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¿Cuál es el libro más robado en las bibliotecas del mundo?

 

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En los últimos meses han aparecido diferentes noticias sobre robos en bibliotecas. Hace un mes un hombre de 53 años fue detenido en Valencia por robar 222 libros de la biblioteca utilizando según parece un método ingenioso, llevaba en préstamo los libros, y los devolvía en la máquina de autopréstamo, habiendo previamente fotocopiado el código de barras. El valor de los libros sustraídos rondaría los 10.000 euros según se ha informado. También sobre la misma fecha otro hombre fue arrestado en Sacramento después de robar más de 2.000 libros de la biblioteca de Fair Oaks por un valor de más de 100.000 dólares propiedad de la biblioteca de su casa.

Un estudio encargado en el Reino Unido estimó que la tasa media de pérdida por robo en bibliotecas era del 5,3%  Según otro estudio en las bibliotecas públicas, los bibliotecarios informaron que los temas más comunes de los libros sustraídos con mayor frecuencia se trata de libros que tratan sobre sexo y misterio; además de libros de preparación de exámenes. y entre ellos, curiosamente los manuales de formación de las fuerzas del orden se encuentran entre los libros más robados. Otros libros y revistas comúnmente sustraídos en bibliotecas, incluyen libros de arte con fotos y pinturas de desnudos, manuales del Kama Sutra y novelas eróticas. En el caso de deterioro por arranque de páginas, la gente tiende a arrancar páginas con ilustraciones sexys y a guardárselas en lugar de sacar el libro.

En el caso de las bibliotecas universitarias los libros preferidos por los ladrones son los libros ilustrados de arte con lujosas fotografías, que a menudo luego revenden por eBay, y manuales del curso, en muchos casos debido a los precios o a que necesitan consultarlos por mucho más tiempo del que les permite el período de préstamo establecido por la biblioteca.

Pero ¿Cuál es el libro más robado? Probablemente pensaríamos  que fuera un libro de Sahkespeare o el Quijote. Según una investigación de Candice Huber, los ladrones de libros no son tan exquisitos, ya que el famoso «Libro Guinness de los récords», también tiene el triste récord de ser el libro más robado de las bibliotecas públicas, seguido de la Biblia.

En el caso de los libros más robados en librerías,- también según el estudio de Huber-, los de Bukowski y Kerouac son los más apetecibles para los ladrones de Estados Unidos, junto con los de Hemingway, David Sedaris y El Gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald. En el caso del Reino Unido la lista es diferente, los más robados son los libros de «Harry Potter» de Rowling y «Robar este libro» de Abbie Hoffman.

Cuando se trata de libros como raros o manuscritos de gran valor los ladrones suelen ser profesionales. Así en 1996, se robaron dos manuscritos mormones de la Biblioteca Pública de Cincinnati y el Condado de Hamilton, el método que utilizó el ladrón fue solicitar el manuscrito y remplazarlo por una copia facsímil. El robo de documentos de interés histórico, literario o cultural en archivos y bibliotecas, al igual que el de obras de arte, se hace con el propósito de venderlos a coleccionistas privados.

Ejemplos de destacados ladrones de documentos condenados incluyen al ex archivero del Estado de Nueva York Daniel D. Lorello, Frede Møller-Kristensen, quien entre 1968 y 1978 robó unos 1.600 libros históricos por valor de más de 50 millones de dólares de la Biblioteca Nacional Danesa, y al anticuario E. Forbes Smiley III, quien robó cerca de 100 mapas de bibliotecas de los Estados Unidos y Gran Bretaña a lo largo de ocho años. Además de cartas, mapas y otros materiales manuscritos, los libros raros también llaman la atención de los ladrones de documentos. John Charles Gilkey, por ejemplo, robó cientos de libros raros a lo largo de muchos años. Estos crímenes fueron en gran medida producto de una obsesión personal, lo que ilustra la gama de motivos de los robos de documentos. En 2013, Marino Massimo De Caro, ex director de la Biblioteca Girolamini de Nápoles, llevó a cabo uno de los robos de libros más importantes de todos los tiempos en el mundo de los libros raros, cuando se apropio de volúmenes de ediciones centenarias de personajes como Aristóteles, Descartes, Galileo y Maquiavelo. En España, todos recordamos el robo del Códice Calixtino, que sustrajo un electricista que hacia trabajos para la Catedral de Santiago de Compostela, y que halló la policía un año después, intacto y envuelto en un paño rodeado de basura en un garaje de una ciudad dormitorio aledaña a Santiago. O los robos de dos mapas de 1482 en la Biblioteca Nacional de España en Madrid.

Y ya puestos. En Estados Unidos y otros países es costumbre pagar las multas con dinero en lugar de hacerlo con la suspensión del servicio como se hace en Europa. Pero ¿Cuál fue la multa más alta puesta en una biblioteca? La multa más grande por un libro en préstamo atrasado puesta por una biblioteca fue de 345.14$, la cantidad adeudada a dos centavos al día por el libro de poesía «Días y Hechos» sacado de la Biblioteca Pública de Kewanee, Illinois, EE.UU. en abril de 1955 por Emily Canellos-Simms. Aunque el libro debía haber sido devuelto el 19 de abril de 1955, Emily lo encontró en la casa de su madre 47 años después y lo devolvió a la biblioteca con un cheque por las multas atrasadas.

La dama de los libros

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Marta Terry: un poema de Abdul Alkalimat

La dama de libros.
Ella se burla e incluso se mofa de los cuentos de la cultura.

Ella recoge clasifica conservas
y colabora
y siempre que las campañas.

Ella es una señora de libros, una bibliotecaria, un cuadro en la batalla de las ideas.

Ella vive ahora,
pero su tiempo es el futuro.

—La Habana, primero de enero de 2007

Biografía:

Abdul Alkalimat y Kate Williams Javier Ramón Santovenia Díaz, Traductor Revisión realizada por Jone Vicente Urrutia. Raíces y flores: vida y obra de la bibliotecaria afrocubana Marta Therry. Urbana, IL, USA : Twenty-First Century Books and Publications, 2019.

 

Sin bibliotecarios, pero con Moby Dick: biblioteca joven, caminando hacia la autogestión

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Cuiró Soler, Gemma, Sin bibliotecarios, pero con Moby Dick: biblioteca joven, caminando hacia la autogestión : VIII Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. Espacio físico y virtual, 2017, págs. 89-97

Texto Completo

Actualmente se constata un abandono de las bibliotecas por parte del público joven, de edades comprendidas entre los 12 y los 18 años. Paralelamente, se evidencia a nivel mundial la práctica inexistencia de espacios bibliotecarios dedicados a este público, que dispongan de estrategias de fomento de la lectura, actividades y servicios diseñados específicamente para ellos. En la Biblioteca Comarcal de Blanes (Girona, España) se ha implementado un proyecto de biblioteca juvenil, basado en la autogestión por parte de los jóvenes y en su crecimiento personal. Ellos gestionan su espacio en horario de apertura y colaboran con los bibliotecarios en la programación de actividades y diseño de servicios destinados a la promoción del conocimiento y el fomento de la lectura. Disponer de un espacio diferente de las salas infantiles y de adultos es un elemento clave en la implementación de este proyecto. El joven lector se reafirma de un modo bi-direccional: alejándose de todo aquello que le identifica con el público infantil y poniendo en duda las directrices propuestas por los adultos. El objetivo es que estos usuarios jóvenes consoliden el hábito lector adquirido en la infancia, acompañándoles desde la preadolescencia, y que perciban la biblioteca juvenil como una herramienta útil en su crecimiento personal. Significa una apuesta atrevida e innovadora valorada positivamente por el público al cual se destina.

 

The State of Americas Libraries 2018.

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The State of Americas Libraries 2018. [e-Book] Chicago, ALA, 2018.

Texto completo

El informe State of America’s Libraries, un resumen anual de las tendencias de las bibliotecas, describe las estadísticas y los problemas que afectan a todos los tipos de bibliotecas. Durante esta época de rápido cambio social, las bibliotecas de todo tipo ofrecen espacios acogedores a una población cada vez más diversa; colaboran con la comunidad para ofrecer apoyo de servicios sociales y recursos de salud, asistencia para el desarrollo profesional y de la pequeña empresa; y luchan contra las noticias falsas proporcionando herramientas para valorar y evaluar las fuentes de noticias.

El Centro para el Futuro de las Bibliotecas de ALA ha identificado numerosas tendencias que afectarán a las bibliotecas. Entre ellas están:

  • Envejecimiento. El envejecimiento de la fuerza de trabajo y de la población tendrá un impacto sobre el lugar de trabajo, los presupuestos gubernamentales, las políticas y la familia la vida. Para las bibliotecas, esto podría significar un cambio en el perfil de sus usuarios, y en el perfil de bibliotecarios y bibliotecarios profesionales.
  • Desigualdad de ingresos. Según el Instituto de Políticas estudios, la desigualdad de ingresos ha estado creciendo notablemente durante los últimos 30 años en los Estados Unidos. Los servicios de biblioteca que apoyan el desarrollo de las capacidades de los individuos y comunidades, es probable que se conviertan en más importantes, potenciando la movilidad ascendente de las personas.
  • Aprendizaje conectado. Los medios sociales y digitales disponibles a través de Internet proporcionarán a los estudiantes oportunidades ilimitadas para buscar y adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Lo cual ayudará a igualar la situación entre quienes tienen y los que no tienen los medios y el acceso a la las tecnologías nuevas y emergentes y a Internet. Por lo que las bibliotecas que ofrecen acceso a ellas estarán en mejores condiciones de integrarse en entornos de aprendizaje conectados.

 

 

El espacio físico en la biblioteca. Monográfico

 

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Biblioteca Vasconcelos (México)

EL ESPACIO EN LA BIBLIOTECA

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Más MONOGRÁFICOS SOBRE BYD

 El fácil acceso a la información a través de medios digitales está desafiado las funciones sociales que han venido desarrollando a lo largo de su historia las bibliotecas públicas ¿Cuál es el papel de una biblioteca cuando los usuarios pueden obtener información desde cualquier lugar? ¿Y qué significa este cambio de rol para la creación y el diseño del espacio de la biblioteca? Ahora más que nunca se hace necesario repensar los roles, repensar el espacio. Desde mediados de la década de 1990, las bibliotecas están reorientado sus servicios hacia la participación pública más allá de los servicios tradicionales como el préstamo y lectura. En la actualidad, las bibliotecas ofrecen una gama creciente de actividades creativas focalizadas hacia la comunidad. Por ello, los espacios de la biblioteca se están transformando. Además de libros y materiales de préstamo, mesas y espacios de lectura, las bibliotecas se convierte en espacios flexibles más orientados hacia el desarrollo de actividades creativas. Teniendo en cuenta estas transformaciones, la contribución que hacen las bibliotecas a sus comunidades es el elemento clave del nuevo concepto de biblioteca.

Encuentran una sorprendente dedicatoria amorosa en un libro donado en una biblioteca de A Coruña

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«Regalo de mi único amor, que ni siquiera se acordó de dedicármelo (ni yo de pedírselo)».

Mensaje encontrado en el  libro La extracción de la piedra de locura. Otros poemas, de la argentina Alejandra Pizarnik donado a la Biblioteca Municipal Sagrada Familia

 

El mensaje de amor desesperanzado en una biblioteca de A Coruña

La voz de Galicia

MILA MÉNDEZ 

El mensaje podría ser un poema en sí mismo. De su autora o autor solo sabemos el seudónimo con el que lo firmó: Perra Vida. La elegía fue descubierta por una de las trabajadoras de la Biblioteca Municipal Sagrada Familia. Está en la primera página de un libro desbordante también de metáforas, La extracción de la piedra de locura. Otros poemas, de la argentina Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, 1936-1972). La nota, en este caso, no está sujeta a sanción ya que la pieza literaria es una donación. «Me pareció un mensaje muy bonito y quise compartirlo», cuenta Julia Varela. La imagen de la dedicatoria la subieron a la cuenta de Instagram de la Rede de Bibliotecas Municipais con el título: «Donativos deseperanzados». Como está en la misma página donde aparecen los créditos de la publicación, fue imposible arrancar la hoja. «No pudimos eliminarla, así que la dejamos», añade Varela.

La dedicatoria en el poemario de Pizarnik ya está en los anaqueles de la sala de lectura de Sagrada Familia. «Es un título con el que no contábamos en nuestro archivo y el ejemplar está en muy buen estado», apunta la bibliotecaria. La anécdota sirve de pretexto para hacer un llamamiento. Ahora que la nipona Marie Kondo está en boca de todos por su regla de los 30 libros (los que recomienda guardar como máximo en nuestra casa) no está de más recordar que las bibliotecas pueden ser el hogar de los títulos olvidados, aunque hay límites. «Non hai un día no que non recibamos unha mensaxe nas redes sociais de alguén que quere entregar libros -explica otra compañera, Catuxa Seone- . Non sei se o de Marie Kondo está a afectar, pode ser [sonríe la bibliotecaria]».

Los bibliotecarios, algunas de las raras capacidades de inteligencia de las que nuestro país puede estar orgulloso

 

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John Steinbeck Library, Salinas, California, 2009

 

«Estuvimos allí para celebrar algunas de las raras capacidades de inteligencia de las que nuestro país puede estar orgulloso: las de los bibliotecarios. Los veo como sanadores y magos. Los bibliotecarios pueden obtener de individuos inarticulados suficiente información sobre lo que buscan para guiarlos por el camino de la conexión. Son guías de senderos a través del bosque de estanterías y pasillos – Si liberas a una persona que tiene habilidades limitadas, será golpeada por las ramas-. Pero los bibliotecarios emparejan a los lectores con los libros correctos. . .»

Anne Lamott

 

Se refiere a un encuentro ente escritores y actores en Sacramento para salvar las bibliotecas de Salinas, amenazada de cierre por recortes presupuestarios. La propia Lamott viajó en auto con el célebre artista y maestro budista Jack Kornfield. El grupo organizó una «lectura de emergencia» las 24 horas del día para sensibilizar a la opinión pública, no sólo de la importancia de las bibliotecas como instituciones culturales, sino también al capital humano que las impulsaba.

 

«¡Libros si! ¡Bombas no!». En el país de Steinbeck, dijimos que no al cierre de las bibliotecas.

 

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El país de Steinbeck 

por Anne Lamott

Ver original

Anne Lamott  narra cómo ella y algunos amigos – escritores y artistas de toda la costa oeste – se unieron en 2009 para salvar las bibliotecas de Salinas, una de las comunidades más pobres de California, después de que el gobierno amenazara con cerrarlas por cuestiones presupuestarias.

 

En Salinas, se corrió la voz. Así es como comienzan muchas historias tribales: se dice a la gente de una comunidad que hay un gran peligro o que se está cometiendo un error. Así es como me enteré de que el gobernador planeaba cerrar las bibliotecas públicas de Salinas, convirtiéndola en la ciudad más grande de los Estados Unidos en perder sus bibliotecas debido a los recortes presupuestarios.

Sin entrar en ningún lío sobre si nuestros líderes no tienen ni idea, si son intimidantes, si no leen o no, permítanme decir que cuando se corrió la voz de que las tres bibliotecas -John Steinbeck, César Chávez y El Gabilan- estaban programadas para el cierre, un montón de gente se levantó para decir: «No puede ser». Salinas es una de las comunidades más pobres del estado de California, en uno de los condados más ricos del país. La ciudad y sus alrededores son el escenario de muchas de las grandes novelas de Steinbeck. Por un memento pensé en los trabajadores agrícolas, los campos de alcachofas y ajo, en las casas de estuco descoloridas manchadas de tierra, en los tramos de viviendas, en la cara de James Dean en «Al este de Edén», en los campos de fresas y en las viejas gasolineras.

Después pensé en que querían cerrar las bibliotecas, cerrar los edificios que contienen los libros de la ciudad, todas esas historias sobre la gente, en la sabiduría, en  la justicia y la vida y en los trabajadores agachados recogiendo fresas. Así que a principios de abril, un grupo de escritores y actores se defendieron, presentándose en Salinas para una «lectura de emergencia» de veinticuatro horas con la intención de salvar las bibliotecas.

Mi triste corazón de los sesenta se elevó como un águila al contemplar el mismo nombre: «lectura de emergencia». George W. Bush y John Ashcroft habían intentado durante años crear un país podría soñar el antiguo estado de Alemania Oriental, facultando al gobierno para llevar un registro de los libros que sacamos o compramos, todo en nombre de la seguridad nacional. Pero el presidente y el fiscal general no habían contado con la pasión que los escritores y lectores sienten por el mundo, o en todo caso, por los mundos contenidos dentro de las espinas silenciosas de los libros.

Nos reunimos porque empezamos siendo niños que se salvaron con cuentos, cuentos que nos leían por la noche cuando éramos pequeños, cuentos que leíamos nosotros mismos, en los que podíamos perdernos y así encontrarnos. Algunos de nosotros habíamos crecido para convertirnos en personas con voces fuertes, que los trabajadores agrícolas y sus hijos necesitaban. Y estábamos locos. Mostrar a un grupo de escritores que una biblioteca pública gratuita es una noción revolucionaria, y cuando la gente no tiene acceso gratuito a los libros, entonces las comunidades son como radios sin baterías. Aísla a las personas de las fuentes esenciales de información -míticas, prácticas, lingüísticas, políticas- y las rompe. y les deja indefensos ante la opresión política. No íbamos a dejar que esto pasara.

Escritores y actores vinieron de San Francisco y San José, de todas partes. Maxine Hong Kingston vino de Oakland. Héctor Elizondo condujo desde Los Ángeles, al igual que Mike Farrell. El poeta José Montoya vino desde Sacramento, a cuatro horas de distancia. Alisa Valdés-Rodríguez voló toda la mañana para estar allí. Yo misma conduje desde el Área de la Bahía con el escritor y maestro budista Jack Kornfield.

Cuando llegamos, en el césped de afuera de la biblioteca de Chávez había sólo unas 150 personas -no las multitudes que esperábamos- pero la comunidad era especialmente acogedora y agradecida, y las mujeres de CODEPINK, (Code Pink: Women for Peace es una ONG internacionalmente activa que se describe a sí misma como un «movimiento de paz social y justicia social que trabaja para poner fin a las guerras y ocupaciones financiadas por los EE.), que ayudaron a organizar el evento, mantuvieron el ánimo de todos. Es difícil estar deprimido cuando los activistas con boas de plumas y rosas te besan. Mucha gente había levantado tiendas de campaña a un lado de la biblioteca, donde podían descansar toda la noche mientras las lecturas se desarrollaban en el escenario.

¿Se imaginan el tipo de persona que está dispuesta a quedarse despierta toda la fría noche para mantener abiertas algunas bibliotecas condenadas? Bueno, yo no. Me iría a casa a mi propia cama. Pero luego vi a algunos de los viejos amigos de mis padres que iban a quedarse, gente que ha estado protestando y participando en marchas por los derechos civiles y la paz desde que era niña, gente que había huido de San Francisco porque siempre han sabido que lo único que mantiene una democracia en funcionamiento es la educación de sus ciudadanos. Si no tienes un lugar donde los pobres, los marginados y los jóvenes puedan descubrir quiénes son, entonces no tienes esperanza de mantener una sociedad libre y civilizada.

Estuvimos allí para celebrar algunas de las raras capacidades de inteligencia de las que nuestro país puede estar orgulloso: las de los bibliotecarios. Los veo como sanadores y magos. Los bibliotecarios pueden obtener de individuos inarticulados suficiente información sobre lo que buscan para guiarlos por el camino de la conexión. Son guías de senderos a través del bosque de estanterías y pasillos; si sueltas a una persona que tiene habilidades limitadas, será golpeada por las ramas. Pero los bibliotecarios emparejan a los lectores con los libros correctos: «Oye, ¿esto es demasiado complicado? «¿Por qué no me ayudas?»

Dentro de la biblioteca había niños y adolescentes hispanos y sus padres, y algunas personas mayores. Se sentaron en sillas leyendo, se pararon a inspeccionar la colección bilingüe y trabajaron en los ordenadores. Estos ordenadores son los únicos a las que mucha gente en la ciudad tiene acceso. Los programas de alfabetización y de apoyo a las tareas después de la escuela en las bibliotecas están entre los pocos lugares seguros donde los padres pueden dirigir a sus hijos, lejos de las pandillas.

Esta tarde, los padres leen a sus hijos en español susurrado, y el aire se siente nutritivo. Como dijo Barry López: «A veces una persona necesita una historia más que comida para sobrevivir». ( también dijo algo parecido Federico García Lorca)

Volví a salir. Los poetas de todos los colores estaban leyendo. La gente se amontonaba con pancartas antibélicas: «¡Libros si! ¡Bombas no!» Los miembros mayores de la comunidad contaban historias, de la historia, de sus propias familias. Fernando Suárez se acercó al micrófono y habló de su hijo de diecinueve años, que había muerto poco antes en Irak. Suárez habló primero en inglés y luego en español, como lo hace frecuentemente en todo el país, y su corazón apenas podía latir por la tristeza.

Tal vez en Oaxaca los niños todavía están escuchando historias que cuentan los ancianos, pero estos niños en Salinas están siendo criados por aparatos de televisión: son niños de llave. Sus padres trabajan en su mayor parte en el campo y en hogares ricos. Si estás hipnotizado por la estupidez de la televisión, y no llegas a escuchar o leer historias sobre su mundo, estarás confundido y engañado, pensando que el mundo no es milagroso y si lo es.

La atención de los medios de comunicación atrajo suficiente dinero, buena parte era lo recaudado ese mismo día, para mantener las bibliotecas abiertas durante todo un año. Puede que esto no te parezca un milagro, pero si hubieras estado en la jornada de «lectura de emergencia», verías que fue al menos el comienzo de uno.

Un puñado de artistas normalmente obsesionados con sí mismos se unieron para decir a la gente de Salinas: Nos preocupamos por tus hijos, tus historias y tu libertad. Algo ha ido tan mal en este país que necesita arreglo, y eso nos preocupa. La lectura y los libros son medicina. Las historias son escritas y contadas por y para personas que han sido quebrantadas, pero que se han levantado, o se levantarán, si se les presta atención. Esas personas somos tú y nosotros. Las historias y la verdad son milagros para el alma, y eso hace que hoy en día esta sea una reunión sagrada.

 

Biblioteca John Steinbeck, Salinas, California, 2009

 

Anne Lamott es una aclamada novelista y escritora de no ficción, así como una apasionada activista política, oradora pública y profesora de escritura.

Proyecto mundial para fotografiar bibliotecas

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Grand Canyon Community Library, Grand Canyon National Park, Arizona, 2012

 

Los estadounidenses Robert Dawson y Ellen Manchester viajaran por todo el mundo para fotografiar bibliotecas. Manchester es administradora de una organización sin fines de lucro, curadora de fotografías y activista ambiental. Dawson es fotógrafo, y sus obras se encuentran en las colecciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de San Francisco y el Museo Nacional de Arte Americano. La Biblioteca del Congreso compró todo su archivo de 680 copias, negativos, revistas y documentos relacionados con el Proyecto de Bibliotecas Públicas. Para llevar a cabo este proyecto disponen de una beca «Fulbright Global Scholarship», un programa de intercambio cultural estadounidense.

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Brooklyn Public Library

 

En este momento está en Israel, y posteriormente viajaran por Italia y Grecia, durante las últimas seis semanas, la Biblioteca Nacional de Israel en Jerusalén ha sido su hogar profesional, y han viajado al norte y al sur, explorando ciudades y bibliotecas más pequeñas y más grandes.

«No soy bibliotecario, pero soy fotógrafo y lo que encontré es que las bibliotecas son más relevantes ahora que nunca», dijo Dawson. «Son más activos que antes, hay más gente en las bibliotecas de los EE.UU. que nunca antes, y más gente que nunca pidiendo libros.»

Dawson publico en 2014 el libro de fotos de bibliotecas «The Public Library»: A Photographic Essay» (Princeton Architectural Press, 2014), con fotografías de bibliotecas estadounidenses, proyecto que implicó 18 años de investigación. Esta obra de Robert Dawson es un argumento irrefutable para la preservación de las bibliotecas públicas, se trata de una colección de fotografías y textos de y sobre bibliotecas -grandes o muertas, descoloridas o suntuosas- que conforman una narrativa que combina la esfera pública con la memoria privada. Junto a las hermosas fotografías de Dawson hay breves reflexiones sobre el tema de mentes tan célebres como Isaac Asimov, Anne Lamott y E.B. White.

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Tulare Country Free Library

 

En 2016, fueron al norte y al este de Europa, descubriendo que la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto eran primordiales en las bibliotecas polacas, y ampliando su búsqueda a las bibliotecas universitarias y privadas para comprender mejor su papel en las comunidades. En su opinión, Alemania tiene  un sistema de bibliotecas públicas muy vigoroso, a menudo utilizado por los refugiados como lugar para aprender el idioma y la cultura o bien rellenar papeleo administrativo, mientras que Italia es rica en bellas bibliotecas antiguas y en pequeñas joyas comunitarias, como el Club Alpino de Turín. también trabajaron con organizaciones como «Bibliotecas Sin Fronteras», que ha puesto bibliotecas en lugares como lavanderías.

 

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En la Biblioteca Nacional de Moscú (Foto de Dawson)

 

Su viaje a las bibliotecas israelíes incluyó bibliotecas sencillas de centros comunitarios, bibliotecas diseñadas por arquitectos y bibliotecas de calle como las que se crearon para los refugiados en Tel Aviv, incluso una en la playa.

Las publicaciones que surjan de este viaje podrían terminar como libros basados en ideas, dijo Manchester, cada uno de ellos basado en los temas generados por diferentes tipos de bibliotecas en los diferentes lugares que visitaron durante el curso de la investigación de la beca Fulbright.

Una biblioteca pública gratuita es una noción revolucionaria

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En su ensayo «En el país de Steinbeck, dijimos que no al cierre de las bibliotecas.» Anne Lamott  narra cómo ella y algunos amigos – escritores y artistas de toda la costa oeste – se unieron para salvar las bibliotecas de Salinas, una de las comunidades más pobres de California, después de que el gobierno amenazara con cerrarlas por cuestiones presupuestarias: y allí dice:

“Una biblioteca pública gratuita es una noción revolucionaria, y cuando la gente no tiene acceso gratuito a los libros, entonces las comunidades son como radios sin baterías. Aísla a las personas de las fuentes esenciales de información -mítica, práctica, lingüística, política- y les rompe. Les dejas indefensos ante la opresión política.”

 

Anne Lamott

Anne Lamott es una escritora y novelista estadounidense. También es una activista política, conferenciante y profesora de escritura.