La Universidad de California boicotea las publicación de Elsevier por los costos de las revistas y en favor del acceso abierto

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UC terminates subscriptions with Elsevier in push for open access to publicly funded research. Office of Scholarly Communication
University of California, marzo 2019

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Después de meses de negociaciones sobre las tarifas de acceso abierto y las tarifas de suscripción, el Sistema de bibliotecas de la Universidad de California cancela su contrato de suscripción a las revistas de Elsevier. La cancelación, anunciada el jueves, la primera de este tipo en Estados Unidos, es un golpe para Elsevier, que se enfrenta a una presión cada vez mayor para cambiar su modelo de negocio basado principalmente en las suscripciones a revistas a cambio de un cuota anual.

 

La Universidad de California (UC) anunció que dejará de pagar las suscripciones a las revistas publicadas por Elsevier, el mayor editor científico del mundo, con sede en Ámsterdam. Las conversaciones para renovar un contrato colectivo se interrumpieron, dijo el responsable de colecciones de la universidad, porque Elsevier se negó a cerrar un acuerdo que proporcionaría una reducción en las cuotas de suscripción y haría que todos los artículos publicados por los autores de la UC fueran inmediatamente gratuitos para los lectores de todo el mundo. La UC publicó alrededor de 50.000 artículos el año pasado, y una parte sustancial, alrededor de 10.000, aparecieron en revistas de Elsevier.

La postura de la UC, tras 8 meses de negociaciones, podría tener un impacto significativo en la comunicación científica y la dirección del llamado movimiento de acceso abierto, en los Estados Unidos. El sistema integrado por 10 campus representa casi el 10% de toda la producción editorial de Estados Unidos y está entre las primeras instituciones estadounidenses, y de lejos la mayor, en boicotear a Elsevier por los los precios de las suscripciones. Muchos gestores y bibliotecarios de universidades estadounidenses y de otras partes del mundo se han quejado de las tarifas de suscripción excesivamente altas que cobran los editores comerciales.

La UC ha estado negociando a favor de un llamado acuerdo de lectura y publicación con la empresa, que compensaría el costo de la publicación en acceso abierto con el costo acceso al contenido de suscripción. Los principales negociadores del sistema sostienen que este tipo de acuerdo ayudaría a los editores a acelerar la publicación de acceso abierto y, finalmente, a eliminar las barreras de pago. Bajo tal acuerdo, toda la investigación de la UC publicada en las revistas de Elsevier estaría inmediatamente disponible al público. La universidad buscaba un contrato en el que pagara una cuota que cubriera tanto las suscripciones como los costos de procesamiento de artículos (APC) que se cobran por poner los documentos en acceso abierto. Elsevier hizo una oferta que combinaba los costes de acceso al contenidos de pago con la publicación de artículos de acceso abierto. Pero a cambio esta oferta incrementaba considerablemente los precios de suscripción, que la UC no estaba dispuesto a pagar.

Esta decisión aumenta la presión sobre las negociaciones adicionales a las que se enfrenta Elsevier y otros editores comerciales; como ya ocurrió con las universidades y laboratorios de Alemania y Suecia, ya que el año pasado, cientos de instituciones de Alemania y Suecia se negaron a firmar un acuerdo con Elsevier a menos que aceptaran cambiar radicalmente la forma en que cobra a las instituciones por acceder a la investigación y publicarla. Los defensores del acceso abierto en Europa y en otros lugares del mundo, sostienen que el libre acceso a los artículos científicos es esencial para acelerar el descubrimiento científico y está justificado dado que gran parte de la investigación publicada se financia con el dinero de los contribuyentes.

La UC tendrá que encontrar otras formas de acceder a las publicaciones de Elsevier, que incluye a algunas de las mejores del mundo. Por el momento, la UC ha dicho que sus bibliotecas están preparadas para proporcionar a los lectores “medios alternativos de acceso” sin costo alguno, al igual que lo hacen para cualquier otro contenido.