Roald Dahl “Matilda”

matilda

Matilda es el título de un libro escrito por Roald Dahl. Inicialmente, fue publicado en 1988 en Londres por Jonathan Cape, con ilustraciones de Quentin Blake. Se hizo adaptación cinematográfica, con el mismo nombre en 1996 y un musical en 2010.

Matilda Wormwood es una niña muy inteligente. Sin haber cumplido los cinco años, ya ha leído a numerosos autores y atesora asombrosos conocimientos. Sus mediocres padres nunca se preocupan por ella y la obligan a mirar la televisión negándose a comprarle libros además de dejarla sola todas las tardes.

Matilda, mientras están fuera comenzará a acudir a la biblioteca donde encontrará el fascinante mundo de la literatura:

“Así que la joven mente de Matilda siguió creciendo, alimentada por las voces de todos aquellos autores que habían lanzado sus libros al mundo como barcos a la mar. Esos libros dieron a Matilda un mensaje de esperanza: No estás sola.”

“Papá —dijo—, ¿no podrías comprarme algún libro?
— ¿Un libro? —preguntó él—. ¿Para qué quieres un maldito libro?
—Para leer, papá.
— ¿Qué demonios tiene de malo la televisión? ¡Hemos comprado un
precioso televisor de doce pulgadas y ahora vienes pidiendo un libro!
Te estás echando a perder, hija…”

La bibliotecaria es la señora Phelps, donde se integra la palabra help, ayuda en inglés

“Durante los seis meses siguientes y, bajo la atenta y compasiva mirada de la señora Phelps, Matilda leyó los siguientes libros: Nicolas Nickleby, de Charles Dickens. Oliver Twist, de Charles Dickens. Jane Eyre, de Charlotte Brontë. Orgullo y prejuicio, de Jane Austin. Teresa, la de Urbervilles, de Thomas Hardy. Viaje a la Tierra, de Mary Webb. Kim, de Rudyard Kipling. El hombre invisible, de H. G. Wells. El viejo y el mar, de Ernest Hemingway. El ruido y la furia, de William Faulkner. Alegres compañeros, de J. B. Priestley. Las uvas de la ira, de John Steinbeck. Brighton Rock, de Graham Greene. Rebelión en la granja, de George Orwell.Era una lista impresionante y, para entonces, la señora Phelps estaba maravillada y emocionada,”

“Resultaba insólito ver aquella chiquilla de pelo oscuro, con los pies colgando, sin llegar al suelo, totalmente absorta en las maravillosas aventuras de Pip y la señorita Havishman y su casa llena de telarañas dentro del mágico hechizo que Dickens, el gran narrador, había sabido tejer con sus palabras. El único movimiento de la lectora era el de la mano cada vez que pasaba una página.”

Pasaje de: Dahl, Roald. “Matilda.”

 

3 pensamientos en “Roald Dahl “Matilda”

  1. Pingback: Universo Roald Dahl. Planeta Biblioteca 2016/05/18 | Universo Abierto

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