Charlando con Julio Alonso Arévalo sobre visibilidad científica e impacto en la red

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Charlando con Julio Alonso Arévalo sobre visibilidad científica e impacto en la red

 

Falta aún mucha formación para que los investigadores aprovechen mejor las herramientas 2.0.

Mendeley es un recursos esencial, porque es la Wikipedia de los investigadores.

Las redes sociales genéricas, como Facebook o Twitter, son un buen recurso para la visibilidad.

Es evidente que promover el acceso abierto, es promover el empoderamiento de los ciudadanos.

Esta semana en “Charlando con los expertos” viajamos a la hermosa ciudad de Salamanca para conversar con un especialista en los recursos de apoyo a la investigación y al acceso abierto de la producción intelectual, que combina a la perfección el carácter de documentalista con el de investigador:

Julio Alonso Arévalo

Jefe de la Biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, coordinador de la lista de información en Documentación InfoDOC y miembro del Grupo RCLIS.

También es director del programa de Radio USAL “Planeta Biblioteca” en el que se trata sobre recursos, servicios y tecnologías de la investigación. Además de miembro del Grupo de Investigación reconocido E-LECTRA que fue el pasado año Premio Nacional de Investigación en Edición y Sociedad de la Información por el trabajo “El ecosistema del Libro Electrónico Universitario”.

Julio Alonso tiene publicados más de 60 artículos y siete libros, el último que salió al mercado hace tan sólo una semana “eBooks en Bibliotecas”, publicado por la editorial Argentina Alfagrama.

¡Hola, Julio! Bienvenido al blog Social Media en Investigación y enhorabuena por el inmenso currículum que llevas a tus espaldas.

Para comenzar, ¿nos gustaría saber qué evolución has notado en los investigadores y profesores universitarios en cuanto al uso de los recursos 2.0?

Mucha, aunque considero que falta aún mucha formación para que los investigadores aprovechen mejor estas herramientas de cara a gestionar su impacto en la redes sociales y a mejorar su reputación digital. Por primera vez en la historia los investigadores tienen en sus manos poder hacerlo.

La investigación se ha medido hasta el momento por lo que se ha denominado bibliometría robusta, es decir el recuento de citas y el impacto de una publicación según los índices de citas establecidos por las grandes compañías como Thomson Reuters (ISI) o Scopus.

El término Altmetrics se refiere a métricas alternativas, que complementan y extienden esta visión reduccionista de los grandes oligopolios de la edición. Se trataría de recopilar el impacto social de la investigación a partir de los datos que proporcionan determinadas redes sociales, repositorios de acceso abierto, gestores de referencias, etc., que dan una idea más precisa y menos manipulable de cuál es el impacto real de la investigación. Es decir cuántas veces ha sido compartido un recursos en un gestor como Mendeley, cuantas veces se ha reseñado un libro en blog, cuantas descargas ha tenido un artículo en un repositorio abierto, todos estos datos se ponderan con los datos de citas compartidas y de impacto de la revista.

Ya hay herramientas que hacen esto como Altmetric, PLos Almetrics, Plum Analythics etc. Y empresas como Elsevier han respondido positivamente a estos nuevos indicadores.

Los investigadores se suelen agobiar con las múltiples plataformas que en teoría tendrían que utilizar. ¿Cuáles son los recursos imprescindibles que deberían usar?

Yo hago cinco recomendaciones muy simples.

Tener en cuenta la calidad de las publicaciones.

¡Esto es esencial! Si nuestras publicaciones tienen calidad podemos mediante estas herramientas incrementar nuestro impacto, pero no podemos tener impacto sin calidad.

Hacer una selección meditada de la revista donde se va a publicar el artículo.

Lo óptimo serian las revistas indexadas con índice de calidad relativo como Journal Citation Reports o Scopus. Ya que las Agencias de calidad requieren de medidas objetivas, y a veces si publicamos en revistas que no aparecen en los índices de citas, es como si no hubiéramos publicado, y nuestro esfuerzo en este sentido no se verá recompensado.

Incluir toda la producción del investigador en repositorios de acceso abierto

Los repositorios de acceso abierto contienen metadatos como OAI-PMH que hacen que estas publicaciones las indexeGoogle Schoolar lo cual incrementa la visibilidad, ya que la mayoría de los investigadores que inician una investigación no lo hacen en la biblioteca, y sí en el navegador Google, utilizado por el 90% de los internautas del mundo, y Google como empresa siempre retroalimenta sus propios recursos.

Según datos de JISC, un organismo que investiga sobre comunicación científica del Reino Unido, el 75% de los investigadores inician su investigación en Internet.

Incluir la producción del investigador en herramientas 2.0. (Gestores sociales, Researcher ID, Research Gate, Academia.edu, ISSRN, etc.)

Desde luego, utilizar cualquiera de estos canales va a incrementar nuestra visibilidad y por tanto nuestro impacto, si bien no todas las herramientas sirven por igual, solo aquellas que generan datos, por ejemplo si somos investigadores y queremos elegir un gestor de referencias sería positivo utilizar Mendeley o  CiteUlike, el resto pueden tener grandes posibilidades, y ser de una muy buena usabilidad como Zotero, pero no generan datos sobre cuántos investigadores o de que áreas han compartido nuestra referencia bibliográfica.

Utilizar una firma estandarizada

Otro aspecto importante es el relativo a nuestra identidad digital, que afecta a nuestra visibilidad, impacto y reputación es cómo firmamos, especialmente para los latinos que firmamos con dos apellidos.

Lo deseable es utilizar un guión entre ambos, al igual que si tenemos un nombre no abreviarlo nunca, y si tenemos un nombre compuesto utilizar igualmente un guión. En cuanto a esto ahora hay una herramienta que es fundamentalORCID, ya incluso algunas revistas piden para publicar a nivel internacional tener un registro y número normalizado en ORCID.

ORCID es un proyecto abierto, sin ánimo de lucro, comunitario, que ofrece un sistema para la identificación inequívoca de investigadores y un método claro para vincular las actividades de investigación y los productos de estos identificadores.

ORCID tiene una habilidad única para llegar a todas las disciplinas y los sectores de investigación, cruzar fronteras nacionales y cooperar con otros sistemas de identificación.

Crearse un perfil en Google Schoolar Citations para hacer un seguimiento del impacto de la investigación

Es necesario y muy sencillo de crear. Sólo necesitamos una cuenta de Gmail y rellenar un formulario con nuestros datos, subir una fotografía e identificar nuestras publicaciones como propias que van a apareces automáticamente. También es conveniente ponerlo público.

Este perfil te permite hacer un seguimiento, como dije antes de tus citas, y de cuáles áreas de investigación tienen más impacto. Además de poder recopilar la mayoría de las citas para cuando concursamos a una agencia de acreditación.

Google Scholar también te avisa a tu correo Gmail en el móvil cuando un artículo tuyo es indexado o cuando recibes una cita. De esta manera sabes cómo está funcionando tu investigación en los diversos canales 2.0 y cuáles son los que indexa Google.

También es un directorio para cuando se buscan especialistas en un campo del conocimiento lo que servirá a los investigadores para que sean invitados a cursos, congreso o conferencias.

¿Crees que los investigadores están más abiertos al uso de las redes sociales?

En el caso de mi país, se va avanzando. Si bien hay diferencias significativas entre áreas de conocimiento. Generalmente, el investigador en Ciencias puras y aplicadas está más comprometido porque la dinámica desde hace años en esta área ha sido así, no es lo mismo en Ciencias Sociales y Humanidades, aunque los procesos de Acreditación están llevando a que cada vez más investigadores gestionen mejor su identidad digital, lo que ha favorecido la propia utilidad y visibilidad de los bibliotecarios como especialistas en estos campos, y que pueden ser de gran utilidad en la formación e integración en equipos de investigación.

Yo mismo pertenezco a un grupo de investigación muy potente E-LECTRA (80 publicaciones y una decena de libros sobre lectura digital y libros electrónicos). Soy bibliotecario integrado (Embedded Librarian) en este grupo y además de ser investigador activo, soy quien gestiona qué se publica, cómo se publica, dónde se publica y la persona encargada de dar visibilidad a esta información una vez que se ha publicado a través de los medios sociales.

Actualmente, se está hablando mucho y es una tendencia la de las Humanidades Digitales que tiene que ver entre otras cosas con la potenciación del uso de estas herramientas para dar visibilidad a la información científica en este campo.

Y precisamente todas las investigaciones ponen de manifiesto que aquellos investigadores que depositan en Acceso Abierto en campos, donde lo depositado en OA es bajo, como Historia o Filosofía, eso poco que hay depositado tiene una alta visibilidad como es lógico, así que ahora es el mejor de los momentos para  los investigadores de estos campos tengan esto en cuenta.

¿Desde vuestra biblioteca, impulsáis que los investigadores se suscriban y utilicen?

Esta es una de las prioridades de cualquier biblioteca, y además es muy agradecida. En este momento la educación superior está en un punto de inflexión, y son las bibliotecas uno de los signos más visibles de este cambio.

La biblioteca universitaria se está convirtiendo rápidamente en un centro multifacético diseñado para soportar una amplia y variada gama de actividades de investigación y de aprendizaje tanto para estudiantes como para investigadores.

La biblioteca como una colección de libros impresos y revistas es una idea que va perdiendo peso a medida que avanza la digitalización de los contenidos, ya que sus actividades principales cada vez se centran menos en la organización y el acceso a la información, y más en responder positivamente a un reto que es el de adaptarse al entorno cambiante de la información.

Por lo que parece evidente que la biblioteca universitaria del futuro será tan eficaz como lo sea su capacidad para entender y apoyar las necesidades de información emergentes de su campus, una de esas necesidades emergentes es apoyar a los investigadores en la gestión de su visibilidad.

Es bien cierto y probado que al bibliotecario del siglo XXI se le tiene en valor cada vez más por sus capacidades para conocer formar y asesorar sobre metodologías y tendencias de investigación y aprendizaje que por las tareas tradicionales relacionadas con la descripción y organización de los contenidos; pues muchas de estas tareas que venía realizando durante siglos ya son asumidas por propias empresas que venden contenidos en formato digital a través de plataformas y sistemas de descubrimiento, que permiten un acceso integral y multifaceta a cualquier contenido..

En Social Media en Investigación estamos muy interesados en el análisis de las redes sociales científicas, de las 3 más conocidas ResearchGate, Mendeley, Academia.edu, ¿cuál crees que terminará imponiéndose y por qué?

¡Son recursos diferentes!

Mendeley es un gestor de referencias sociales con un gran valor de utilidad y visibilidad.

Soy advisor (consultor) de Mendeley y apoyo esta herramienta porque considero que es esencial, es la Wikipedia de los investigadores, y al igual que aquel recurso, es la mayor base de datos del mundo con más de 120 millones de registros que han incorporado los más de 4 millones de usuarios en su devenir de trabajo de día a día (crowdsourcing).

Es un gran recurso, ya que si pensamos en bases de datos que nacieron en los años 60 como Web of Knowledge tienen como 45 millones de registros, Mendeley en 6 años de funcionamiento ha duplicado esta cifra, y además es un recursofreeware (uso libre) aunque su adquisición por parte de Elsevier ha limitado algunos usos importantes, pero así y todo es de gran utilidad.

En cuanto a ResearchGate, o  Academia.edu, yo y la mayoría utilizamos ambas, es bueno abrir muchos canales, que te encuentren en uno u otro, cada mes ambas nos dan datos sobre el comportamiento de nuestra investigación, una de ellas tiene unas utilidades, otra otras, pero ambas son válidas, y es difícil saber el futuro de una u otra o si ambas convivirán en el tiempo.

¿Cómo pueden ganar más visibilidad los investigadores en Internet?

Antes comenté esta cuestión con 5 pasos.

Lo importante es tener una buena investigación, cuidar la calidad, saber dirigir bien el trabajo a la fuente adecuada, depositar nuestro trabajo en repositorios de Acceso Abierto, tanto locales o institucionales como especializados, y sobre todo en estos, firmar de manera unívoca, crearnos un perfil en Google Schoolar Citations para seguir nuestra investigación y participar en recursos 2.0.

No podemos olvidarnos que las redes sociales genéricas, como Facebook o Twitter, son un buen recurso para la visibilidad. Cuando ponemos un enlace en nuestra investigación es bueno en Twitter utilizar un hashtag como #cáncer o en Facebook compartir nuestra investigación en los grupos especializados.

Nuestra biblioteca tiene abierta 6 o 7 grupos de este tipo con más de 100.000 miembros.

Blog Universo Abierto

¿Qué ventajas aporta a un investigador el uso de una firma estandarizada como el código ORCID?

Fundamentalmente la identificación univoca, ya que muchas veces el investigador pierde capacidad de recuperación de sus documentos y visibilidad debido a una identificación múltiple.

¿Cómo deberían los investigadores medir el impacto de su producción científica en la red?

En los últimos años han surgido cientos de plataformas que permiten compartir libremente todo tipo de información y conectarnos a través de redes. Estas nuevas herramientas generan estadísticas de actividad e interacciones entre sus usuarios tales como menciones, retuits, conversaciones, comentarios en blogs o en Facebook; gestores de referencias que muestran índices de popularidad de las referencias más compartidas por otros investigadores o repositorios que generan estadísticas de visitas, o descargas de artículos.

La influencia generada por los medios sociales ha sido calificada como Investigación 2.0, Social reference, Altmetrics.. etc. Varios autores han investigado la influencia en Twitter, en blogs y gestores de referencias.

Sin lugar a dudas la mayor parte de los investigadores han trasladado sus actividades de investigación a la web. Y con el éxito de los medios sociales esta situación se ha hecho más evidente, ya que estas herramientas tienen más potencialidad para desarrollar un rango mayor de influencia académica que los entornos tradicionales de publicación.

A pesar de que aún las publicaciones impresas siguen teniendo una fuerte influencia en la comunidad académica, los medios sociales como blogs, repositorios, redes sociales y gestores de referencias en línea están empezando a ser considerados con el objetivo de obtener una imagen más completa acerca del impacto de las publicaciones.

Sitios como Google Scholar incluyen muchos tipos de publicaciones como preprints, presentaciones, artículos o tesis, que no aparecen en los sistemas tradicionales como Web of Science o Scopus, y que de alguna manera reflejarían una más amplia tipología de impacto.

Aunque también existen algunos problemas prácticos respecto al uso de estás estadísticas para evaluación de la investigación, como la falta de uniformidad y normalización, o que los propios editores las manipulen para obtener una mayor influencia.

Las mayores críticas se centran en decir que se trata de una simple medida de uso y no de influencia científica.

Si bien todo esto es especialmente atractivo para aquellas disciplinas y áreas geográficas que tradicionalmente han sido excluidas del análisis bibliométrico, ya que no están suficientemente representadas en bases de datos como Web of Science (WoS) o Scopus, como las ciencias sociales y las humanidades.

¿Qué papel ha jugado la apuesta por el acceso abierto a nivel mundial en el cambio de mentalidad en los investigadores?

En el ámbito más práctico, la apertura de datos requiere de inversiones ,que si bien en un principio pueden parecer excesivas a medio plazo se estimaran como bajas en relación con los beneficios que pueden propiciar.

Es evidente que promover el acceso abierto, es promover el empoderamiento de los ciudadanos.

Supone proporcionar información que puede ser utilizada por cualquier persona para cualquier propósito y sin coste alguno, pero sobre todo beneficia a la visibilidad de la investigación y por lo tanto del investigador, fundamentalmente porque lo indexa Google que es la herramienta de búsqueda utilizada por casi todos, tomando datos de E-LIS (un repositorio especializado en Documentación del que soy miembro y uno de los impulsores del proyecto), el 92 % de todas las descargas de documentos de este portal de acceso abierto no vienen directamente del portal, si no de que alguien encuentra estos documentos en Google cuando busca información, porque dispone de metadatos que facilitan que cuando alguien busca algo determinado lo pueda encontrar y que aparezca con buen posicionamiento.

Al igual que otros recursos como Wikipedia, o Mendeley que citábamos antes, se trata de grandes recursos creados por los propios usuarios para y por su utilidad, proyectos de microvoluntariado (crowdsourcing).

Lo que convence finalmente a un investigador para depositar en Acceso Abierto es disponer de las estadísticas de descargas de sus publicaciones, yo tengo algunos artículos en E-LIS que se han descargado 32.000 veces, es algo impensable para un artículo de una revista, y además existe una relación lógica entre el número de descargas y las veces que se cita un documento. Hay estudios al respecto llevados a cabo por Tim Broy uno de los padres del Acceso Abierto.

Las bibliotecas se suelen quejar de la dificultad para comunicarse con los investigadores, una comunidad, por lo general, bastante reticente a los cambios. ¿Qué técnicas utilizáis desde vuestra biblioteca para comunicaros de forma efectiva con los investigadores?

Lo más importante es comprender que este tipo de formación tiene un carácter holístico, palabra muy científica, querequiere la implicación de todos los implicados, eso es fundamental a la hora de plantear la formación. Es decir, que los propios interesados en recibirla nos digan qué necesitan, en qué quieren incidir y les hagamos también nosotros propuestas. Eso por una parte, y por otra, está la necesidad.

En España desde que se empezaron a desarrollar los sistemas de evaluación y acreditación científica, a muchos investigadores les pillo por sorpresa. En la documentación que tienen que aportar a la Agencia de Calidad (ANECA) hay un factor diferencial que es la investigación, ya que en el espíritu de ésta se considera que las universidades somos la vanguardia de la generación y renovación del conocimiento, por eso el factor de valoración es la investigación.

Al profesor se le exige investigación, y esta es la manera de renovar los conocimientos que imparte, si no investiga difícilmente renueva, por lo tanto se le pide que aporte el impacto de su investigación, y necesita de personas como los bibliotecarios, que por nuestra profesión estamos implicados directamente en conocer las metodologías y cómo funcionan  los flujos de información, de manera que cuando necesitan concursar a una acreditación científica recurren al profesional de la documentación, y esto ha sido muy importante para la valoración de nuestra profesión, porque les hemos sido de gran utilidad ante esta situación que les permite progresar, obtener mayor reconocimiento y obtener financiación para sus proyecto de investigación.

Y probablemente, ésta es la mejor manera de promocionar lo que hacemos y que lo hacemos bien, una vez sucede esto, el boca a boca entre los propios investigadores es la mejor publicidad.

Yo atiendo investigadores de todas las áreas de mi universidad que viene a que les ayude a identificar el impacto y visibilidad de sus publicaciones, y porque desean potenciar la visibilidad de las mismas. Y es algo con lo que están eternamente agradecidos.

¡Muchas gracias, Julio! ¡Ha sido todo un lujo tenerte por aquí!

Nos vemos por la red…


Te recomiendo seguir a Julio Alonso en Twitter o en el blog Universo Abierto.

Foto: @jalonsoarevalo


Lydia Gil

Documentalista especializada en Información digital y autora de este blog dedicado a descubrir todo el mundo del social media enfocado a la comunidad científica.
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2 pensamientos en “Charlando con Julio Alonso Arévalo sobre visibilidad científica e impacto en la red

  1. Fidias Gerardo Arias

    Excelente entrevista! Te felicito Julio y agradezco tus valiosos aportes para quienes nos iniciamos en la investigación open access. Saludos cordiales desde Caracas, Venezuela.
    Fidias G. Arias

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