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Una bibliotecaria salvó la vida de 55 personas cuando un pistolero abrió fuego en una escuela secundaria de Florida y mató a 17 personas.

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Diana Haneski al lado de una cruz erigida para las víctimas del tiroteo escolar en Parkland, Florida REUTERS.

La bibliotecaria Diana Haneski guió a 55 personas a la sala de prensa en la parte trasera de la biblioteca de la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas durante el tiortero del Día de San Valentín. Cerró la puerta con llave e hizo que todo el mundo se escondiera detrás de lo que encontrara mientras el pistolero se encontraba por los pasillos, matando a 17 personas e hiriendo a 14.

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Diana Haneski, una bibliotecaria especialista en medios de comunicación de Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland, pasó a la acción alertada por los primeros disparos llevando a 50 estudiantes y cinco adultos a una sala del equipo de medios de comunicación en la parte trasera de la biblioteca y cerró las puertas con llave. Algunos profesores de la escuela creían que el tiroteo era un simulacro, ya que recientemente habían recibido formación y se les había informado de que se produciría un incidente simulado. Al darse cuenta de que el tiroteo era real, le dijo a la gente que se sentara en el piso de la sala de prensa y se escondiera detrás de los objetos. Cerró la ventana y apagó las luces. Haneski le dijo a Reuters que tan pronto como oyó la advertencia de cierre, incluso antes de que oyeran los primeros disparos, gritó a los estudiantes:»‘ ¡Venid aquí! «¡Venid aquí!!»

En una entrevista a Reuters, Diana Haneski, de 57 años, dijo que sabía como proceder ya que tuvo en cuenta como en otra ocasión una colega bibliotecaria Yvonne Cech, había logrado salvar a 22 personas durante la masacre de la Escuela Primaria Sandy Hook en 2012 encerrado a 18 niños y cuatro adultos en un pequeño armario durante el tiroteo.

 

La biblioteca representa el mundo de todos los ingenios que creemos que la salvación está en la cultura

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La biblioteca del Ateneo tiene pupitres, cada uno con su lamparita, para aislarte, con las paredes hasta arriba de libros. Aparte del edificio y de su historia —fíjate: ahora estamos en el despacho de Azaña, pone los pelos de punta—, la biblioteca tiene mucha madera, con lomos de libros muy bien encuadernados. Representa el mundo de todos los ingenuos que hemos creído que la salvación está en la cultura. Aquí escribí tres novelas. Salía de casa con el coche, aparcaba en el Congreso. Y a veces lo pasaba mal: a la entrada había un guardia que te hacía abrir el maletero y siempre pensé que iban a encontrar un cadáver. Y me venía a la biblioteca. Se permitía fumar. Cuando lo prohibieron me fui a la pecera, que me gustaba porque tenía forma de cerebro. Escribí Volver a casa, La soledad era esto y creo que El jardín vacío. Por estas bibliotecas parece que no pueden pasar ni la guerra: son burbujas en las que estás a salvo porque dentro de la cultura —tengo yo esa impresión— estamos a salvo.

 

“Busco la puerta que conduce a la realidad porque estamos en el delirio”
Juan José Millas

El Pais 2018/02/17

 

 

 

“La verdadera paz no es sólo la falta de tensiones. Es la presencia de justicia.”

 

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 “La verdadera paz no es sólo la falta de tensiones. Es la presencia de justicia.” –

Martin Luther King

 

El Dr. Martin Luther King, Jr., galardonado con el Premio Nobel de la Paz, luchó contra la discriminación a través de la resistencia no violenta y ayudó a transformar una nación a través de su convicción sobre la igualdad. El legado del Dr. King y demuestra cómo las bibliotecas empoderan a los líderes con este cartel de Beacon Press.

 

 

Las «Book women»: Las mujeres que llevaron libros a caballo a las aisladas comunidades montañosas de Kentucky durante la Gran Depresión

 

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Eran conocidas como las «mujeres de los libros». Montaban a caballo, generalmente al amanecer, para tomar su camino a lo largo de las laderas nevadas y a través de arroyos fangosos con un objetivo simple: entregar material de lectura a las aisladas comunidades montañosas de Kentucky.

 

 

Durante la Gran Depresión, miles de personas vivieron al borde de la inanición. Muchos perecieron. En 1935, el Presidente Franklin D. Roosevelt creó el Works Progress Administration (WPA), bajo su iniciativa New Deal de 1933. El WPA fue diseñado para que la gente se recupere. Uno de sus programas más innovadores fue el Pack Horse Library Project of Eastern Kentucky. Personas de todo el país apoyaron los objetivos del proyecto, pero fueron las bibliotecarias -jóvenes decididas, que con tan solo un sueldo de 28 dólares al mes, llevaron la esperanza de un mundo más allá a través de la lectura a las gentes de las montañas de Kentucky.

 

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Un grupo de «Book women» a caballo en Hindman, Kentucky, 1940.

Durante la llamada «Gran Depresión», el desempleo aumentó hasta el 40 por ciento en los Apalaches. Las bibliotecas ambulantes de caballos no eran totalmente nuevas en Kentucky, pero esta iniciativa fue una oportunidad para impulsar el empleo y la alfabetización al mismo tiempo.

El WPA pagó los salarios de los portadores de libros -casi todos los empleados eran mujeres-, haciendo que la iniciativa fuera inusual entre los programas del WPA. Los condados tenían que tener sus propias bibliotecas de base desde las cuales las bibliotecarias montados viajaban. Las escuelas locales ayudaron a cubrir esos costos, y se donaron los materiales de lectura-libros, revistas y periódicos-. En diciembre de 1940, un aviso en el periódico Mountain Eagle señaló que la biblioteca del condado de Letcher «necesita donaciones de libros y revistas sin importar la edad o el desgaste que tengan».

Las revistas y periódicos antiguos se cortaban y pegaban en álbumes de recortes con temas particulares, por ejemplo, recetas o artesanías. Uno de estos álbumes de recortes, que todavía se lleva a cabo hoy en día en la Biblioteca y Museo Presidencial de FDR en Hyde Park, Nueva York, contiene recetas pegadas en un cuaderno con la siguiente introducción:»Los libros de cocina son populares. Cualquier cosa que tenga que ver con enlatar o conservar es bienvenida.» Se repararon libros en las bibliotecas y, como apunta el historiador Donald C. Boyd, se distribuyeron viejas tarjetas navideñas para usarlas como marcapáginas y evitar que las páginas dobladas «orejas de perro» resultaran dañadas.

Las mujeres del libro cabalgaban entre 100 y 120 millas por semana, en sus propios caballos o mulas, a lo largo de rutas designadas, independientemente del clima. Si el destino era demasiado remoto incluso para los caballos, desmontaban y se iban a pie.

 

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A finales de 1938, había 274 bibliotecarios en 29 condados. En total, el programa empleó a casi 1.000 bibliotecarios hípicos. La financiación terminó en 1943, el mismo año en que se disolvió el WPA, cuando el desempleo se desplomó durante la guerra. No fue hasta la década siguiente que se reanudaron los servicios de libros móviles en el área través de bibliobuses, que fueron muy populares.

Además de proporcionar materiales de lectura, las mujeres del libro sirvieron de apoyo para estas comunidades. Trataron de llenar las solicitudes de libros, a veces se detuvieron para leer a los que no podían, y ayudaron a cultivar el orgullo local. Como dijo en una ocasión un usuario a su bibliotecaria :»Esos libros que nos trajiste nos han salvado la vida».

 

The Women Who Rode Miles on Horseback to Deliver Library Books
Librarians are amazing.
BY ANIKA BURGESS AUGUST 31, 2017

La biblioteca de los libros vacíos

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Sierra i Fabra, Jordi. La biblioteca de los libros vacíos. Alzira (Valéncia): Algar, 2006. ISBN: 84-96514-82-X

Primeras páginas GRATIS

 

«Los libros son la verdad, y los sueños, y la realidad, y la fantasía, y el conocimiento, y el entretenimiento, y la paz, y la vida. Sí, la vida, porque los libros están vivos, tienen alma, corazón, sentimientos …»

En un pueblo apacible y tranquilo se produce un extraño fenómeno: a los libros de la biblioteca se les caen todas las letras. ¿Por qué? ¿Cuál es el misterio? Un hombre sabio descubre la verdad: incultura. En el pueblo nadie lee. Pero mientras crece el miedo y nadie se explica el insólito acontecimiento, los niños del pueblo descubrirán algo aún más importante, que marcará su futuro para siempre. Novela corta, en la que se mezcla fantasía y realismo. La historia es amena y se lee con mucha facilidad. Además, la problemática tan actual que presenta, y la solución que propone al tema de la incultura, donde los jóvenes tienen el máximo protagonismo, son ingredientes idóneos para que esta historia atrape desde la primera página.

 

Fragmento

 

«Entró en la placita de San Casiano. Vivía al otro lado de la Plaza Mayor, así que ya estaba  cerca. Ni siquiera miró a su derecha, en dirección a la oscura biblioteca municipal. Por allí apenas si había luz. La atravesó por el mismo centro y fue entonces cuando, de pronto, su pie pisó algo. Estuvo a punto de resbalar.

–¿Pero qué…? –rezongó Tadeo. Bajó los ojos al suelo sin ver nada. Levantó su pie para mirarse la suela del zapato. Y la encontró allí, pegada, diminuta aunque brillante. Una letra.

Para ser más exactos, una a mayúscula. Tadeo abrió unos ojos como platos. No entendía
nada. Pisar una letra era lo más extraño y absurdo que jamás hubiese hecho en la vida. ¿Qué estaba haciendo allí una letra, en mitad de la placita de San Casiano? Las letras no se caían como las hojas de los árboles. Las letras formaban parte de los libros y… Los libros.

Tadeo giró la cabeza a la derecha, en dirección a la biblioteca municipal. Llevaba cerrada  un año, justo desde la jubilación de la señorita Virtudes, la bibliotecaria.

Se acercó a ella, con la letra en la mano. A los tres pasos vio en el suelo una eme minúscula, y un poco más allá, una zeta. Las recogió. Eran de tipografías distintas, pero
eran letras al fin y al cabo.

–Esto es la mar de raro –dijo Tadeo en voz alta. No tenía la llave de la biblioteca, por supuesto, pero se acercó a la puerta igualmente, más y más perplejo. Las letras parecían provenir de allí. Justo en los tres escalones vio media docena más. Ya ni las recogió, aunque una era enorme, dorada y de carácter antiguo. Entre el último escalón y la puerta el viento estaba jugando con otro puñado, arremolinándolas. Lo comprendió al momento. Por debajo de la puerta de la biblioteca asomaban más puñados de letras, decenas, quizás centenas, millares. Letras y más letras. Tadeo nunca había visto nada igual. Por ese motivo, asustado, con el sueño y la pereza hurtados de su ánimo, echó a correr como alma que lleva el diablo hacia la casa de Benjamín, que además de su amigo era el alcalde del pueblo. Aquello necesitaba la presencia de la máxima autoridad.»

 


 

«Los libros hablan de personas que han existido en el pasado tanto como de seres sólo reales en la mente de sus creadores. …. Los libros son la verdad, y los sueños, y la realidad, y la fantasía, y el conocimiento, y el entretenimiento, y la paz, y la vida. Sí, la vida, porque los libros están vivos, tienen alma, corazón, sentimientos.»

«Cuando un libro no es leído, es como una persona que no vive, que se seca… y muere. Cuando una persona muere se la llora y se la entierra. Luego se la recuerda. Pero las demás personas siguen viviendo. Lo mismo pasa cuando un libro muere. Los demás siguen existiendo. Sin embargo… ¿qué sucedería si nadie leyera ningún libro? La respuesta se encuentra en una biblioteca cerrada y olvidada. Los libros se mueren, de tristeza, de soledad, abandonados a su suerte. …. Los libros se debilitan porque nadie los lee, ninguna energía ha recorrido sus páginas, sus letras, y han acabado extinguiéndose por aburrimiento!»

La imagen de las bibliotecas en la literatura

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«Con la música a otra parte» es un programa temático sobre música de Radio Universidad de Salamanca realizado por Julio Alonso Arévalo. En esta ocasión hemos puesto música sobre palabras que aluden a la imagen social de las bibliotecas bibliotecarios y el mundo de la información.

El el programa hemos escuchado:

0. Sintonia Pixies «Planet of sound»

Álbum: Trompe le Monde
Fecha de lanzamiento: 1991
Género: Música alternativa/Indie

  1. «Digital» de Joy División con las palabras del libro «Dublinesca» de Enrique Vila Matas

“Se ha sentado ante la pantalla del ordenador poniendo la misma
cara que Spider cuando muestra nítidamente su incomunicación con un
mundo que no comprende. Primero, busca últimas noticias en Google
sobre él. Al igual que en los últimos días, no hay ninguna. Navega luego
un rato por los más diversos lugares y da finalmente con un artículo que
le parece curiosamente relacionado con su decisión de celebrar un
funeral en Dublín. En él se habla de que se llegará más pronto de lo
esperado a una digitalización de todo el saber escrito y a la
desaparición de los autores literarios en aras de un único libro universal,
de un flujo de palabras prácticamente infinito, lo que se alcanzará,
naturalmente, dice el articulista, a través de Internet.”

Enrique Vila-Matas “Dublinesca”

2. Música «Here with me» de Dido, y palabras de Javier Cercas

“Para lugares seguros, las bibliotecas públicas. El primer espacio de esperanza en la selva de asfalto. En cualquier gran ciudad, la biblioteca quintuplica el número de carnets de socios del mayor club de fútbol. Todos los días pasan cosas, pero no hay ninguna noticia de bibliotecas en los medios de comunicación. Allí conviven todas las generaciones, los géneros, las tribus urbanas. En ese espacio común no hay separadores ni separatistas. Es un lugar de encuentro, donde todos somos iguales. Es un lugar presencial, pero también íntimo, donde vivir la felicidad clandestina de abrir lo desconocido.”
Javier Cercas La Geografía del Miedo
 .
3. David Sarborn «Commin’ horn baby» con texto de José Luis Martín Descalzo
.

“Sí, henos aquí en un mundo superinformado que informa de todo menos de lo fundamental. Henos aquí en un tiempo en que nunca sabremos si los hombres aman, esperan, trabajan y construyen, pero en el que se nos contará con todo detalle el día que un hombre muerda a un perro. Presiento que aquí está una de las claves de la amargura del hombre contemporáneo: sólo vemos el mal, sólo parece triunfar la estupidez.”

J.L. Martín Descalzo “Razones para vivir”

4. Música de Frenec Snetberg «Szivárvárny» Marshall MacLuhan «La galaxia Gutenberg»
.

«Cuando la imprenta fue algo nuevo, se mantuvo como un desafío al viejo mundo de la cultura del manuscrito… Hasta más de dos siglos después de la imprenta, nadie descubrió cómo mantener un tono o actitud particular a lo largo de una composición en prosa…. El libro impreso fue un nuevo medio visual disponible para todos los estudiantes, e hizo anticuada la educación anterior. El libro fue literalmente una máquina de enseñar, allí donde el manuscrito fue tan solo una primitiva herramienta para la enseñanza»

Marshall McLuhan. “La Galaxia Gutenberg” Toronto: University of Toronto Press, 1962

5. Música Jimmy Smith «On for filly Joe» y palabras de Roberto Bolaño

“Lo bueno de robar libros -y no cajas fuertes- es que uno puede examinar con detenimiento su contenido antes de perpetrar el delito.”

Roberto Bolaño

 

6. Anoauir Barehin Trio «Ashkabab» y letra de Alberto Ruy Alvarez “En los labios del agua”.

“Vestido de raso azul y rojo, con el turbante blanco brillante, el halaiquí extendía cada historia ante los ojos asombrados de su público como si desdoblara un gran mapa en el aire. El placer de contarlas y de escucharlas era evidente. Hasta mi ventana llegaba esa sensación de embrujo placentero, esa especie de humedad envolvente que viajaba con su voz. Una bruma cálida de palabras creciendo en círculos concéntricos. Más de una vez me había dejado seducir por estos contadores que sabían más historias de la gente, y las sabían mejor que muchas bibliotecas y archivos”

Alberto Ruy Alvarez “En los labios del agua”.

7. Avishai Cohen «The Capitan & the ship at sea» con palabras de Mario Crespo

“Encontré un cuento de Felisberto Hernández, en el que el acomodador de un cine descubre que posee un don: emitir luz. Él es la luz. Él es la bombilla. El cuento no contempla una propiedad llamada autoabsorción, en virtud de la cual todo cuerpo que emite luz también consume su propia luz. Ese es el motivo por el que el 99 % del conocimiento que alberga cualquier biblioteca [o incluso un solo libro, el tamaño no importa] muere en la celulosa de esa biblioteca. En Internet, esa autoabsorción la constituye la información viral. Agustín Fernández-Mallo, El hacedor (de Borges), Remake”

Pasaje de Crespo, Mario. “Biblioteca Nacional.”

8. Música de Steve Winwood «Silvia» y las palabras de  Kurt Vonnegut en «Un hombre sin patria»

“Mientras que sobre el tema de la quema de libros, quiero felicitar a los bibliotecarios, no famosos por su fuerza física, que, por todo el país, se han resistido firmemente frente a los matones antidemocráticos que han tratado de eliminar ciertos libros de sus estantes, y destruyeton los registros en vez de tener que revelar a policía del pensamiento los nombres de las personas que llevaron a cabo el registro de esos títulos. Por lo que la América que amé todavía existe, pero no en la Casa Blanca, ni en el Tribunal Supremo, ni el Senado, ni la Cámara de Representantes, o los medios de comunicación. La América que amaba aún existe en los mostradores de nuestras bibliotecas públicas.”

 Kurt Vonnegut «Un hombre sin patria»

9. Música «Sitll got the blues» de Gary Moore con palabras de Alberto Ruy Alvarez «Quinteto de Mogador». Una concesión no bibliotecaria en el ecuador del programa. Justificada por la calidez, calidad y sensualidad del txxto. Muy recomendable.

Esa mujer obsesiva cerró los párpados de su amante y le dio un beso en la frente. Luego otro en la boca. Dejó en los labios del muerto una mancha intensamente roja. Alguien estuvo a punto de limpiarla con un pañuelo pero ella lo impidió. Así por lo menos algo tan personal y frágil como la huella de sus labios se iría con él.

Iba a besarlo de nuevo cuando, al inclinarse, salió de su pecho la pequeña mano de plata que colgaba de su cuello. Un talismán poderoso, hecho por los orfebres de su ciudad, Mogador. El metal ligero tocó la boca del muerto antes que ella y, de los labios fríos, brotó una voz desgarrada y tumultuosa, como agua hirviente. Nos asustó. Imposible según los médicos pero salió como de una fuente. Era un quejido hondo que muy poco a poco se fue ordenando en sílabas claras. El cuerpo inmóvil, tocado accidentalmente por la mano de plata, parecía de pronto iluminado desde dentro por su voz.

Alberto Ruy Sánchez  “Quinteto de Mogador”

10. Georges Benson «Afirmation» con palabras de Roberto Bolaño «Los detectives salvajes»

“No sé muy bien en qué consiste el realismo visceral. Tengo diecisiete años, me llamo Juan García Madero, estoy en el primer semestre de la carrera de Derecho. Yo no quería estudiar Derecho sino Letras, pero mi tío insistió y al final acabé transigiendo. Soy huérfano. Seré abogado. Eso le dije a mi tío y a mi tía y luego me encerré en mi habitación y lloré toda la noche. O al menos una buena parte. Después, con aparente resignación, entré en la gloriosa Facultad de Derecho, pero al cabo de un mes me inscribí en el taller de poesía de Julio César Álamo, en la Facultad de Filosofía y Letras, y de esa manera conocí a los real visceralistas o viscerrealistas e incluso vicerrealistas como a veces gustan llamarse.”

Los detectives salvajes de Roberto Bolaño

11. Joe Jackson «What the use» con palabras de Haruki Murakami «Al sur de la frontera al oeste del sol«

“La lectura era como una adicción; Leía mientras comía, en el tren, en la cama hasta altas horas de la noche, en la escuela, donde me quedaba con el libro oculto para poder leer durante la clase. En poco tiempo me compré un pequeño equipo de música y pasaba todo mi tiempo en mi habitación, escuchando discos de jazz. Pero no tenía casi ningún deseo de hablar con nadie sobre la experiencia que adquirí a través de libros y música. Me sentía feliz sólo, siendo yo y nadie más. En ese sentido yo podría ser llamado solitario”

Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del Sol

12. Música de Jhon Coltrane «Nature boy» y textos de Dylan Thomas, el poeta enamorado de las palabras

“(…) quería escribir poesía porque me había enamorado de las palabras. Los primeros poemas que conocí fueron canciones infantiles, y antes de poder leerlas, me había enamorado de sus palabras, sólo de sus palabras. Lo que las palabras representaban, simbolizaban o querían decir tenía una importancia muy secundaria; lo que importaba era su sonido cuando las oía por primera vez en los labios de la remota e incomprensible gente grande que, por alguna razón, vivía en mi mundo.”

Dylan Thomas

13. Música de Jhon Anderson y Rick «Wakeman Just one man» con palabras de Antonio Muñoz Molina

“En la biblioteca pública… yo leo, trabajo, escribo alguna postal, gustosamente solo y a la vez acompañado, mecido por el rumor cauteloso de la gente”

Antonio Muñoz Molina

14. Thin Lizzy «Wiskhey in the Jar» con palabras de José Oretaha y Gasset «La misión del bibliotecario»

“Mas no sólo hay ya demasiados libros, sino que constantemente se producen en abundancia torrencial. Muchos de ellos son inútiles o estúpidos, constituyendo su presencia y conservación un lastre más para la humanidad, que va de sobra encorvada bajo sus otras cargas…. Me parece que ha llegado la hora de organizar colectivamente la producción del libro. Es para el libro mismo, como modo humano, cuestión de vida o muerte. “

“Por otra parte, tendrá el bibliotecario del porvenir que dirigir al lector no especializado por la selva selvaggia de los libros y ser el médico, el higienista de sus lecturas. … En suma, señores, que a mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser, no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, «la mise au point» de la función vital que es el libro.”

José Oretaha y Gasset «La misión del bibliotecario«

15. Sintonía final de Cierre. Cancion «Librarian» del grupo My Morning Jacket

Camina por el patio, hacia la biblioteca…
Puedo oír el zumbido de los insectos y las hojas cerca de mis pies…

Pasea por la escalera, en el pasillo de los libros…
Desde que tenemos la internet estos son difícilmente usados…

Entro en el baño de hombres…peinando mi pelo…
Cuando dios nos dio espejos no tenía ni idea…

En busca de una lección en los periódicos…
Ahí te espío escuchando la radio AM…

Karen de Carpenters, cantando bajo la lluvia…
Otra encantadora víctima del diabólico espejo…

No es que no estés tratando, con un lápiz en tu pelo…
De desafiar la belleza que el buen señor puso ahí…

Simple y pequeño ratón de biblioteca. Escondida debajo…
Es la más sexy bibliotecaria… Quítate esas gafas y deja caer tu pelo para mí.

Así que te veo a través de la biblioteca, imaginando una escena:
Tú y yo en la cena, pasando el tiempo, y luego a dormir
.
Y entonces qué podría decirte yo a ti, acostada ahí en la cama?
Estas palabras, con un beso, plantaré en tu cabeza:

¿Qué hay dentro de nuestras cabezas que nos hace hacer lo contrario…?
Nos hace hacer lo contrario de lo que es correcto para nosotros?

Porque todo estaría bien…y todo sería bueno…
Si todo el mundo diera… cada uno lo que puede.

Dulce pequeño ratón de biblioteca. Escondida debajo…
Es la más sexy bibliotecaria…
Quítate esas gafas y deja caer tu pelo para mí.
Quítate esas gafas y deja caer tu pelo para mí.

Simple pequeña belleza. El cielo en tu respiración.
El más simple de los placeres. El mundo en su mejor forma.

«Librarian» del grupo My Morning Jacket

 

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El amor por la lectura de Isabel Coixet

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Apuesto por lo que me interesa. El dinero que soy capaz de reunir es otro tema, pero tengo la sensación de que siempre he rodado con prisas. La librería costó 10 años de esfuerzo porque casi nadie veía en mi guion una película. He tenido que escuchar: “No pasa nada, ¿no?”, “¿Pero ella por qué no es más joven?”, “¿Por qué no hay una historia de amor?”. Parece ser que la historia de amor por la lectura no es suficiente.

Isabel Coixet. Directora de cine de “La libreria” de Penelope Fitzgerald

 

Entrevista El País

 

 

 

 

Trabajadores de la basura juntaron los libros que la gente tiraba e hicieron una biblioteca comunitaria en una fábrica abandonada

 

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¿Qué ocurre con los libros que los lectores deciden tirar para hacer hueco en sus estanterías? En Ankara, Turquía, los volúmenes abandonados reviven en las paredes de una antigua fábrica de ladrillos, conformando una sorprendente biblioteca. Ya cuenta con más de 4.750 obras. Los ejemplares que ya no se pueden leer son transformados en apoya libros.

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Paraísos del saber: 50 bibliotecas emblemáticas del Perú

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Yrivarren, I. [e-Book]  Paraísos del saber: 50 bibliotecas emblemáticas del Perú. Lima, Fundación telefónica, 2015

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Telefónica presentó el libro “Paraísos del Saber, 50 bibliotecas emblemáticas del Perú”. Se trata de un libro que describe las 50 bibliotecas más emblemáticas del Perú y pretende dar a conocer a los autores, estudiosos, maestros y personajes que crearon dichas bibliotecas, dejando un legado de nuestro tiempo e historia. A través de sus páginas “Paraísos del Saber, 50 bibliotecas emblemáticas del Perú” muestra las vivencias de los propietarios de estas bibliotecas así como su particular percepción de estos lugares como refugios y el origen de su pasión por los libros, convirtiéndose en un viaje por estos maravillosos universos. Así, se podrá recorrer las bibliotecas de los conventos de La Recoleta, en Arequipa; de Santa Rosa de Ocopa, en Huancayo; de la Catedral de Lima, y hasta del Penal Castro Castro. Pero también de insignes peruanos como Javier Pérez de Cuéllar, Mario Vargas Llosa, Víctor Raúl Haya de la Torre, Fernando de Szyszlo, José Tola, Luis Jaime Cisneros, Manuel Moreyra y el Padre Gustavo Gutiérrez, entre otros. “A través de ‘Paraísos del Saber, 50 bibliotecas emblemáticas del Perú’ podemos descubrir los gustos e intereses particulares sobre algunos temas que se vuelven la semilla e impulso del coleccionista de libros y que a la larga, da forma a las diversas bibliotecas que hoy visitamos, esas que encierran las fantasías y los conocimientos, y también aquellas que vuelven a llenarnos de interrogantes para proseguir en su búsqueda. Asimismo, tendremos la oportunidad de disfrutar de estos refugios, a través de imágenes plasmadas con la sensibilidad y el talento de los fotógrafos Morgana Vargas Llosa y Hans Stoll”, señaló Ingrid Yrivarren, que debuta como escritora y editora literaria con este libro, producido por “VIVA en el Mundo”, organización que dirige y que busca promover la cultura peruana, resaltando y dando a conocer sus riquezas.

 

 

La biblioteca nos conecta con la perspicacia y con el conocimiento

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«La biblioteca nos conecta con la perspicacia y con el conocimiento, penosamente extraído de la naturaleza por las mentes más grandiosas que hayan existido: los mejores maestros, seleccionados de entre el planeta y la historia enteros, nos enseñan sin cansancio alguno y nos inspiran para hacer nuestra propia contribución al conocimiento colectivo de la especie humana. Creo que la salud de nuestra civilización, la profundidad de nuestra percepción acerca de la importancia de la cultura así como la preocupación por el futuro pueden todos ser bien probados por la medida en que apoyamos a nuestras bibliotecas.»

Carl Sagan. Cosmos