
«Siempre esperaba que la bibliotecaria me dijera: «Que buen gusto tiene usted, joven.» Pero la vieja puta ni siquiera sabía quién era ella, cómo iba a saber quién era yo»
Charles Bukowski El Incendio de un Sueño.

«Siempre esperaba que la bibliotecaria me dijera: «Que buen gusto tiene usted, joven.» Pero la vieja puta ni siquiera sabía quién era ella, cómo iba a saber quién era yo»
Charles Bukowski El Incendio de un Sueño.

The Sandman es una serie de historietas escritas por Neil Gaiman y publicadas por DC Comics entre 1988 y 1996. Vidas breves es la séptima novela gráfica de la saga de novelas gráficas de The Sandman
«Biblioteca de los Sueños: La dirección no se hace responsable de lo perdido o encontrado aquí. Firmado: Lucien; Bibliotecario Jefe»
Cartel en la puerta de la Biblioteca de los Sueños, en Sandman #46: «Vida Breves: 6»
Neil Gaiman, Vidas Breves. The Sandman.



«Octubre, sabía, claro está, que la acción de terminar una página, de terminar un capítulo o de cerrar un libro, no ponía fin al cuento.»
de «El Hombre que fue Octubre» por G. K. Chesterton. Biblioteca de los sueños.

«El libro objeto, de dos caras, una económica otra simbólica, es la vez mercancía y significación. Por lo mismo, también el editor es un personaje doble, condenado a hacer compatible el arte con el dinero, el amor de la literatura con la búsqueda del lucro. Sus estrategias se sitúan en algún punto entre dos posiciones extremas: la cínica sumisión a consideraciones de índole comercial y una indiferencia heroica y absurda con respecto las necesidades de la economía.
La ilusión de autonomía de los espacios visibles de «decisión» (editor, comité de lectura, lectores, directores de colecciones), induce a ignorar la presión ejercida por el campo de la edición contra dicha ilusión…. «
Bourdieu, P. «Une révolution conservatrice dans l’édition». Actes de la recherche en sciences sociales, vol. 26, n. 1 pp. 3-28

¿Sabías que las personas que leen más de tres horas por semana viven más tiempo? Al menos esta es la conclusión de un estudio desarrollado a lo largo de 12 años por la Universidad de Yale. La vida de los lectores de libros es dos años más larga que la de los no lectores. . El estudio sugiere que la lectura de libros, más que la de prensa o revistas, proporciona una ventaja de supervivencia entre los ancianos. En comparación con los lectores que no leen libros, los lectores de libros tuvieron una ventaja de supervivencia de 23 meses en el punto de supervivencia del 80%. Estos hallazgos sugieren que los beneficios de leer libros incluyen una vida más larga en la que poder leerlos.
Bavishi, A., M. D. Slade, et al. «A chapter a day: Association of book reading with longevity.» Social Science & Medicine vol., n. 164 (2016). pp. 44-48. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277953616303689
Aunque las actividades sedentarias no suelen ser consideradas como favorecedoras de salud, un estudio reciente realizado por investigadores de Yale mostró un vínculo significativo entre la lectura de libros y la longevidad.
Los investigadores analizaron datos de 3.635 individuos mayores de 50 años que han estado involucrados durante varios años en un estudio de salud a nivel nacional. Basándose en sus respuestas a la pregunta «¿Cuántas horas pasa a la semana leyendo libros?», Los encuestados se dividieron en tres grupos : Los que no leen libros, los que leen libros durante menos de tres horas y media y los que leen libros durante más de tres horas y media.
El estudio publicado en la revista Social Science and Medicine, demuestra que las personas que más leen, independientemente del sexo, estado de salud, riqueza o educación viven más años. Aquellos que leían libros hasta tres horas y media por semana tenían un 17 por ciento menos probabilidades de morir que los que no leían libros, mientras que los que leían más tenían un 23 por ciento menos de probabilidades.
Según una de las autoras, Becca Levy, profesora de epidemiología y psicología en Yale, «leer libros implica dos procesos cognitivos que podrían conferir una ventaja de supervivencia: la inmersión lenta y profunda necesaria para conectarse con el contenido; Y la promoción de la empatía, la percepción social y la inteligencia emocional«, por ello la vida de los lectores de libros es dos años más larga que la de los no lectores.

«La escritura no es un simple instrumento de expresión del pensamiento; por el contrario, se convierte en un medio representacional que re-configura el pensamiento.»
Fernando Broncano, La estrategia del simbionte.

«En Congo la gente va a trabajar a bibliotecas sin libros y a estaciones de ferrocarril que no funcionan hace años. Viven una ficción pero manifiestan así su esperanza en que el país resurja de sus cenizas.»
Mario Vargas Llosa
En el primer piso de esta casa que parece a punto de deshacerse como una momia milenaria, Monsieur Placide nos conduce a una habitación desnuda, en la que hay sólo dos mesitas, con dos mujeres sentadas ante ellas. No sin cierto orgullo, nos dice: “Ésta es la Biblioteca de Boma”. Nos presenta a la bibliotecaria y su ayudante. Pero ¿y los libros? No hay uno solo. Nos explican que están guardados en cajas, en distintos depósitos, pero que, algún día, se construirán estantes y los libros serán traídos aquí y esta habitación se llenará de lectores. Entretanto, la bibliotecaria y su asistente vienen puntualmente a sus puestos de trabajo, donde pasan las ocho horas reglamentarias. Tienen un sueldo, sin duda, tan fantasmal como los libros que administran.

Nos llamamos bibliotecarios, porque no existe el titulo oficial de mago de libros
lema de estas camisetas que se pueden adquirir en Awesome Librarians
Citizen.Kane.(1941)
La bibliotecaria en la película «Ciudadano Kane»

Berthoud, Ella ; Elderkin,Susan . Manual de remedios literarios. Madrid: Siruela, 2017
En su libro The Novel Cure: An A-Z of Literary Remedies (Penguin) estas dos autoras aconsejan un libro para cada uno de los males, de la A a la Z, que puedan aquejar al lector. No se refieren a los típicos libros de autoayuda, si a la literatura como remedio curativo. Por ejemplo si tienes la tensión alta debes leer «Las olas» de Virginia Woolf. O si tienes miedo a la muerte te recomiendan «Cien años de soledad» de Gabriel Garcia Márquez
Mal de amores, anginas, crisis de identidad, insomnio, resaca, vergüenza, pesadillas, miedo a volar, catarro, estrés, dolor de espalda, desencanto, claustrofobia, celos, miedo al compromiso… ¿Qué tal una dosis de las Brontë para sanar el corazón roto? ¿Y una inyección de Hemingway para sobrellevar los días de resaca? El libro adecuado en el momento preciso puede cambiarnos la vida y los amantes de la literatura llevamos siglos utilizándola como tónico contra cualquier enfermedad, pero nunca antes habíamos tenido a nuestro alcance un manual como este. Tanto si sufrimos jaquecas como si es el alma lo que tenemos maltrecho, en sus páginas encontraremos un ingenioso remedio en forma de novela que nos ayudará a curar nuestro mal. Un compendio que es además una buena manera de descubrir nuevas lecturas, de recuperar algunas ya olvidadas o de resolver los problemas más habituales entre los lectores: qué hacer si tenemos demasiados títulos pendientes, si solemos dejarlos siempre a medias… Nuestros males y cómo sanarlos con libros de la A a la Z.
¿Abrumado/a por todos los libros que tienes en casa?
A veces, el tremendo volumen de libros que tienes en casa se te puede ir de las manos. No sólo los libros ocupan todas las paredes, sino que se apilan al pie de la cama y por las escaleras. Hay una pila en el servicio, y ocupan las repisas de las ventanas, los zapateros y la cama. A veces, tienes que quitarlos de la pila antes de poder fregar.
Lector/a: haz una criba entre tus libros. Hazlo cada seis meses, y reduce tu biblioteca al menos un 10% cada vez que lo hagas. Dona los libros que no conseguiste terminar y los que te forzaste a hacerlo. Lleva a un rastrillo los libros que te decepcionaron. Quédate sólo con los libros que se ajustan a estas categorías: libros que has amado, libros que son objetos bellos por sí mismos, libros que consideras van a ser importantes, edificantes o de algún modo necesarios, libros a los que quizá vuelvas algún día, y libros que guardarás para tus hijos.
Todo lo demás es sólo papel ocupando espacio. De este modo, mantendrás tu biblioteca despejada y con espacio para nuevas adquisiciones.
De «The Novel Cure: An A to Z of Literary Remedies», de Susan Elderkin y Ella Berthoud