Estudio de Pew Research sobre el uso educativo de la IA

El informe de Pew confirma que la inteligencia artificial ya forma parte del entorno académico de los adolescentes. Más que prohibir o ignorar estas herramientas, el reto educativo consiste en enseñar a utilizarlas con criterio, integrándolas en los procesos de aprendizaje sin renunciar al pensamiento crítico, la integridad académica y la evaluación rigurosa de la información. Las bibliotecas y los profesionales de la información aparecen, así, como actores estratégicos para guiar a las nuevas generaciones en este nuevo ecosistema de conocimiento mediado por algoritmos.

El artículo analiza los resultados de un reciente informe del Pew Research Center sobre la relación entre los adolescentes y las herramientas de inteligencia artificial, especialmente los chatbots generativos. El estudio, basado en una encuesta a más de 1.400 jóvenes de entre 13 y 17 años en Estados Unidos, muestra que la IA ya forma parte del ecosistema cotidiano de aprendizaje.

Una mayoría de adolescentes ha utilizado alguna vez chatbots de IA y muchos los emplean para apoyar tareas escolares, buscar información o resumir contenidos. Este dato sugiere que el debate educativo ya no puede centrarse en si la inteligencia artificial debe o no estar presente en las aulas: en la práctica, los estudiantes ya la utilizan como herramienta habitual de estudio y procesamiento de información.

El informe revela también cómo los estudiantes integran la IA en diferentes actividades académicas. Aproximadamente el 57 % afirma usar estas herramientas para buscar información y el 54 % para ayudar en sus tareas escolares, mientras que cerca del 40 % las utiliza para resumir artículos, libros o vídeos. Asimismo, se observa un crecimiento en los usos creativos, como la generación o edición de imágenes y vídeos. Aunque el empleo de la IA para conversaciones personales o apoyo emocional es menos frecuente, la investigación indica que una parte de los jóvenes empieza a explorar estas funciones. En conjunto, los datos muestran que la inteligencia artificial está transformando los hábitos de aprendizaje, convirtiéndose en una herramienta para organizar, sintetizar y comprender información.

Otro aspecto relevante es el grado de dependencia que algunos estudiantes desarrollan hacia estas herramientas. Aproximadamente uno de cada diez adolescentes reconoce que realiza la mayor parte de su trabajo escolar con ayuda de la IA. A pesar de ello, muchos estudiantes mantienen una actitud crítica hacia su uso. Una mayoría reconoce que el uso de chatbots puede dar lugar a prácticas de copia o trampas académicas, lo que demuestra que los propios jóvenes son conscientes de los dilemas éticos asociados a estas tecnologías. La encuesta también muestra que aproximadamente la mitad de quienes usan IA consideran que les ha resultado útil para completar sus tareas, lo que refuerza su percepción como apoyo al aprendizaje.

El artículo subraya que estos resultados tienen importantes implicaciones para el sistema educativo y, especialmente, para las bibliotecas escolares. Tradicionalmente, los bibliotecarios han desempeñado un papel clave en la alfabetización informacional: enseñar a los estudiantes a evaluar fuentes, reconocer sesgos, verificar información y citar correctamente. En la era de la inteligencia artificial, estas competencias siguen siendo fundamentales, pero deben ampliarse hacia lo que se denomina alfabetización en IA. Esto implica ayudar a los estudiantes a comprender cómo funcionan estas herramientas, cómo evaluar críticamente sus resultados y cómo utilizarlas de forma ética y responsable. En este sentido, la alfabetización en IA puede entenderse como una extensión natural de la alfabetización informacional.