsar un botón.

La iniciativa es un esfuerzo conjunto con una empresa que vende libros infantiles. Las máquinas expendedoras están ubicadas en iglesias, tiendas de comestibles y otros lugares públicos Cada máquina está completamente equipada con los libros y se permite a cada niño tomar tantos como quieran.

Niños, familia y lectura. Informe 2015

2015 Kids & Family Reading Report™ . 5a ed. Scholasthic 2015

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En el verano de 2015, Scholastic en conjunto con YouGov, realizó una encuesta para explorar las actitudes y comportamientos de la familia en el Reino Unido en torno a la lectura de libros. Las principales conclusiones de esta investigación, basada en una muestra nacional representativa de 1.755 padres e hijos, entre ellos 349 padres de niños de 0-5; 703 padres de niños de 6-17; más uno 6-17 años desde el mismo hogar del niño son las siguientes:

El estado de los niños y la lectura

– Un tercio de los niños de 6 a 17 (34%) informan que son lectores frecuentes de libros por diversión 5-7 días a la semana. Los niños de 6-8 son los más dados a ser lectores frecuentes (54%) en comparación con el 17% de los chicos de entre 15-17 años.

– Mientras que el 58% de los niños les encanta leer libros por diversión, el disfrute de la lectura disminuye significativamente después de los  8 y 11 años. Del mismo modo, el 51% de los niños dicen que la lectura de libros por diversión es extremadamente o muy importante, sin embargo, esta consideración también disminuye según la opinión de los niños cuando estos tienen entre 8 y 11 años de edad.

– Cuando los niños crecen, la lectura compite con muchas actividades relacionadas con la los aparatos tecnológicos y pantallas. Por ejemplo, cuando empiezan a usar un teléfono inteligente u otro dispositivo en línea, menos de un tercio de los niños menores de 12 informaron leer entre 5-7 días a la semana. Esto aumenta al 62% de los niños de 12-14, llegando al 80% entre los niños de 15-17 años.

– Casi nueve de cada 10 padres de niños de entre 6 y 17 (88%) dicen que es extremadamente o muy importante que sus hijos lean libros por diversión, y el 75% están de acuerdo en que prefieren que sus hijos hagan alguna actividad diferente de estar frente a una pantalla.

– A pesar de ello siete de cada 10 niños (71%) dicen que saben que deben leer más libros por diversión; el mismo porcentaje que los padres (71%) que desean que su hijo lea más libros por diversión.

¿Qué hace que los lectores lean con frecuencia?

Hay algunas diferencias sustanciales entre lectores frecuentes y no frecuentes – los que leen libros por diversión al menos un día a la semana-. Por ejemplo, el 92% de los lectores frecuentes están leyendo actualmente al menos un libro por diversión, mientras que el 75% de los lectores no frecuentes  ”no han leído un libro por diversión desde hace algún tiempo.”

Hay cuatro dinámicas que se encuentran entre los más proclives a leer con frecuencia entre niños de  6 a 17 años:

1. La creencia de un niño que la lectura de libros por diversión es importante

2. Considerar la lectura como un momento de placer

3. La frecuencia de lectura de los Padres

3. Participación de los padres en los hábitos de lectura de sus hijos

Manifiesto de Literatura Infantil

 

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Manifiesto de Literatura Infantil

The Iowa Review

Más o menos con una traducción libre dice (se admiten correcciones y sugerencias, al fin y al cabo soy bibliotecario y no traductor):

1. Los libros infantiles son los libros más importantes en nuestra vida, porque son potencialmente los libros más influyentes que leeremos, ya que la literatura infantil llega a una audiencia en el proceso llegar a ser alguien. Por ello su lectura nos dejan una huella más profunda que las lecturas que hagamos en otras etapas de nuestra vida.

2. Los adultos que rechazan la literatura infantil descuidan sus responsabilidades como padres, educadores y ciudadanos. Porque lo que los futuros padres, maestros, médicos, trabajadores de la construcción, soldados, líderes y vecinos lean es de suma importancia. Si los libros dejan una impresión tan poderosa en la mente de los jóvenes, proporcionar buenos libros a los niños es de vital importancia. No por ninguna otra razón que no sea, que ellos van a seguir viviendo en un mundo que heredan y a su vez deben transmitir los mejores valores a sus hijos.

3. Casi no hay literatura infantil escrita, ilustrada, editada, comercializada, vendida, o enseñada por los niños. Los adultos, y su percepción de los “niños” crean libros para niños. Es hipócrita que los adultos afirmen que la literatura infantil es indigna de su atención. Hacer tal afirmación es negar a los adultos que hacen literatura infantil.  De hecho, cualquier adulto que alega que la literatura de niños debe ser segregada de los adultos es un hipócrita, un idiota, o ambos.

4. Los niños forman parte de grupos tan heterogéneas como los adultos. No hay un niño universal, como no hay ningún adulto universal. Definir el número de lectores de cualquier obra de “literatura infantil” es una tarea compleja y complicado. Paradójicamente, y como el propio término indica, “la literatura infantil” se define por su público, es decir que es para los niños. Por tanto, es una literatura para un público cuyos gustos, capacidad de lectura, nivel socioeconómico, aficiones, salud, cultura, intereses, sexo, vida familiar, nacionalidad y raza varían ampliamente. La literatura infantil se orienta a un grupo no cuantificable. Por esta razón, definir el término “literatura infantil” es un problema. Sólo alguien que nunca ha pensado en los niños o lo que leen podría argumentar que la literatura infantil no merece su consideración.

5. La literatura infantil tiene valor estético. Los buenos libros para niños son literatura en toda su extensión de la palabra. Al igual que los buenos libros ilustrados son galerías de arte portátiles. Si no tomamos la literatura infantil en serio, estamos infravalorando la literatura y el arte. También debemos considerar y ser capaces de distinguir las obras de calidad de otras inferiores. Esto no quiere decir que podamos o debamos estar todos de acuerdo en lo que es un buen libro para niños. No podemos y no debemos. Lo que podemos y debemos hacer es valorar lo que hace a los libros infantiles malos o buenos, regulares o clásicos, banales o bellos.

6. La capacidad de contar historias nos hace humanos. Desde una edad muy temprana, los niños tienen sentido del mundo por contar historias. Un niño habitualmente es capaz de narrar los acontecimientos de su día a día; incluso son capaces de inventar una historia para acompañar las imágenes de un libro cuyo texto aún no pueden descifrar. Para ayudarles a comprender el mundo y su lugar en él, los niños necesitan cuentos. La literatura infantil les da relatos sobre los que construir su propio relato.

Las bibliotecas en la era digital : El “tercer lugar”

 

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El diseño tradicional de la biblioteca consistente en espacios con los libros dispuestos en nichos y estanterías abiertas, anima a la navegación aleatoria en busca de un libro, dando la ocasión de poder encontrar otros que en principio no buscábamos; y lo más importante se trata de un espacio igualitario y abierto a todos. Sin embargo, este canon de lo que ha sido una biblioteca durante siglo ha comenzado a ponerse en tela de juicio con la llegada de los recursos digitales, de este modo las bibliotecas en el siglo XXI están asumiendo este cambio mediante la redefinición de su misión y espacio orientándose principalmente a proporcionar acceso a las tecnologías de la información. En esta nueva situación los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente teniendo en cuenta el principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

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Con la llegada de los recursos digitales a las bibliotecas van quedando atrás los días en que las bibliotecas eran puramente salas de lectura. Hoy en día las bibliotecas se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, también proporcionan acceso a Internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales. El cambio de concepto de lo que es una biblioteca en algún caso incluso ha llevado a algunas bibliotecas a un cambio de nombre, lo que es muy representativo de esta nueva situación,  es el caso de Wigan Central Libraryque ahora se llama Campus Wigan Life Centre, o la Oldham Library que ahora ha pasado a denominarse Oldham Library and Lifelong Learning Centre.

Recientemente la Biblioteca Pública de Nueva York empezó a transferir gran parte de su colección de investigación a un deposito que tiene en Nueva Jersey, además se pidió a un grupo de ingenieros rediseñar el espacio, eliminando parte de los estantes de la sala de lectura llamada “Rose Reading Room”. El plan consiste en transformar el interior de este edificio icónico de la calle 42, -cuya finalidad original era un espacio de almacenamiento para libros con un par de salas de lectura conectadas orientadas a los servicios de lectura- para convertirlo en un espacio más abierto. Todo ello con la consecuente protesta de los usuarios más eruditos y más conservadores de la NYPL. Esa decisión y la oposición a la reforma de parte de los usuarios es sólo un hito en la crisis de identidad de rápido desarrollo de las bibliotecas del siglo XXI.

Por su parte los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente abogando  al principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

Las nociones de alfabetizaciones digitales de JISC ofrece un punto de partida y una forma de trazar qué tipos de actividades digitales deberían proporcionar las bibliotecas a los niños y jóvenes. JISC sugiere que hay 5 capacidades clave que los estudiantes necesitan para vivir, aprender y trabajar en una sociedad digital:

– Dominio de las TIC (es decir, ser capaz de utilizar diferentes hardware y software)

– Datos de la Información y alfabetizaciones sobre medios de comunicación (es decir, el abastecimiento, la crítica y la gestión de la información digital y los medios de comunicación)

– El aprendizaje digital y autodesarrollo (es decir, la comprensión de cómo aprender a través de herramientas digitales y participar en el aprendizaje autodirigido)

– La creación digital, la innovación y la erudición (es decir, ser capaz de producir contenidos digitales, para contribuir a las fuentes de conocimiento / investigación digitales)

– La comunicación, la colaboración y la participación (es decir, el uso de herramientas digitales para trabajar y conectarse con otros y para poder contribuir a las tareas de grupo)

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Developing students’ digital literacy de JISC

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Estas cinco capacidades fortalecen el bienestar y la identidad digital de las personas. Aunque bien mirado durante décadas las bibliotecas venían siendo los únicos centros públicos que venían ofreciendo formación en torno a muchas de estas capacidades. Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso por igual a las oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico. La llegada de la era digital simplemente ha servido como catalizador de este impulso. En todo Estados Unidos, los bibliotecarios han estado experimentando con formas de ampliar esta misión con la apertura de los llamados “espacios maker” en las áreas físicas donde se han retirado las estanterías.

Si el acceso básico a Internet ya no es una novedad en las bibliotecas, se están introduciendo algunas tecnologías de vanguardia para proporcionar acceso en el sitio con el objetivo de poder ser utilizadas por todos para la creación, y menos para actividades más pasivas, como las que tradicionalmente han ofertado las bibliotecas como leer y ver. Las bibliotecas del futuro se orientaran más a aumentar su relevancia en los próximos años, teniendo en cuenta el aumento de la economía compartida, –también conocida como la economía social, o la economía de colaboración. Se trata de sistema económico sostenible en torno a la distribución de los activos humanos y físicos. Incluye la creación compartida, producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios por parte de diferentes personas y organizaciones. La economía de compartir significa que en lugar de ser dueño de las cosas directamente, la gente paga para utilizarlas sólo cuando las necesita. En este sentido, algunas bibliotecas han comenzado a hospedar tecnologías de impresión bajo demanda (como la Espresso Book Machin) y talleres de escritura creativa, tratamiento de textos, formatos y sistemas de autopublicación.

Entre las tecnologías punta, el campus de Carolina del Norte, atrae la atención incluso de los turistas, los robots que buscan y localizan los libros de la biblioteca con un curioso sistema de almacenamiento similar a los parking de coches que ya vemos en algunas ciudades. Simplemente el usuario introduce su carnet e indica que libro quiere. El sistema en unos minutos le proporciona el documento solicitado.

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Sistema robótico de almacenamiento libros de North Carolina State’s Hunt Library.

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Otro ejemplo son los cuatro laboratorios de visualización MicroTilles que  permiten a los estudiantes y profesores compartir pantallas para colaborar en proyectos complejos que requieren utilizar varias imágenes, documentos, vídeos o sitios web de manera conjunta.

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Laboratorios de visualización MicroTilles

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En una escala más amplia, el proyecto recientemente lanzado de la Biblioteca Pública Digital de América (DPLA), que opera desde la Biblioteca Pública de Boston, tiene por objeto la construcción de una colección digital a nivel nacional de materiales históricos procedentes de todo el mundo de las bibliotecas y colecciones privadas, desde álbumes de fotos familiares a viejas cajas de cartas. Según el fundador Dan Cohen, la finalidad de DPLA es trabajar con las bibliotecas locales para recoger los materiales y tal vez con el tiempo para presentarlos en pantallas táctiles diseñadas para ayudar a los usuarios a explorar la historia de sus comunidades específicas en una perfecta comunión entre el mundo digital y físico.

Más allá de los sistemas de financiación pública, el modelo de biblioteca como intervención se desarrolla en los esfuerzos fringy con proyectos como las pequeñas bibliotecas libres en la calle donde los vecinos colocan cajas hechas con materiales reciclables con el objeto de compartir libros y lecturas con su comunidad.

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Little Free Library

Una vuelta de tuerca más al concepto de biblioteca, que sea capaz de ser de utilidad para recoger viejas y nuevas tecnologías, desde máquinas de coser a las impresoras 3-D, y animar a los usuarios a desarrollar y compartir habilidades que no pueden ser practicadas a través de Internet, transformándose en un club social sin libros, es lo que define a la biblioteca como incubadora de proyectos para promover una visión diferente, -aunque de ninguna manera incompatible entre el concepto tradicional de biblioteca y el del “tercer lugar”, que se utiliza como siempre se han utilizado las bibliotecas, pero también como el hospital del alma y el parque temático de la imaginación. De este modo las bibliotecas sobrevivirán solamente si las comunidades a las que sirven quieren y necesitan que lo hagan.

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Bibliografía consultada

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

What Will Become of the Library? How it will evolve as the world goes digital. By Michael Agresta

What is the role of libraries in the digital world.  Written by Hayley Trowbridge, Director of wehearttech C.I.C.

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

AACP: Guía introductoria de Redacción Científica

AAP Guía Introductoria de Redacción Científica [e-Book]  Madrid, Asociación para el Avance de la Ciencia Psicológica, 2010.

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Ante los numerosos problemas de conocimiento que enfrenta la psicología actualmente, la necesidad de mantener un modelo científico de investigación resulta imperativa. No se trata de una opción o visión particular de la disciplina, sino de la responsabilidad asumida a la hora de brindar conocimientos evaluados de modo sistemático, que ayuden a resolver problemas teóricos y puedan funcionar como recursos para promover el bienestar social, a través de diferentes actores y mecanismos de articulación teórico práctica. La redacción de textos que den cuenta de una indagación científica constituye una tarea fundamental de todo proceso de investigación y configuran una instancia de organización de los resultados en el marco de aquello que dio origen al proyecto como de las implicaciones del nuevo estado de conocimiento alcanzado. En este sentido, un formato común funciona como medio de comunicación que nos permite comprender y aprovechar el trabajo de colegas de diferentes lugares del planeta a la hora de realizar nuestras investigaciones. Por ello es que la demanda de un estilo de escritura y citación de bibliografía, redunda en un beneficio para todos los psicólogos, por su practicidad. De lo contrario nos encontraríamos en una torre de Babel, ya que podrían existir tantos modos de escribir y citar como psicólogos en el mundo. La presente guía se encuentra basada fundamentalmente en el Manual de Publicación de la Asociación Americana de Psicología, material indispensable para la comprensión integral de los aspectos de estilo que aquí ofrecemos con un formato didáctico y esquemático

¿Cómo contar bien un cuento?. Planeta biblioteca 2015/12/09

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En esta ocasión han concurrido en nuestro programa Soraya Herráez y Rebeca Martín. que forman el grupo de animación a la lectura “Unpuntocurioso“. “Unpuntocurioso” nació en octubre de 2013 como un proyecto destinado a promover la lectura y la creatividad entre el público infantil y juvenil. La curiosidad y aceptación de la gente posibilitó que pronto creciera hasta convertirse en una realidad y una nueva metodología de trabajo: desarrollar la imaginación y facilitar la adquisición de destrezas de lectoescritura a través de la literatura. Para ello, realizan talleres con público infantil, juvenil y adulto: formando a profesores, bibliotecarios, padres y otros interesados en materias de LIJ; realizan Cuentacuentos en distintos espacios; y colaboran con otras instituciones, públicas y privadas, en el empeño por devolverle a la lectura en valor principal que merece como fuente de conocimiento y disfrute a la vez. Ellas nos han hablado de como contar un cuento, y de sus actividades y experiencias; pero además nos han contado un cuento cada una de ellas. Página web http://www.unpuntocurioso.com/

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Soraya Herráez y Rebeca Martín. que forman el grupo de animación a la lectura “Unpuntocurioso“.