Archivo de la categoría: PreTextos

El silencio de Juan Rulfo

«El silencio de Rulfo creo que obedece a algo tan cotidiano, que explicarlo es perder el tiempo. Hay varias versiones. Una que explicaba Monterroso es que Rulfo tenía a su tío fulanito, que le contaba historias, y cuando le preguntaron por qué ya no escribía, él contestó porque se me murió el tío fulanito. Y yo me lo creo, además. Otra explicación es simple y sencilla, y es porque ya está, todo tiene fecha de caducidad. Por ejemplo, a mí me inquieta mucho más el silencio rimbaudiano que el silencio rulfiano. Rulfo deja de escribir porque él ya había escrito todo lo que quería escribir y, como se ve incapaz de escribir algo mejor, simplemente para. Rimbaud probablemente hubiera podido escribir algo mucho mejor, que ya es decir palabras muy altas, pero ése es un silencio que a los occidentales nos plantea preguntas. El silencio de Rulfo no plantea preguntas, es hasta un silencio entrañable, es cotidiano. Después del postre, ¿qué coño vas a comer?»

Roberto Bolaño

Tenemos muchos libros en casa. Son nuestro principal motivo decorativo

«Tenemos muchos libros en casa. Son nuestro principal motivo decorativo: libros amontonados en la mesa de centro, cubiertas de libros enmarcadas, libros apilados en cualquier superficie disponible y, por supuesto, libros en estanterías a lo largo de casi todas las paredes. Además de los libros visibles, hay otros que esperan en la recámara, en el sótano, en el garaje, en el trastero… Hacen las veces de muebles, sostienen muebles caídos y, disimulados con colchas, hacen las veces de mesas… No puedo imaginarme una casa sin un exceso de libros. El sentido de los libros es tener demasiados pero sentir que nunca tienes suficientes, o el adecuado en el momento adecuado, pero luego, a veces, descubrir que deseabas quedarte dormido leyendo los Papeles de Aspern, y ahí está».

LOUISE ERDRICH
Libros e islas en el pueblo Ojibwe

Leer a su lado

«Leer. Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir. Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reir porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el abominable hombre de las nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello que aún no has vivido. Leer para llenarte la cabeza de pájaros. Leer para presumir. Decir que has leído un libro que no has leído. Resumir libros en literatura que no has leído. Sacar buenas notas en literatura haciendo resúmenes de libros que no has terminado. Leer para imitar lo que que has leído. Leer para fardar. Leer para ligar. Leer para consolarte de un abandono. Leer por falta de planes. Leer por falta de amor. Leer porque se ha ido con otra. Leer para que no digan. Leer mientras esperas. Leer sentado en el wáter. Leer para dormirte. Leer para poder hablar con él. Leer el libro que él te recomendó. Leer para sorprenderle. Leer por puro gusto. Leer por vaguería. Leer porque no te gustan los deportes. Leer porque no tienes un duro. Leer para olvidar. Leer para recordar. Leer para aprender. Leer un coñazo impresionante. Leer un libro que no quieres que se acabe. Leer el libro de un amigo. Leer todos los libros de un hombre que te gusta. Leerle el pensamiento. Leer el libro que él está leyendo. Leer el libro que él querrá leer después. Leerle a tu hijo. Leerle hasta que se quede dormido. Leerle hasta que te quedas dormida. Leerle el Tintín que tú leíste. Leerle cuando se muere el Abominable Hombre de las Nieves. Leerle y consolarle luego su llanto inconsolable. Leerle para que aprenda a estar solo. Leerle para volver a vivir la infancia. Leerle por gusto. Ver cómo un hijo lee. Releer. Leer sólo lo que te gusta. Leer sólo aquello que te emocione. Leer por amor. Leer a su lado».

Elvira Lindo, Leer

Los libros fueron mis pájaros, la biblioteca era el mundo preso en un espejo

“Los libros fueron mis pájaros y mis nidos, mis animales domésticos, mi establo y mi campo; la biblioteca era el mundo preso en un espejo; tenía su espesor infinito, su variedad, su imprevisibilidad. Yo me lancé a unas aventuras increíbles; tenía que trepar por las sillas y las mesas a riesgo de provocar unos aludes que me habrían sepultado –recuerda Sartre-. Tumbado en la alfombra, emprendí áridos viajes a través de Fontenelle, Aristófanes, Rabelais; las frases se me resistían como cosas; había que observarlas, contornearlas, fingir que me alejaba y volver a ellas bruscamente para sorprenderlas descuidadas: la mayor parte de las veces guardaban su secreto”.

JEAN-PAUL SARTRE
Las palabras (1964)

Porque soy bibliotecaria

En estos últimos tiempos me estoy fijando en las que se refieren al sexo, las de la gente que ha pasado por todas las fases, ha llegado hasta el fondo y ha conseguido regresar. Esa gente conoce de primera mano todas las formas de sentirse destrozada o de machacar; esa gente sabe lo que se siente al ser el martillo y también el clavo. «¿Puedo preguntarte una cosa?», me dice Will, y yo le contesto: «Claro que sí, adelante».

«¿Cómo sabes todo eso?». «Soy una jodida bibliotecaria».

JENNY OFFILL
Clima

Nada enriquece tanto los sentidos, la sensibilidad, los deseos humanos, como la lectura

Nada enriquece tanto los sentidos, la sensibilidad, los deseos humanos, como la lectura. Estoy completamente convencido de que una persona a que lee, y que lee bien, disfruta muchísimo mejor de la vida, aunque también es una persona que tiene más problemas frente al mundo. 

Mario Vargas Llosa

Llamamos Inteligencia Artificial por lo que es y hace: un «software de plagio»

«Llamamos Inteligencia Artificial por lo que es y hace: un «software de plagio», porque no crea nada, sino copia obras existentes, de artistas existentes, alterándolos lo suficiente como para escapar de las leyes de derechos de autor.

Es el robo de propiedad intelectual más grande jamás registrado desde que los colonos europeos llegaron a tierras nativas americanas. «

NOAM CHOMSKI
New York Times, 8 de marzo de 2023