Archivo por meses: noviembre 2025

Open AI vs. Anthropic ¿Quién está ganando realmente la guerra de la IA?

El artículo examina de forma comparada las estrategias corporativas de OpenAI y Anthropic en el desarrollo, comercialización y posicionamiento de la inteligencia artificial. La tesis central es que, aunque OpenAI sigue captando la mayor atención mediática, es Anthropic quien podría estar cimentando un enfoque más sostenible a largo plazo.

La narrativa comienza señalando que OpenAI ha logrado una enorme difusión gracias a su producto de consumo dominante, ChatGPT, con cientos de millones de usuarios semanales y un modelo de negocio centrado en suscripciones individuales y alianzas con Microsoft. Sin embargo, ese éxito trae consigo costes elevados, enormes inversiones en infraestructura —centros de datos, chips de alto rendimiento— y una presión constante por mantener la visibilidad pública y lanzar nuevas funcionalidades.

En cambio, el texto destaca que Anthropic ha adoptado una vía más discreta pero enfocada al mercado empresarial: aproximadamente el 80 % de sus ingresos provienen de cuentas corporativas, con una fuerte presencia en clientes que buscan rendimiento fiable en tareas especializadas, como programación, redacción legal o análisis de datos. Los modelos de Anthropic, como la serie Claude, habrían alcanzado una cuota de mercado del 32 % en aplicaciones empresariales frente al 25 % de OpenAI, lo que sugiere un avance en un entorno más rentable por cliente.

Otro aspecto importante que se resalta es la diferencia en sus alianzas industriales: OpenAI tiene una integración profunda con Microsoft, lo que le da masa crítica, pero al mismo tiempo lo expone a desafíos de coste, monetización y dependencia de la demanda masiva. Anthropic, por su parte, trabaja con Amazon Web Services, Google Cloud y otros socios, lo que le permite diversificar su infraestructura y posicionarse como proveedor técnico para empresas, en lugar de únicamente tener visibilidad de marca de consumo.

El artículo subraya que el verdadero “ganador” no se definirá solo por quién tenga más usuarios o más ruido mediático, sino por cuál compañía logre convertir capacidades de IA en generación de ingresos predecibles y rentable para el negocio, con clientes que dependen de ella para tareas críticas. En ese sentido, la estrategia empresarial de Anthropic se presenta como más sólida —menos espectáculo, más foco— mientras que OpenAI opera con mayor exposición, mayor expectativa y también mayor vulnerabilidad a los ciclos de moda y costes de escala.

Cómo conclusión se invita a reflexionar sobre qué significa “ganar” en la carrera de la IA: si es dominar mercados de consumo, liderar en investigación, controlar la infraestructura, o construir un negocio durable que pueda escalar sin quebrar bajo el peso de las inversiones. En ese escenario, la estrategia de Anthropic podría tener ventaja en términos de sostenibilidad, aunque OpenAI mantiene una clara delantera en visibilidad y usuarios.

El uso de la IA en escuelas se vincula con efectos negativos en los estudiantes

Center for Democracy & Technology. “CDT Survey Research Finds Use of AI in K-12 Schools Connected to Negative Effects on Students.” October 8 2025.

Texto completo

Diapositivas

Una encuesta realizada por el Center for Democracy & Technology (CDT) revela que el empleo de herramientas de inteligencia artificial (IA) en escuelas de enseñanza primaria y secundaria (K-12) se ha normalizado, pero al mismo tiempo está asociado con una serie de efectos negativos en los estudiantes.

La investigación abarcó la experiencia de maestros, estudiantes y padres durante el curso 2024-2025 y muestra que el 85 % de los docentes y el 86 % de los estudiantes informaron haber usado herramientas de IA.

Entre los hallazgos más relevantes destaca que aproximadamente la mitad de los estudiantes dijeron sentirse menos conectados con sus maestros como consecuencia del uso de IA en el aula. Asimismo, un porcentaje significativo de estudiantes admitió haber usado chatbots o herramientas de IA para apoyo emocional, salud mental o incluso como forma de escape de la realidad; de hecho, uno de cada cinco manifestó que él o alguien que conoce había mantenido una relación romántica con una IA.

El estudio también pone de relieve que, mientras el despliegue de la IA en entornos escolares crece, la formación de los maestros, las políticas escolares y las salvaguardas de bienestar estudiantil no lo hacen al mismo ritmo. Solo el 11 % de los docentes declararon haber recibido formación específica sobre cómo responder ante un uso problemático de la IA por parte del alumnado. El informe advierte que el desequilibrio entre adopción tecnológica y preparación institucional puede potenciar riesgos como brechas en la conexión socioemocional entre alumno y profesor, debilitamiento de habilidades clave como el pensamiento crítico o la escritura, y una mayor vulnerabilidad ante el mal uso de herramientas de IA.

El documento de la CDT subraya que, si bien la adopción de IA en las aulas ofrece oportunidades —por ejemplo, para personalizar el aprendizaje o apoyar la enseñanza—, también conlleva desafíos considerables. Estos incluyen la posibilidad de que los estudiantes desarrollen vínculos más fuertes con máquinas que con sus educadores, que su sentido de pertenencia o interacción humana se debilite y que la institución educativa pierda parte de su función formativa y relacional. El informe concluye que, para que la IA contribuya realmente al aprendizaje sin comprometer el bienestar emocional y social de los estudiantes, es imprescindible que las escuelas acompañen su implementación con políticas claras, formación docente, supervisión ética y un enfoque centrado en el alumnado.

Resultados clave del estudio del Center for Democracy & Technology (CDT):

  1. Alta adopción de la IA en las aulas:
    El 85 % de los docentes y el 86 % de los estudiantes afirmaron haber utilizado herramientas de inteligencia artificial durante el curso 2024-2025. Esto demuestra una integración rápida y generalizada de la IA en el entorno educativo K-12.
  2. Impacto negativo en las relaciones humanas:
    Aproximadamente la mitad de los estudiantes manifestó sentirse menos conectado con sus maestros debido al uso de la IA en clase. La tecnología, aunque útil para ciertas tareas, parece estar debilitando los lazos interpersonales y la comunicación directa entre educadores y alumnos.
  3. Uso emocional y social de la IA:
    Un número considerable de estudiantes reconoció emplear chatbots y asistentes de IA como apoyo emocional o para gestionar su salud mental. De manera preocupante, uno de cada cinco estudiantes declaró que él o alguien que conoce había mantenido una relación romántica con una IA, lo que refleja una sustitución parcial de vínculos humanos por relaciones digitales.
  4. Déficit de formación docente:
    Solo el 11 % de los profesores indicó haber recibido formación específica sobre cómo manejar los problemas derivados del uso de IA en el aula. Esta falta de preparación dificulta que las escuelas puedan responder de manera efectiva a los retos éticos, psicológicos y pedagógicos asociados a la IA.
  5. Desequilibrio entre innovación y bienestar:
    El estudio advierte que la adopción tecnológica supera ampliamente la capacidad institucional para proteger el bienestar estudiantil. Esto puede conducir a una pérdida de habilidades esenciales —como el pensamiento crítico, la escritura o la interacción social— y aumentar la dependencia emocional hacia sistemas automatizados.
  6. Necesidad de políticas claras y enfoque humano:
    El CDT concluye que la IA solo podrá ser beneficiosa si se implementa dentro de un marco ético y pedagógico sólido. Es imprescindible acompañar su uso con programas de alfabetización digital, guías de protección emocional y políticas que prioricen el desarrollo humano por encima de la eficiencia tecnológica.

La pertenencia importa: un llamamiento de IFLA e IPA a la acción para el sector editorial y del libro

International Publishers Association. Belonging Matters — A Call to Action for the Publishing and Book Sector. October 17, 2025. Accessed November 3, 2025. https://internationalpublishers.org/belonging-matters-a-call-to-action-for-the-publishing-and-book-sector

En su declaración del 17 de octubre de 2025, la International Publishers Association (IPA), junto con otras organizaciones del mundo editorial, lanza el manifiesto Belonging Matters — A Call to Action for the Publishing and Book Sector, en el que se afirma que el sentido de pertenencia es una condición esencial para que el sector del libro y la edición cumpla con su función social.

El documento sostiene que la edición no es únicamente una actividad económica o cultural, sino un pilar de la democracia, el intercambio de ideas, la creación de conocimientos y la preservación de múltiples voces. En un entorno global marcado por la polarización, la desinformación y las amenazas a la libertad de expresión, el sector editorial se ve convocado no solo a publicar, sino a crear espacios y plataformas en los que todo tipo de personas —como autoras, lectores, profesionales del libro— se sientan vistos, escuchados y respetados.

La declaración describe el sentido de pertenencia como la posibilidad de “ser visto, escuchado y respetado” en las historias que relatamos, los conocimientos que generamos y los libros que compartimos. Cuando las personas se sienten acogidas y empoderadas, incrementan su capacidad de aportar, innovar y, en consecuencia, enriquecer tanto el sector del libro como la sociedad en su conjunto. Este enfoque vincula directamente la cultura del libro con valores universales como la inclusión, la equidad, la diversidad de voces, la libertad de lectura y la justicia informativa.

El manifiesto señala una serie de compromisos clave para el sector editorial, entre los que destacan cinco:

  1. Proteger la libertad de expresión, la libertad para publicar y la libertad para leer, como fundamentos del discurso público y del intercambio de ideas.
  2. Defender la información creíble y de calidad como base de la participación democrática y de la toma de decisiones informada.
  3. Impulsar todas las voces y perspectivas, reconociendo que cada historia contada amplía nuestra comprensión colectiva y nuestra empatía mutua, especialmente de cara a las generaciones jóvenes.
  4. Crear espacios y plataformas inclusivas —en editoriales, librerías, bibliotecas, ferias del libro— donde autoras, investigadores, editores y lectores puedan aportar ideas y experiencias diversas.
  5. Mantener la integridad y la equidad en la forma en que se crea, se comparte y se preserva el conocimiento.

En la introducción del texto se reflexiona sobre el momento crítico que atraviesa el sector: en un tiempo en el que la polarización se acentúa y las corrientes de desinformación proliferan, el papel de la edición y del libro se vuelve más urgente. Los editores y agentes del mundo del libro se conciben como “guardianes” del conocimiento, del diálogo y del descubrimiento, y por ello tienen la responsabilidad de asegurar que todas las voces puedan expresarse y leerse. La apelación es doble: hacia dentro, para que el propio sector adopte actitudes y prácticas inclusivas; y hacia fuera, para que el libro y la lectura funcionen como plataformas de empoderamiento y transformación social.

La declaración también se contextualiza dentro de iniciativas globales relacionadas con la sostenibilidad y los derechos humanos. Por ejemplo, queda alineada con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y con el compromiso de la UNESCO sobre libertad de expresión y acceso al conocimiento. En ese sentido, la “pertenencia” no solo se entiende como cuestión de identidad o diversidad, sino como mecanismo para lograr sociedades más equitativas, informadas y cohesionadas.

Para los profesionales del libro, de las bibliotecas, de la edición académica o cultural —como podría ser su ámbito de interés, dado su perfil en bibliotecas universitarias— el documento ofrece una invitación a la reflexión: ¿cómo puede cada organización (editorial, librería, biblioteca, centro académico) fomentar un sentido de pertenencia entre sus públicos, sus autores, sus usuarios? ¿Cómo asegurar que los procesos de edición, selección, difusión, preservación y mediación del libro no reproduzcan exclusiones, sesgos o silencios?

Belonging Matters se presenta como una llamada urgente y colectivo para que el sector editorial y del libro asuma un papel activo en la construcción de espacios culturales inclusivos, en la defensa de la libertad de leer y publicar, y en la promoción de una diversidad de voces que refleje la realidad global. No se trata solo de “más diversidad”, sino de “pertenecer” —que todos los implicados sientan que tienen un lugar, que pueden participar y que sus historias importan. Esta visión conecta directamente con los valores de servicio público, equidad, acceso al conocimiento y mediación cultural que definen muchas prácticas bibliotecarias, lo que la convierte en un documento de referencia para quienes trabajan en bibliotecas, edición académica y lectura pública.

Competencias en IA para trabajadores de bibliotecas universitarias de ACRL

Association of College and Research Libraries. AI Competencies for Academic Library Workers. Approved by ACRL Board of Directors, October 2025. American Library Association, 2025

Texto completo

American Library Association (ALA) en 2025, establece un marco de competencias para que los profesionales de las bibliotecas universitarias comprendan, evalúen y apliquen la inteligencia artificial (IA) de manera crítica, ética y responsable. La propuesta no busca promover la adopción indiscriminada de la IA, sino desarrollar en los bibliotecarios una combinación equilibrada de conocimiento técnico, juicio ético y pensamiento reflexivo frente a las oportunidades y riesgos que estas tecnologías implican en la enseñanza, la investigación y los servicios de información.

El texto se estructura en dos grandes bloques. El primero se refiere a los mindsets o actitudes fundamentales que deben guiar el trabajo con IA, y el segundo desarrolla un conjunto de competencias distribuidas en cuatro áreas: consideraciones éticas, conocimiento y comprensión, análisis y evaluación, y uso y aplicación. En cuanto a las actitudes, el documento resalta la importancia de la curiosidad como motor para explorar el potencial de la IA; el escepticismo, necesario para mantener una visión crítica; el juicio, que permite decidir cuándo y cómo emplear estas herramientas; la responsabilidad, vinculada al impacto de su uso en la comunidad; y la colaboración, entendida como la disposición a integrar diversas perspectivas en la toma de decisiones. Estas actitudes no son rasgos fijos, sino disposiciones dinámicas que ayudan a los profesionales a adaptarse en un entorno tecnológico en constante evolución.

En el ámbito de las consideraciones éticas, el texto subraya que la relación entre bibliotecas e inteligencia artificial no puede entenderse solo desde lo técnico, sino también desde lo social y lo moral. Los profesionales deben garantizar un acceso equitativo a las herramientas de IA y promover una alfabetización digital que permita a todos los usuarios comprender su funcionamiento y sus límites. Se enfatiza la necesidad de proteger la privacidad, la autonomía y los derechos de autor, así como de evitar la reproducción de sesgos o desigualdades mediante el uso de datos y algoritmos. Además, se plantea que las bibliotecas deben priorizar la transparencia y la rendición de cuentas, asegurando que las herramientas empleadas sean fiables, explicables y respetuosas con la diversidad y el medio ambiente.

El apartado de conocimiento y comprensión detalla los saberes esenciales que deben adquirir los trabajadores de bibliotecas. Incluye la comprensión de conceptos como aprendizaje automático, modelos generativos, algoritmos predictivos o sistemas multimodales capaces de procesar texto, imagen, vídeo o sonido. También se destaca la importancia de entender cómo se entrenan estos modelos, qué tipos de datos utilizan y qué limitaciones presentan. La actualización constante es clave, dado que las tecnologías evolucionan con rapidez y las políticas sobre regulación, detección y atribución de contenido generado por IA cambian continuamente. En este sentido, se propone que los profesionales mantengan una formación continua basada en fuentes diversas y fiables.

En cuanto a análisis y evaluación, el marco plantea que los bibliotecarios deben ser capaces de analizar críticamente las herramientas de IA, comprendiendo cómo funcionan, qué objetivos persiguen y cuáles son sus implicaciones para los servicios de información. Esto incluye la evaluación de beneficios y riesgos, la identificación de sesgos y la valoración del impacto sobre la equidad, la privacidad o la calidad del acceso a la información. Se espera que los profesionales no actúen como simples usuarios, sino como mediadores críticos capaces de seleccionar y recomendar herramientas en función de su idoneidad técnica y ética, y de asesorar a las comunidades universitarias en su uso responsable.

Por último, la categoría de uso y aplicación se centra en la puesta en práctica de la IA en el entorno laboral de las bibliotecas. Se promueve un uso reflexivo y contextualizado, evitando asumir que la IA es siempre necesaria o beneficiosa. Las competencias incluyen la capacidad de aplicar herramientas de IA para optimizar procesos, mejorar la comunicación y la colaboración entre equipos o explorar nuevas formas de innovación en servicios bibliotecarios. También se destaca la importancia de desarrollar habilidades de prompting, es decir, de formulación precisa de instrucciones a sistemas generativos para obtener resultados más útiles y pertinentes. La adopción de estas herramientas debe guiarse por los valores de la profesión bibliotecaria, en particular el acceso equitativo, la transparencia y el respeto a los usuarios.

En conjunto, este marco de competencias ofrece una guía integral para que los trabajadores de bibliotecas académicas desarrollen una alfabetización en inteligencia artificial que no se limite al dominio técnico, sino que integre la reflexión ética y la responsabilidad social. El objetivo es que los profesionales no solo utilicen la IA, sino que contribuyan a moldear su implementación en el ámbito educativo y científico de manera coherente con los valores del servicio público, la equidad y el pensamiento crítico.

Carolyn Weathers: la bibliotecaria lesbiana que ayudó a desclasificar la homosexualidad como enfermedad mental

Zonkel, Phillip. “How an LA Lesbian Librarian Helped Declassify Homosexuality.Los Angeles Public Press, October 24, 2025. https://lapublicpress.org/2025/10/how-an-la-lesbian-librarian-helped-declassify-homosexuality/

Una bibliotecaria lesbiana de Los Ángeles cuyo activismo desempeñó un papel decisivo en la desclasificación de la homosexualidad como trastorno mental por parte de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) en 1973. Weathers, además de su carrera profesional en bibliotecas públicas, se convirtió en una figura destacada del movimiento de liberación gay durante los años setenta.

El texto comienza situando a Weathers en el contexto histórico de una época marcada por la discriminación institucional hacia las personas LGBTQ+. En 1970 participó en una protesta frente al Hotel Biltmore de Los Ángeles, donde se celebraba una conferencia sobre modificación de conducta que incluía terapias destinadas a “curar” la homosexualidad. Aquella manifestación, protagonizada por el Frente de Liberación Gay, fue un punto de inflexión en la visibilización pública de la lucha contra la patologización de las identidades sexuales disidentes.

El artículo subraya cómo Weathers supo trasladar su experiencia profesional como bibliotecaria al activismo. Su conocimiento de la catalogación, la documentación y la conservación de materiales fue esencial para registrar y difundir la historia del movimiento homosexual y feminista. Con el paso del tiempo, esa labor se transformó en una tarea de memoria: rescatar voces, textos y testimonios que habían sido silenciados o marginados. Su compromiso también se materializó en la fundación de una editorial independiente, Clothespin Fever Press, dedicada a publicar literatura escrita por mujeres lesbianas durante los años ochenta, cuando todavía existía un fuerte estigma social.

Zonkel destaca el papel de Weathers como puente entre la cultura y el activismo. A través de su trabajo en la biblioteca pública, organizó lecturas de escritoras LGBTQ+, impulsó programas de difusión literaria y convirtió las bibliotecas en espacios de encuentro e inclusión. Su ejemplo mostró que la profesión bibliotecaria no tiene por qué limitarse a la gestión del conocimiento, sino que puede ser una herramienta poderosa de cambio social y de lucha contra la discriminación.

El artículo también describe algunos aspectos personales de su vida, revelando la valentía con la que enfrentó la hostilidad de su entorno. En un episodio simbólico, Weathers utilizó un yeso en el que dibujó un símbolo lesbiano tras una agresión homófoba, gesto que se transformó en un emblema de resistencia.

Zonkel propone que el legado de Carolyn Weathers va más allá del activismo político: demuestra que las bibliotecas pueden ser espacios de memoria, resistencia y justicia social. Su trabajo contribuyó a que las instituciones culturales asumieran un papel activo en la defensa de los derechos humanos, y su historia, apenas conocida hasta hace poco, es hoy una inspiración para nuevas generaciones de profesionales y activistas.