Archivo de la categoría: Alfabetización informacional

Las bibliotecas en la era digital : El “tercer lugar”

 

.
.

El diseño tradicional de la biblioteca consistente en espacios con los libros dispuestos en nichos y estanterías abiertas, anima a la navegación aleatoria en busca de un libro, dando la ocasión de poder encontrar otros que en principio no buscábamos; y lo más importante se trata de un espacio igualitario y abierto a todos. Sin embargo, este canon de lo que ha sido una biblioteca durante siglo ha comenzado a ponerse en tela de juicio con la llegada de los recursos digitales, de este modo las bibliotecas en el siglo XXI están asumiendo este cambio mediante la redefinición de su misión y espacio orientándose principalmente a proporcionar acceso a las tecnologías de la información. En esta nueva situación los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente teniendo en cuenta el principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

.

.

Con la llegada de los recursos digitales a las bibliotecas van quedando atrás los días en que las bibliotecas eran puramente salas de lectura. Hoy en día las bibliotecas se están transformando en espacios versátiles, espacios polivalentes, que además de ofrecer todavía a la gente la oportunidad de acceder a una gran cantidad de materiales físicos de lectura, también proporcionan acceso a Internet, a dispositivos digitales, apoyo a las personas en la búsqueda de trabajo y aplicaciones móviles para facilitar el acceso a los recursos en línea; además de ofrecer oportunidades de aprendizaje en contextos informales, tales como espacios para reuniones y encuentros para el público en general, para grupos comunitarios y otras organizaciones locales. El cambio de concepto de lo que es una biblioteca en algún caso incluso ha llevado a algunas bibliotecas a un cambio de nombre, lo que es muy representativo de esta nueva situación,  es el caso de Wigan Central Libraryque ahora se llama Campus Wigan Life Centre, o la Oldham Library que ahora ha pasado a denominarse Oldham Library and Lifelong Learning Centre.

Recientemente la Biblioteca Pública de Nueva York empezó a transferir gran parte de su colección de investigación a un deposito que tiene en Nueva Jersey, además se pidió a un grupo de ingenieros rediseñar el espacio, eliminando parte de los estantes de la sala de lectura llamada “Rose Reading Room”. El plan consiste en transformar el interior de este edificio icónico de la calle 42, -cuya finalidad original era un espacio de almacenamiento para libros con un par de salas de lectura conectadas orientadas a los servicios de lectura- para convertirlo en un espacio más abierto. Todo ello con la consecuente protesta de los usuarios más eruditos y más conservadores de la NYPL. Esa decisión y la oposición a la reforma de parte de los usuarios es sólo un hito en la crisis de identidad de rápido desarrollo de las bibliotecas del siglo XXI.

Por su parte los bibliotecarios han comenzado a identificar una razón fundamental para la supervivencia institucional en los beneficios públicos que proporcionan sus organizaciones a las comunidades que sirven, fundamentalmente abogando  al principio de un “tercer lugar” centrado en el aprendizaje.

Las nociones de alfabetizaciones digitales de JISC ofrece un punto de partida y una forma de trazar qué tipos de actividades digitales deberían proporcionar las bibliotecas a los niños y jóvenes. JISC sugiere que hay 5 capacidades clave que los estudiantes necesitan para vivir, aprender y trabajar en una sociedad digital:

– Dominio de las TIC (es decir, ser capaz de utilizar diferentes hardware y software)

– Datos de la Información y alfabetizaciones sobre medios de comunicación (es decir, el abastecimiento, la crítica y la gestión de la información digital y los medios de comunicación)

– El aprendizaje digital y autodesarrollo (es decir, la comprensión de cómo aprender a través de herramientas digitales y participar en el aprendizaje autodirigido)

– La creación digital, la innovación y la erudición (es decir, ser capaz de producir contenidos digitales, para contribuir a las fuentes de conocimiento / investigación digitales)

– La comunicación, la colaboración y la participación (es decir, el uso de herramientas digitales para trabajar y conectarse con otros y para poder contribuir a las tareas de grupo)

.
.

Developing students’ digital literacy de JISC

.
.

Estas cinco capacidades fortalecen el bienestar y la identidad digital de las personas. Aunque bien mirado durante décadas las bibliotecas venían siendo los únicos centros públicos que venían ofreciendo formación en torno a muchas de estas capacidades. Las bibliotecas públicas siempre han contribuido al desarrollo económico local a través de los servicios tradicionales, tales como el acceso por igual a las oportunidades de educación y de formación, búsqueda de patentes, talleres de redacción de currículum y búsqueda de empleo en equipos públicos. Sin embargo, con un renovado énfasis en las alianzas y experiencias, ofrecen oportunidades para la expansión de los servicios orientados al desarrollo económico. La llegada de la era digital simplemente ha servido como catalizador de este impulso. En todo Estados Unidos, los bibliotecarios han estado experimentando con formas de ampliar esta misión con la apertura de los llamados “espacios maker” en las áreas físicas donde se han retirado las estanterías.

Si el acceso básico a Internet ya no es una novedad en las bibliotecas, se están introduciendo algunas tecnologías de vanguardia para proporcionar acceso en el sitio con el objetivo de poder ser utilizadas por todos para la creación, y menos para actividades más pasivas, como las que tradicionalmente han ofertado las bibliotecas como leer y ver. Las bibliotecas del futuro se orientaran más a aumentar su relevancia en los próximos años, teniendo en cuenta el aumento de la economía compartida, –también conocida como la economía social, o la economía de colaboración. Se trata de sistema económico sostenible en torno a la distribución de los activos humanos y físicos. Incluye la creación compartida, producción, distribución, comercio y consumo de bienes y servicios por parte de diferentes personas y organizaciones. La economía de compartir significa que en lugar de ser dueño de las cosas directamente, la gente paga para utilizarlas sólo cuando las necesita. En este sentido, algunas bibliotecas han comenzado a hospedar tecnologías de impresión bajo demanda (como la Espresso Book Machin) y talleres de escritura creativa, tratamiento de textos, formatos y sistemas de autopublicación.

Entre las tecnologías punta, el campus de Carolina del Norte, atrae la atención incluso de los turistas, los robots que buscan y localizan los libros de la biblioteca con un curioso sistema de almacenamiento similar a los parking de coches que ya vemos en algunas ciudades. Simplemente el usuario introduce su carnet e indica que libro quiere. El sistema en unos minutos le proporciona el documento solicitado.

.

Sistema robótico de almacenamiento libros de North Carolina State’s Hunt Library.

.

Otro ejemplo son los cuatro laboratorios de visualización MicroTilles que  permiten a los estudiantes y profesores compartir pantallas para colaborar en proyectos complejos que requieren utilizar varias imágenes, documentos, vídeos o sitios web de manera conjunta.

.

Laboratorios de visualización MicroTilles

.

En una escala más amplia, el proyecto recientemente lanzado de la Biblioteca Pública Digital de América (DPLA), que opera desde la Biblioteca Pública de Boston, tiene por objeto la construcción de una colección digital a nivel nacional de materiales históricos procedentes de todo el mundo de las bibliotecas y colecciones privadas, desde álbumes de fotos familiares a viejas cajas de cartas. Según el fundador Dan Cohen, la finalidad de DPLA es trabajar con las bibliotecas locales para recoger los materiales y tal vez con el tiempo para presentarlos en pantallas táctiles diseñadas para ayudar a los usuarios a explorar la historia de sus comunidades específicas en una perfecta comunión entre el mundo digital y físico.

Más allá de los sistemas de financiación pública, el modelo de biblioteca como intervención se desarrolla en los esfuerzos fringy con proyectos como las pequeñas bibliotecas libres en la calle donde los vecinos colocan cajas hechas con materiales reciclables con el objeto de compartir libros y lecturas con su comunidad.

.

Little Free Library

Una vuelta de tuerca más al concepto de biblioteca, que sea capaz de ser de utilidad para recoger viejas y nuevas tecnologías, desde máquinas de coser a las impresoras 3-D, y animar a los usuarios a desarrollar y compartir habilidades que no pueden ser practicadas a través de Internet, transformándose en un club social sin libros, es lo que define a la biblioteca como incubadora de proyectos para promover una visión diferente, -aunque de ninguna manera incompatible entre el concepto tradicional de biblioteca y el del “tercer lugar”, que se utiliza como siempre se han utilizado las bibliotecas, pero también como el hospital del alma y el parque temático de la imaginación. De este modo las bibliotecas sobrevivirán solamente si las comunidades a las que sirven quieren y necesitan que lo hagan.

.

Bibliografía consultada

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

What Will Become of the Library? How it will evolve as the world goes digital. By Michael Agresta

What is the role of libraries in the digital world.  Written by Hayley Trowbridge, Director of wehearttech C.I.C.

Public Libraries and Resilient Cities. Edited by Michael Dudley Item Number: 978-0-8389-1136-5 Chicago: ALA, 2013

La biblioteca del futuro

 

LA BIBLIOTECA DEL FUTURO

20 Post sobre bibliotecas, tendencias y futuro del blog Universo Abierto

Julio Alonso Arévalo (ed.)

PDF

ePuB

Mobi

Antes de la llegada de internet las bibliotecas no tenían más remedio que ocuparse de las necesidades locales e inmediatas. Con la llegada de la era digital el mundo de la información ha cambiado  radicalmente asumiendo la obligación de tener que ocuparse de nuevas cuestiones más allá de la esfera de los objetos físicos, lo que conlleva un cambio de perspectiva que afecta a los objetivos principales que debe cumplir labiblioteca. De este modo se ha creado una brecha cada vez mayor entre los que creen que el objetivo fundamental de la biblioteca es apoyar y promover los objetivos de la institución de acogida y los que creen que el papel más importante de la biblioteca es el de ser un agente colaborativo del progreso y apoyo a la comunidad.

Las bibliotecas tenemos casi la obligación de reinventarnos, de potenciar aquellos servicios y competencias que mejor hemos venido desarrollando a lo largo de nuestra existencia. La biblioteca cada vez será menos un lugar donde obtener información de una manera pasiva, para ser un lugar con un carácter premeditadamente proactivo capaz de involucrar a su comunidad. En la era de Google y Amazon, los diferentes medios permiten acceder a la información con mayor facilidad y rapidez que nunca, como consecuencia de  ello, cada vez que se discute el tema de cómo se invierten los recursos se plantea la cuestión de cuál es el papel de la biblioteca y del bibliotecario en la era digital.

Manual de Redacción Científica

Mari Mutt, J. A. (2005). [e-Book] Manual de Redacción Científica. Madrid, Universidad de Alcalá de Henares. Departamento de Ecología.

Texto completo

Esta obra fue escrita para estudiantes y para profesionales que inician sus carreras como investigadores y autores de artículos científicos. El manual se preparó específicamente para ayudarte a redactar y publicar los resultados de tus investigaciones; con un conocimiento práctico del tema aumentarás la probabilidad de que tus artículos sean aceptados y de que se publiquen con un mínimo de correcciones. Algunos lectores preguntan por qué esta obra contiene material y ejemplos en el idioma inglés. Hay una explicación y un propósito. La explicación es que el inglés es la lengua internacional de la ciencia y es probable que tarde o temprano quieras publicar artículos en este idioma. El propósito es demostrar que los principios de la redacción científica aplican en ambas lenguas; se puede escribir con precisión, claridad y brevedad en cualquier idioma.

Guía para la redacción de artículos científicos destinados a la publicación.

Guía para la redacción de artículos científicos destinados a la publicación. [e-Book] Paris, Unesco, 1983.

Texto completo

Unesco

Universidad de Valencia

En 1962, la UNESCO publicó las Normas que deben aplicarse en materia de publicaciones científicas (documento UNESCO / NS / 177), preparado por el entonces comité de enlace FIDCIUC-FIAB-OIUN. Dicho comité había sido creado para examinar los medios de llevar a cabo una actividad internacional eficaz que permitieran mejorar la situación de la información científica. El comité consideró que la falta de disciplina libremente aceptada en materia de redacción y de publicaciones de informaciones científicas era una de las causas principales del inútil aumento de los documentos publicados, así como de los gastos que entraña su publicaciónprimaria y el posterior tratamiento de las publicaciones en los servicios de indizado y de extractos y en las bibliotecas. Por consiguiente, el comité estableció en las normas, en la forma más concisa posible, las reglas que debieran seguir los autores de publicaciones científicas y los redactores de revistas científicas. La UNESCO y la Oficina de Resúmenes Analíticos del CIUC difundieron ampliamente las normas en español, Francés, Ingles y Ruso; asimismo, se publicaron versiones en Alemán, Esperanto, Polaco y Portugués.

En presente edición de la Guía, se mantiene y amplía el enfoque de “una norma explicativa”. La nueva edición refleja, además, la evolución registrada desde 1.968 en el mundo de las publicaciones científicas, sobre todo dentro de las asociaciones de jefes de redacción agrupadas en la IFSEA y que cuenta con patrocinio de la UNESCO. En primer lugar, la publicación de trabajos científicos es ahora más profesional, por lo que la presentación de publicacionescientíficas se centran más en el editor y en el usuario que en los bibliotecarios y documentalistas. Actualmente, se hace mayor hincapié en la ergonomía, la economía y las técnicas más recientes de producción de publicaciones, teniendo muy en cuenta los hábitos de trabajo del lector y, por supuesto, las necesidades de los servicios auxiliares. En segundo término, las nuevas técnicas de tratamiento de textos y de la “palabra” han eliminado la clara línea divisoria que existía entre la producción tipográfica y la de manuscritos. La presente Guía trata de la preparación técnica del manuscrito para su composición profesional, y no de las técnicas, más o menos desarrolladas, que utiliza cada autor para elaborar un texto mecanografiado, listo para reproducirlo en una publicación relativamente efímera. No obstante, los principios básicos deberían ser similares.

Manual de Redacción Científica: Escribir artículos científicos es fácil, después de ser difícil: Una guía práctica.

Contreras, A. M. and R. J. Ochoa Jiménez (2010). [e-Book] Manual de Redacción Científica: Escribir artículos científicos es fácil, después de ser difícil: Una guía práctica. Guadalajara, Jalisco, Ediciones de la noche, 2010

Texto completo

En el Manual de Redacción Científica: Escribir artículos científicos es fácil, después de ser difícil. Una guía práctica, se ilustran las vicisitudes de los investigadores en la elaboración del mensaje principal a partir de los resultados de la investigación, así como la redacción del manuscrito y la publicación del artículo científico. Todo este proceso significa una inversión considerable de tiempo, de recursos intelectuales y materiales, a veces molestias e incomodidades para los pacientes o para terceros, y siempre un gran esfuerzo de todos los participantes. No es raro que un solo estudio de investigación exija la dedicación de varios años y hasta de una vida completa. Sin embargo, no es excepcional que la investigación se frustre por dificultades en alguna de las etapas o por la falta de resultados, pero lo más lamentable es observar con qué frecuencia todo el esfuerzo no culmina porque los participantes en la investigación carecen de habilidades para la redacción: ya hicieron todo lo demás, probablemente lo más arduo y laborioso, pero la gestación acaba en distocia que malogra el valioso producto: la publicación del artículo científico. Y es que el asunto no es sencillo, porque no sólo debe tenerse competencia técnica en el proceso mismo de investigación y en sus contenidos, en el conocimiento profundo de lo que concierne al tema que se indaga, sino en la gramática, la expresión escrita, la descripción literaria y la comunicación. Muchos notables investigadores han mostrado serias debilidades en estos aspectos, y algunos recurren a asesores o redactores externos. Una situación común es una autocrítica excesiva que les impide escribir o culminar el escrito. Algo parecido ocurre con los egresados de las carreras universitarias de letras, quienes son formados con mucho énfasis en la crítica de textos, por lo que muy pocos acaban escribiendo porque nunca les satisface su escrito, hasta que aprenden que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”.

Manual de Redacción Científica: Comprender y Producir Textos Escritos para Investigar

Cadena, S. and E. Narváez (2009). [e-Book]  Manual de Redacción Científica: Comprender y Producir Textos Escritos para Investigar. Cali, Valle del Cauca, Colombia, Universiadad Autónoma de Occidente, 2009.

Texto completo

Consideramos que la investigación es un fenómeno complejo que implica distintos momentos y exige diversidad de competencias para quienes se involucran en ella; si bien son útiles las técnicas, la investigación no se reduce a ellas y demanda todo el potencial analítico, sintético y creativo por parte del investigador. En especial, la investigación está relacionada con procesos de comprensión y composición de textos escritos de modo transversal. Es probable que pensemos que tales demandas son más evidentes en la fase inicial, en la que se planea el proyecto, y en la última fase en la que se elabora el informe final; sin embargo, en la mayoría de los casos, la investigación exige un proceso de divulgación que también pasa por la escritura, como es el caso de la elaboración de ponencias, artículos para revistas científicas y, por supuesto, la publicación de un libro completo. Dado el contexto anterior, un investigador (o grupos de ellos) requiere(n) el desarrollo de competencias de comprensión y composición de textos escritos para hacerse consciente(s) sobre el modo en que “funcionan” los textos escritos que circulan para ser leídos, y sobre el proceso que se debe desarrollar para producirlos durante el proceso investigativo en sus diferentes fases

Escribir y publicar un artículo científico original

Ferriols Lisart, Rafael  and Francisco  Ferriols Lisart  [e-Book]  Escribir y publicar un artículo científico original. Madrid, Ediciones Mayo, 2005

Descargar

La actividad científica debe concluir con la comunicación y difusión de los resultados obtenidos al resto de la comunidad científica. La publicación constituye, en este sentido, el producto final de la investigación y la revista científica el instrumento empleado para la transferencia de información entre los productores y los usuarios. Las razones que motivan al autor a escribir un artículo científico pueden ser tanto de índole profesional (difusión del conocimiento, labor docente o requisito de una investigación) como personal (reconocimiento y estímulo individual). 1. Preciso, sin ambigüedades, que exprese exactamente lo que se quiere comunicar. Esta característica implica una elección adecuada de las palabras y de los términos a emplear. 2. Claro. El texto se debe leer y entender fácilmente. Un lenguaje excesivamente complejo puede dificultar la compresión del artículo. Antes de empezar a escribir el texto debemos saber para qué se escribe, qué información queremos transmitir y a quién va dirigido. 3. Conciso. Es recomendable utilizar el menor número de palabras posibles y centrarse en la información relevante que se quiere comunicar. Muchas revistas limitan el número de palabras que debe incluir un artículo original.

Manual de Redacción de Artículos Científicos

Vílchez Román, C. M. and A. A. Vara Horna . [e-Book]  Manual de Redacción de Artículos Científicos. Lima, Universidad San Martín de Porres, 2009.

Texto completo

Este es un manual práctico, sencillo, directo y está integrado con material multimedia y una metodología de trabajo colaborativo vía virtual. El manual está organizado en 11 sesiones de aprendizaje, y es una obra complementaria del Manual de Investigación Empresarial Aplicada (Vara, 2008), que con éxito se viene usando en la Facultad para promover las competencias técnicas de investigación en los estudiantes de pre y postgrado. En cada sesión de este manual, se presentan ejemplos de demostración, así como autoevaluaciones y trabajos prácticos. Cada sesión tiene un video-clase demostrativo que sintetiza los aspectos clave. También se presenta un foro de discusión para opinar, absolver dudas y discutir con los colegas. Las autoevaluaciones se pueden realizar en línea, y los trabajos prácticos deben ser enviados al tutor responsable para su revisión y retroalimentación.

Guía para realizar, escribir y publicar artículos de investigación

José Luis Caivano (1995 ). [e-Book] Guía para realizar, escribir y publicar artículos de investigación – Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires, 1996.

Texto completo

La investigación científica no está restringida a las ciencias naturales o a las ciencias exactas. Puede hablarse de investigación científica también en artes, humanidades, política, sociología, etc. Incluso un tema de actualidad puede recibir un tratamiento científico. La cientificidad no está en el tema en sí, sino en el tratamiento del mismo.

Manual de estilo para la redacción de textos científicos y profesionales

Fuentes Arderiu, X., Antoja Ribó, et al. [e-Book] Manual de estilo para la redacción de textos científicos y profesionales – Barcelona, Universitaria de Bellvitge, 2003.

Texto completo

La lengua escrita está regida por reglas gramaticales, tanto sintácticas como ortográficas.No obstante, además de las reglas oficiales que establecen las academias, existe un conjunto de posibilidades de uso del lenguaje y de sus signos que pueden ser establecidos por quien escribe, ya sea una persona a título individual o un colectivo, definiendo así un estilo propio de redacción. El establecimiento de estas reglas propias es especialmente útil cuando se publican textos que han sido escritos por diversas personas y, a pesar de ello, la editorial o el director de la edición quieren mantener una cierta homogeneidad estilística para facilitar la comprensión a los lectores o por razones corporativas. Este MANUAL DE ESTILO contiene una propuesta de estilo de redacción para toda clase de textos profesionales que se producen en el ámbito de las ciencias de laboratorio clínico: documentos internos del laboratorio, como, por ejemplo, el manual del usuario o toda la documentación del sistema cualitológico, y documentos de difusión externa, como los artículos, cartas al director, etc., que se publican en las revistas científicas y en los libros científicos, tanto de texto como de consulta